Internado Forks para Chicos Rebeldes

Capitulo 5

La fiesta parte II

Me costó un montón levantarme ese sabado. Nunca lo hacía antes de las 12, así que cuando llegué al auto de Rosalie aún seguía bostezando.

-Te perdiste la competencia de quien come más tostadas de los chicos en el desayuno –me dijo Rosalie abriendo el auto.

-Si! Debiste ver a mi Emmet intentando tragarse las 5 tostadas de una sola mordida-dijo Alice riendo. Para variar me había saltado el desayuno y ahora me sonaba la panza.

-Estoy segura de que debe haber sido muy divertido… -dije sin ganas. Ambas se miraron y alzaron las cejas.

-Pues alguien no esta de buen humor… -dijo Rosalie.

-Lo siento… es que no acostumbro a levantarme tan temprano los fines de semana y además… tengo hambre.

-Relájate, compraremos algo en algún Starbucks del camino –dijo Alice. Hasta ahora no había notado que el auto de Rosalie era un nuevo, brillante, ostentoso y totalmente genial Ferrari descapotable rojo.

-Wow! Rosalie de donde sacaste esta preciosura! –dije mientras me sentaba en el asiento trasero.

-Regalo de mis padres… de alguna forma tienen que recompensarnos por nunca estar! –dijo mientras se arreglaba los anteojos de sol, porque sí, hoy había sol.

El auto empezó a andar veloz y casi sin emitir sonido. Yo no podía salir de mi asombro! Es decir, un Ferrari! Mis padres no eran precisamente pobres, pero lo único que había logrado obtener era un Honda Civic.

-Espero que ya hayan inaugurado esa boutique… Chic creo que se llamaba.

-Si! Estoy desesperada por unos nuevos zapatos rojos! –respondía Alice mientras cambiaba la estación de radio, hasta que se detuvo en una donde hablaba una chica.

-Mientras son las 10:20 de la mañana les mostramos unas canciones para el despertar.- Entonces empezó a sonar una canción que yo conocía muy bien por culpa de mi mejor amiga de Phoenix. Había sido todo un éxito el invierno en que salió.

-Oh por Dios! Súbele Alice –"Ay no…"

Making my way downtown
Walking fast
Faces passed
And I'm home bound

Cantaron ambas, mientras yo solo las miraba extrañada.

Staring blankly ahead
Just making my way
Making my way
Through the crowd

-Oh vamos Bella! Yo sé que te la sabes! –me dijo Rosalie suplicante. Si… me la sabía, pero de ninguna manera iba a cantarla.

-Te prometo que no se lo diremos a nadie –me dijo Alice con una sonrisa a la que era imposible decirle que no. Entonces empecé a sonreír inconcientemente y comencé a cantar con ellas… total, que mal iba a hacerme?

And I need you
And I miss you
And now I wonder...

If I could fall
Into the sky
Do you think time
Would pass me by
'Cause you know I'd walk
A thousand miles
If I could
Just see you
Tonight

Ok, está bien… eso había sido divertido al igual que el resto del viaje hacia Port Angeles. Las chicas me contaron muchas historias de los chicos metiéndose en problemas y de cómo eran las fiestas que se organizaban. Me contaron que la ultima vez, habían metido somníferos en los cafés de los profesores para que no los descubrieran y que había resultado perfectamente así que ellas creían que esta vez harían lo mismo.

-Me parece que mis padres eligieron muy mal el internado- dije riéndome. Ambas

se rieron mientras Rosalie estacionaba el auto.

Caminamos un poco hasta que llegamos a un paseo lleno de tiendas, y cuando digo lleno, es REPLETO.

Me quedé impactada un segundo y luego me di la vuelta dispuesta a retirarme sutilmente hasta que sentí un par de manos sosteniéndome por los hombros y dándome vuelta.

-Bienvenida al Port Angeles.

-Bella, qué tan dispuesta estás a usar mini faldas?

-Qué cosa!- grité espandata.

-Jaja… tranquila –dijo Alice en un tono no muy tranquilizador.

