Disclaimer. Harry Potter ni sus personajes me pertenecen. La trama de esta historia tampoco es de mi propiedad, sino que de una magnífica escritora llamada sissou quien amablemente me ha dado su autorización para publicar la traducción de su fic.
Agradecimientos. Muchísimas gracias a Miss Kathy90 por oficiar de Beta para esta traducción. Y a todos quienes la han agregado a sus Alertas/Favoritos y que además se dan el tiempo para dejar un review.
Capítulo 26
Revelaciones
No dejé ir la mano de Hermione ni siquiera cuando escuché claramente a Madame Pomfrey preguntarle a Dumbledore como podían estar seguros de que yo fuera Cedric Diggory. Harry simplemente no podía separar su mirada de mí, y yo estaba bastante seguro de que él quería hablar conmigo, y bueno, no podía culparlo por querer entender toda esta nueva situación.
Finalmente Madame Pomfrey se calmó y me dio una última mirada antes de regresar a sus propios asuntos.
El director y McGonagall entonces insistieron en el hecho de que si yo quería permanecer en la enfermería, no podría caminar alrededor de los pasillos –como si ahora que mi novia estaba en algún tipo de coma yo pudiera sentir la necesidad de estirar mis piernas. De todos modos, asentí y miré de regreso hacia la pacífica cara de Hermione.
Escuché a los dos profesores dejar la habitación y apreté su mano con más fuerza.
"¿Cómo lo hizo?" murmuró Harry.
Simplemente fruncí el ceño cuando me di cuenta de que él seguía allí.
"Ella está llena de sorpresas" respondí sin apartar mi mirada.
"¿Cómo pudo ocultarme algo así?" susurró, su voz demasiado ahogada.
No podía dejar que la culpara, no ahora que ella yacía en cama. Finalmente solté su mano y levanté la mirada hacia el chico.
"Nadie sabía sobre mí" dije.
Harry miró hacia su cuerpo acostado y sus ojos se humedecieron.
"Pero ella sabía cuan afectado estaba desde la última prueba. Ella lo sabía y…"
"Y por eso es que ella hizo lo máximo que pudo para traerme de regreso. Ella quería aliviar tu dolor así que no sigas culpándola" le corté un poco duramente, molestándome por sus acusaciones.
Harry se quedó en silencio y sus mejillas se tornaron rojas. Y antes de que pudiera incluso darme cuenta de lo que estaba pasando, él camino rápidamente hacia mí y me abrazó.
"Lo siento tanto por esa noche" lloró, finalmente dejando que sus sentimientos lo inundaran. Lucía como un lloroso niño que esperaba porque su padre lo consolara. Sí, eso sería definitivamente lindo si no fuéramos dos adolescentes grandes ahora. No obstante, me sentía particularmente emocionado viendo a este chico llorar por mí, por mi regreso. Esto era genuino y no podía imaginar lo que él había tenido que pasar. Lo importante era que yo no sabía cómo reaccionar. ¿Se suponía que debía abrazarlo de regreso o debería decirle que no llorara porque él era un hombre y los hombres no lloran? No, definitivamente no. Pero yo nunca había sido especialmente demostrativo físicamente con las personas a mí alrededor, ni siquiera con las personas que me importaban o con mis novias. Por supuesto, me gustaba abrazarlas, era una parte evidente de la relación, pero para ser honesto la única persona por la que sentía la necesidad de mimar era Hermione. Y así me seguía sintiendo ahora, incluso cuando había mirado su cuerpo dormido, quería confortarla con abrazos y besos. Era como si todo mi cuerpo llamara por el suyo.
De todos modos, lo mejor que encontré fue palmear la espalda de Harry. Él se apartó de mí y me miró con cara asustada como si él ahora estuviera esperando que lo golpeara.
"Nunca te culpé por lo que ocurrió en el cementerio" le aseguré con una pequeña y triste sonrisa.
Harry secó sus lágrimas y asintió. Era sorprender el ver como este chico que había tenido que pasar por tantas cosas, como perder a sus padres y no tener un solo año sin que alguien tratara de matarlo podía ser tan sensible.
