= Capitulo 14. Inseguridad y protección =
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"Prefiero los sueños del futuro a la historia de los sueños de antaño" Thomas Jefferson.
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− ¿A qué te refieres con eso? –preguntó Kagome tratando encontrar mil maneras de que los pensamientos sobre Inuyasha y Rin, se fueran lejos. Sí algo había pasado sabía que Inuyasha no se lo diría, lo cual solo la hacía respirar un poco más tranquila. Prefería vivir en la ignorancia en lo que respectaba si ellos habían tenido algo.
─Ella y yo no nos llevábamos muy bien ─respondió Inuyasha haciendo una mueca y recargando la frente en el hombro de la chica─ ¿Sabes? Sentía celos de que ella tuviera a su madre. Yo solo tenía tres años cuando mamá murió, pero si sentí que faltara ─no estaba seguro de si ella ya era conocedora de esa información, pero de cualquier forma se lo diría─. Mi padre nunca realmente pensó que la echaría de menos siendo un niño tan pequeño ─frunció el ceño y tomó aire profundamente─. Él realmente lo único que quería era saber que había pasado con mi hermana aquella vez, y Sesshomaru siempre ha sido así conmigo… Rin obtenía más atención de Sesshomaru que yo ─agregó y levantó el rostro para mirarla a los ojos.
Sonrió ligeramente cuando notó la sorpresa en sus ojos.
─Pero eso fue antes de que le gustaran las chicas, claro que nunca muestra el interés en ellas, pero en algún punto dejo de poner atención en Rin para salir, después mi tía murió en un accidente de coche con mi su nuevo novio ─sintió el dolor aparecer en su pecho y se sintió estúpido. Eso había pasado hace años─. Fue como volver a perder una madre. No era muy unido a ella, ni se parecía a nuestra madre, pero era todo lo que quedaba de ella, y murió y Rin estuvo en mis mismas condiciones.
─Eso los conecto ─Kagome le encontraba sentido, pero no podía evitar tener celos. Se suponía que ellos dos debieron estar juntos desde la muerte de su madre. Ellos dos debieron haber sido los que conectaran de manera perfecta. De una manera aún más perfecta que la tormentosa relación en la que se encontraban.
─Lo hizo, crecimos supongo… Pero en realidad yo siempre he sido un problema ─suspiró de forma dramática y Kagome soltó una risita. Realmente podía imaginárselo.
Le acarició los cabellos mientras él volvía a encontrar el lugar para su rostro en su cuello.
─La primera vez que salí a una fiesta con alcohol la llevé conmigo, yo tenía quince y ella trece. Ella me sorprendió saliendo y me suplicó que la llevara, supongo que te das cuenta de que ella siempre consigue lo que quiere ─esperó a que ella le respondiera, pero eso no pasó, de forma que levantó el rostro y se sorprendió de encontrarla confundida.
─Eso no es verdad… Inu-No no la deja hacer nada ─susurró e Inuyasha soltó una carcajada.
─Bueno, ella realmente conseguía todo lo que quería antes de que tu regresaras, ella era la hija de mi padre en ese entonces ─la chica no supo si debería sentirse culpable por arrebatarle su lugar, y eso era claro para el Taisho─, pero el punto es que esa noche ambos perdimos el control o por completo ─musitó sintiéndose incómodo al admitirse débil─. La cosa con más alcohol que habíamos bebido en ese entonces seguramente había sido el jarabe para la tos o algo por el estilo. Terminamos ebrios y al día siguiente era obvio que nos habíamos acostado con alguien… Por mí no había problema ─agregó recordando cómo se las había arreglado para hacer que su patética noche pasara por una de sexo desenfrenado ante sus amigos─. Kouga aún me cree un héroe por eso, pero para Rin fue difícil ─Inuyasha quitó una de sus manos de la cintura de Kagome y se revolvió el cabello sintiéndose frustrado─. Ella era solo una niña y yo la expuse a eso. Ella me quiere demasiado, pero supongo que aún no me perdona, cuando digo algo acerca de que debería de dejar de tomar… Salta y suelta que es mi culpa.
La Taisho se quedó quieta y trató de pensar qué diablos decir a eso.
Inuyasha había sido un irresponsable, pero en realidad Rin no tenía razones para acusarlo de ello. No entendía… Realmente a su parecer Inuyasha no tenía culpa de que ella fuera una alcohólica de primera.
