Disclaimer. Harry Potter ni sus personajes me pertenecen. La trama de esta historia tampoco es de mi propiedad, sino que de una magnífica escritora llamada sissou quien amablemente me ha dado su autorización para publicar la traducción de su fic.
Agradecimientos. Muchísimas gracias a Miss Kathy90 por oficiar de Beta para esta traducción. Y a todos quienes la han agregado a sus Alertas/Favoritos y que además se dan el tiempo para dejar un review.
Capítulo 15
Sin vuelta atrás
Con mi tesoro en las manos, subí hacia los dormitorios, Harry se paró, sorprendido, y me llamó.
"¿No vendrás a tomar desayuno?" preguntó.
Me voltee hacia él y sonreí.
"¿Bromeas? Tengo algo mucho mejor que hacer" respondí mostrándole el libro a mi amigo.
Vi a Harry dividirse entre dos fuertes sentimientos: felicidad por haberme dado un regalo que yo aprecie tanto, y por otro lado, el pensamiento de que no me iba a ver en un largo tiempo.
"Gracias de nuevo" murmuré con voz seria, "Haz hecho una buena obra, lo sabes".
Harry evadió mi mirada, un poco avergonzado y sonrió.
"De nada". Estaba por subir las escaleras cuando él agregó. "Hermione. Eres mi mejor amiga. Si hubiera algo que necesitaras…" sacudió su cabeza, "o quisieras hablar sobre algo, ven conmigo, ¿sí?".
Sonreí y no pude menos que asentirle. "Lo haré" respondí.
Me fui a mi pulcra cama, me senté con las piernas cruzadas y abrí el libro emocionada, pero también asustada, como si estuviera a punto de abrir la caja de Pandora: no estaba segura de que es lo que encontraría ahí, o de lo que esto causaría en mí.
Pasé las primeras dos horas leyendo el prefacio: bastante alarmante por así decir, aparentemente este libro era muy poderoso y podría causar algunos bloqueos, luego, los primeros capítulos se enfocaban en el Avada Kadavra y otras terribles maldiciones.
Y luego, al final, llegué al capítulo que casi me había llevado a la locura.
"Renacimiento" leí en voz alta, con una voz sumamente concentrada "también llamado Lover's Return Spell (o Hechizo del regreso del amante)".
Mis mejillas se sonrojaron y aclaré mi garganta asegurándome de que nadie excepto yo haya escuchado esas palabras. Eran solo unas letras pequeñas que eran casi imposibles de notar. Rasqué la parte de atrás de mi cuello, un poco avergonzada. Este nombre era un poco vergonzoso de cierta manera, y muy inapropiado para la situación. Me sentí presa del pánico: ¿y que si este hechizo no era suficiente? Mis ojos rápidamente corrieron a través del texto, y me sentí completamente aliviada cuando no leí ninguna palabra haciendo referencia a "amantes" o "amor" u otras palabras de ese tipo. Sacudí mi cabeza y concluí de que esa pequeña nota era un error, o solo que el hechizo había sido llamado así porque sonaba 'mejor'.
El texto que precedía los ingredientes de la poción y el hechizo era claros: pocas eran las personas que habían usado el hechizo bien, y casi inexistentes las personas que habían vuelto a la vida.
Ruidosamente tragué mi angustia: bueno, esto va a ser difícil pero yo no podía esperar que este Hechizo fuera LA solución, porque eso significaría ¡que no habrían muertos nunca más!
Seguía inclinada sobre el libro cuando escuché a Cedric caminar a través de la muralla con una mirada llena de pánico. Cuando me vio sobre la cama, sus rasgos se suavizaron.
"Buenos días," dijo "estaba un poco preocupado por ti. No te vi en el comedor con Harry y sabiendo cómo estabas anoche…" explicó.
Le sonreí.
"Me siento mejor ahora" respondí.
La cara neutral de Cedric dio paso a una sonrisa.
Mis ojos miraron de regreso a las páginas. "¿Y ese libro?" preguntó con curiosidad.
Incluso si era un poco precoz decirle acerca de este Hechizo, no pude hacer nada más: quería hacerlo feliz, así como él lo hizo conmigo la noche anterior. Y además, también, ahora que el libro era mío tenía claro la revelación de mi proyecto.