Nos mantuvimos en silencio por algunos segundos, sintiendo algo de incomodidad, tal vez por nuestro tiempo de abrazos, tal vez por algunas memorias frescas que sólo habían resurgido.
"Ella despertará pronto, ¿verdad?" preguntó.
Miré hacia Hermione y luego de regreso a él.
"Por supuesto. Ella sabe que la necesitamos" le respondí tratando de hacerle sonreír incluso si yo no estaba con el ánimo apropiado. Hermione debía despertar pronto, no podía imaginarme otra opción porque la necesitaba a mi lado.
Me senté de regreso en la silla, y tomando su mano me voltee de forma de quedar mirando a Harry.
"Cuéntame que fue lo que pasó" murmuré.
Media hora después, me encontraba solo en la enfermería (Harry había tenido que irse y encontrarse con Ron en el Gran Comedor) cuando fui interrumpido por el sonido de algunos pasos frenéticamente golpeando el suelo. Y entonces vi en la puerta a la última persona que quería ver en ese momento. Umbridge era seguida por Dumbledore, McGonagall, Sprout y Snape.
"¿Cómo es esto posible?" gritó indignada. Caminó hacia mí y frunció el ceño. "¿Cómo pudo pasar esto sin que yo fuera informada? Soy la Suma Inquisidora y represento al Ministerio de Magia. ¿Es lógico acaso que yo sea la última persona en el castillo en haber escuchado sobre esto? ¿Quiere mantener fuera al Ministro?" ella preguntó a Dumbledore.
"Bueno, nosotros descubrimos esto temprano esta mañana. Pero me pareció lógico prevenir primero a sus padres" respondió.
"¿Y la Señorita Granger es responsable de esto?" preguntó ella, dándole una dura mirada a Hermione. ¿Acaso estaba implicando que mi regreso a la vida era algún tipo de atentado?
No sabía de qué forma la estaba mirando, pero estaba seguro de que todos los profesores se habían dado cuenta de que claramente le estaba lanzando dagas con la mirada. Me sentía desilusionado pero aliviado de que mi madre no estuviera aquí, porque ella ya le habría sacado la cabeza.
"¿Sabes las consecuencias que esto podría tener para la escuela y para todo el mundo de la magia?"
Me levanté de mi silla y apreté mis puños.
"Si puedo decir algo, usted es, por ahora, la única persona que ha visto el regreso del señor Diggory de mala forma" dijo Snape con su usual voz calmada.
Me quedé sorprendido de que fuera él quien me defendiera.
"No estoy culpando al señor Diggory" respondió, "pero yo represento al ministro de magia y con lo que pasó aquí sería tonto el pensar que las personas podrían ser traídas de regreso de la muerta de esta manera. Tenemos reglas".
"Y este no es el momento apropiado para pensar sobre ello" la suavizó Dumbledore, "el señor Diggory recién ha regresado y la señorita Granger está ahora yaciendo en cama. Encontraremos el tiempo apropiado para discutir su punto". Ella miró a Hermione y luego a mí. "¿Podríamos esperar hasta que la señorita Granger despierte?" preguntó.
Ella consideró las palabras del director y luego se encogió de hombros. "La presencia de la señorita Granger será necesaria de todas formas" dijo con su molestosa voz de pito. "Esperemos entonces que se despierte algún día" agregó antes de voltearse y caminar hacia la salida.
Mis facciones se tensaron y comencé a caminar rápidamente hacia ella para gritarle todo lo que pasaba por mi cabeza. Fui detenido por la mano de Dumbledore, palmeando mi hombro.
Tomé profundas inhalaciones y traté de calmarme.
"¿Qué es lo que ella quiso decir?" pregunté con voz áspera.
Dumbledore acarició su barba y miró a todos los profesores.
