Hola!!! Bien, no sabía si era buena o mala idea, pero la verdad me moría por poner un Lemmon y pues este es uno que realmente quería hacer desde hace tiempo, aunque creo que esto es algo raro para ustedes… Es uno con Kag y Sou… Solo espero no me maten!!!


Disclaimer:

Los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Rumiko Takahashi, además de que yo fui quien se coló al laboratorio para falsificar las pruebas de ADN! xD


.

.

Advertencia:

*Esta historia contiene incesto, al igual que escenas de sexo explicitas si no te agrada este tipo de relaciones o lectura NO lo leas.

*Posible OoC e algunos personajes como Inuyasha y otros, en todo caso, no es intencional.

.

.

Desear a tu propia sangre

.

.

[InuxKag]

.

[Long-Fic]

.

.

By Yasaku Uchiha Black

.

.

= Capitulo 5. Estupidez y placer =

.

.

.

─No… No en realidad… ─susurró sonriendo de manera forzada que no paso desapercibida por Souta que en un arrebato, se abalanzó sobre sus labios de manera ansiosa.

Kagome se quedó estática, realmente no se lo esperaba ni de chiste, pero en cuanto los labios de Souta se empezaron a mover sobre los suyos, recordó a Inuyasha, lo cual la obligaba a negarse a responder y alejarse del chico, pero también recordó ─con demasiada claridad─ la manera en la que él la había rechazado después de enterarse de algo que ella no creía posible.

Los labios de su amigo se movieron de manera más insistente, dándole a entender que se moría de ganas porque ella le respondiera a ese beso, y así lo hizo…

Se sentía como la peor basura del universo, pues Inuyasha nunca había dicho que lo suyo había terminado y ella no quería que eso terminara, pero si en realidad si eran hermanos… ¿Qué daño podría causar un simple beso?

Ya había cometido muchos errores en su vida, uno de ellos había sido enamorarse del Taisho, un error más no le haría mal a nadie, así que dando un suspiró resignado, empezó a corresponder el beso.

Sus labios se acariciaban de manera desesperada. Souta verdaderamente necesitaba ese contacto más que nada en su vida. Se sentía realmente completo y enloquecido a la vez, era algo totalmente nuevo para él.

Kagome le rodeó el cuello con los brazos, atrayéndolo a su cuerpo con fuerza desconocida mientras se recostaba lentamente, obligándolo a quedar sobre ella.

Sus respiraciones eran irregulares cuando se separaron sus labios.

Souta se encontraba claramente confundido, pero una sonrisita vacilante en sus labios mientras Kagome no despegaba la vista de estos claramente deseando más.

Sentía el contacto de sus cuerpos y aunque el chico pesaba un poco más del peso que le gustaría tener encima, en esos momentos realmente no le importaba en lo más mínimo.

Aún traía puesto ese corto vestido y la tela de los jeans de Souta acariciándole los muslos creaba una sensación demasiado placentera.

─Kagome… ─susurró el chico del templo, pensado en una frase para disculparse por lo sucedido─ Yo…

─Bésame ─le ordenó ella y él jadeó impresionado ¿Acaso había oído bien? Estaba casi seguro de que si lo había hecho, pero no quería que ella se enfadara si es que se había equivocado.

Cansada de esperar ella lo volvió a jalar del cuello estampando sus labios con los de él.

Las manos de Souta actuaron de inmediato y por si solas, dirigiéndose a los muslos de Kagome. Totalmente deseoso de sentir la suave piel de sus piernas.

¿Cómo lo había hechizado? Él era casi un hombre y en esos momentos se encontraba comportándose como un niño de quince años desesperado por sexo.

Ella no era realmente un objeto de deseo incomparable.

Ya había estado con otras chicas de su preparatoria con mejor cuerpo, pero ella le era simplemente irresistible…

La obligó a que le rodeara la cadera con las piernas, manejándoselas con las manos, para luego pasar una detrás de su espalda y levantarla de la cama. Con movimientos hábiles le colocó la almohada en la cabeza.

Incapaz de controlar sus movimientos Kagome empezó a mover su cadera contra la de él, frotándose de manera insistente mientras Souta soltaba un gruñido de satisfacción.