─Así que es eso… Está bien ─dijo ella rompiendo el silencio después de unos minutos de silencio, y esperando que Inuyasha dejara de pensar en ello le dio un ardiente beso.
Dejó que él explorará su boca con la lengua y que colará las manos debajo de la falda del vestido para acariciarle los muslos.
No podía decirle que no lo consideraba su culpa, porque estaba segura de que él realmente no la escucharía, de modo que solo se quedaría callada y dejaría que continuara como él quisiera.
(…)
La mano de su padre le sostenía la mano enroscada a su brazo y ella solo sonreía de vez en cuando, mientras él hablaba sobre negocios con una pareja un poco mayor. Así había pasado las últimas dos horas de la fiesta. Caminando por ese hermoso salón que Inuyasha le mostró en su primera vez ahí y siendo presentada oficialmente a un montón de personas de las cuales ya ni siquiera recordaba su nombre ¿Realmente esperaban que ella los reconociera a cada uno de ellos en un futuro cercano? Sí así era realmente lamentaba mucho que se llevaran tal decepción.
Miró a su alrededor de manera distraída, dándose la oportunidad de estudiar un poco el lugar. Realmente ella ya conocía cada rincón, pero su intención no era admirar la decoración, lo que ella realmente deseaba era encontrar los ojos de Inuyasha y de alguna darle a entender que necesitaba ser salvada.
Lo encontró a solo unos cuantos metros de distancia, con una copa de lo que parecía vino blanco en la mano y rodeándole los hombros a una hermosa chica de cabellos castaños con el brazo libre. Sintió como su estómago se revolvió al instante.
Inuyasha se reía de manera escandalosa y la chica solo se abrazaba a él por la cintura con fuerza cada vez que una nueva carcajada escapaba de los labios del chico. Parecían cómodos con el contacto. Quizá él se veía más a gusto con la chica que con ella misma, además, hasta donde alcanzaba a ver la chica tenía una figura verdaderamente hermosa. Su vestido era de seda negra, un par de centímetros por debajo de las rodillas, con mangas largar y ceñidas hasta las muñecas, en conjunto con unos zapatos de tacón bajo clásicos.
Y eso la intimidaba un poco.
La chica parecía de la clase que su padre aprobaría apenas pensara que su hijo estaba interesado. Ese pensamiento la mareó. Era verdad. Sesshomaru pensaba hacerse cargo de todo lo referente a medicina en las empresas familiares ─sorprendente, pero era cierto─, lo cual dejaba la hotelería y la constructora en manos de Inuyasha. Él necesitaría sentar cabeza en algún momento y tener un heredero para que su padre pensara en dejar las cosas en sus manos.
Ella no tenía lugar en su futuro más que como su hermana. Como la cuñada de su futura esposa. Como la tía de los hijos que tendría con otra.
Giró su rostro rápidamente antes de que él se percatara de que lo estaba mirando. Ahora realmente necesitaba que la rescataran, pero no de esas fastidiosas charlas de adultos. Ahora lo que de verdad quería era despertar de ese sueño que había sido su vida durante ese tiempo.
Seguramente ella e Inuyasha se habían estrellado contra un árbol aquel día que fueron al centro comercial, ella se había dado un golpe en la cabeza, había caído en un coma y en esos momentos se encontraba en un sueño inducido por las drogas que le estarían administrando.
─Kagome… ¿Te encuentras bien? ─preguntó una voz cerca de su oído y en ese momento se dio cuenta de que era su cuerpo era sostenido por ambos brazos de su padre que la mantenían en pie.
Parpadeó ligeramente y pudo enfocar los rostros preocupados de varias personas, entre ellos a Inuyasha y la chica que algún día sería la madre de sus sobrinos. Sintió como las lágrimas aparecían en sus ojos y desvió la mirada de sus ojos de inmediato. Era verdaderamente hermosa. Ella no podía competir.
─Estoy bien… ─Susurró por lo bajó sujetando con fuerza el saco de Inu-No. En esos momentos prefería encontrarse del lado de su enemigo, en lugar de cerca del futuro matrimonio perfecto.
─Pues no te vez nada bien ─aseguró Inuyasha y ella cerró los ojos cuando él posó una mano sobre su frente─. No tienes fiebre, pero te vez un poco sofocada ─aseguró a la vez que le lanzaba una mirada a su padre─ ¿Te importa si la llevamos fuera un rato? ─inquirió dudoso y Kagome soltó una risita un tanto histérica. Ellos no tenían un futuro. Inuyasha necesitaba el permiso de su padre para llevarla a un lugar. Eso demostraba que aún no confiaban en ellos, lo cual también dejaba en claro que una relación entre ellos jamás sería aprobada.
