Internado Forks para Chicos Rebeldes

Capitulo 3

Edward Cullen

-Y bueno creo que el sábado deberíamos ir por esos zapatos que me dijo ya que…. Bella estás oyéndome?

-Ah? Si… esto, Alice tu hermano es siempre tan idiota?

-No.. es decir, en realidad cada vez que conoce a una chica nueva trata de seducirla o algo así… me sorprende que…-dijo mientras miraba el suelo de las escaleras que subíamos.

-Qué cosa? –pregunté con curiosidad.

-No… nada –dijo mientras esbozaba una sonrisita aun mirando el suelo.

Llegamos a nuestro piso y empezaba a dirigirme a mi habitación, cuando Alice me habló.

-Bella…

-Si? –Alice se quedó callada un tiempo y luego repuso.

-No, nada. Que descanses.

-Si, tu también.

Entre a mi habitación, todo en orden. Fui a mi maleta y saque mi pijama que consistía en unos shorts y un top de tirantes, muy comodo, pero nada abrigado para el clima de Forks.

De ninguna manera me entraría algo de Alice… talvez Rosalie, pero no sabía donde dormia. "Demonios" pense, "ahora voy a morirme de frio". Fui por un sweater a la maleta y estuve lista para dormir. Miré el reloj, las 9:30! De ninguna manera dormiría a esa hora.

-Tiene que haber algo que hacer…

Abrí el ventanal y el gélido aire me golpeo el cuerpo. No pude evitar un escalofrío.

Metí mis manos al bolsillo del sweater y saqué un cigarrillo. La verdad no era muy amiga del cigarro, pero en situaciones estresantes fumaba. Lo prendi y aspiré lentamente. "Para ser un internado no tienen muchas medidas ante-tabaco" pensé.

Luego comencé a cantar en voz baja una canción que había escuchado ese día mientras viajaba en avión.

I dreamed I was missing, you were so scared
But no one would listen, 'cause no one else cared
After my dreaming, I woke with this fear
What am I leaving when I'm done here?

Clap, clap, clap…

-Te preparas para el show de talentos? – Joder, me asustó… giré mi cabeza y vi al mas desagradable de los hombres… Edgard Cullen parado en su balcón mirandome con esa maldita sonrisa torcida.

-Piérdete Cullen – le dije con tono ácido.

-Hey… no te he hecho nada –dijo casi riendose.

-Entonces por qué no puedes decir las cosas en tono amable? –esto pareció sorprenderlo un poco.

-Yo..-Me reí por lo bajo.- Bonito pijama –dijo recobrando su humor.

- Agh… vete al diablo- dije botando mi cigarrillo y entrando a mi habitación. Pude Escuchar que gritaba un "buenas noches".

-Pues buenas noches para ti idiota. –dije cuando ya estaba dentro de mi habitación otra vez.

Edward POV

Quise morir en el momento que la vi en su balcón cantando. Se veía tan… pacífica.

-Te preparas para el show de talentos?- Ok… tendría que aprender a ser más simpatico. Aun así sonreí como le sonreía a cualquiera de las chicas cuando quería conseguir algo, pero todo lo que conseguí de ella fue un:

-Piérdete Cullen

-Hey… no te he hecho nada –le dije.

-Entonces por qué no puedes decir las cosas en tono amable?- Yo… bah no lo sé! Ella me irritaba! Era su culpa, ella tenía ese efecto en mi.

-Yo..-"Vamos, no te quedes callado"- Bonito pijama – "perfecto ¬¬"

- Agh… vete al diablo –dijo y acto seguido, voto su cigarrillo y se entró.

-BUENAS NOCHES! –le grité algo burlón.

"Qué chica mas extraña… es decir, no se derrite por mis sonrisas, no le causo ningún efecto… AGH la detesto." Me quedé pensando en el balcón aun.

Sabía que en el fondo era nada más que frustración, tenía que haber algo malo en ella. Simplemente me sacaba de mis casillas.

