Disclaimer. Harry Potter ni sus personajes me pertenecen. La trama de esta historia tampoco es de mi propiedad, sino que de una magnífica escritora llamada sissou quien amablemente me ha dado su autorización para publicar la traducción de su fic.
Agradecimientos. Muchísimas gracias a Miss Kathy90 por oficiar de Beta para esta traducción. Y a todos quienes la han agregado a sus Alertas/Favoritos y que además se dan el tiempo para dejar un review.
Capítulo 14
Una Navidad inolvidable
"Okay, mi turno, ahora" Cedric dijo con voz entusiasta. Él y yo seguíamos en los terrenos, y después de que había recibido su regalo, comenzamos a jugar el juego de la verdad. Ya llevábamos prácticamente media hora absolutamente entretenidos. Cedric era lo suficientemente correcto como para no hacerme preguntas engañosas. Me miró y me regaló una mirada inquisitiva. Entonces me guiñó un ojo, y dijo "¿Cuál es la cosa más loca que hayas hecho jamás y que hayas disfrutado haciendo?"
Dudé un par de segundos, y sonreí.
"Sin duda, podría decir que el día que golpee a Malfoy" reí, "sé que está mal, pero Merlín, me sentí tan liviana después de eso".
Cedric rió, "Oh si, escuché sobre eso".
"¿De verdad?" pregunté, sorprendida.
"Todos en la escuela han escuchado sobre eso" explicó, "algunos estudiantes incluso comenzaron a hacer apuestas. Ellos estaban seguros de que tú podrías golpearle otra vez antes del final de año".
Reí en sorpresa.
"¿Quién comenzó esas apuestas?" pregunté.
"Los gemelos Weasley" respondió.
Rodé mis ojos. "Ellos son tontos. ¿Quién querría apostar eso?"
"Un montón de personas en la escuela lo hicieron, en realidad" replicó. "La mayoría de ellos se desilusionó mucho cuando no lo hiciste de nuevo".
Abrí mis ojos sorprendida. "Wow… bueno, nunca habría pensado que ese incidente se había transformado en algo tan público".
Cedric me miró tiernamente y sonrió. Avergonzada, miré hacia la distancia incluso cuando me di cuenta de que su sonrisa se transformaba en una sonrisa satisfecha.
"¿Y qué sobre ti? ¿Qué cosa prohibida has hecho y has disfrutado?" pregunté.
Cedric meditó algunos segundos, luego sonrió.
"Diría que fue el día en que inadvertidamente puse algo de baba de troll en la bolsa de Snape".
Exploté en risas.
"¿De verdad?" dije, "nunca habría pensado en algo así viniendo de ti".
"Estaba en segundo año" se justificó sin realmente arrepentirse, "y durante la clase anterior, Snape había dejado a Scott en detención por nada. Todos los chicos de la clase habíamos hecho un plan maquiavélico. Un compañero debía alertar a Snape de que había dos chicos peleando fuera. Por supuesto, no había ninguna pelea. Cuando él dejó su oficina, Scott fue asignado para cuidar la puerta, y yo fui elegido para colocar el líquido".
"¿Y qué pasó después?" pregunté. Estaba sorprendida de ver cuán interesada estaba en la historia.
Cedric se encogió de hombros.
"Al día siguiente, él entró velozmente en el salón de clases, y nos dijo que sospechaba de nosotros. Nos instó a que confesáramos nuestro crimen, pero nunca lo hicimos". Cedric se detuvo y sonrió. "Estoy bastante seguro de que él todavía nos odia por ello".
Miré hacia su rostro sonriente y sentí una gran admiración por él: ¿cómo un chico que había pasado a través de una situación tan horrible podía mantener toda esa alegría de vivir? Cedric Diggory es un chico tan vivaz, sin odios, sin ira, sin tristeza en su corazón. Este último es tan puro y blanco como lo es la nieve que cubre los terrenos.
"Eso fue divertido" dije con una sonrisa.
Un viento helado me golpeó en la cara, y desee tanto haber traído la capa conmigo.
"Vamos, te llevaré adentro" dijo Cedric, levantándose.