"Señor Diggory, necesitamos hablar" dijo, a lo cual asentí. "Algunos estudiantes lo vieron estaba mañana en los pasillos. Y ahora, un montón de ellos han oído acerca del rumor. Creo que es tiempo de hacer un anuncio oficial. Lo haré esta noche en el Gran Comedor. Pienso que podría querer estar allí y hablar con sus compañeros también". Yo pasé los dedos a través de mi cabello y miré hacia el suelo. No podía imaginarme a mi mismo haciendo algún discurso y diciendo 'Hey chicos, ¡Regresé! Qué alegría estar aquí'. Y además, sabía que no podría soportar todas sus miradas pegadas en mí, preguntándose que tipo de fenómeno yo había llegado a ser.
"Preferiría quedarme con ella, señor" murmuré pensando en la última y gran razón para no ir al Gran Comedor esta noche.
Dumbledore me miró y asintió.
Palmeó mi hombro y me dio una comprensiva sonrisa, luego se fue junto con los otros profesores.
Estaba mirando a Hermione cuando escuché al director.
"Oh, él está aquí y no se preocupe… él está vivo".
Fruncí el ceño y me voltee alrededor. El ala del Hospital estaba ahora vacía y lo vi parado en el medio de la habitación. Scott estaba mirándome con una mezcla de confusión, duda, emoción y sorpresa. Me mantuve en silencio, temeroso de que cualquier cosa que yo pudiera decir lo asustara. Él era mi mejor amigo, y yo sentía tanto miedo de lo que él pudiera pensar sobre mí. Necesitaba su apoyo y su amistad.
"¿Tú eres… hum… eres tú?" preguntó incómodamente.
Simplemente asentí, y esto era probablemente la mayor prueba sobre mi ansiedad, porque en otras circunstancias me habría burlado de él por dos semanas por su idiota oración.
"¿Estás asustado?" murmuré.
Scott frunció el ceño y bufó.
"Ced, siempre te derroté cuando peleábamos, realmente crees que tú me puedes asustar" exclamó.
Se arrojó hacia mí y nos abrazamos. Bueno, esto era menos incómodo de lo que había sido con Harry. Porque primero, Scott era mi mejor amigo, y segundo, él no estaba llorando. "No puedo creerlo" dijo, para luego tornarse serio (algo que no ocurría muy seguido) "te extrañé" dijo con voz susurrante.
"Te extrañé también" respondí con una pequeña sonrisa. Me abrazó de nuevo y luego se separó.
"Pero eso no significa que me gustes o algo por el estilo" dijo limpiando su garganta.
Rodé mis ojos. Era bueno hablar con él otra vez. Scott siempre había sido un amigo, éramos tan diferentes pero tan parecidos. Podíamos tener el mismo tipo de juegos. Luego fruncí el ceño.
"¿Desde cuándo que siempre me ganabas en las peleas?" exclamé.
Scott se largó a reír. "En fin, ¿por qué Dumbledore dijo 'y no se preocupe… él está vivo'?" pregunté con curiosidad.
"Todos en la escuela piensan que un extraño zombi con tu cara está invadiendo Hogwarts para torturar a los lame botas" dijo, medio divertido, medio molesto.
Abrí ampliamente mis ojos: ¡Merlín, los adolescentes podían ser tan imaginativos!
"Ahora, Donnovan está mojando sus pantalones" sonrió Scott. Le di una pequeña sonrisa, pensando en los buenos tiempos que Scott y yo habíamos tenido y que tendríamos.
"¿Cómo supiste que estaba aquí?" le pregunté.
"Potter me lo dijo" respondió, "en fin, ¿qué estás haciendo aquí si no pareces estar lastim…" se quedó en silencio y se lanzó hacia la cama. Se detuvo y me miró con el rostro lleno de pánico. "¡Merlín! ¿Qué le pasó?"
"Es algo confuso. Aparentemente es algo mágico, pero estoy seguro de que Dumbledore está ocultándome algo".
Caminó un poco se inclinó sobre ella. "Ella no luce herida, creo" murmuró "excepto por la pierna, quiero decir".