"Este es tu regalo de Navidad de mi parte… y de Harry" respondí con una sonrisa. Quería incluir a Harry en esto, incluso si él no tenía idea de que Cedric estaba aquí con nosotros, estoy segura de que este Hechizo era también una buena forma para que mi mejor amigo se sintiera mejor, y superar lo que había ocurrido en el cementerio. Así como él me había dicho el día antes de que yo me encontrara con Cedric, él aún estaba buscando una manera de no seguir sintiéndose culpable, y bueno, creo que con este regalo, él estaba cerca de ello.
Voltee el libro hacia él, y Cedric se inclinó sobre él frunciendo el ceño. Después de algunos segundos, su rostro se llenó de sorpresa. "¿Renacimiento?" murmuró. Me miró mientras su rostro cambiaba a seriedad incluso aunque yo pudiera ver la emoción escondida tras su cara neutral. "¿Es eso lo que creo que es?" preguntó.
Miré hacia el libro, luego a él y asentí. "Bueno, digamos que es una cosa cercana" respondí con una sonrisa.
Una hermosa y sentida sonrisa apareció en su rostro. "¿Cómo lo encontraste? ¿Este hechizo funciona? Espera, tú hablaste de Harry, ¿sabe ahora sobre mí?"
Lo miré con expresión confundida. Cedric mordió su labio inferior y nerviosamente pasó sus dedos entre su pelo. "Lo siento," murmuró.
Sacudí mi cabeza. "No lo hagas" respondí, "¡Deberías haberme visto cuando tuve el libro en las manos esta mañana!" reí. Cedric sonrió. "Así que respondiéndote puedo decir: no, Harry no sabe todavía sobre ti pero él fue quien me regalo el libro. Como lo encontré, eso es un poco complicado de explicar. Y sobre el hechizo: no lo sé. Parece muy poderoso y serio pero no es un trozo de pastel el aplicarlo",
Cedric meditó un minuto y asintió.
"Bueno, háblame sobre él" dijo. Se sentó en la cama al lado mío y me dio una mirada de apoyo.
Le sonreí de regreso: no sabía si este hechizo era eficiente, si podría ayudar a Cedric, si sería fácil de usar, pero esto era lo mejor que teníamos desde el principio. Incluso si este hechizo tenía la mejor oportunidad de cambiar el destino de Cedric, lo haría, así como Harry me había dicho antes que era mejor intentarlo y fallar que preguntarme toda mi vida que hubiera pasado si lo hubiera hecho.
Sonreí, recordando sus palabras: sí, Harry era un amigo maravilloso, un valiente mago, y un consejero y apoyo perfecto.
Pasamos el resto de la mañana en el dormitorio de chicas, leyendo cada línea del texto. El Hechizo podía ser usado solo con algunas condiciones: el cuerpo debía de haber sido enterrado hace menos de un año, tenía que haber un fantasma de la persona muerta o cualquier forma espectral (Cedric y yo suspiramos de alivio en este punto de la lectura) y el hechizo sólo podía ser usado durante la tercera noche de Luna Llena frente a la tumba del fantasma.
No pude más que tragar: todo esto sonaba tan serio e importante, no había vuelta atrás, mi oportunidad… nuestra oportunidad estaba tomada.
Estábamos leyendo los ingredientes de la poción cuando Lavender irrumpió en la habitación. Lucía particularmente furiosa y alterada.
"Lavender" dije sorprendida, "¿Qué pasó?"
Lavender miré abajo hacia su sweater: había una gran mancha en él.
"Ese despistado de Longbottom derramó todo su jugo de calabaza en mi nuevo sweater" respondió. Le dio una última mirada a su sweater y frenéticamente se lo sacó, mostrando un blanco top sin mangas.
Cedric aclaró su garganta avergonzado y me miró.
"No sabes cuantos chicos de Hufflepuff pagarían por estar en mis zapatos justo ahora" sonrió.
Rodé mis ojos. "¿Crees que podré quitar esa horrible mancha?" preguntó Lavender.
Cedric se levantó y dijo al mismo tiempo. "Creo que debería irme".