Me hubiera gustado decir que no, pero ya era cerca de medianoche. Umbridge ciertamente buscaría fieramente y asaltaría a cualquier estudiante que se estuviera moviendo por el castillo a las 12:01.
Asentí e hicimos el camino hacia las puertas.
Caminamos silenciosamente a través de los muchos corredores que guiaban a la sala común de Gryffindor.
Antes de que alcanzáramos la pintura de la Señora Gorda, se detuvo y me miró.
"Gracias por pasar la Víspera de Navidad conmigo" dijo.
Sacudí mi cabeza: si solo supiera cuanto había disfrutado este momento. Si tan solo pudiera hacer que se diera cuenta de cuánto lo necesito, probablemente tanto como él a mí. Él estaba solo en el castillo, y yo era su único cable a tierra aquí, pero era aterrador el darse cuenta de que él era lo mismo para mí. Él era mi cable a tierra en la escuela, él era el chico que me detenía de ahogarme. Si él me estaba agradeciendo ahora, yo debería hacer lo mismo.
"No me agradezcas. Pasé uno de los mejores momentos de mi vida, y es gracias a ti" dije honestamente.
Cedric sonrió con toda su ternura.
"Así es como me siento también. Este fue uno de los momentos que más he disfrutado en mi vida y…" se detuvo con una mueca "no-vida".
Le sonreí con una punzada de tristeza.
Se inclinó hacia mí y me 'besó' en la mejilla. Entonces retrocedió y me miró, esperando por mi reacción. No tuve alguna: meramente me quedé en silencio y esperé.
"Consideraré esto," murmuró "como mi regalo de Navidad".
Me dio una última sonrisa y comenzó a alejarse.
Me quedé un largo rato en el pasillo, luego me voltee y caminé hacia la Señora Gorda. Dije la contraseña y entré a la vacía sala común. Subí las escaleras hacia los dormitorios. Todas las chicas estaban dormidas, y silenciosamente me coloqué el pijama. Deshice mi cola de caballo y dejé caer mi cabello.
Después de eso, suavemente me escabullí en mi cama, acostándome. Fue entonces cuando lo hice. Las yemas de mis dedos lentamente alcanzaron mi mejilla y tocaron el lugar donde Cedric me había besado. Me mantuve así un largo rato y me sorprendí a mí misma sonriendo.
A la mañana siguiente, me desperté con el triste humor en el que había estado por tres días. Incluso si había tenido una noche magnífica, toda la perfecta conducta de Cedric me había hecho sentir más culpable aún sobre la pérdida del libro. No obstante, traté de recomponerme, y sólo enfocarme en la noche que había pasado con mi amigo.
El dormitorio estaba vacío, y lucía como si todos los gryffindor ya hubieran bajado a abrir sus regalos.
Yo no estaba particularmente emocionada sobre recibir otros regalos. Estaba algo molesta con recibir regalos de otras personas que yo amaba y no poder darles uno de regreso.
Incluso aunque había comprado regalos para todos, no podía dejar de pensar en el regalo que no pude hacerle a Cedric. Yo no era el tipo de chica que se sentía satisfecha con considerar un beso en la mejilla como un real regalo de Navidad. Incluso aunque Cedric había actuado cortésmente conmigo, no podía ignorar que había estado tan cerca de darle el mejor regalo de Navidad que él podría haber deseado nunca, uno más apropiado y de utilidad.
Bajé hacia la sala común, y encontré a los Weasleys, Harry y los otros, sentados. Todos se voltearon hacia mí con una mirada impaciente.
"¿Qué?" murmuré.
"Estábamos esperándote" dijo Fred.
"¿Podemos abrir nuestros regalos ahora?" exclamó George apuntándome a mi pila de regalos.
"Oh si, seguro" murmuré otra vez.
Los gemelos y los demás saltaron de sus asientos y corrieron hacia sus regalos.
Los miré, dividiéndome entre diversión y extrañeza al verlos actuar así.
Me senté en el sofá y esperé.
"Todos los regalos para ti están ahí" dijo Ron, apuntando una pila puesta en la mesa.