Después de eso me pasé horas paseándome de tienda en tienda con las chicas. Me obligaron a probarme algo en cada una de ellas y de todas salí con una bolsa de ropa que no quería, pero según ellas me veía maravillosa. La ultima tienda (GRACIAS DIOS!) era de zapatos. Todos los tipos, todos los colores, el único defecto: eran todos de tacón. Para una persona como yo, usar esos zapatos era todo un desafío. Podía andar en una tabla de skate perfectamente, pero caminar con tacones era otra historia. La coordinación solo estaba conmigo en ciertas cosas.

-Bien… creo que estos negros podrían quedarte.

-Alice no… de verdad yo no puedo.

-Anda vamos! –me dijo Rosalie quitándome mi zapatilla a la fuerza . Resignada tomé el delicado zapato entre mis manos y me lo puse. Debo ser sincera… talvez no me veía tan mal así que me puse el otro.

-Bien ahora párate. –me indicó Alice. Me paré… todo bien, no había ningún lesionado, pero cuando intenté caminar caí de bruces al suelo.

Cuando Rosalie me levantó del suelo, estaba totalmente sonrojada y humillada.

-Bien… -dije- eso no ha ido tan mal.

Al parecer ambas se lo tomaron como un "los llevaré" porque de igual modo salí de la tienda con los condenados zapatos y otro par que era rojo con incrustaciones de vaya a saber uno que eran.

Salimos por fin de la tortura de las compras y mientras Rosalie iba en busca de un repuesto para el auto de Emmet, ya que ella, según Alice, era la mejor mecánica del mundo (jamás lo hubiese imaginado de ella), nosotras fuimos a comprar unos cds para mi colección.

-Vaya Bella… no sabía que eras tan aficionada a la música…

-Pues… lo soy –dije agitando la bolsa con los 5 cds que había comprado.

-Ni adivinarías quien también lo es… - dijo muy bajito, como si estuviera hablando para ella.

Caminamos hacia donde nos había dicho Rosalie que estaría. Era una calle amplia en donde en la esquina había un letrero que decía "MECANICA". Ahí estaba Rosalie conversando con un tipo en traje de mecánico y lleno de grasa de auto.

-Talvez es el radiador… Ah! Hola chicas! Señor Millar –dijo dirigiendose al hombre- Ellas son mis amigas Bella y Alice.

-Mucho gusto señoritas –dijo, pero yo había parado de prestarle atención. Mis ojos se desviaron a un chico muy alto, de pelo oscuro y algo moreno que estaba apoyado en una esquina del taller.

-Joder… -dije y caminé hacia el.-Disculpa?- el chico me miró algo desconcertado. –Esa es una Element? –dije señalado a la tabla de skate que tenía en la mano.

-Si –dijo dudando un poco.

-Genial! Yo tengo una Spitfire! Siempre quise una Element, pero jamás logré juntar el dinero –admití riendome.

-Tu… sabes andar en skate? –dijo aun algo confundido.

-Porsupuesto! O qué? Eres de esos que dicen que as chicas no pueden… -no alcancé a terminar porque me interrumpió.

-No! De ninguna manera es solo que… no me pareces el tipo de chica que anda en este tipo de cosas. –ambos nos quedamos en silencio y luego habló como si hubiese despertado del trance. –Soy Jacob Black! –dijo estirandome la mano.

-Bella Swan –dije correspondiéndole.

-Bella ya nos… vamos. Hola! –dijo Alice.

-Alice el es Jacob.

-Hola Jacob… irás hoy?

-Al otro lado del lago verdad? –dijo el. Yo los miré algo confundida.

-Sip

-Pues ahí nos vemos entonces –dijo con una sonrisa.

-Bueno, nosotros nos vamos! Adios Jacob. Bella muévete! –dijo Alice tirándome del brazo. Solo articulé un leve "adiós" a lo lejos mientras era arrastrada por Alice.

Nos reunimos con Rosalie y mientras caminábamos hacia el auto pregunté:

-Ya lo concías?

-Nop..

-Va al instituto con nosotros?

-Nop…

-Quién?

-Un chico con el que hablamos allá.

-Entonces…?

-Se notaba a la legua que es de la reserva Quileute… los chicos de allí asisten a nuestras fiestas de vez en cuando.

-Ah…- asentí. Y luego recordé. –Hay que llevar cerveza!