"No" dije respondiéndole a él. No quería que él se fuera ahora, sólo teníamos que esperar a que Lavender terminara con su crisis, y luego todo lo demás estaría bien. Cedric se quedó en silencio un segundo y luego asintió.
"¿No?" Lavender preguntó en shock, muy cerca ahora de estar histérica.
"Lo siento, no era lo que quería decir" dije, mirándola. "No te preocupes, Es fácil de limpiar el jugo de calabaza. Conozco un buen hechizo".
Lavender suspiró y se calmó un poco.
Cedric seguía de pie entre mi cama y la de Lavender, sintiéndose entretenido pero también excedido por la situación.
Lav pasó sus dedos nerviosamente a través de sus cabellos y bufó. Miró abajo hacia su top y chilló cuando vio una mancha en él, era un poco menos oscura, pero notoria.
Maldijo y mecánicamente se la quitó también.
"Oh Merlín bendito," maldijo Cedric cuando dio una mirada hacia el vientre desnudo de Lavender y su sujetador negro. Él se volteó hacia mí, escondiéndose a sí mismo de la visión de Lavender.
Sonreí entre dientes y le di una divertida mirada.
Lavender seguía caminando alrededor de toda la habitación para encontrar nuevas ropas.
"Por favor dime que está vestida ahora" me rogó Cedric abochornado.
Sacudí mi cabeza y sonreí. "Tal vez será mejor que me vaya" dijo.
Medio minuto después (que duró una eternidad para Cedric) Lavender chilló de exasperación.
"No tengo más ropa que ponerme. Creo que estoy condenada a estar así para siempre".
Los ojos de Cedric se abrieron en shock. "¿Qué fue lo que dijo?" preguntó, aún dándole la espalda. Exploté en risas, incluso aunque me sentía particularmente avergonzada por Cedric, la situación era tan divertida. Lavender suspiró y lanzó algunas de sus ropas a través del dormitorio. Uno de sus tops pasó a través de él y aterrizó en mi cama. Cedric tenía unos enormes ojos ahora. Se volteó hacia mí. "He visto suficiente" dijo. Antes de que yo pudiera responder algo, lo vi flotar a través de la muralla rápidamente.
Me voltee hacia Lavender y la miré con una sonrisa: si tan solo ella supiera que Cedric Diggory había estado allí cuando ella se había sacado la ropa. Entonces fruncí el ceño cuando pensé que ella ciertamente no se hubiera sentido apenada sino que emocionada o tal vez orgullosa de saber que el chico de oro, el estudiante más guapo de Hogwarts (como ella siempre decía) había estado ahí, en su habitación. Sonreí y fui a ayudarle.
Al almuerzo, tuve que admitir que me sentía hambrienta. Escondí mi precioso libro bajo mi cama y fui al Comedor. Estaba en el pasillo de camino a él cuando vi a Scott y su equipo, reprendidos y amenazados por Umbridge quien apuntaba su dedo solo una pulgada de su nariz. El pobre chico estaba casi bizco.
"Ten cuidado, voy a mantener un ojo sobre ti" ella gritó con su molestosa voz de pito. Finalmente bajó su dedo y se alejó caminando.
Scott rodó sus ojos hacia ella y bufó. Caminé hacia él.
"Perra gorda" le escuché murmurar. Cuando me vio, se volteó a su equipo y les dijo que fueran a la sala común. Caminó hacía mi y sonrió.
"Buenos días" dijo con una voz que trató fuertemente de hacer sonar amistosa.
"Está bien, Scott. Sólo dime que pasó" respondí.
La expresión de Scott se tensó.
"Ella nos prohibió practicar Quidditch hoy. Aparentemente, el equipo es considerado como una gran banda, y el campo de Quidditch como un lugar de reunión. Cerda…" el mordió su labio inferior y sonrió, "Lo siento. Yo… es que ella me altera".
Sacudí mi cabeza.
"No te preocupes. Sé lo que sientes. Estuve por hechizarla hace un poco de tiempo atrás. Me detuvieron cuando estaba por alcanzar su oficina".
Scott compuso una mueca.
"Obviamente, ella tiene el don de poner a la gente más sensata de esta escuela al borde de los nervios".
Meditó un largo minuto y luego me miró.
