Internado Forks para Chicos Rebeldes

Capitulo 13

Fin de Semana donde los Cullens parte III

Si, me veía rara, pero era necesario que me mirara así? Encima justo cuando intentaba bajar las escaleras!

"Ay Dios por favor no dejes que me caiga!" rogué antes de dar un paso. Por suerte Alice y Rose me tenían agarrada de los brazos y llegué sana y salva abajo.

-Nos vamos? –preguntó Rosalie.

-Cuando ustedes digan –dijo Emmet.

-Qué? –le pregunté a Edward que parecía bobo mirándome.

-Nada… es… no nada…-dijo y desvió su mirada hacia el piso.

Nos despedimos de sus padres y fuimos hacia el Jeep de Emmet, quien iba a conducir hoy. Extrañamente, Edward me ofreció la mano para ayudarme a subir.

Lo miré con cara de pocos amigos, algo andaba mal.

-Qué? No voy a morderte… -me dijo intentando sonar obvio.

-Pero si podrías dejarme caer. –dije intentando subir sola, pero para mi desgracia los malditos zapatos no me ayudaban en nada.

Él me miró como conteniendo una risa y de mala gana le di mi mano para que me ayudara.

La noche estaba algo fría, considerando que traía el vestido más corto del mundo y no llevaba nada para abrigarme, pero era soportable.

Me senté entre Jasper y Edward, ya que Alice iba en una esquina y Rose iba adelante con Emmet.

Después de algo así como 15 minutos llegamos a un club que tenía escrito con luces color azul "Luna Nueva". El edificio era blanco y había una larga fila de gente esperando entrar.

-Dios, como odio las filas… -dije.

-Que bueno, porque no vamos a hacer ninguna –dijo Alice bajándose ágilmente del vehiculo.

No entendí muy bien por qué lo decía, pero conociendo a Alice…

-Hola Fred –le dijo muy sonriente al guardia.

-Señorita Cullen, Señorita Hale bienvenidos –dijo el guardia educadamente y nos abrió dejó pasar mientras le entregábamos las entradas… hasta que llegó mi turno.- A la fila –dijo deteniéndome el paso.

-Vengo con ellos –alegué.

-Déjala Fred, ella es mi novia –dijo Edward tomándome al mano. Mi obvia reacción fue intentar gritarle algo a lo que el respondió apretando más mi mano en señal de "Disimula".

-Oh, pues entonces lo siento mucho… pase por favor –y nos dejó pasar.

-No soy tu novia –le dije sin mirarlo mientras pasábamos por un pasillo que conducía al club.

-Pero te gustaría serlo –me dijo el en tono burlesco. Le devolví una mirada entre sorprendida y enojada.

-Ya puedes soltar mi mano –le dije quitándosela y caminando más rápido para encontrarme con Alice o Rose o quien fuera menos el.

-Bella! Allí estabas –me dijo Rose- Toma –y me pasó una copa de martini con un liquido rosa en su interior.

-Qué es? Pregunté mirándolo con curiosidad.

-Se llama Passion. Alice dijo que te gustaría.

Lo miré un segundo y probé un sorbo. Pude distinguir algo de jugo de durazno, limón… y un licor que no supe que era. De todas maneras estaba bueno.

Fuimos hacia una mesa que estaba en una especia de terraza/segundo piso, donde estaban sentados los demás.

-Este lugar es increíble! Como conocías al guardia si este club es nuevo? –le pregunté a Alice.

-Papá es amigo del dueño, además Fred siempre está en las puertas de los mejores clubs, así que solo supuse que estaría aquí –dijo encogiéndose de hombros y volviendo a beber de su trago- Veo que te gusto el trago –me dijo cuando tomé otro sorbo. –Es afrodisíaco…

-AH! –dije escupiendo el trago. Alice solo se rió y luego se volvió para decirle algo a Jasper al oído. Bueno, ya me lo había empezado a tomar… que daño iba a ser seguir?

De fondo sonaba una canción que se llamaba Destination Calabria y que hizo que Alice se pusiera histérica por bailar.