Me senté sobre la cama. "Ellos dijeron que no está sufriendo. Es como si estuviera dormida".
Scott hizo una mueca. "Espero que se despierte pronto. Ella estará sorprendida de verte de regreso".
Mordí mi labio inferior y nerviosamente rasqué mi cuello.
"En realidad, ella me ayudó a regresar".
Scott, quien estaba acariciando uno de los mechones de Hermione se volteó y levantó una ceja.
Ya era la hora de la cena. Scott había escuchado cuidadosamente toda la historia. Por supuesto que me había golpeado con real molestia cuando se había enterado de que yo había estado en el castillo todo este tiempo. Se había mantenido en silencio y pensativo cuando le conté sobre el Hechizo y la ayuda de McCoy. Luego, nos quedamos en la enfermería durante el almuerzo y incluso toda la tarde, ambos agradecidos cuando Dumbledore le dijo que podía quedarse conmigo por el día. A veces, nos quedábamos solo en silencio, ambos sentados sobre la cama, y mirando a Hermione. En el entretanto, Harry había venido a visitarla, seguido por Weasley quien no había estado lejos de desmayarse cuando me vio.
Finalmente, Scott había tenido que irse hacia el Gran Comedor para comer y escuchar el anuncio del director. La habitación y los pasillos estaban vacíos y cubiertos de un pesado silencio. Pensé que pronto sería capaz de escuchar a Dumbledore haciendo su discurso. Yo estaba nervioso, realmente nervioso. Y me sentía aliviado de no estar en el enorme Comedor en ese preciso momento. No quería saber la reacción de los estudiantes: no quería ver sus caras cuando Dumbledore les dijera que yo había vuelto de la muerte. Tenía miedo de cómo reaccionarían: ¿llorarían, se enojarían o estallarían en aplausos? No lo sé, y para ser honesto, no quería que ocurriera ninguna de esas posibilidades. Si ellos podían pretender que nada había pasado sería fantástico. No quería ser apuntado por los demás y escuchar '¡Él estaba muerto!' con una voz aterrorizada, ni siquiera '¡Oh maravilloso, regresó!'. Sólo quería ser el chico que era antes. No, incluso más… yo solo quería ser un chico como cualquier otro: no el de oro o popular sino que simplemente Cedric.
No quería ser famoso o ser nombrado como Harry Potter 'el-niño-que-estaba-muerto'. Yo nunca había querido considerar a Harry así y deseaba que las personas hicieran lo mismo por mí.
Madame Pomfrey me dio una pequeña sonrisa y usó un hechizo para arreglar la pierna rota de Hermione. Luego ella se fue y se encaminó hacia el Gran Comedor.
Cerca de media hora después, ella regresó y me dio algo de comida de la cena.
"Si quieres dormir, siéntete libre de usar una de las camas" dijo mientras corría la cortina para darme algo de privacidad, realmente aprecié la iniciativa. Luego, literalmente ataqué la comida: no había comido –oficialmente- por varios meses y nunca había sentido la ansiedad: pero ahora definitivamente era diferente. Mi estómago estaba clamando ruidosamente por comida. Pollo, pan y frutas tenían mejor sabor de lo que recordaba. No me detuve hasta que el plato estuvo vacío, y luego me sentí un poco tonto cuando sentí que mi estómago, ahora clamaba en dolor.
Sostuve la mano de Hermione y acaricié sus nudillos. Ella seguía teniendo el vendaje en su herida palma y sus dedos lucían más amoratados de lo que habían estado esta mañana. Tragué, incapaz de controlar la pena que me cubría cada vez que los miraba. Ellos me recordaban lo que había hecho ella por mí. Por supuesto sólo eran moretones y cortes, pero para mí, eran algún tipo de sacrificio. Ella se había herido deliberadamente para ayudarme. Y me sentía muy agradecido, tanto que no podía encontrar la forma de mostrárselo a ella.
Besé su mano esperando porque despertara para que yo pudiera demostrárselo, o al menos, tratar de darle algo a cambio.