─De acuerdo, solo tráela de vuelta, aún necesitamos que conozca a un par de personas más ─la chica casi pudo verlo rodar los ojos aun teniendo los ojos cerrados. Él realmente deseaba que ella conociera a todas esas personas importante. La estaba incluyendo en su mundo de manera increíblemente rápida.
─No hay problema… Ven Kagome ─la voz de Inuyasha no era dulce, ni suave. No sonaba de la misma manera en que solía hablarle normalmente, y cuando sus manos la tomaron de los brazos fue consciente de que se encontraba tenso.
No quería darle vueltas al asunto. Solo quería alejarse de él y en el momento en que ella se resistió a ir con él, aún con los ojos cerrados fue capaz de imaginar que su cara mostraba disgusto.
─Ve a tomar aire, Kagome. Conoce a los amigos de Inuyasha y Rin, seguramente ellos te resultarán más interesantes que nosotros ─la jovialidad en la voz del patriarca la confundió y cuando abrió los ojos se dio cuenta de que las personas con las que se encontraba hablando sonreían claramente divertidos con el comentario.
Los adultos eran tan extraños.
─Kagome ─llamó la voz del chico y ella se rindió cuando él soltó la mano de la chica para tomar la suya. Algo dentro de ella quería gritar "¡Jódete!" mientras le restregaba ese hecho, pero realmente dudaba que los adultos encontraran eso siquiera un poco simpático, por lo cual solo apretó un poco su agarré y dejó que Inuyasha la sacará de ese lugar y la llevará a la cocina.
Pensó que seguramente ese no era el mejor lugar para estar cuando uno se encuentra sofocado, pero en cuanto Inuyasha la obligó a sentarse en uno de los banquillos y le colocó uno de los helados que estaban sirviéndose para el postre en la cena, se dio cuenta que quizá era mejor que solamente salir a tomar aire.
Tomó la cucharilla dispuesta a atacar ─ella realmente amaba el helado que compraban en esa casa─, cuando la chica que se había encontrado con Inuyasha se sentó a su lado también con una copa de helado de repente perdió el apetito.
No quería parecer infantil, pero ¿Realmente tenía que ir con ellos? ¡Podrían haberse escapado a las habitaciones de servicio de nuevo!
Dejó la cuchara en la barra y se cruzó de brazos.
Inuyasha la miró con el ceño fruncido y la chica sonreía mirándolos a ambos mientras seguía disfrutando del postre.
Ahora que lo pensaba… Hacía frio. Estaban en diciembre ¿Por qué diablos iban a dar helado de postre? Era cierto que la temperatura en el salón era un poco más caliente dado al calor corporal de las personas presentes, pero tampoco era como si fuera insoportable.
─Come ─ordenó el chico y Kagome solo negó con la cabeza mientras lo seguía mirando fijamente. Eso solo logró molestarlo un poco más─. Come, Kagome. Kaede me dijo que no has probado bocado antes de que empezara la fiesta.
Ella hizo una mueca.
Realmente sentía pena de sí misma en esos momentos. Ella realmente había sido capaz de pasar días sin comer cuando se encontraba viviendo en las calles, pero ahora que se había mantenido comiendo bien y sanamente, se había vuelto propensa a los mareos cuando dejaba de comer por periodos que superaran las doce horas. Según su médico ella realmente había presentado un estado de desnutrición serio cuando la reviso por primera vez.
Preocupante para su padre, Inuyasha y Kaede, vergonzoso para ella.
─Me encuentro perfectamente… ─alegó empujando un poco la copa y sintiendo como su corazón se rompía un poco al alejarse de ese manjar.
─Come algo ─insistió él acercándose a su cuerpo y colocándose pegado a ella en el banco del otro lado. Su mirada era intensa y ella se sonrojó cuando lo pescó mirando en su escote desde arriba.
─Ecchi… ─susurró y se inclinó a la barra para comer el helado y taparle la vista a sus pechos.
Una risita sonó a su lado y Kagome recordó que ella se encontraba aún con ellos. Según su criterio, al haber sido ignorada por un rato debió de haber entendido el punto. Largo.
─Realmente eres adorable ─comentó la chica y un rubor subió a sus mejillas con más fuerza. Esta vez estaba molesta.
Era cierto.
Ella era adorable. Jamás hermosa.
