Internado Forks para Chicos Rebeldes
Capitulo 16
7 minutos en el cielo
Después de mi estúpido ataque de quién sabe qué, y de no abrirle la puerta a Alice ni a Rose en toda la tarde, me quedé en mi alcoba todo el otro día… la verdad necesitaba soledad para mañana llegar de buen humor y que jamás me volviera a pasar algo así.
Salí de mi habitación radiante y como nueva ese jueves. Ya casi no quedaba nieve, pero el clima seguía muy frío. Solo esperaba que para el sábado todo estuviera bien y yo pudiera salir con Jake. Con alguien tenía que desahogarme de los condenados cambios de humor de Edward Cullen y sus constantes cambios de parejas, que en realidad no era que me importaran, solo me molestaba como usaba a las chicas.
Tomé un respiro hondo y bajé las escaleras, y en el último escalón estaban todos los chicos, él incluido.
Edward POV
La situación con Victoria se me había salido de las manos, es decir, solo era aun rato de diversión y nada más. Además me hacía gracia ver a Bella tan enfadada, pero de allí a que me besara, ya fue mucho.
-Por qué hiciste eso? –le pregunté mientras la alejaba lo más delicadamente que podía.
-Creí que…
-Está bien, creo que fuimos muy lejos con el juego.
-Bueno, ya… no más besos, pero será un juego muy aburrido.
-Talvez no deberíamos jugar más…- la chica abrió los ojos como platos.
-Pero creí que tu…
-Si, yo también lo creí, pero la verdad es que no… y talvez ahora me odies, pero créeme que es mejor que sepas que no me gustas así como yo te gusto.
-Ya lo sabía… pero no perdía nada con tratar. –me dijo con una enorme sonrisa. Por lo menos no había hecho ningún escándalo como sí lo habían hecho otras chicas.
Miré hacia el lugar en donde había estado Bella, pero estaba vacío, solo unas huellas en la nieve me indicaban que había caminado hacia los dormitorios.
Qué le habría pasado? Ni idea, pero creo que era mejor dejarla así, talvez quería estar sola…
Pues quería estar muy sola ya que no le abrió la puerta ni a mi hermana, ni a Rosalie, ni fue a clases ese miércoles. Comencé a preocuparme un poco, y a cuestionarme si yo había tenido algo que ver con eso. Es decir, lo de Victoria si había sido para sacarle celos, pero celos estúpidos, no reales. Me gustaba verla enojada, pero no hacerla sentir mal.
Por eso me sorprendí un poco al verla bajar tan radiante ese Jueves, como si nada hubiese pasado.
-Buenos días –dijo sonriente.
-Bella! Por qué no abrías la puerta! –le dijo Alice sacudiéndola por los hombros.
-Pesqué un resfriado en la nieve y no me sentía con ganas de abrir la puerta…
-Y ya se te pasó? –le pregunté yo. Era un resfriado muy sospechoso después de todo.
-Si, ya estoy bien –me dijo sonriendo. Creo que todos nos sentíamos algo extraños ya que nos miramos entre nosotros. –Oh vamos chicos, estoy realmente bien –dijo golpeando a Emmet por el hombro. Este e sonrió y caminamos hacia el desayuno.
-Pensé que podríamos ir de compras el sábado –comentó Alice mientras comíamos.
-Paso –respondió Bella mientras se echaba una cucharada de cereales a la boca.
-Por qué!-preguntó Alice enojada.
-Saldré con Jake…
-Con ese mocoso? –le pregunté.
-Créeme que de mocoso no tiene nada -dijo en tono acido. Habíamos vuelto a ser los de siempre.
Bella POV
El jueves fue un día totalmente inútil, pero estaba feliz de haber vuelto a la normalidad y hasta de recibir los consejos de moda de Alice.
Ese viernes habíamos recibido el rumor de que habría junta de los de penúltimo año en la habitación de Eric Yorkie, que según había escuchado tenía una habitación muchísimo más grande que la de los demás porque sus padres eran millonarios, o algo así. Por mi perfecto, nunca iba a rechazar la oportunidad de pasarla bien.
Alice pasó a buscarme a eso de las 10 y muy calladas ya que habían rumores de que algunos profesores se habían enterado de nuestra pequeña reunión y no había que levantar sospechas de ningún tipo.
Subimos las escaleras en puntillas hasta el último piso y llegamos a la única puerta que había en el. Tocamos tres veces, ya que esa era ala clave que habían puesto y entramos a la habitación más enorme que había visto en toda mi vida. Era un piso entero y solo tenía una cama al medio.
Había una gran puerta que supuse era su closet; a decir verdad, me recordaba algo a la habitación de la casa de Alice… para qué querría un chico tanta ropa?
Ya había llegado mucha gente, pero aún así no éramos tantos como para armar un escándalo.
Los chicos estaban discutiendo con otros chicos acerca de algo de fútbol hasta que nos vieron.
Me la estaba pasando bien, pero como no se podía ni beber ni nada, no era de lo más entretenido.