Entré y me fui a la cama de inmediato, mañana sería otro día y por suerte era jueves… solo dos días para el sabado.

Bella POV

-Solo 10 minutos más! –dije tapandome con la almohada. El despertador había sonado.

-Bella… Bella… Bella YAA! –dijo Alice tirando de las colchas.

-Alice no! Dejame dormir en paz!

-Bella ya te saltaste el desayuno, debes despertar! Hay clases en… 10 minutos.

-JODER! – me levanté de un salto y vi a Alice y a Rosalie en mi habitación. No sabía como habían entrado, pero gracias a Dios que lo hicieron sino jamás me hubiese levantado. –Ok, ok… que me voy a poner – dije corriendo hacia mi maleta que estaba… vacía?

-Nos tomamos la libertad de ordenar tu armario… de todos modos no tenías mucha ropa así que …–dijo Rosalie.

Tomé los mismos vaqueros de ayer y la primera polera negra que encontré en el armario y corrí a ducharme.

-Bella, ya sabes que el sabado es día de ir a la cuidad… -me gritaba Alice desde afuera del cuarto de baño.

-Si, si lo sé. –respondí.

-Bueno, con Alice decidimos que te llevaríamos de compras, es decir… lo necesitas! –dijo Rosalie.

Genial, odio las compras, pero si es lo que se necesita para mantener a las chicas calladas en este momento, les diría que sí.

-Si, lo que sea!

Salí del baño vestida y con el cabello suelto y hecho un desastre, pero aun estaba algo húmedo así que no me importaba.

Tomé mis libros del escritorio y con als chicas nos apresuramos a clases.

El campus de clases quedaba a dos edificios de nuestros dormitorios, así que tuvimos que correr para poder llegar temprano. Cuando entramos vi que todo el mundo se quedo observandonos.

Tomé mi lugar timidamente al lado de Alice. Realmente me gustaba la clase de literatura así que intente ponerle mucha atención, pero no eranada fácil con la gente preguntandome cosas a cerca de mi existencia.

-Así que vienes de Phoenix ehh? –me decía un chico que según le había escuchado se llamaba Mike.

-Ajá…

-Y qué? Tenías novio?

-Ah ¿ -no soportaba qe me preguntaran cosas así, sobretodo por la vergüenza de tener que decir que no. Osea, si estuve con un par de chicos en Phoenix, pero nada así como un novio real. Mis relaciones se basaban más que nada en vivir el momento. No es que me acostara con todo el que se me pasaba por delante, de hecho hablando muy seriamente el sexo no era algo muy experimentado para mí… solo lo había hecho un par de veces y bueno…

-Bella vamos, nos toca biología! –me dijo Rosalie tirando de mi brazo.

-Si, claro… - le dije.

Caminabamos hablando animadamente del sabado cuando nos encontramos con Emmet, Jasper y Edward.

-Buenos días bom-bom

-Ay! Jasper sabes que odio que me digas eso –dijo Alice mientra Jasper pasaba su brazo por su cintura.- Es taaan de los 90!

Jasper solo rió. Vi a Emmet saludar a Rosalie con un beso apasionado. Luego me miró.

-Buenos días compañera nueva! –dijo revolviendome el cabello.

-Buenos días grandulón –dije yo algo divertida intentando arreglar el desastre que el había dejado.

-Chicas –dijo Edward a modo de saludo – Chica del pijama chistoso –dijo mirandome y solo le devolví una mirada de furia. Este chico me saca de mis casillas. Si no fuera porque es hermano de mis amigos ya lo habría golpeado. Aunque, claro, no pude evitar sonrojarme algo por su comentario.

-Como es eso? –preguntó Jasper- como es que la viste en pijama Edward? Qué ya te deslumbró este mujeriego? –dijo como si insinuara algo y riéndose a la misma vez.

-Ew, no. –dije yo secamente y sonrojándome más aun. "Diablos Bella! Porqué te sonrojas!" pensé.

-Ni lo sueñes Jasper- dijo Edward y extrañamente ambos nos miramos de reojo.

