Internado Forks para Chicos Rebeldes

Capitulo 4

La Fiesta

El día siguió su curso y las cosas siguieron normales. Alguno que otro enfrentamiento con Edward, pero nada del otro mundo.

Así llegamos por fin al glorioso viernes. Me desperté, tarde para variar, y me fui sin desayunar a mi clase de cálculo.

Me tocaba con Jasper y Emmet, y a decir verdad, me llevaba muy bien con esos dos. Ambos eran muy chistosos.

El día se pasó rápido y a eso de las 4 p.m. Ya estaba de nuevo en mi cuarto. No sabía que hacer, así que decidí ir a visitar el cuarto de Alice que estaba al lado.

Abrí la puerta rápida y distraídamente y me disponía a salir cuando en una fracción de segundo sentí a alguien encima mió y ambos caímos al suelo.

El golpe me había dolido algo y más si tenemos en cuenta que me había caído alguien arriba. Abrí los ojos y vi al chico haciendo lo mismo. Nos miramos un instante en que no sabíamos que decir. La situación era bastante bochornosa. Estábamos tan cerca que pude ver cada milímetro de su pálida cara, cada una de sus grandes pestañas abrirse de par en par; y como si ambos hubiésemos despertado de un sueño, nos separamos al instante y nos pusimos de pie.

-Ejem… bueno si… esto

Abrí la boca pero nada salía de mis labios y ya podía sentir el desgraciado calor en mis mejillas. Finalmente logré articular:

-Qué demonios hacías apoyado en mi puerta?- Edward me miró unos instantes debatiéndose entre decirme o no.

-Bueno… la verdad es que…

-Si? –le dije.

-Emmet me mandó a pedirte si tenías los ejercicios de la tarea de cálculo, pero como nosotros, es decir, no nos llevamos de lo mejor, no sabía si tocar la puerta o no. –dijo algo apenado. Me quedé muda unos instantes. Era una explicación realmente entupida.

-Y por qué no vino el? –quise saber.

-Bueno tienes los ejercicios si o no! –me preguntó como si estuviera apurándome. Me alejé hacia mi bolso y saqué la libreta donde había anotado la tarea.

-Toma… dile que me los devuelva antes del domingo. –le dije sin mirarlo.

-Si… se lo diré.- caminó unos pasos- Ah! Y disculpa por… haberte caído encima- sonrió un poco.

-Si… ya, dejémoslo así. –y sin despedirse partió hacia las escaleras.

Cerré mi puerta y me apoye contra ella. Wow… eso había sido extraño. Puse mi mano en mi pecho y comprobé que mi corazón seguía latiendo desbocado, así que me tiré de cara a la cama y me quedé pensando.

Debo haberme quedado dormida otra vez ya que desperté cuando era de noche y por el sonido del teléfono de la habitación. Acerqué mi mano sin mirar, lo descolgué y atraje el auricular hacia mi.

-Diga? –dije con voz somnolienta.

-Dime que estas viendo la televisión! –dijo una voz cantarina al otro lado del teléfono.

-Que demo.. –me paré de donde estaba. –Quién es?

-Alice, por supuesto! Oh, espera un minuto –sonó un Bip! Y luego Alice volvió- Rosalie, nos escuchas?

-Perfectamente.

-Bella di algo.

-Eh… esto… chicas qué pasa? –pregunté sin ganas de una charla de a tres en el teléfono.

-Aun no prendes la televisión! Vamos haslo!- tomé el control remoto y la prendí. Debían ser más de las 9 ya que estaban dando un programa de cocina en todos los canales, osea circuito cerrado.

-Solo hay una mujer cocinando soufflé Alice. –respondí algo frustrada.

-No seas impaciente, tiene que volver a aparecer! –dijo Rosalie.

De repente la imagen de la mujer desapareció y la pantalla se puso negra con unas letras blancas. Decía "Fiesta al otro lado del lago. Mañana 11 pm. LLEVEN CERVEZA!".

-Por fin sirven de algo los cerebritos del club de computación. –dijo Rosalie.

-Ya era hora –repondió Alice y la imagen desapareció dejando otra vez a la mujer cocinando en la televisión.

-Como hacen eso? –pregunté.

-Qué se yo! Hacen sus trucos electronicos y PLAF!

-Por suerte encontraron una mejor manera para que todos nos enteraramos de las fiestas… esos de los papelitos en clase siempre eran una perdida de tiempo.- repuso Alice.

-Bien, entonces mañana nos iremos temprano de compras!

-Si! Hay mucho que hacer antes de la fiesta. Bella te quiero lista a las 10 –me dijo Alice.

-A LAS DIEZ! –frité yo.

-Si, a las diez! Y sin discusión. Ahora Rosalie, que zapatos planeas usar…?

Dejé que hablaran mientras respondía algunos e-mails de mi madre. De vez en cuando les respondía algo por el altavoz del teléfono.

A las 11:30 pm todas colgamos y quedamos en que mañana a las 10 nos veriamos en el estacionamiento. Iriamos en el auto de Rosalie todas juntas a Port Angeles a comprar no se que cosas… la verdad yo solo esperaba poder comprar algo para poder leer y no morir de aburrimiento.

Apagué las luces y me tumbé sobre mi cama esperando dormir, pero como ya había dormido en la tarde, se me hizo muy difícil siquiera llegar a concebir la posibilidad de sueño.

A eso de las 1 am, decidí que talvez debería salir un momento y tomar aire, así que abrí mi ventana y salí a sentarme al balcón. Estaba a punto de encender el primer cigarrillo cuando escuché una vocecilla en el balcón de junto.