-Y si jugamos a algo? –dijo Newton.
-Algo como qué? –preguntó Jessica.
-Siete minutos en el cielo –dijo Taylor con cara seductora. (n/a: 7 minutes in heaven).
-Ese no es el que te encierran con alguien en un closet por 7 minutos para hacer lo que sea? –preguntó Alice con voz melódica.
-Exactamente- respondió Mike Newton.
-Por Dios chicos! Ya no estamos en primaria –alegué yo.
-Pues no juegues –me dijo Edward.
-De todos modos iba a jugar, idiota. –le respondí y le saqué la lengua. Últimamente mi actitud se estaba rebajando a la de una niña de kinder, pero no sabía como más reaccionar.
Nos sentamos en un circulo en el suelo alrededor de una botella. Le tocó a Eric hacerla girar de nuevo.
Fueron unos segundos de incertidumbre y de rogarle a Dios que no me tocara. Para mi suerte Angela fue la elegida. Vi a Eric mirarla con cara lujuriosa y a ella devolverle una sonrisa fingida.
Caminaron hacia el enorme closet y antes de cerrar la puerta Eric nos devolvió otra de esas sonrisas. Un escalofrío me recorrió toda la espalda.
En ese minuto vi a Victoria sentarse al lado de Edward con esa sonrisa de niña buena que tenía. El la saludo con un beso en la mejilla y se me encogió el estomago.
"Demonios Bella, creí que ya habíamos dejado esto atrás" pensé.
Desde el armario se escuchaban sonidos bastante extraños y en el circulo donde estábamos sentados las chicas se reían tontamente.
Alice, Jasper, Rose y Emmet no estaban jugando, pero estaban sentados muy cerca de mi.
-Qué vas a hacer si te toca Newton? –me preguntó Alice con tono divertido.
-Crees que una patada lo ahuyente?
-No lo sé… se ve bastante decidido- me dijo.
-Ew… -dije intentando sacarme la imagen de la cabeza.
Miré mi reloj, faltaban 30 segundos para que pasaran los 7 minutos. Dirigí mi mirada a Edward quien estaba jugueteando con uno de los botones de su camisa.
Se abrió la puerta del armario y salió un sonriente Eric arreglándose la camisa y una resignada Angela intentando arreglarse el cabello. La imagen era bastante divertida.
Los chicos se sentaron y como si nada hubiese pasado y continuamos con el juego.
-Le toca a Bella –dijo Emmet intentando disimular que había sido el.
-Si!
-Vamos Bella!
Miré al chico con cara de furia por un segundo.
-Ehm… puedo pasar?
-No! –fue la respuesta.
-Bueno, bueno ya… -fui hacia donde estaba la botella y la hice girar.
Dios, este era el juego más estúpido del mundo! Ni siquiera sabía por que jugaba…
Vi la botella girar y comenzar a detenerse… Taylor, Eric, Ben, Daniel, Joe, Andy, Patrick, Edward… Mike… MIKE!
Abrí los ojos como platos y vi al chico hacer lo mismo pero con una sonrisa enorme.
-Vamos Bella –me dijo en tono "sexy"
-Si, yo este… tengo que ir al baño y…
-No, no, no… vamos –me dijo y comenzó a empujarme hacia el armario.
-En serio Mike –intente decirle y cometí el maldito error de mirar hacia atrás y ver al maldito de Edward riendo.
El armario estaba oscuro y lleno de abrigos colgados… Dios! Este chico parecía niña con tanta ropa.
-Hey! Que crees que haces! –le grité a Mike mientras lo empujaba hacia atrás.
-Vamos Bella es obvio que tu también quieres…
-Te volviste loco? Mike, no quiero nada contigo… en serio, no quiero ser grosera, pero no quiero nad…-Y me besó; tan bruscamente que me llegó a doler toda la boca. Tuve que ocupar la única técnica que una chica puede usar en esos casos, el golpe en la entrepierna.
-AUCH!
-Te lo advertí idiota! Preferiría besar a un mono que a ti. Ahora, vamos a pasar el resto de los 7 minutos que nos quedan lo más alejados posibles.- y me di la vuelta hacia la pared.
-Algún día caerás…
Rodé mis ojos ante sus palabras.
Los minutos se pasaron lentamente y cuando abrieron la puerta estaban todos expectantes a lo que habíamos hecho, pero para su mala suerte no había pasado nada entre nosotros.
Volví a sentarme a mi lugar.
Pasaron varios turnos en donde vi volver a chicas arreglándose el sostén, chicos subiéndose la cremallera del pantalón, etc.
Hasta que fue mi turno otra vez…
Giró, giró, giró… Edward. Ay no…
El chico me miró con una pequeña sonrisa dentro de su cara seria. Yo simplemente lo seguí de brazos cruzados y omitiendo los comentarios de los demás chicos Cullen.
Entramos al closet en silencio y cerramos la puerta.
-Y bien?... –pregunté. El me devolvió una sonrisa que pude notar en la oscuridad.