Llegamos al aula de biología y a penas entramos una chica se le abalanzo a Edward.

-Eddie –dijo sonriendole coquetamente.

-Tanya, sabes que odio que me llames Eddie.- dijo el algo hastiado.

La chica no era fea, pero tenía cara de ser una zorra… Qué? Si es verdad.

-Tanya… -dijo Alice mirandola con cara de pocos amigos.

-Alice – dijo ella en modo de respuesta. Supe que así se saludaban. – Rosalie, Emmet – dijo mientras se lo deboraba con la mirada a lo que Rosalie respondió tomandolo mas fuerte del brazo – Jasper… y … -dijo mirandome de arriba abajo – esta quién es?

-Esta –dijo Rosalie- es Bella. Alguien mucho mas simpático que tu.

-Pero sin ningún sentido de la moda al parecer.

Sentí que Alice iba a decir algo para defenderme, pero soy lo suficientemente independiente como para defenderme a mi misma.

-No creo que vestirse de ramera sea tener sentido de la moda tampoco. -le dije sonriendo.

Emmet y Jasper se rieron por lo bajo y casi pude ver a Edward aguantándose la risa. La chica me miró con ojos furiosos y luego a todos los demás.

-Nos vemos después Eddie –dijo yéndose a toda prisa al salón.

-Wow, Bella… no sabía que fueras tan ruda –me dijo Jasper y no pude evitar reírme.

-No me enviaron a este lugar por ser una santurrona exactamente. –le respondí.

Entramos todos riendo y vi como todos los asientos estaban ocupados. Genial, no tenía compañero de laboratorio.

Vi a Mike Newton haciendome señas en señal de que me sentara al lado de el y pensé un rotundo "NO" para mis adentros, así que me senté en el puesto que primero vi.

Oí que alguien se aclaraba la garganta a mi lado.

-Estás en mi… asiento

-Ah? –dije mirando al chico que estaba a mi lado. –Oh genial… -murmuré. Tenía al más desagradable de los chicos cerca mio.

-Veo que te gusta perseguirme –me dijo divertido. Estaba a punto de contestarle cuando la voz de un adulto nterrumpió.

-Muy bien señor Cullen, veo que ha decidido ser la pareja de la señorita… -miró un papel- Isabella Sawn. Bienvenida a la clase de biología.

-Pe…- intentamos argumentar los dos al mismo tiempo.

-No hay cambios de pareja –dijo el profesor alejandose.

-Simplemente…

-Genial…

Pasamos la mitad de la clase sin hablarnos, lo que a mi me sentaba muy bien, mientras el profesor daba las instrucciones para descubrir el no se qué de una planta. Creo que vista desde afuera la escena debe haber sido muy divertida; ambos sentados lo más lejos posible del otro mirándonos de reojo cada cierto tiempo y cada vez que nuestros ojos se encontraban ambos mirábamos rápidamente al pizarrón.

Cuando por fin nos entregaron los elementos del experimento, fuimos forzados a entablar una conversación.

-Está bien… hagamos esto lo más rapido posible – dije.

-Si… -dijo el. No sé por qué, pero en un momento su voz me sono algo… decepcionada?

Mientras trabajábamos ambos aportábamos para poder concluir de una vez el endemoniado experimento, y cada cierto tiempo el me preguntaba algo de mi vida que no tenía nada que ver con la clase a lo que yo respondía con monosilabos.

-Vamos Bella, sé que te mueres por hablar conmigo! No tienes que ser tan cortante –me dijo con esa maldita sonrisa autosuficiente que solía poner.

-Me resultas bastante aburrido Ed… Cullen, por eso no respondo nada más. –dije sin mirarlo.

-Pues tu tampoco eres la definición de entretenimiento, sabes?

-Eso es lo que tu dices…

-Debes haber aburrido mucho a tu novio allá en Phoenix –dijo con un tono que no pude descifrar. Ok, si no fuera Edward Cullen quien lo decía estaría segura que queria saber si tenía novio o no.