-Verdad… pues bien, creo que haremos una parada por el supermercado.

Subimos al auto y conducimos hasta el aparcadero del supermercado.

-Muy bien, yo no tengo idea de estas cosas así que solo traeré lo primero que encuentre…

-Vamos chicas… no por nada me enviaron al estúpido internado, se me de memoria todas las marcas de cerveza existentes en este condenado país! –dije.

-Está bien –me dijo una sonriente Alice.- pero debes hacerlo rapido ya que somos menores de edad y usaremos los encantos de Rosalie para que no nos descubran.

Le guiñé un ojo y todas entramos al establecimiento.

-Bien, Budweiser por supuesto. Heineken también… Ah! Y esto –dije sosteniendo una botella de vodka- es para mi. Ambas se miraron con desconfianza. –Oh vamos… no tengo 5 años.

-Está bien.

Salimos con Alice y por la ventana vimos como Rosalie le coqueteaba al cajero para que no le pidiera identificación.

-Perfecto –dijo Rosalie metiendo las bolsas al auto. Nos subimos todas.

-Y ahora qué? –pregunté.

-Pues ahora nos vamos a casa y nos arrglamos. –dijo Alice.

-Pero si son las… 6 nada más –dije yo.

-TAN TARDE? Rosalie maneja rapido, tenemos mucho que hacer.

Rosalie pisó el acelerador al maximo y estuvimos en el internado en menos de una hora. Bajamos las bolsas y subimos las escaleras a penas por lo pesadas que estaban.

Alice decidió que cambiarnos en su habitación sería lo mejor así que caminamos hacía alla cuando nos topamos en el pasillo con Edward.

-Alice, me llamó Jasper y dijo que te dijera que pasaría por ti a las 11. –dijo sin parar de mirarme con un sentimiento que no pude descifrar.

-Está bien –asintió Alice sin parar de mirarnos a ambos- Pasa algo? –dijo extrañada.

-Nada – repuse yo y seguí caminando no sin antes golpear "accidentalmente" al chico con una bolsa. –Idiota- susurre cuando pasé por su lado.

Vi como Rose y Alice se miraban y luego se encogían de hombros.

La habitación de Alice, estructuralmente, era idéntica a la mía, pero tenía muchas fotos pegadas en las paredes y varias revistas de moda apiladas.

-Muy bien, empecemos con esto –dijo aplaudiendo Alice. La chica estaba realmente emocionada. La que primero estuvo lista fue Rosalie, quien se puso un vestido strapless blanco con una cinta negra justo debajo del busto y unos zapatos de tacón que se ataban con unas cintas negras también. Rose me había contado que al otro lado del lago había algo así como una cabaña donde había electricidad y todo eso para poder conectar las cosas para la fiesta y creo que esta bien que se haya puesto los tacones entonces.

Luego Alice. Se veía muy bien con su remera larga color gris y unos leggings negros debajo. Lucía más alta y llevaba unas sandalias color negro.

Y luego, vino mi turno…

-De ninguna manera!

-Oh vamos Bella! Con esas piernas sería un crimen que no te pusieras la falda! –dijo Alice persiguiéndome con la maldita falda escocesa por toda al habitación.

-He dicho que de ninguna manera! Primero me obligan a comprarla y luego a que la use!

-Pero si con esta blusa se vería maravillosa! – dijo Rose mostrándome una blusa que tenía más escote del que jamás había visto en mi vida.

-Se volvieron locas –dije agitando mis manos en el aire.

-Está bien, esta bien… hagamos un trato –dijo y llamo a Rosalie a su lado. Discutieron unos minutos y luego me miraron.- Muy bien... te puedes poner la remera que tu quieras…

-Pero debes usar la falda. –Sabía que había algo raro en este trato, pero sinceramente era lo mejor que iba a conseguir.

-Ok, pero también usaré zapatillas. –Vi a Alice retorcerse un minuto ante mi aclaración, pero Rose la tomó de la mano y dijo:

-Perfecto, pero usarás las medias que nosotros te demos.

-Trato. –nos dimos la mano y fui a buscar mi polera favorita de The Ramones a mi habitación. Volví y me puse la ropa que me habían dado. Al final, mi tenida había terminado en mi polera negra de The Ramones, la condenada falda que era demasiado corta para mi parecer, un par de calcetas que me llegaban hasta un poco más debajo de la falda y mis converse negras.