-Vamos Jazz por favor! –suplicó. Jasper suspiró hondo y siguió a su novia.

Los vi bajar por la escalera de la mano y perderse en la multitud. Yo seguí sumida en mi trago hasta que se terminó.

-Voy por otro –le dije a Rose y a Emmet, pero como no me escucharon tuve que hacerles señas.

Bajé las escaleras con mucho cuidado y tuve que empujar un poco a algunas personas para lograr llegar a la barra.

El cantinero no estaba nada mal… alto, ojos claros, cabello rubio, espalda ancha.

-Puedo ayudarte? –me preguntó subiendo su voz para que pudiera oírlo.

-Si, quiero uno de… esos- dije señalando a una chica que tenía un trago de color azul con una cereza flotando en el vaso.

-Hmmm… eso depende, eres sagitario?

-Pues… soy virgo –respondí algo confundida. Entonces se fue hacia la parte de atrás de la barra y puso varios ingredientes en la coctelera antes de mezclarlos y pasarme el vaso con un liquido anaranjado y otra cereza flotando.

-Un Virgo para ti… -miré el vaso algo confundida.- Son tragos de signos zodiacales.

-Genial –dije probándolo. Tenía un sabor un tanto más acido que el otro que había tomado, pero era tan suave en el paladar que ni siquiera se sentía el alcohol.

-Escucha… en 10 minutos más me toca mi descanso y me preguntaba si…- pero no pudo terminar, ya que otra voz masculina lo interrumpió.

-Mejor no te preguntes nada… ella no baila. –El cantinero se quedó helado- Me puedes dar un Blue Temptation?

Rápidamente le sirvió el trago a Edward quien me sacó de ahí.

-Por qué hiciste eso! –le pregunté enfadada.

-Acaso no es verdad?

Miré hacia el suelo avergonzada y buscando algo para decirle y cuando por fin se me ocurrió y levanté la vista Edward estaba subiendo las escaleras que llevaban al a mesa donde estábamos.

Algo mosqueada las subí, pero intentando recordare que era la única noche libre que iba a tener en muchos días, así que no podía permitirme estar peleando con Edward toda al velada.

Alice ya había regresado con Jasper y hablaban animadamente de lo chistoso que se veía Emmet aguantándose las ganas de parrandear de verdad.

-Cuando les toque a ustedes me voy a reír mucho más –decía.

-Ya! No te pongas así amor, son solo bromas –dijo Rose quien lo beso tiernamente. Súbitamente Alice comenzó a besar a Jasper y la situación se volvió algo incomoda.

Me quedé ahí sentada en mi asiento mirando a las dos parejas y descubrí que a mi lado estaba Edward sentado igual de incomodo que yo. No pude evitar reírme un poco cuando nuestras miradas se encontraron y parece que a el le pareció igual de gracioso ya que se empezó a reír conmigo.

-Qué?- preguntó Alice mirándonos extrañadas.

-Están celosos porque ambos están solos! –dijo Jasper.

Ambos rodamos los ojos y seguimos conversando por un rato, hasta que Alice decidió que era hora de un baile de chicas y me bajó por la fuerza.

La pista de baile estaba llena y hacía mucho calor. Por suerte solo tenía puesto el vestido ese.

Súbitamente la canción cambió a Poker Face de Lady GaGa. Otro de los videos que me habían mostrado y jamás podría bailar.

-Esto no es una buena idea –dije intentando zafarme.

-No fastidies… solo déjate llevar –me dijo Alice.

Perfecto… comencé a moverme. Según yo parecía una idiota con esquizofrenia, pero según Rose no era tan mala. Bueno, por lo menos nadie me decía nada.

Me la estaba pasando estupendo, había sido una excelente idea venir. Fijé mi punto en un chico de camisa rallada que no estaba nada mal. Ambos nos miramos unos minutos hasta que decidí que talvez era hora de acercarme.