Fui despertado por Madame Pomfrey a la mañana siguiente. Me di cuenta de que me había quedado en la silla, mi cabeza descansado sobre la cama.
"Ve a comer algo al Gran Comedor" dijo.
"Quiero quedarme con ella" murmuré, aún dormido.
Madame Pomfrey suspiró pero asintió. Ella acarició mi cabello y luego se fue. La escuché murmurar algo como 'pobre chico'.
Miré hacia el reloj: era la hora del desayuno. Media hora después, Scott entraba rápidamente en el Hospital. Me extendió un plato lleno con pasteles, brochetas y frutas. Lo tomé y le di las gracias.
"Fue demasiado malo que no estuvieras allí cuando el director estuvo hablando sobre ti. Puedo ver que esa muerte no te cambió" exclamó.
"¿Cómo fue?" le pregunté.
Scott suspiró. "Algunas chicas se desmayaron, otras babearon con satisfacción, sus novios se enfermaron de los celos y Umbridge maldijo" respondió como si eso fuera algo evidente.
"Por favor, dime que el último punto realmente ocurrió" sonreí.
"¿Estás bromeando? La gente se desmayó, las chicas babearon todo sobre el suelo y los chicos gritaron sus celos y lo que te importa es que el sapo gordo se mantuvo de pie sobre sus piernas. Ella es inmortal, compadre" exclamó.
Dejé escapar una risa.
"Señor Logan, tiene clases esta mañana. Por favor, asegúrese de no llegar tarde" dijo la profesora McGonagall mientras caminaba hacia nosotros.
Scott asintió y se fue.
"Señor Diggory, sus padres vinieron esta mañana. Le trajeron algo de ropa. Cuando los pasillos estén vacíos, puede ir al baño de los prefectos".
Asentí, y me miré a mi mismo para darme cuenta de que seguía vistiendo el traje negro. Podía ser un chico, ¡pero por Merlín que me sentía aliviado de que me hayan propuesto tomar una ducha!
Una hora después, cuando estuve seguro de que todos los estudiantes estaban en sus clases, me levanté. Besé la frente de Hermione y dejé la enfermería.
Los pasillos estaban silenciosos y lentamente hice mi camino, saboreando el contacto de mis pies con el suelo. Alcancé el pasillo del baño de los prefectos y dije la contraseña. Entré y encontré en el borde de la tina una pila de ropas limpias.
Abrí los grifos y miré con algún tipo de alegría de niño como la tina se llenaba con agua caliente.
Puse mi mano en ella y sonreí con el sentimiento de la espuma haciéndole cosquillas a mi piel.
Estar vivo tenía maravillosos beneficios.
Me había quedado en el baño mucho más tiempo del que se suponía que estaría. Cuando miré el reloj que solía usar cuando estaba vivo (incluso si sabía bien que estaba vivo de nuevo) -y que mi madre me lo había traído junto con mis ropas- vi que era cerca de la hora de almuerzo.
Pero podía explicar mi tardanza por el hecho de que tuve que lidiar con la terquedad de Myrtle, con sus coqueteos y finalmente los celos. Sí, celos ¡porque yo ya no estaba muerto! Tuve que calmarla, y luego educadamente rechazar sus avances, y finalmente rogarle para que dejara la habitación y así yo pudiera vestirme.
Había elegido unos pantalones negros con un jersey azul de algodón y una camisa negra sin botones.
Tomé el resto de mis ropas y las llevé conmigo fuera del baño. Rápidamente caminé a lo largo de los pasillos. No quería encontrarme con ningún estudiante todavía.
Tuve suerte y sólo me encontré con un par de alumnos de primer año cuando finalmente llegué al Ala del Hospital. Puse mi pila de ropas en una cama vacía y me di cuenta de que Harry y Weasley estaban discutiendo con el director. Corrí a través de la enfermería.
"¿Qué pasó? ¿Se despertó?" pregunté.
Le di una mirada a la cama y vi que Hermione estaba durmiendo pacíficamente.