─Ok… ─respondió hundiendo con fuerza la cucharilla en el helado.
Un silenció incomodo inundó el lugar y Kagome sintió deseos de gritar.
─ ¿Qué sucede? ─preguntó Inuyasha y ella solo se metió un poco más de helado en la boca ¿Qué podría contestarle? Era algo verdaderamente estúpido. Ella se había puesto tan celosa y se había sentido tan mal que había perdido el control hasta el punto de que la consecuencia de no comer alimentos en todo el día había ganado─ Kagome.
Ella suspiró y lo miró a los ojos.
─Estaba demasiado aburrida creo… Me quedé dormida ─esperó que su voz sonara convincente, pero no estaba del todo segura, ya que pudo ver la lucha del heredero por creerle o no. Cuando él asintió ella supo que no le creyó, pero que le parecía una mentira valida.
─Comprensible ─declaró la chica a su espalda y Kagome deseó romperle la cara tanto a ella, como a Inuyasha.
Supuso que era claro en su rostro, porque antes de que ella fuera capaz de verlo venir Inuyasha le plantó un beso en los labios entreabiertos, dejándola totalmente estática.
Su boca fue ardiente al instante y su lengua acarició de forma totalmente sexual su labio inferior, pero antes siquiera de que ella pudiera pensar en corresponder, un grito agudo la obligó a empujarlo con fuerza.
Totalmente asustada se quedó lo más quieta que le fue posible.
─ ¡Eres un cerdo, Inuyasha! ─reclamó la voz de la castaña detrás de ella y Kagome se dio cuenta de que de hecho ese beso debió de haberle parecido asqueroso. Su mente empezó a maquinar con rapidez, pero se detuvo cuando la chica se levantó y se colocó cerca de ellos con la mirada brillando─ Ahora, sí la vas a besar podrías avisarme al menos ¡¿Crees que quiero perderme algo como esto? ─su voz estaba vibrante de alegría e Inuyasha no pudo más que mirarla furioso.
─ ¡Eso es solo tu culpa! ¡¿Quién demonios te crees para interrumpirme cuando estoy tratando de meter mi lengua en su garganta? ─soltó enfurecido y a Kagome le preocupó verdaderamente que alguno de los cocineros saliera de la parte trasera de la cocina, para averiguar de qué iba el escándalo.
Miró a la chica abrir la boca para contestar a ello, pero reaccionando lo más rápido posible se puso de pie y se abrazó al torso de Inuyasha mirando a la chica de manera desafiante, dejándolos a ambos verdaderamente sorprendidos, pero callados.
─Déjalo en paz ─prácticamente gruñó y ella misma se sorprendió de su valor cuando se apretó contra él y declaro: ─. Él es mío.
(…)
Verdaderamente avergonzada.
Quería volver a las calles.
Deseaba meterse dentro de una zanja y esperar que alguien echara sementó sobre ella.
─No necesitas ponerte de esa forma ¡De verdad que no fue nada! ─sonrió la chica sentada frente a ella en la cama de Inuyasha.
─Pero enserio… ¡Lo lamento mucho! ¡No quería ser tan grosera y ridícula! ─insistió y pudo ver como el cansancio ante sus disculpas empezaba a llevarla al límite.
─Está bien, no hay problema ─y algo en la mirada de la chica le dejó en claro que lo mejor era dejarlo hasta ese punto. De manera que solo sonrió en señal de disculpa y se acurrucó en los brazos de Inuyasha, quien la sostenía entre sus piernas, recargado en la pared detrás de su cama.
─Eso fue divertido ¡Por un segundo pensé que te lanzarías sobre Sango! ─bromeó Inuyasha y ella se sonrojó.
─ ¡Tú fuiste el que estaba con ella! ¿Cómo iba a darme cuenta de que ella era Sango? Solo la mencionaste alguna vez y eso era cuando aún era Higurashi ─razonó de manera débil cuando él empezó a depositar suaves besos en su cuello. Causando que los ojos de Sango brillaran.
─He hablado de ella más que seguido ─alegó a la vez que dejaba que sus manos acariciaran su vientre de manera distraída.
Eso logró que Kagome se tensara. Él nunca haría eso por ella en algún futuro que ella se embarazara. Ellos no tenían ese futuro.
─Ustedes solo dicen "la hermana de Kohaku". Soy nueva en la familia, no sabía quién era "la hermana de Kohaku" ─respondió con rapidez tratando de no pensar en demasiado.