-Hmmm… no se ve tan mal –dijo Alice y luego se abalanzo sobre mi pelo para dejarlo con ondulaciones perfectas. Para cuando me di cuenta ya eran mas de las 10 y Jasper llegaría pronto.

-Cómo llegaremos allá? –pregunté.

-Carritos de Golf… -me dijo despreocupadamente Rose mientras se terminaba de pintar las uñas.

-Esto tiene campo de golf!

-Y de tennis… y de fútbol y pista de atletismo.

-Wow… - Ahora me estaba preocupando como lo estarían haciendo mis padres para pagar esto. De repente sonó la puerta.

-Ese debe ser Jasper –dijo Alice emocionada. Abrió la puerta y apareció un sonriente Jasper.

-Señoritas, buenas noches.

-Hola Jazz –dije saludándolo con la mano. También estaba Emmet ya penas Rosalie lo vio, salió corriendo hacia la puerta a besarlo. En conclusión habían dos parejas besándose y una yo muy incomoda sentada en la cama.

Me aclaré la garganta.

-Si… esto, no les quiero arruinar la noche pero deberíamos irnos.

-Bella tiene razón –dijo Jasper.

-Bien, nosotros llevaremos las bolsas y tu ve a decirle a Edward que ya nos vamos.

-Un momento porqué yo!- argumenté.

-Oh vamos Bella! Dijo Alice sacándome de la habitación mientras los demás acarreaban bolsas de cerveza.- Dile que en 10 minutos nos vamos, así que debe bajar rapido.

-Si, si ya voy ¬¬ -dije y caminé en dirección a su habitación. -Tonta Alice…

Toc toc toc…

Nada.

TOC TOC TOC

Se abrió la puerta de golpe.

-Qué pasa?

-Tu hermana dice que si vas a ir, bajes ahora –dije muy rapido. Ambos nos quedamos en silencio unos momentos y pude contemplar que a pesar de ser un idiota, no era tan feo… es decir, llevaba unos jeans, una remera blanca y una especie de abrigo con cosas peluditas en el gorro.

-S..si. Ahora voy. –dijo entrando otra vez y sacando vaya a saber uno que cosas de su habitación.

Bajamos las escaleras, en silencio cabe decir, y me guió hasta una especie de puerta muy escondida en la parte de atrás del edificio. Allí estaban los demás esperándonos con un carrito de golf.

-Vaya que se tardaron! Ya nos íbamos sin ustedes –dijo Emmet y luego se rió ruidosamente.

-SHHH! –dijimos todos.

A la primera descubrimos que no cabíamos todos así que hubo que hacer dos viajes: e el primero se fueron los chicos y luego Jasper vino manejando el carrito para llevarnos a nosotras.

Llegamos y había ya mucha gente. Eran como las 12 y estaba repleto. Toda la escuela estaba ahí. Le pasé mis llaves de la habitación a Alice para no perderlas ya que yo era especialista en perder cosas en fiestas.

Estuvimos un rato con los chicos y luego nos fuimos a bailar entre nosotras. Luego fui donde la cerveza y encontré a Jacob con algunos otros chicos.

-Jacob! –le grité. El me miró y se acercó donde mi.

-Bella… hola –dijo con una enorme sonrisa. Dios, no me había percatado de que fuera tan alto.

-Viniste –le dije sonriendo.

-Si… -dijo alborotándose el cabello con una mano.

Nos reímos un rato y nos quedamos bebiendo y conversando. Era un chico simpático; un tanto alocado, pero acaso yo no lo era también? Parecía entender de lo que hablaba y no tenía que reírme de todo lo que decía.

Nos paramos de nuestro asiento para ir en busca de cerveza cuando lo vi.

Estaba parado hablando con Tanya, quien estaba colgada de su cuello.