"En fin. ¿Qué tal tu mañana de Navidad? ¿Tuviste algunos regalos fantásticos?"
"Sí, tuve un regalo en particular que es realmente magnífico. De verdad que lo amo," respondí con una sonrisa. "¿Y qué tal los tuyos?"
"Dulces, una nueva escoba, tinta mágica… muy divertida… algunos otros cachivaches mágicos y algunas revisas de las brujas más ardientes en Ingla…" Scott se detuvo y se aclaró la garganta "hmmm, quiero decir algunas cosas para chicos… no muy interesantes, tú sabes".
Sacudí mi cabeza y sonreí "tenían que ser hombres" pensé.
Lo vi sonrojarse un poco. Se quedó en silencio un par de segundos y su rostro se tornó algo más serio. "Considero el guante como mi mejor regalo de Navidad" murmuró. "Fue como si Cedric me lo regalara personalmente. De verdad que me alegró mucho que tú me lo dieras".
Sonreí.
"Hablando de ello. Nunca te lo pregunté. ¿Cómo se conocieron?" preguntó.
Pasé mis dedos a través de mi cabello. Oh, la pregunta del millón.
"Quiero decir, sé cómo se conocieron" agregó, "él me dijo que tú estabas en la Copa Mundial de Quidditch con los pelirrojos… quiero decir, los Weasleys. Pero bueno, ¿cuándo –propiamente tal– comenzaron a conocerse?"
Nerviosamente rasqué mi garganta.
"Es un poco complicado, en realidad, y una muy larga historia, no creo que quieras escucharla" traté de hacerle desistir.
Scott frunció el ceño algunos segundos, y entonces vi sus ojos iluminarse como si él hubiera cascado una nuez. "Ustedes dos estaban saliendo en secreto, ¿verdad?" sacudió su cabeza. "Eso es tan sorpresivo viniendo de él. Cedric siempre fue un novio fiel, pero bueno también es verdad que tú eres una gran chica así que…"
"No" chillé, en shock. Miré a mi alrededor y me acerqué a él. "Nosotros no estábamos saliendo. ¿Qué te hace creer semejante cosa?"
Inocentemente Scott levantó sus hombros. "No lo sé. Tú estabas hablando acerca de que era complicado y sobre una larga historia así que pensé que ustedes dos podrían haber…"
Sacudí mi cabeza.
"Okay," apuntó. "Lo siento, tengo que irme. Necesito hablar con el equipo, de seguro que están esperando por mí para encontrar una solución o una buena manera de deshacernos de algo voluminoso".
Compartimos una malvada sonrisa y luego se fue.
Entré en el Gran Comedor y tomé lugar en la mesa. Mientras llenaba mi plato con algo de comida, pensé acerca de las palabras de Scott. Lo que más me había sorprendido no era su idea de que Cedric y yo estuviéramos saliendo (era cierto que mi explicación podía llevar a esa confusión) sino lo que sentí cuando él lo dijo. Me sentí muy avergonzada, mucho más de lo que había estado nunca. Cuando Rita Skeeter escribió todos esos artículos acerca de Harry y de mí, no había sentido nada, ni siquiera una punzada de incomodidad. Sólo me había sentido molesta por mi amigo, porque yo sabía que todos esos chismes podían molestarle, y que podía ser peligroso para un participante del Torneo de los Tres Magos.
Pero ahora, fue diferente, había sentido mis mejillas y todo mi cuerpo arder con la vergüenza, como si estuviera temerosa de que los estudiantes lo escucharan, que Cedric –quien podría haber estado flotando a través del pasillo– lo hubiera escuchado… que todos ellos entendieran lo que yo estaba pensando, como me estaba sintiendo, lo que sentía por Cedric Diggory.
Mil disculpas por no responder a sus reviews... Pero espero que me perdonen ya que les he traído dos capítulos de una sola vez ;D De todos modos, estén tranquilas porque les aseguro que tengo ya 11 capítulos listos y pues a medida que vaya haciendome el tiempo los iré subiendo.
Sepan que leí cada uno de sus reviews :) mil gracias por ellos, por las alertas y favoritos. En cuanto pueda los responderé todos ^^~
Nos vemos en la siguente actualización.
Besos.
-Paascuala