-Si mamá… yo también los extraño mucho. Cuida mucho a papá y buenas noches. – y sonó como si cortaran un celular.

-Alice? –dije levantándome de mi lugar.

-Bella? Qué haces despierta a estas horas?

-Estoy desvelada- admití- y tu? Creí que estarías dormida, con eso de que mañana saldremos temprano…

-Si, bueno, es que llamó mi mamá y como estamos en horarios distintos…- noté que se entristecía un poco. – Ellos están en África por el trabajo de mi padre. Es doctor.

-Ah… y por qué no se fueron ustedes con ellos?

-Solíamos hacerlo, sabes? Pero de un momento a otro los viajes se volvieron más periódicos y permanentes y papá pensaba que eso de ser enseñados en casa no era tan buena idea… prácticamente solo nos conocíamos entre nosotros –dijo y se rió un poco –Así que decidieron que ponernos en un internado a todos juntos era la mejor idea. Además, cada vez que están en el pueblo vienen a visitarnos –y se alegró un poco.

-Suena bien –dije aspirando un poco del cigarro. – Y… conocieron a Rosalie y Jasper aquí?

-Si, entramos el mismo año, claro que sus razones con algo… peores que las nuestras. Sus padres son muy adinerados, pero se las pasan viajando y bueno… no son los mejores padres del mundo. –nos quedamos en silencio un momento, como compadeciéndonos ambas de la situación. –Por suerte nos encontramos todos! Yo no sé que haría Emmet sin Rosalie, es decir, fue amor a primera vista, jeje… y bueno yo con Jasper… fue como si lo hubiese estado esperando de toda la vida. Algo muy extraño…

-Y Edward? – La verdad no sé por que le pregunté por Edward, es decir, no es que me interesara, era simple…. Curiosidad.

-Talvez sería mejor que te lo cuente el –dijo Alice mirando a algo más allá de mi. Giré mi cabeza y vi a Edward parado y apoyado sobre la barandilla del balcón.- yo mejor me voy a dormir, debo tener un descanso de belleza! Buenas noches Bella… Edward. –y sentí como entraba y cerraba su ventana.

-Es muy feo espiar las conversaciones de los demás –le dije encendiendo otro cigarro y riendome por lo bajo.

-También es muy feo hablar de alguien cuando no está. –Rayos… como detestaba a este chico. Lastima que había logrado encender el cigarrillo, sino ya me hubiese entrado. -Y…ya que escuchaste todas nuestras historias, por que me dices que haces tú en este basurero?- lo miré con desconfianza.- Vamos! Es una simple platica nocturna…

-Ni creas que después de esto seremos amigos, eh?

-Ni por un segundo lo pensé.

-Bueno… creo que mis padres se hartaron de mi "rebeldía"- dije haciendo comillas con los dedos- y decidieron que era tiempo que me comportara.

-Y te enviaron al lugar más aburrido del mundo… -concluyó.

-Exactamente.

-Y qué harían si supieran que estás fumando en tu carcel? –me dijo con tono burlón y no pude reprimir una risita ante el comentario.

- Probablemente me darían un sermón de media hora –rodé los ojos.

-Los míos harían lo mismo… - y estiró su mano como pidiéndome el cigarro.

-Tu fumas? –le dije incrédula.

-Qué? Te crees la unica "rebelde" del mundo?- titubeé un poco antes de pasarle el cigarrillo a través del balcón y tuve que estirarme un poco procurando no caer.-Bueno, creo que esto tampoco es tan aburrido… es decir, prácticamente puedes hacer lo que quieras si eres cuidadoso.-dijo mientras botaba el humo.

-Como tu y Tanya- dije alzando las cejas, pero el pareció un poco sorprendido con mi afirmación. Hasta se ahogó un poco con el humo. – Ella es tu media naranja? Así como Jasper y Alice?

-No –se apresuró a decir- es decir… con Tanya la pasamos bien a veces, pero la verdad es bastante tediosa. Casi no habla… solo… besa –dijo riendo por lo bajo.

-Ugh… debe ser horrible –dije exagerando el gesto.

-Aunque no lo creas, a veces lo es… - fumó una vez más y estiró el brazo para devolverme el cigarrilo. –Bueno y… irás a la fiesta de mañana?

-Si, creo que si… Alice dijo que mañana iríamos de compras para vernos bien y no se que otras cosas –dije haciendo un movimiento con mi mano.

-Irás de compras con mi hermana? –dijo muy sorprendido.

-Ehm… si. Dijo que mañana habría muchos chicos guapos y otras cosas… la verdad solo la acompaño para poder comprar algunos libros o cds.

-Ni de sueños te podrías ligar a un chico de aquí –dijo burlonamente.

-Qué demonios insinuas? –dije con furia.

-Los has visto Bella? Son unos Barbies… chicos sacados de alguna telenovela o que se yo –dijo aun riendose- Solo se atraen entre ellos.

-Me suena más a como si estuvieras tratando de decirme que no soy lo suficientemente bonita para ligarme a nadie de aquí.-estaba realmente irritada.

-No.. no –dijo sin parar de reir.

-Pues para tu información iré de compras con tu hermana y mañana me voy a ligar a alguien… talvez hasta me acueste con esa persona sabes!- le grité botando el cigarrillo y dándole la espalda.

Sentí como intentaba decir algo pero no decía nada.

-Como si me importara! –dijo casi con furia.

-Ajá –dije.

-Si!

-Por supuesto!

-Adios!- me giré para gritarle.

-BUENAS NOCHES EDWARD CULLEN!- y entré lo más rápido que pude cerrando la ventana a mi paso. Lo había dejado solo y sin palabras.

Bella 1 – Edward 0