No se si Jacob me seguía hablando o no, lo único que podía ver era al despreciable Edward Cullen. Y luego recordé lo que había dicho anoche; eso de que yo no era capaz de ligarme a nadie. Entonces nuestras miradas se encontraron y una idea cruzó mi cabeza. No iba a dejar escapar esta oportunidad, así que sin pensarlo dos veces me abalancé sobre Jacob y lo besé. Ni siquiera prestaba atención a si el chico me respondía al beso o no, solo miré la cara de estupefacción de Edward y en un segundo el beso me supo a victoria. Jacob no opuso resistencia, creo que estaba un poco pasado de copas así que al otro día podría justificar mi osadía con lo mismo; le diría que estaba borracha y no sabía lo que hacía.

"Toma eso Cullen" pensé triunfante. Pero en ese mismo momento vi a Edward abalanzarse sobre la idiota de Tanya y empezar a besarla y fue como si me hubiese abofeteado mi peor enemigo. Mi enfado creció a niveles excepcionales! Algo me quemaba por dentro. Así que esto iba a ser una competencia, eh? Pues yo no iba a perder por ningún motivo.

Tomé a Jacob de la mano y sin dejar de besarlo lo conduje hacia dentro de la cabaña. Vamos! No era como si de verdad fuera a tener sexo con el chico, solo quería que Edward me viera ganar. Pero en cuanto llegué ahí, vi que detrás nuestro venía el mismísimo Cullen con Tanya de la mano.

-Qué haces aquí Edward? –le pregunté lo más ácidamente que pude.

-No, qué haces tú aquí?

-Qué crees tu?

-Pues nosotros llegamos primero.

-Mentira! Nosotros llegamos primero. –le solté la mano a Jacob y Edward hizo lo mismo con Tanya. La pelea era entre nosotros.

-Qué te crees dueña del lugar!

-Pues tampoco te pertenece a ti!

-Te apuesto a que ni siquiera conoces al chico!

-Me estas diciendo puta!

-No! Te estoy diciendo que eres una idiota!

-El único idiota aquí eres tu! –habíamos empezado a gritarnos cuando Tanya y Jacob interrumpieron.

-Vamos a seguir…? –preguntó Jacob.

-NO!

-POR SUPUESTO QUE NO! –le gritó Edward.

-Y a ti que te importa!

-Ya callate!

-Pues no me voy a callar!

-Adios Edward –dijo Tanya y se marchó. Jacob al ver esto también se marchó, y fuimos solo Edward y yo.

-Ves lo que hiciste! –le dije.

-YO?

-Si tu… si tu no hubieses empezado con eso de que no me podía ligar a nadie.

-Y si tu no te tomaras las cosas tan a pecho!

-Agh!

-Debiste haberme escuchado un poco antes de haberte besado con ese… chico –escupió.

-Vete al diablo Edward! –le dije y me marché. Lo odiaba! Lo detestaba! Lo quería matar.

Fui directo a donde estaba la cerveza y bebí, y bebí y bebí…

-Y entonces fue la policía y casi nos llevan presos a todos! –dije. Estaba hablando con unos chicos de la escuela a quienes no conocía pero todo era mejor que beber sola. Solo sabía que Mike Newton estaba entre ellos y me tenía abrazada.

Todo el mundo se rió de mi historia, me la estaba pasando estupendo. Ni idea de que horas eran o que iba a hacer después ni como llegaría de vuelta ni nada, solo sabía que odiaba a Edward Cullen.

Tampoco supe como llegué a caminar sola con Newton quien no me soltaba y que bueno la verdad, ya que sino me hubiese caído.

-Bella que tal si tu y yo…

-Déjala Newton, está borracha.-dijo una voz masculina.

-Vamos Cullen, si no estamos haciendo nada.

-No te quieras aprovechar porque esta ebria… ella no es estúpida. Ven Bella –dijo el otro chico tomándome de la cintura y obligándome a caminar con el. Miré a Mike por encima de mi hombro y le dirigí un "adiós" con la mano. Fue entonces que me giré solo para descubrir que el chico que me estaba llevando era nadie mas que Edward Cullen.

-Ah no! Tu me dejas aquí –articulé.

-Estas de broma? Ni siquiera te puedes mantener en pie! Te iré a dejar a tu cuarto.

-Que me sueltes idiota!

-Bella ya! –me dijo tomándome de los hombros y mirándome muy serio.

-Bueno bueno… pero solo porque yo no puedo llegar sola –dije derrotada.