Pero a penas me dispuse a hacerlo se puso en mi camino Edward quien bailaba con una chica rubia. Se le veía muy divertido y además me bloqueaba la vista, lo que me hizo frustrarme un poco.

Seguí bailando un rato hasta que sentí a alguien detrás de mi.

-Tú me debes algo –dijo bajando sus manos desde mis hombros, por mis brazos y hasta tomar mis manos en las suyas.

-Creí que bailabas con la rubia… pareció dudar de su respuesta antes de darla.

-Las prefiero morenas.-En ese momento me sonrojé y me giré hacia el.- Y… vas a cumplir tu parte de la apuesta?- Lancé un bufido y comencé a moverme de mala gana- Sabes? Eres muy mala perdedora. Debes poner más de tu parte –dijo y me tomó por la cintura.

-Bueno bueno! Pero no vuelvas a hacer eso!

La canción cambió y pude ver la sonrisa dibujándose en sus labios. Era Mr. Boombastic de Shagy.

-Perfecto… un ritmo más lento para que puedas bailarlo.

Muerta de vergüenza comenzamos a bailar realmente pegados. Era sexy, era sensual, era… horrible! Otra vez estaba haciendo eso que me volvía loca… que era? No sabia elegir entre su voz aterciopelada, sus movimientos o la forma en la que me estaba sujetando. Casi podía sentir el calor que emanaban nuestros cuerpos.

Maldito vestido que me dejaba sentirlo demasiado… por llevar medio metro de tela en el cuerpo podía sentir todo el cuerpo de Edward contra mi y eso era tortura china.

-Tienes que estar tan cerca? –le pregunté.

-No parece molestarte tanto –me susurró al momento que me acercaba a el.

Mientras bailábamos, nos movíamos cada vez más a la pared del club.

Tropecé un poco y el me sostuvo.

-Lo siento… son… los zapatos –admití.

-Por lo menos te hacen lucir bien- confesó.

-Me estás diciendo guapa? –le pregunté sonriendo.

-Nunca dije que fueras fea- me dijo serio.

Ambos paramos de bailar y nos miramos fijamente.

Y me empujó un idiota que sí bailaba como esquizofrénico.

-Hey amigo! Ten más cuidado –dijo Edward empujándolo.

-Ya, tranquilo no fue nada –le dije calmándolo un poco.

-Cómo la están pasando hoy! –dijo el Dj del club por alto parlante- Quiero que sepan que como parte de la inauguración habrá un apagón de 1 minuto en donde son libres de hacer lo que quieran! –se escuchó a toda la gente vitoreando- Menos robar cosas del bar por supuesto!

Y luego volvió a la música.

Ambos reímos ante la ultima aclaración.

-Espero que no te asuste la oscuridad –me dijo.

-No, para nada –le aclaré y seguimos bailando.

El ambiente era cada vez más confuso, no sé si por la cantidad de gente o por la cantidad de alcohol que había ingerido, de todos modos no iba a irme a ningún lado. Algo de bailar con Edward era muy atractivo para mi y el chico no parecía quejarse.

La canción cambió a Sexy Back o a un remix de esta canción. Edward se puso a cantar la canción y casi hacía una actuación de ella.

Dirty babe
You see the shackles
Baby I'm your slave
I'll let you whip me if I misbehave
It's just that no one makes me feel this way

Se me hacía muy divertido, casi parecía que la cantaba para mi.

I'm bringing sexy back
Them other fuckers don't know how to act
Come let me make up for the things you lack
'Cause you're burning up I gotta get it fast

Comencé a cantar la canción con el y hacer la misma casi actuación. Probablemente nos veíamos patéticos, pero no se porque se me hacía muy sexy. Debía estar volviéndome loca o ebria, una de dos.

Entre el mix de canciones apareció una que Alice y Rose me habían hecho memorizar (si, hasta su coreografía): I'm a slave for you de Britney Spears. Así que como estábamos en eso de los juegos de cantar las canciones creí que debía hacerle un show completo y hasta bailarla. Para ese momento ya había perdido toda la vergüenza (y también lo había pisado un montón de veces).