Kagome era claramente consiente de lo que sucedía y no le molestaba, ella había deseado perder su virginidad con Inuyasha, pero al parecer ya no tenia oportunidad alguna de pasar, así que… Si deseaba a Souta ¿Qué mal había? A su parecer, ninguno, por lo cual se dejó manipular por él.

Las manos de Souta empezaron a dirigirse cada vez más arriba de sus piernas acercándose peligrosamente a la ropa interior de la chica, que se estremeció sin poder evitar que su cuerpo reaccionara de manera tan hormonal. Lo empujó un poco por los hombros, rompiendo así el beso y de inmediato dirigió sus manos al los botones de la camisa de Souta.

Sus dedos, aunque torpes, fueron verdaderamente rápidos al momento de desabrocharlos, causando que una sonrisa de orgullo se posara en sus labios en el momento que logro zafarlos todos. Souta se levantó, acorralándola con sus piernas a cada lado de su cadera y se sacó la camisa dejando ver su pecho descubierto, el cual fue prácticamente devorada por los brillantes y anhelantes ojos de Kagome.

Se levantó de la cama, desconcertándola ligeramente, pero de inmediato dirigió sus manos al botón de sus jeans, para después sacárselos con un hábil movimiento, quedando solamente con sus bóxers amplios.

La mirada llena de deseo de Kagome se posó de inmediato en el miembro del chico, que sin duda se encontraba ahogándose en el deseo.

Kagome jadeo.

No sabia como algo iba a entrar en ella de esa forma, pues a su parecer, era demasiado grande para lograrlo.

Souta vio como se aterraba y se acercó a ella rápidamente, para empezar a besarla febrilmente, al tiempo que lograba posar una de sus manos en su pecho y otra en la cintura.

Kagome respondió torpemente, aun no se olvidaba del miedo, pero el dolor que sentía por culpa de su supuesto novio era demasiado grande como para dejar de hacer lo que se había propuesto.

─Souta… ─lo llamó cuando la besó salvajemente y el chico del templo se alejó de ella, para mirarla atentamente y sin una sola mueca o rastro de enfado en su rostro por haberlo interrumpido, haciéndola relajarse lentamente─ Tengo miedo ─confesó en un susurro, sonrojándose un poco al notar la ternura que aparecía en los ojos de su amigo.

Nunca la habían mirado con tanta comprensión, cariño… devoción.

Cuando identificó ese último sentimiento en los ojos de Souta sintió como si una burbuja se inflara en su pecho. Se dio cuenta de que el seguía queriéndola de la misma forma en que se lo había prometido cuando la conoció y eso la perturbaba al mismo tiempo que causaba que su corazón temblara de gozo.

─No quieres que lo haga ¿Cierto?

─Si quiero… ─respondió ella frunciendo el ceño claramente confundida por la pregunta. Sí, le dijo que tenía miedo, pero nunca le dijo que no quería tener una noche de sexo con él─ Solo… despacio ¿Si? ─suplicó con la mirada al tiempo que le acariciaba la mejilla.

Los ojos cafés del chico brillaron al momento que asentía y la besaba con ternura incontenible.

Sus manos se deslizaron a la espalda de la chica, hasta encontrar el cierre del vestido. Lo deslizó lentamente, mientras sus labios se acariciaban y sus lenguas se enrollaban.

Sacó sus manos de debajo de ella y con lentitud las colocó en sus hombros, sacándole con movimientos lentos los tirantes. Se moría por verla, por tocarla, por hacerla suya…

Sus respiraciones ya descontroladas, perdieron el casi carente ritmo que tenían, para volverse casi erráticas cuando los pechos de Kagome, cubiertos por un top negro quedaron a la vista.

Sus instintos le guiaban a abalanzarse sobre ellos y devorarlos sin piedad, pero se contuvo. Se alejó un poco de ella y obligándola a levantar las caderas un poco, logró finalmente sacarle ese molesto y seguramente muy costoso vestido, pero eso realmente no le importaba, simplemente lo dejó caer en el piso sin que fuera de su mínimo interés el que no había limpiado el piso en al menos unas cuantas semanas.

Se quedó quieto por unos momentos escudriñándola totalmente, sin duda alguna no tenía un cuerpo para morir, pero esos pechos pequeños y ese vientre totalmente plano le daban un aspecto de niña que la hacía ver tan angelical y perfecta, que le resultaba simplemente irresistible.