Fuimos hasta donde había un montón de carritos de golf y me subió a uno.

-Pero este no es el nuestro… -le advertí.

-Si la persona dejó las llaves puestas, no creo que le importe. –dijo mientras se subía y encendía el vehiculo. De repente empecé a reírme sola. –Qué? –me dijo con una sonrisa en los labios.

-Nada… solo recordé a Alice persiguiéndome con una blusa que quería que usara…

-Pues… -dijo como si tomara valor para decirme algo. –pues yo creo que así te ves muy bien. –había algo en su voz que no supe descifrar así que nisiqiera lo intenté, no estaba en condiciones de dármelas de detective.

Para cuando llegamos por fin a los dormitorios yo nisquiera estaba pensando con claridad y menos podía caminar sin hacer ruido así que Edward me tomó en brazos.

-Me haces cosquillas Edward!

-Shh!

-Bueno bueno, pero es verdad- dije cuando llegamos a mi cuarto.

Me bajó y me sostuvo de pie. Intentó abrir mi puerta, pero estaba con llave.

-Bella necesito tus llaves para abrir la puerta. –me dijo.

-Mis llaves?

-Si.

-Hmm... Déjame ver –dije tambaleándome. Metí mis manos en los bolsillos y no estaban –Ah si ya recuerdo, pídeselas a Alice. Se las pasé cuando llegamos ala fiesta –dije y no pude contener una risita.

-Genial … -dijo y se apoyó abatido contra la pared.

-Vamos Eddie, no seas dramático! –dije intentando golpearlo, pero todo lo que conseguí fue perder más el equilibrio y caer contra el aferrándome a su remera.

Edward POV

Un sentimiento de vacío me arremetió cuando la sostuve contra mí. Era como si todo el mundo se hubiese borrado y solo quedábamos yo ella y el vértigo en mi estomago.

-Lo siento –me dijo algo avergonzada y escondió su rostro tras su cabello.

-N...No importa. –le dije. Dios que iba a hacer ahora? No podía dejarla sola en ese estado.- Está bien, Bella acompáñame. –y la guié por el pasillo hacia mi cuarto.

Abrí la puerta la hice pasar.

-Bien, no vayas a pensar nada raro de mi, pero como tu cuarto está cerrado, te quedarás aquí hasta que Alice llegue con las llaves.

-Está bien –dijo bostezando. La senté sobre mi cama y no sé si por lo borracha o por el sueño se calló hacia el lado y quedó acostada.

-Si quieres dormir duerme.

-Solo unos minutos… luego me iré. –dijo con los ojos cerrados.

Respiré hondo. Había sido una larga y rara noche. Es decir, que había sido eso de besar a ese chico tan de repente? Nunca acabaría de contar la rabia que tuve en ese momento, fue… extraño, nunca me había pasado. Sentí que Bella se movía y la miré.

-Edward… -me dijo casi en un susurro.

-Si?

-Yo no iba a hacer nada con Jacob en realidad…-dijo y sentí como si me hubiesen sacado un peso de encima… fue tan… relajante. Es decir, no vayan a pensar nada de mí, solo hubiese sido una decisión muy estúpida de su parte. Si… debe ser…

-Lo sé…Bella?

-Si? – me dijo media dormida.

-Yo tampoco iba a hacer nada con Tanya.

-Que bueno… eso habría sido…

-Lo sé… -espere unos segundos antes de volverle a hablar. Me acerque a ella y me puse de puntillas al lado de la cama. –Siento que hayas creído que dije que no eras bonita… porque si lo eres – Qué demonios había sido eso? "Edward tu también debes estar borracho!" pensé y al verdad si me había tomado unas cuantas cervezas, tal eso hacía que se me soltara la lengua.

-Gracias… - y vi como se formaba una sonrisita en sus labios y luego no hablo más.

Me tiré sobre mi sillón y cerré los ojos antes de que se me escapara algo más delante de la chica. Odiaba bajar mi guardia con la gente, pero esta chica había logrado hacerlo en dos días. Lo peor era que nos llevábamos terrible y sin embargo aquí estaba yo, viéndola dormir en mi cama. Que confusas eran las cosas… que confusa era Isabella Swan.

Y luego, me quedé dormido.