"Sus compañeros estaban preguntando por más información sobre el estado de la señorita Granger" dijo Dumbledore con voz tranquila. "les estaba diciendo que lo que le había ocurrido había sido causado por algún tipo de exceso de magia".
Miré hacia los chicos: Harry lucía confundido y asustado mientras que Weasley parecía enojado y pensativo.
"Les daré más detalles en cuanto pueda" sonrió y dejó la enfermería. Estábamos solos ahora.
Harry tímidamente me saludó mientras me di cuenta de que si amigo estaba cerca de lanzarme dagas con la mirada. Lo ignoré.
"¿Estuvo bien el baño?" preguntó con voz áspera. Harry comenzó a rodar los ojos.
Me mantuve en silencio y me senté en la silla al lado de la cama. Yo sabía que el chico estaba claramente provocándome. "Espero que la hayas pasado bien" gruñó.
Suspiré.
"¿Cuál es tu problema, Weasley?"
"Mi problema es que mientras nuestra amiga está tenida en una cama, tú encuentras placentera la idea de tomar un baño. Por lo menos, trata de actuar como si estuvieras preocupado por ella" escupió.
"Ron" trató de calmarle Harry.
Me puse de pie furioso por su insinuación.
"¿Tú piensas que no me preocupa lo que le ocurrió?"
Weasley se sonrojó y me miró.
"Creo que fuiste un egoísta al pedirle que te trajera de regreso. ¡Esto ocurrió POR TU CULPA!" gritó.
Sus palabras hicieron que mi sangre hirviera. Salté hacia él, ásperamente tomando el cuello de su túnica y violentamente lo empujé contra la muralla.
"Esto es extraño porque yo estaba pensando lo mismo sobre ti" rugí, golpeando de nuevo su espalda contra la dura muralla. "Yo sé lo que pasó entre ustedes después de la clase de ayer. También he visto cuando tú la hacías llorar todos estos últimos meses".
"Por favor, déjalo" Harry dijo con voz incómoda, incluso si no lucía molesto conmigo.
Rápidamente lo miré para luego observar la roja y asustada cara de Weasley. Él respiraba nerviosamente, sus ojos estaban cerrados, esperando porque mi puño golpeara su estúpida cara.
Tomé un profundo respiro cuando mi furia fue reemplazada por la culpa (pero no por él). Suspiré, golpeándolo contra la muralla (esta vez no por culpa de lo que dijo, sino que para hacerle pagar por lo que le había hecho a Hermione) y luego solté mi agarre.
Él colapsó fuerte y patéticamente sobre el suelo. Me senté de regreso en la silla y cubrí mi cara con ambas manos.
"Ándate de aquí" murmuré.
Ron se levantó y se arregló el cuello de su camisa.
"Ella es mi amiga. No puedes obligarme a irme" gruñó.
"Cállate, Ron. Ya hiciste suficiente por el día de hoy" le cortó Harry. "Y mejor nos vamos ahora".
Ambos se voltearon y Harry me dio una pequeña mirada de disculpa antes de irse.
Tomé la mano de Hermione y suspiré; enojado contra ese idiota, pero más que todo, enojado conmigo mismo. Estaba hirviendo no por lo que él había dicho, sino porque tenía razón. Yo era el responsable.
Por la tarde, me había mantenido en la misma postura, cubriendo la mano de Hermione con la mía. La habitación estaba oscura y no había prendido ni una vela. No la necesitaba, no la quería.
Escuché sonido de pasos y reconocí la silueta del director. Se mantuvo de pie, tranquilo y silencioso.
Limpié mi garganta y dije las palabras que tanto temía decir.
"Esto pasó por culpa del hechizo, ¿verdad?"
Dumbledore no respondió, se adelantó unos pasos y palmeó mi hombro.
"El hechizo que usó la señorita Granger es muy poderoso. La Esencia de la Vida en la poción y el hechizo toman el poder directamente del mago o bruja que lo utiliza. Además, el hechizo funcionó lo que significa que… ella dio parte de su fuerza vital para crearle una nueva a usted. En honor a la verdad, ella debería haber muerto aquella noche señor Diggory".