Kagome al notar el escrutinio se sonrojo terriblemente, causando que un adorable y gracioso color rojizo se extendiera por toda su piel, irradiando calor hacia el de Souta que lentamente se inclinó sobre ella, con los ojos totalmente fijos en los de la chica.

Sus labios se encontraron lentamente, acariciándose mientras el chico dejaba que su cuerpo entrara en contacto con el de ella de manera suave, tratando de asustarla en lo más mínimo posible con lo que ─seguramente─ iba a pasar.

Un suave gemido se escapó de los labios de Kagome cuando el miembro del chico acaricio su sexo a través de la ropa.

La sensación fue la más maravillosa que pudo imaginar, enviando un delicioso escalofrió hasta su espalda.

Se besaban con pasión incontrolable, siendo totalmente dominados por sus hormonas, en ese momento no les importaba nada que no fueran las sensaciones de sus sexos rozándose ligeramente, aun separados por las telas.

Las emociones para Souta eran las justas, las que siempre supo que debían de ir involucradas en el acto, pero que hasta ese momento nunca había experimentado realmente, mientras para Kagome todo era realmente confuso, su cuerpo la llevaba hacia adelante mientras su corazón se estrujaba por momentos cuando Inuyasha lograba colarse en sus pensamientos.

Una mano se posó en su pecho y lo acaricio, tocando de manera enloquecedora sus pezones.

Se arqueó y separó sus labios de los de Souta, para soltar un gemido ahogado.

─Souta… ─susurró juntando sus pechos haciendo que la mano se separara de ella y aferrándose a su espalda.

Se sentía endemoniadamente bien.

Desesperado por escucharla un poco más logró colar una de sus manos entre sus cuerpos y luego en sus bragas.

─ ¡Oh… Sou…! ─fue callada por los labios del chico, que sonreía realmente arrogante al sentir como ella movía las caderas contra su mano, buscando más y claro que le iba a dar más… Le iba dar todo lo que ella le pidiera.

Sus dedos se movían hábilmente dentro de la ropa interior de la chica, que a cada momento sentía más y más mojada, logrando que su erección creciera al introducir un dedo dentro de ella.

El rostro de Kagome en esos momentos no tenía precio, sus mejillas totalmente sonrojadas, gotas de sudor rodando por su frente, el rostro contraído por el placer mientras mordía su labio inferior tratando de controlar los sonidos que salían de su boca.

Mientras su dedo entraba y salía de ella cada vez más rápido, otro dedo se dedicaba a acariciar como desquiciado su clítoris.

Las caderas de las chicas se movían hacia arriba y abajo, hasta que un gran estremecimiento le recorrió todo el cuerpo como si de una convulsión se tratase.

Su gritó fue callado de inmediato por la lengua del chico, que aprovechó el momento en que abrió la boca para introducirla y devorarla por completo.

─Más despacio… Mi abuelo puede escucharte… ─le susurró cuando se separó de ella y le empezaba a besar el cuello.

Abrió los ojos asustada, para luego empujarlo por los hombros alejándolo de él y sentándose en la cama, cubriéndose con un brazo.

─ ¡Oh, no! ─gritó y Souta le tapó la boca con una mano como acto de reflejo, un tanto acostumbrado a los gritos de Kagome que ocurrían siempre por una u otra razón.

─Solo nos escuchara si sigues gritando ─le advirtió con una sonrisita divertida y ella asintió sonrojándose.

La forma en que él la sujetaba era muy comprometedora, pero de cualquier forma todo lo que habían estado haciendo era demasiado comprometedor.

El chico se encontraba detrás de ella tapándole la boca con la mano derecha mientras recargaba la barbilla sobre el hombro derecho de la chica, hincado en la cama, atrayéndola a su cuerpo con el brazo izquierdo y presionando su erección contra la espalda desnuda de Kagome.

─Tranquila… Nada malo va a pasar… ─ronroneó en el oído de la chica, para bajar la mano que se encontraba en su boca y para subir la que la sostenía de la cintura.

La joven tragó grueso tratando de contener el suspiro que amenazaba con escapar de sus labios cuando ambas se posaron en sus pechos y él le mordía de manera sumamente sensual el lóbulo de la oreja.