-Depende de ti.
-No, depende de ti… Vicky es celosa?
-De qué me hablas? –me preguntó entre confundido y divertido.
-Ah… veo que estamos jugando a hacernos los idiotas; bueno, entonces ignórame.
-Entre Victoria y yo no pasa nada. –me dijo cortante, pero aun sin sacar ese tono como de burla. Me sentía como si estuviera hablándole a alguien que supiera algo que yo no y se burlaba de mi por eso.
-No te pregunté.
-Pero querías saberlo, no es así?
Me moría de ganas de gritarle que si, pero por supuesto que no iba a hacerlo, Bella Swan no se rendía tan fácilmente.
-No- mentí.
-A mi me parece que estás celosa- me susurró al oído.
-Eres un engreído. Por qué siempre tiene que ser todo acerca de ti! Ya no te aguanto te lo juro! –dije y sin que me importara un bledo que faltara tiempo, abrí la puerta del armario y salí en dirección a la puerta, ya no estaba para juegos de nadie ni menos de él.
Bajé las escaleras hecha una furia y rogándole a los cielos que ni Alice ni Rose me vinieran siguiendo, porque no estaba de humor.
Entre a mi habitación pegando un portazo. Que bueno que no hubiera nadie en mi piso, ya que iba a fumarme un porro y no me interesaba un carajo si alguien me descubría.
-Estúpida marihuana donde te metí! –dije revolviendo entre mi armario.
Había guardado un poco desde la ultima vez que había fumado en Arizona solo por si la necesitaba con urgencia, como en este caso.
Me temblaban los dedos de lo acelerada que estaba. Necesitaba calmarme con algo y tenía que ser ahora, pero lamentablemente enrolar un porro en este estado no era de lo más fácil.
Lo logré por fin y encendí un incienso para que no se notara tanto el olor. Prendí la música también y puse la lista de reproducción aleatoria. Lo prendí con desesperación y aspiré. Tosí un poco… creo que había perdido la técnica.
Toc, toc, toc…
-Mierda, no puede ser –dije mientras movía la mano para que el olor se fuera. Abrí mi ventana y escondiendo el porro detrás de mi fui hacia la puerta.- Si?... Demonios Edward que no puedes dejarme en paz?
-Ya déjame entrar pedazo de drogadicta –me dijo riendo. Qué demonios andaba mal con este chico que todo lo que yo decía le parecía divertido!
Lo dejé entrar, porque presentía que si no lo hacía nunca podría terminar lo que estaba fumando.
-Cierra la puerta… con llave –le dije sentándome a lo indio en el suelo. El chico lo hizo.- Bien… qué quieres?
-Creo que me pasé un poco arriba? –me dijo como si me lo estuviera preguntando.
-Me parece a mi que si… pero como viniste a pedir perdón, creo que te perdono –dije y reí. Perfecto, esto ya me estaba haciendo efecto…
-No se si creerte como estás ahora –me dijo y puso esa sonrisa torcida suya.
-Toma –le dije ofreciéndole, al principio no reaccionó- O vamos! No te hagas el santurrón conmigo… pero no te acostumbres, solo será esta vez.
El chico se sentó al frente mío y comenzó a fumar.
-Sabes, tus cambios de humor comienzan a desconcertarme… ayer me gritaste y hoy te haces el simpático – le dije lo más sincera que pude. Creo que realmente el THC de la droga me estaba afectando.
-Habla la señorita bipolaridad… acabas de pelear conmigo y ahora me invitas a pasar. –No pude evitar reír ante ese comentario. El también rió.
-Propongo una tregua por hoy.
-Tregua aceptada –me dijo pasándome el porro.
-Entonces… -dije aspirando- entre tu y Victoria…
-No pasa nada, ya te lo dije – y puso una cara de cómo si fuera obvio. –Somos un par de descarados, lo sabes? – Le entregué lo que quedaba de cigarrillo mientras reía y asentía frenéticamente.
-Si! Y qué me importa!
Entonces el me miró comenzó a reír también. No se podía parar.
Enrolamos otros y comenzamos a fumarlo mientras escuchábamos música.
-M2M? –me dijo mirándome con cara de "Qué patético".
-Oye! No eran tan malas –dije riendo.
-Y esto?
-Es Yelle…Tecktonik. (n/a: busquen A Cause de Garçons en youtube XD)
-Teckto-qué? – me dijo con una mueca de risa en su cara pero sin entender nada.
-Tecktonik, es como un baile. –Seguía sin entender.- Mira –dije y me paré- es así…
Y comencé a bailar tecktonik lo mejor que se podía en el estado en que estábamos… era un baile bastante ridículo y lo que lo empeoraba era que yo no sabía bailar, entonces parecía una marioneta desarmándose.
El chico no paraba de reírse mientras imitaba mis movimientos… parecía un festival de ridículos.
La canción cambió a Feeling This de Blink 182
Caímos en el suelo sentados, aun riendo, y de repente, algo que no esperaba.