─Seguro… Tal vez deberías de poner atención cuando te hablo de las personas ─su voz sonó arrogante y Kagome lo empujó y le hizo quedarse quieto. Sus manos y su boca eran las principales razones del porqué ella no prestaba demasiada atención.
─Seguro… Tal vez deberías mantener tus manos lejos de otras chicas ─trató de imitarlo pero por el contrario su voz salió débil, quebrada y el silenció reinó la habitación por completo.
Ahí iba de nuevo… Patética.
Sango se levantó del colchón y caminó a la trampilla.
─Necesito ir al baño, mientras tanto ustedes dos deberían hablar un poco.
La Taisho observó con los ojos brillosos por las lágrimas como bajaba por ese agujero luciendo perfecta. Deseaba ser un poco más como ella.
─Debo volver o Inu-No se enojara contigo ─susurró y trató de salir de los brazos del chico, pero Inuyasha la sostenía con fuerza contra su cuerpo.
─ ¿Qué ha sido eso? ─preguntó con su voz sonando extrañamente ronca. Un escalofrió le recorrió la espalda al escucharlo. Trató de salir de sus brazos de nueva cuenta, pero esta vez él la recostó boca arriba en la cama, para luego tirarse sobre su cuerpo.
Desvió la mirada.
El brillo que había en esos dorados ojos la estaba llevando más allá. Él nunca la había mirado de esa manera.
─Kagome… ─susurró Inuyasha inclinándose en su oído. El estremecimiento la volvió a recorrer y casi sin pensarlo realmente abrió las piernas, dejando qué se colocará entre ellas─ No me interesan otras chicas… ─confesó y el gruñido que brotó de sus labios cuando dejo que sus caderas entraran en contacto fue, por decirlo menos, verdaderamente excitante. Todo empeoró en el momento en que él empezó a balancearse hacia atrás y adelante─ Necesito que me digas que sucede ─su tono bajo golpeó con fuerza toda clase de ideas en la chica.
Demasiado confundida con sus pensamientos y demasiado aturdida por sus deseos simplemente lo dijo─: Te voy a perder. Vas a ser el heredero y te voy a perder.
Ante esas palabras el movimiento de sus caderas se fue deteniendo de manera gradual, hasta ser por completo nulo. La miró a los ojos y en ellos podía ver el dolor y miedo que sentía.
Odiaba con todo su ser haber causado eso en Kagome. No se sentía seguro al tener tal poder sobre ella. No quería verla sufrir por algo tan insignificante como el honor de un apellido. A veces sentía envidia de ella al no haber tenido uno verdadero en años.
─Cuando llegue el momento nos iremos ─susurró acariciándole las mejillas con una mano─. Siempre te protegeré ─prometió cuando las lágrimas se formaron en los ojos de Kagome se lanzó a sus labios.
Totalmente ansioso de contacto fue por todo.
Dejó que su cuerpo cayera sobre ella, sosteniéndose únicamente con una mano. Se tocaban por todas partes, a la vez que sus lenguas se enredaban con desesperación y ambos eran despeinados por las manos del otro.
Era seguro que sus ropas quedarían terriblemente arrugadas y sería difícil inventar una excusa para ello, pero a pesar de todo y estar asustados de la situación en la que se encontraban, ya no podían solamente detenerse.
Y ustedes dirán… ¡Desvergonzada! ¡Viene después de tanto tiempo y con un Chap corto! Y yo les diré… Realmente no era mi intención continuar esta historia pronto, pero los amo tanto que decidí ser buena y dejarles esto.
Lamento tardanzas, pero en mi perfil deje la nota UoU~! Verdaderamente tengo mil cosas en la cabeza y no puedo vivírmela escribiendo aún… En todo caso, agradezco de todo corazón que sigan la historia a pesar de mi inconstancia con ella.
Las gracias son poco o nada.
En fin… Me he cambiado el nombre… Again~! Pero creo que este me va a durar algún tiempo más :D. Ahora, ESTO es IMPORTANTE, he aceptado un reto en un foro, por lo cual publicaré los capítulos aquí también. A los que me tienen en alerta, les agradecería que se pasaran a leerlo cuando lo publique y los que no… Igual! De todas formas dejaré un avance de eso en mi blog y también el adelanto del siguiente de este ahí mismo :D!
La nota se hizo larga u_u, En fin creo que es todo… Si dejan muchos~! Reviews es probable que escriba más de esto en mis vacas que ya empiezan!
Besos!