Baby, don't you wanna, dance upon me,
(I just wanna dance next to you)
To another time and place.
Baby, don
't you wanna, dance upon me,
(Are you ready)
Leaving behind my name, my age.
(Lets go)

No sé en qué momento el juego se volvió más que un juego y parecía como si de verdad quisiera todo lo que decía la canción. Las cosas se me habían salido de las manos y otra vez estaba perdida en él. Creo que siempre tuvo la capacidad de deslumbrarme, pero solo la usaba en momentos adecuados, en el punto estratégico para hacerme perder.

Súbitamente las luces se apagaron, pero la canción siguió.

Me parece que ambos dudamos un poco antes de besarnos. Con fuerza lo empujé contra la pared y lo besé. Si, esta vez había sido mi culpa, pero el no opuso ninguna resistencia. Es más, creo que él lo deseaba tanto como yo, pero estábamos tan ocupado odiándonos que nunca nos habíamos dado cuenta. Aunque el beso de él era algo tierno, yo quería mas… era incontrolable y el solo me estaba torturando. Era como si me quisiera hacer sufrir. Lentamente juntamos nuestras lenguas y el sabor de su boca fue abrumante, más de lo que yo podía soportar. Me importaba un carajo si prendían las luces o no, yo no quería quedarme así.

Otra vez puso su mano en mi muslo y comenzó a subir lentamente. Instintivamente la subí hacia su cadera y el la sostuvo.

Le mordí el labio inferior y eso pareció desatar algo en el, ya que los besos mesurados fueron historia y un impulso carnal lo recorrió. Sus fuertes brazos tomándome firmemente por la cintura no dejaban que me alejara por nada del mundo.

Al tiempo que se nos acabó el aire y era necesario separarnos para respirar las luces se encendieron y la multitud comenzó a vitorear. Nos separamos ambos con la respiración entrecortada y no se si por esconder mi sonrojo o por instinto apoyé mi frente en su pecho.

Ese era el momento del remordimiento, solo que ahora era peor, porque algo me decía que debía aceptar que nuestra relación no era normal.

-Y bien…? –dijo el, que seguía sosteniéndome por la cintura y con la cabeza apoyada en la pared.

-No lo sé…

-Creo que es obvio que tenemos un problema…

-Un serio problema…- y hubo una pausa.

-Me parece a mi que…

-Tenemos un gran impulso sexual hacia el otro…-dije y suspiré.

-Y qué hacemos ahora? –dijo alejándome un poco para verme la cara. En ese momento me parecía la cara más hermosa del mundo. Sus brillantes ojos verdes me miraban fijamente y era fácil perderse en ellos.

-Yo… no lo sé. Talvez deberíamos superarlo…

-Si… podríamos hacerlo… o podríamos… -dijo como insinuando algo. Me separé de el y comencé a ponerme histérica.

-No! Es decir… no! Vamos a dejar algo claro… yo te detesto, tu me detestas!

-Pero al parecer no nos detestamos tanto! –dijo alzando las manos.

-Edward es una locura y sabes que más? Solo somos víctimas de la situación!

-Di lo que quieras, pero de todos modos terminarás sucumbiendo ante el deseo –me dijo como burlándose de mi o de mi autocontrol.

-Ah si! Pues ya veremos! –le dije dándome la vuelta para marcharme.

-Se te olvida que estás durmiendo en mi casa…- me dijo. Se veía tan altanero apoyado contra la pared.

Me detuve un segundo de duda y luego seguí caminando.

-Estúpido, idiota, creído! Yo? Sucumbir! Jamás! –dije mientras subía las escaleras hacia nuestra mesa.

-Y Edward? –me preguntó Emmet.

-Murió –dije mirando a otro lado.

-En serio? Pues no parece tan muerto allá abajo… -dijo Rose.

Miré hacia abajo y allí estaba el señorito "Soy Hermoso" coqueteándole a una chica pelirroja. Enfurecí en ese mismo instante.