Asentí y comencé a abrirlos: una falda de Lavender, una revista de moda de Parvati, algunos libros sobre Magia y Pociones de los chicos, una cadena de plata de Ginny (particularmente hermosa), algunas bromas muy útiles de parte de los gemelos, y algunos pergaminos nuevos de Ron.
"Gracias a todos" dije tratando de hacer mi mayor esfuerzo para sonar entusiasta.
Todos asintieron y me agradecieron por sus propios regalos.
"Amo la pulsera" dijo Ginny, "hace perfecto juego con mis aros".
"Sabía que andabas buscando una," dije "que bueno que te gustó".
Ginny sonrió y me abrazó. Ron me agradeció por sus regalos, y avergonzado, palmeó mi hombro (como si yo fuera un hombre).
Vi a Harry sonreír, mientras Él abría su paquete. Miró a la pluma con SU nombre marcado en ella.
"Gracias" dijo con una sonrisa amistosa, "me gusta".
Asentí y pasé los dedos entre mis cabellos, esperando porque este momento terminara.
La sala común estaba prácticamente vacía, me levanté y comencé a hacer camino hacia la salida para ir a desayunar.
"Hermione," llamó Harry.
Me voltee y vi a mi amigo, sentado calmadamente en el sofá: obviamente él no planeaba ir a ningún lado. Caminé de regreso y me senté en la silla frente a él.
"¿Qué tal estuvo tu noche?" preguntó.
"Fue buena" respondí.
La atmósfera se hizo pesada, y el silencio tomó lugar en la habitación.
Harry esperó un minuto, luego me miró y sonrió.
"Gracias por estar siendo amable con Cho" murmuró. Abrí mis ojos con sorpresa. ¿De qué estaba hablando? "Ella me dijo que tú le habías aconsejado para el color del sweater".
Me mordí el labio.
"Bueno, ella lucía particularmente lista y dispuesta a ofrecerte un regalo. Sólo le ayude un poquito" dije.
Harry asintió. "Gracias de todos modos. Sé lo que piensas acerca de todo esto".
Rasqué mi frente. "Sólo estoy tratando con ello".
¿Lo estaba? Probablemente sí. Incluso si no pudiera explicar el porqué todavía.
Nos mantuvimos en silencio por otro largo minuto, y luego dije.
"¿Alguna cosa más?"
Harry sacudió su cabeza. "Sólo un detalle" dijo. Se inclinó hacia la parte baja del sofá y lo vi tomar un gran paquete. "Olvidaste mi regalo de Navidad para ti".
Abrí mis ojos sorprendida, había pasado por alto ese detalle.
Compuse una sonrisa y miré el paquete. Lo puso en mi regazo y sonrió.
"Pasé las últimas tres semanas preguntándome si te gustaría. Realmente espero que si" murmuró.
Acaricié el papel que cubría el paquete y luego lo rasgué.
Mis ojos se abrieron en shock cuando leí el título del libro.
"Vi… Vida y Muerte" balbucee, sintiendo mis ojos llenarse de lágrimas. "¿Cómo?" pregunté confundida.
"Te vi ese día en la Librería con este libro en tus manos. Asumí que lo necesitabas" Harry se encogió de hombros. Entonces sonrió. "Además, el vendedor lucía particularmente asombrado de ver que yo quería comprarlo".
Jadee y contuve un gemido. Sacudí mi cabeza. No, esto no podía ser posible, ¡el libro que había estado desesperadamente buscando no podía simplemente estar en mi regazo! Esto no debía ser más que un sueño. Miré a mi amigo quien me estaba sonriendo, esperando por una reacción. Oh Merlín, pude ver a mi amigo bajo una nueva vista. Él era sólo mi héroe.
"Oh, te amo" exclamé saltando y abrazándolo con fuerza. Harry saltó de sorpresa, y me regresé a mi silla, un poco avergonzada pero feliz. "Como un hermano" dije a la vez que aclaraba mi garganta.
Harry asintió, completamente descompuesto.
"Bueno, creo que fue el regalo correcto, ¿verdad?" dijo.
"Es el regalo perfecto" lo corregí, una gran sonrisa cruzando mi cara. "Es sólo la mejor Navidad que jamás podría haber deseado".