Empujó su cuerpo hacia atrás, levantándose levemente, buscando crear contacto entre su trasero y el miembro del chico que a cada momento se encontraba más duro, si es que era posible.

─Souta… Rápido… Hazlo ya… ─imploró cuando el también se juntaba más a su cuerpo y como el movimiento de sus manos se volvía más insistente hasta el punto de pellizcar sus pezones un par de veces.

─ ¿Tan rápido? ─inquirió contra su cuello, no sabía si impresionado o complacido, pero al ver que ella asentía desesperadamente no le quedó más opción que ceder de inmediato─ Pues entonces atente a las consecuencias ─le recomendó y con un movimiento demasiado rápido para que Kagome fuera capaz de procesar lo que le había dicho se colocó sobre ella ya sin los bóxers.

La mirada de la chica se posó en el miembro del chico y su respiración se volvió errática mientras sus mejillas le hacían competencia a un semáforo de la manera más adorable y cómica que Souta se pudo haber imaginado.

Las orillas de sus labios querían extenderse en una enorme sonrisa burlona, pero sabiendo que tal vez se enfadaría decidió mejor empezar a besarle el cuello en el momento en que sus dedos se enredaban en el elástico de la ropa interior de la chica.

Un escalofrió recorrió el cuerpo de Kagome al sentir como otra de las manos del chico se posaba en su vientre y decencia.

El sentimiento de anticipación mientras la acariciaba cada vez más cerca la hizo estremecer ¡Al fin había dejado de desear que fuera Inuyasha! Lo único que en verdad quería en esos momentos era que el chico se apurara y dejara de jugar con ella.

Souta bajó las bragas de la chica rápidamente y se las sacó para observar lleno de deseo su pequeño coño. Se veía sumamente pequeña y por ende se imaginaba que estaría muy estrecha. Un pequeño gemido escapó de sus labios. Seguramente seria delicioso.

Dirigió su mano a su entrada y enredo sus dedos en los rizos de su bello antes de acariciarla suavemente.

─Oh… Dios… ─jadeó la chica mordiendo su labio inferior tratando con todas sus fuerzas el no gritar.

Cuando la mano del chico se dirigió a su entrada y notó lo mojada que estaba no se resistió más y se colocó sobre ella.

Sus ojos se encontraron y de pronto todo el placer se le olvido para dar lugar al miedo. Tenía miedo al dolor. Siempre se lo había tenido, pero realmente quería hacerlo, más por demostrarse a ella misma que era capaz de ser feliz por si misma, que el hacerlo por despecho a Inuyasha.

─Tranquila… ─susurró Souta antes de acercarse a ella y con suavidad colocarse en la entrada de la chica, que se estremeció ligeramente al sentir como se frotaba como ella─ Muerde mi hombro si te lastimo… ─le recomendó y ella asintió abrazándose a su espalda.

¿Cómo le dolería menos? Realmente no lo sabía, nunca había estado con una virgen, por lo cual decidió que lo mejor era acabar con ello rápidamente.

Con un rápido movimiento entró en ella y casi al instante escuchó un grito ahogado al momento que sentía un poco de dolor en su hombro.

Cuando se encontró totalmente dentro de ella se sintió miserablemente bien, las paredes eran tan estrechas como se las había imaginado o tal vez aun más. Sabiendo que la lastimaría más si en ese momento se movía, se quedó totalmente estático y así estaría hasta que ella se opusiera.

─Souta… ─musitó ella con voz entrecortada y estaba seguro de que el placer no era lo que lo causaba.

─Tranquila ¿Quieres que salga? ─inquirió muriéndose porque contestara que no o estaba seguro sufriría un grave problema de bolas azules.

─No… Solo dame un… momento… ─suplicó y él asintió seguro de que podría aguantar un poco más totalmente quieto.

La sensación era dolorosa, Kagome no entendía el porque el sexo era calificado como lo mejor si era tan doloroso ¿Acaso todos los que lo practicaban eran sádicos o algo así?

Esperó por unos momentos, hasta que la presión que sentía fue mitigando, al punto que por fin desapareció.

Suspiró aliviada y movió un poco sus caderas probando, el dolor seguía, pero estaba segura de que no se iría muy pronto así que con una mirada le dio a Souta luz verde para continuar.

Se movieron lentamente al principio, aumentando la velocidad poco a poco, hasta que al fin Kagome empezó a sentirse menos incomoda.