Cómo era posible que me estuviera diciendo todas esas cosas y un segundo después ligándose a otra chica!

Por eso yo jamás caería a sus pies, el era un mujeriego y nada más. Mi cuerpo podía traicionarme, pero mi mente sería más fuerte!... verdad?

La siguiente hora bajé a bailar con las chicas, luego baile con Emmet que era realmente un escándalo andante. Golpeaba a todos con su baile electrónico y estuvo a punto de agarrarse a golpes con 3 chicos por golpear a sus novias sin querer. Por lo menos me distraje de pensar en Edward.

Nos fuimos a casa a eso de las 2 am ya que Emmet dijo que no soportaba estar más ahí sin beber algo.

Otra vez me fui en el Jeep al lado del idiota de Edward, pero esta vez estaba demasiado ida como para notarlo.

Evidentemente los tragos habían hecho efecto y yo iba parada junto con Alice. El refrescante ciento en mi cara se sentía maravilloso.

-Bella, Alice ya! Si me ve un policía me van a sacar una multa! –dijo Emmet mientras manejaba.

-Aguafiestas! –le dije yo.

-Bueno, me van a obligar a frenar para que se caigan, así que mejor se sientan.

Y como no hicimos caso, el chico pegó un frenazo y ambas caímos al asiento, solo que mi asiento tenía nombre y apellido y se llamaba Edward Cullen.

-Hey, ten más cuidado –dijo sonriéndome con esa maldita sonrisa torcida.

-Deja que me siente en el asiento, quieres?

-Pero por qué? Acaso no llegaste tu sola a mi regazo – lancé un bufido y me senté en mi asiento.

Después de un rato llegamos a la casa de los Cullens. Todas las luces estaban apagadas así que supusimos que sus padres dormían y entramos callados.

Después de decirle buenas noches a todos me dirigí a mi recamara, hice todo lo que un humano normal hace antes de dormir y me acosté.

Para mi suerte me quede dormida de inmediato. Pero mi mente parecía no querer dejarme en paz, ya que esa noche fue la primera vez que soñé con Edward.

Edward POV

Eran las 4 am y yo todavía no podía dormir. ME había dado mil vueltas en mi cama, había encendido la luz, había leído, había escuchado música y nada… en mi mente solo había una persona y esa era Bella.

Por qué insistía en negarse a lo que pasaba entre nosotros? Siempre justificándolo con un impulso o algo así… empezaba a enfadarme realmente.

Tomé un hondo respiro y me levanté. Silenciosamente camine hacia la puerta del pasillo que estaba más cerca de mi habitación, o sea a la de Bella.

Crucé los dedos para que estuviera dormida y nunca se enterara de lo que estaba haciendo.

Entré la vi dormida plácidamente sobre la cama. Parecía casi un ángel con la luz de la luna sobre su cuerpo.

"Agh pero que cosas tan cursis piensas …" me dije a mi mismo.

Llevaba el mismo pijama con el que la había visto esa vez en el balcón, solo que esta vez la hacía lucir estupendo; talves porque la estaba viendo de cerca o talvez porque estaba nublado por el deseo que ella provocaba en mi.

De cualquier forma, ella estaba ahí, tirada, casi llamándome para que hiciera algo. Si tenía una oportunidad, esta era.

Poco a poco me acerque a ella, me subí a su cama y estuve tan cerca que podía oír su respiración.

Me acerqué sin pensar en las consecuencias que habría si ella se despertara más rápido e iba a besarla… de verdad iba a hacerlo, pero cuando estaba a punto escuché:

-Edward…-con voz somnolienta.

Dios, se había despertado! Qué haría…

Lentamente me separé un poco de ella y vi que seguía durmiendo. La chica había murmurado mi nombre en sueños. Fue como un golpe directo al estomago… algo en mi interior no andaba bien.

Talvez… solo talvez… lo que sentía por Bella era más que atracción sexual…

-Dios… en qué lío me estoy metiendo? –me dije mientras iba regresando a mi alcoba.