Jadee en shock y presioné con más fuerza su mano.
"El abrumadoramente poderoso hechizo que ella realizó después de sus clases fue demasiado para que su cuerpo lo soportara. Ella ya estaba debilitada".
"¿Podemos arreglar eso?" pregunté.
Dumbledore se mantuvo en silencio por un extremadamente largo minuto.
"Ella podría no despertar nunca y no hay nada que podamos hacer. Lo siento" dijo, "debería haber estado más atento y no haberla dejado regresar a clases".
Suspiré y sacudí mi cabeza.
"Si yo hubiera sabido los riesgos, no la habría dejado hacerlo. Pero no hay nada que pueda ayudarnos ahora a saberlo" dije con voz temblorosa.
El director se detuvo por algunos segundos.
"El Hechizo está seguido de una advertencia en el libro, según sé" dijo.
"No lo había" respondí firmemente, "ella me lo hubiera dicho si así fuera".
Entonces me quedé en silencio cuando lo comprendí. Ella lo sabía, estaba seguro de ello. Dejé salir un sollozo y entrelacé mis dedos con los de ella.
"No se culpe a usted mismo, señor Diggory. Ella sabía sobre los riesgos pero lo hizo. Ella tomó su propia y genuina decisión, usted no podría haberle hecho cambiar su modo de pensar" dijo con un tono de voz que buscaba confortarme.
Descansé mi frente sobre la mano de Hermione, incapaz de enfocarme en algo más que su terquedad.
¿Por qué lo hizo?
"¿Le importaría si me quedo a solas con ella?" pregunté sin mirar al director.
Palmeó mi hombro otra vez.
"Lo que sea que le ocurra a ella, no olvides que estás vivo. Deberías apreciar tu oportunidad" dijo antes de marcharse.
Me sentí tan enojado y culpable al mismo tiempo. Pero como ya le había dicho a Hermione, nunca podría estar molesto con ella, ¡incluso si ella hubiera tenido que voluntariamente saltar por un risco para obtener el libro!
"¿Por qué lo escondiste de mí?" susurré.
Me incliné sobre ella y acaricié sus cálidas mejillas.
"Será mejor que despiertes para poder patear tu trasero" le dije con una pequeña sonrisa. Yo no sabía si ella podía oírme, pero si lo estaba haciendo, quería hacer que regresara, de la forma que fuera, por simpatía, compasión u orgullo.
Molesto de no estar a su lado, fruncí el ceño y me recosté sobre su cama. Puse mi cabeza en la almohada y la envolví con mis brazos.
"Por favor, regresa" murmuré en su oído, "no voy a apreciar mi oportunidad si no estás aquí conmigo".
Encontré comodidad en su cuello y respiré su esencia. Me mantuve así por unos cuantos minutos hasta que el sueño me venció.
Uno de los capítulos que más me gustan de esta historia (: Uff demasiado lleno de cosas, y además de la revelación sobre lo que Hermione había leido antes de la descripción del hechizo algunos capítulos más atrás.
Espero no tardar tanto con el siguiente cap, es simplemente que tengo que encontrar el tiempo para subir, ya que está listo y beteado incluso xD ~. Lo subiría de inmediato pero tengo que tener algunos preparados antemano para que no me pille desprevenida.
Por cierto, nuestra fabulosa sissou ha comenzado la secuela de LRS *yay!* y si Dios me lo permite espero poder traducirla también (en cuanto consiga el permiso, aunque aun no lo pregunto xDDD), hasta el momento va re-genial :D
Besooooos! Y mil gracias por todos los reviews :D estoy tan feliz por todo el apoyo que he recibido de parte de ustedes y se que Sissou tambien se siente sumamente agradecida de sus mensajitos que finalmente son los que alegran a un escritor. Y también gracias a la lectora que deja mensajitos en portugués :D ahaha nunca había recibido un review en ese idioma pero es una maravilla ;D
-Paascuala.