Era una sensación rara el nudo que se formaba en su vientre, pero no del todo incomoda. Se movieron cada ves más mientras Souta le besaba el cuello y los labios demostrándole lo entregado que estaba en el acto.

Tal vez no había sido tan malo el darle una oportunidad, pero estaba segura que después de esa noche jamás se volvería a repetir, pues si resultaba que ella era una Taisho sabía que no podría acercarse a ese templo jamás.

(…)

Se despertó con los brazos de Souta rodeándole la cintura y se estremeció al recordar la oleada de placer que le recorrió el cuerpo la noche anterior y se giró para poder mirarlo de frente.

Su rostro era terriblemente hermoso cuando dormía, eso ya lo sabía, pero por algún motivo en esa ocasión le parecía más atractivo que en las veces anteriores en las que había dormido con él.

Suspiró y una sonrisita apareció en sus labios, para luego dirigir sus manos al torso desnudo de Souta y acariciarlo lentamente.

Dudó por un momento en la imagen que se dibujaba en su mente, así qeso le parecía tan lindo que simplemente no se resistió y lo besó lentamente consiguiendo que él lo correspondiera gustoso.

Los brazos que se encontraban rodeándola por la cintura la jalaran hacía el cuerpo del chico mientras ella le rodeaba el cuello con los suyos propios, dispuesta a profundizar más el beso, pero cuando sintió el sexo de Souta rozarse contra su vientre se alejó un poco, solo lo suficiente para poder pesar con claridad.

─Hola… ─susurró él y ella sonrío un tanto intimidada.

Por lo regular cuando despertaba, a pesar de hacerlo en sus brazos nunca lo hacía con ese contacto tan intimo.

─Hola ─respondió después de unos instantes, pero él ya había perdido la sonrisa traviesa y en esos momentos la miraba atentamente, como analizando que había escondido en su mirada de color chocolate.

─Ahora ¿Me contaras lo que sucedió anoche? ─inquirió en tono demasiado serio para el gusto de la joven.

Tomó aire y lo soltó todo.

¿Por qué? Porque sabía que tenía que hacerlo, por su propio bienestar mental. Le contó todo. Desde lo que había pasado los dos días anteriores, para que estuviera juntos, la visita al centro comercial y lo sucedido durante la gloriosa cena de la noche anterior.

Sintió que Souta se tensó al decir ella la palabra hermano. Seguramente a él le resultaba tan enfermizo y repugnante como a Inuyasha y lo confirmó al ver que asentía complacido en el momento que le contó la reacción del joven heredero.

Eso era algo que ya se esperaba sin siquiera ser consiente de ello.

Se estremeció al recordar como la había empujado, se avergonzaba de haber sido tan débil ante él que decidió tal vez… que lo mejor sería no decirlo.

─… y hay a las nueve vendrá una limosina para llevarme al laboratorio y hacerme pruebas de sangre… ─concluyó en un susurró resignado─ Yo no quiero una familia si no tengo a Inuya… ─se calló de inmediato y levantó la mirada hacía el rostro de Souta─ Lo lamento yo…

─Tranquila ─le susurró besándole la frente antes de sonreírle─, se que con una "noche de pasión" ─rió entre dientes al ver el sonrojo de Kagome─. Tranquila, yo se que no lo vas a olvidar tan fácilmente… Solo… Dame una oportunidad ─le suplicó y ella bajó la mirada.

No podía decirle que después de esa noche posiblemente no se repetiría, le dolía el alma solo de pensarlo, pero tampoco creía que fuera lo correcto darle esperanzas, por lo que busco un cambió de tema.

─ ¿Qué horas son? ─inquirió mostrándose ansiosa.

─Faltan quince minutos para las ocho ¿quieres ducharte? ─le preguntó depositando otro suave beso en su frente comprendiendo la indirecta tan bien disimulada. No le resultaría fácil sacársela de la cabeza, pero sabía que no debería de presionar. Si algún día ella deseara darle una oportunidad ella misma lo buscaría.

─Sí ─musitó y sujetando la sabana para no descubrir su cuerpo, se estiró para tomar la manta que se encontraba en los pies de la cama.

Con mucho cuidado se envolvió en ella, bajo la mirada divertida de Souta y se dirigió al baño de la habitación del chico con gran prisa.