-Uno, no tengo ni tenía novio y dos –dije haciendo una pausa- es tú novia la que parece muy aburrida con Newton. –dije señalando a Tanya quien estaba sentada al otro lado del salón al lado de Mike.

-Tanya? No ella no es mi novia… solo… nos divertimos. –Bien, no era su novia, solo su diversión.

-Pues ella no parece saberlo –dije riendome. Estuvo a punto de responderme cuando sonó el timbre. – DEMONIOS!

-Mañana terminaremos este experimento. Pueden irse-dijo el profesor.

Recogí mis cosas y me paré de mi asiento, pero choqué de frente con Edward quien en un movimiento de extrema rapidez se había levantado para salir del aula.

-Yo… lo siento –dije cuando sus brazos tocaron mis hombros para que no pudiera caerme. Él solto rapidamente sus manos.

-No deberías andar tan distraída. –me dijo serio.

-Si… lo que sea-dije escondiendo mi cara en mi cabello ya que para variar me había sonrojado un poco. Salí caminando rápido del salón.

Caminé un poco sin saber en realidad a donde iba, era la hora de almuerzo y de ninguna manera sabía llegar al comedor. Por suerte un chico enorme me asustó cuando doblaba una esquina.

-Emmet no hagas eso!-dije aun sobresaltada.

-Lo siento, esque fue muy divertido –dijo riéndose.- A donde vas?

-Pues… al comedor –dije como si fuera la cosa más obvia del mundo. El se me quedo mirando unos instantes y luego rompió a reír.- Qué?

-Por aquí se va al gimnasio. El camino al comedor es por este lado –dijo sin dejar de reír y caminamos juntos.

El almuerzo había sido muy ameno. Estos chicos eran buenas personas, podríamos llegar a ser muy buenos amigos, pensé. A excepción de cierto oji verde que no me dejaba en paz, claro.

Mi siguiente clase era educación física y creí que sería mejor presentarme el primer día.

Para mi buena suerte, se podía escoger el deporte que ibas a hacer y como no soy buena en ninguno, me fui al más fácil, basketball. Mi estrategia era simple: nunca tocar la pelota. Así evitaría romperme un hueso y no tendría que esforzarme.

Estaba sola en este deporte, ya que Rosalie estaba en tennis y Alice en volleyball.

-Vaya… pero si no es el fantasma… no se supone que la gente de Arizona debe estar bronceada? –dijo alguien en mi espalda. Por supuesto que al darme vuelta estaba Tanya con un sequito de chicas vestidas de porristas.

-Qué pasó Tanya? Tu cerebro no te alcanza para nada más que ser porrista en la clase de gimnasia? –dije mientras me ataba las agujetas.

-No desgastes mi nombre perdedora –dijo ella con tono acido y se me acercó lo suficiente como para poder susurrarme en el oído.- Mantente alejada de Edward si no quieres pasarla muy mal.

Me di vuelta muy desconcertada. Mantenerme lejos de Edward? Pero si eso había estado haciendo desde que llegué. En eso de la distracción la pelota me golpeó la cabeza.

-Swan! Estás bien? –me gritó la entrenadora.

-Si… -dije sobandome la cabeza y viendo como Tanya se partía de la risa.

"Ahora va a ver…"

Me levante de donde estaba y por primera vez en toda la hora me metí al partido. Tenía que conseguir esa pelota. Le hice señales a una chica que estaba cerca de mi y que tenía la bola para que me la tirara a lo que ella respondió lanzándome. Instintivamente y "disimuladamente" le tiré la pelota a Tanya y para mi suerte le calló en la cara.

-Oh Tanya, cuanto lo siento –le grite riendome.

Ella solo emitió un bufido de furia y se marchó con sus amigas… hacia EDWARD! Oh por Dios, que infantil.

Edward me miró con desaprobación mientras Tanya hacía pucheros, pero me pareció… solo por un segundo que no estaba nada enojado, más bien que le había parecido gracioso, pero ya saben que yo no veo muy bien de lejos así que talvez vi mal.