(…)

Se encontraba totalmente frustrado.

¿Su vida no podía ser más complicada aun?

Inuyasha abrió los ojos al sentir una mano acariciándole los plateados cabellos de su flequillo y vio a Rin.

La miró serio y ella solo le sonrió tristemente, para acercase a él y besar sus labios con suavidad.

Le fascinaba cuando su prima hacía eso a pesar de que era totalmente incorrecto.

El lazo que los unía era casi tan profundo como el que alguna vez tuvo con su madre. Ellas se parecían. Correspondió el beso y cuando empezó a acariciarle la pierna en búsqueda de más, ella se separó de él.

─No te daré nada hasta que todo se aclaré ─le advirtió y el chico no pudo más que hacer una mueca mientas dejaba que ella se acurrucara a su lado y le abrazara el torso, que aun traía puesta la camisa de la noche anterior─ ¿Crees que sea ella? ─inquirió después de unos segundos, logrando que se tensara.

─Da lo mismo ─musitó fríamente y ella levantó la cabeza para mirarlo.

─ ¿No quieres estar con ella? ─le preguntó claramente confundida. Eso la descolocaba. Su primo se estaba volviendo algo complicado incluso para ella, quien se jactaba de ser la persona que mejor lo conocía.

─Si es mi hermana no podre ─respondió de inmediato de manera cortante─ y si no lo es dudo que quiera volver a verme después de la manera en que la trate ayer en la noche ─musitó y Rin se separó de él para sentarse a su lado y poder mirar su rostro.

─Si es tu hermana ¿Qué importa? ─le cuestionó con una ceja levantada y una media sonrisa en los labios─ Soy tu prima y eso no te impide acostarte conmigo por lo menos una vez a la semana ─le echó en cara sin comprender el porque realmente eso le era impedimento─. Con ella no abría mucha diferencia.

─No le haré eso a mi padre ─respondió con un brillo extraño en los ojos─. Mi madre no esta ¿Qué más da si follamos toda la noche? A ella ya no la puedo defraudar ─Rin sonrió resignada, si bien, no le parecía algo realmente concebible, debía admitir que tenía lógica la patética escusa que le estaba dando.

Se levantó de la cama y se dirigió a la trampilla, para luego girarse a él.

─Tenemos que ir al laboratorio en media hora, será mejor que te arregles ─le advirtió y él la miró enfurecido. Él no tenía pensado ir a esa estupidez─. Mi tío no dejara que te quedes en casa, a él no le importan tus sentimientos en estos momentos ¿Recuerdas? ─le preguntó con una sonrisa burlona, realmente lo lamentaba por su primo, pero él debería de ser consciente de que él ya no era el centro de la atención familiar─ Ella puede ser su hija y nada más le ineresa.

.

.

.

Continuara…


Holaa!!

Gommen ne!! Me perdí más de un mes, pero pues mi inspiración para el Lemmon fue PATETICA realmente no se si lo hice bien, pero bue… se hace lo que se puede, además de que pues tuve cientos de problemas.

Soy capitana de las porristas y parecerá escusa de telenovela, pero la perra del otro salón que quería mi puesto este año se encargo de que las de primero me odiaran, además de que una de ellas es novia de un chavillo que me gusta y solo se la pasan besuqueándose en los entrenamientos!!!

El chiste es… La profesora no me apoya, la coordinadora de actividades tampoco… LA directora menos… No tenemos lugar para ensayar y tenemos que hacerlo en la cafetería de mi escuela o en una plaza de la ciudad…Ademas de que tengo que hacer los horarios en momentos que todas puedan y todo ese rollo.

La coreografía esta bien ─perfecta diría yo─, pero las pirámides… Solo diré que a una chava ya le da pánico que la levanten…

Como sea… Ya para el 16 es el desfile… Por lo cual voy a estar disponible para escribir muy pronto…

Espero me disculpen, pero pues de verdad quería que esta vez mi escuela fuera la mejor en el momento de la exhibición. Es mi ultimo año de porrista y tener la capitanía me hace feliz!!! Creo…

Los quiero!!!

PD!!! NOOOOO voy a dejar el Fic!!! Lo aclaro… solo era un comentario… No se espanten que me espantan!!! xD!!!

.

.

.

Kisses!!!