Internado Forks para Chicos Rebeldes

Capitulo 18

Una confesión a Alice

Miré el reloj por décima vez… había pasado un minuto desde la ultima vez que lo había mirado. Definitivamente el tiempo estaba pasando más lento de lo normal, o quizás era por que estaba realmente ansioso.

Bella no se movía, no emitía ningún sonido. Definitivamente estaba despierta. Cómo lo sé? Fácil, no había pegado ojo en toda la noche y la había visto dormir. Hablaba mientras dormía, se movía… era realmente activa mientras dormía. Me parecía algo fascinante…

Pero en este minuto no me sentía fascinado para nada… me sentía realmente avergonzado. Había violado la norma que yo mismo me había impuesto y eso me hacía sentir miserable.

"No hasta que fuera ella la que me lo pida y no su cuerpo…" seguía repitiéndome a mi mismo, pero bastó un minuto de descontrol para olvidarme de todo lo que había estado cultivando.

Y aquí estaba, con varios dilemas en mi mente, totalmente confundido y sintiendo algo en el pecho que me tenía ahogado.

Qué se supone que debía hacer en ese minuto? Levantarme e irme a mi cuarto como si nada? Afrontarla y que habláramos? Quedarme ahí hasta que ella se decidiera a hacer algo?

La verdad, ninguna de las opciones me convencía.

Volví a mirar el reloj: dos míseros minutos.

Tomé todo el valor que pude y me senté en la cama.

-Hace cuanto que estás despierto? –me preguntó. Creo que estuvo debatiéndose varios minutos entre preguntarme o no. Aún así no se dio la vuelta para mirarme, pero casi podía ver su rostro sonrojado.

-Un par de minutos –mentí.

La chica suspiró y se sentó en el borde de la cama, dándome la espalda desnuda mientras se tapaba por delante con una de las sabanas.

Quise decirle muchas cosas en ese mismo minuto: que lo lamentaba.. no el hecho de haber hecho lo que hicimos anoche, sino que no fuera de la manera que yo quería; que a pesar de lo drogados había sido lindo; que ella era preciosa…

Pero no pude articular ninguna de esas palabras.

Bella POV

Era peor de lo que imaginaba. No podía decir nada, por más que tratase no me salía nada de la boca. Comencé a morder mi labio inferior por el nerviosismo.

-Bella nosotros…

Nosotros… nosotros era una gran palabra… una palabra que me aterraba. Nunca en mi vida había habido un "nosotros", solo un yo… un singular y sólo YO.

Tenía que detener la situación antes de que se tornara incontrolable para mi y mis emociones y el tiempo me había demostrado que era más débil de lo que creía.

-Nosotros estábamos muy drogados, a que si? –dije e intenté disimular mi dificultad de decir estas palabras con una muy fingida risa.

-Si… -fue todo lo que Edward dijo. Quise decir algo, pero el chico me interrumpió. –Fue una tontería que no volverá a suceder.- Su tono de voz fue tan firme que casi me dolió. Yo solo asentí con la cabeza.- Es sábado… tengo cosas que hacer así que…

-Si…- respondí yo apretando los dedos de los pies para descargar mi tensión.

Sentí como se paraba de la cama y se vestía solo con sus pantalones. No miré, solo cuando se dirigía hacia la puerta y se estaba llendo.

-Lo siento –escuché y abrí los ojos como platos.

Escuché la puerta cerrándose y quise ponerme a llorar en ese mismísimo momento.

-Por qué tenías que decir lo siento?… -me dije a mi misma.

No podían haber sentimientos de por medio! No era justo! El no podía amarme y yo no podía amarlo, esas eran las reglas del juego. Isabella Swan no iba a enamorarse jamás! Yo soy libre como un pájaro y hago lo que quiero! Pero el amor te limita, te apaga… no es para mí!

Golpeé mi frente con las palmas de mis manos y apreté mis ojos.

Decidida tomé la ducha más corta de la historia y me vestí en un segundo.

Bajé sin mirar a nadie en la escalera a pesar de que estaba lleno de caras y cada una parecía quedarse detenida en mi mientras pasaba.

Llevaba las llaves de mi auto en una mano y mi chaqueta en al otra.

A la salida me topé con Alice.

-Bella por qué no bajabas? Creí que hoy íbamos a…

Pero no alcanzó a decir nada más. Sin detenerme alcé mi mano en señal de "o me voy a detener y menos te voy a escuchar" y salí por la puerta hacia los estacionamientos dejando a una Alice atónita.

Me subí a mi auto, me puse el cinturón y lo puse en marcha. Había alguien en frente. Jasper.

Sentí el dominante deseo de arrollarlo, pero uno: era mi amigo y dos: iría a la cárcel y era lo último que necesitaba en ese momento.

-Fuera del camino –le dije notoriamente para que leyera mis labios.

-Vamos Bella, qué pasa? –Tomé un gran respiro.

-Fuera!- y hice rugir el motor.

El chico se quitó de mi camino y salí a toda velocidad del aparcadero.

No tenía idea a donde iba, ni por qué había huido, pero no quería volver hasta estar más clara.

Tomé un cigarrillo de la cajuela y lo encendí.

Manejé un rato en línea recta por el camino hacia Forks, pero no me estaba relajando para nada.

Encendí la radio. Había un CD que Alice había dejado hace unos días. Las Sugababes.

It was so easy that night
Should've been strong
Yeah I lied
Nobody gets me like you

Genial, una estúpida canción romántica, lo ultimo que necesitaba en ese minuto. Intenté cambiarla, pero para variar la tecnología me ganaba y ni idea donde estaba el botón de Stop.

Could I keep hold of you then
How could i know what you ment
It was not ment
To compare too

I know everything changes
All the cities and faces
But I know how I feel
About you

Esto no podía estar pasándome… era como una maldición. Algo debí haber hecho para que Dios me odiara tanto.

Desesperada paré el auto a un lado del camino. Respiré profundo y apoyé la frente sobre el manubrio.

Hacía bastante frío y una chispa me recorría todo el cuerpo. Tenía escalofríos.

Theres a mountain between us
But theres one thing im sure of
That i know how i feel
About you

-Maldita radio cállate!- le grité histérica al estéreo y comencé a golpearlo… já! como si eso fuera a hacer que se callara… Me tomó unos segundos darme cuenta de que golpear a mi auto no iba a arreglar el nido de mis pensamientos así que con la respiración agitada me quedé quieta.

Tomé mi celular y marqué.

-Jake?

-Bella! Qué tal? Como andas, eh?

-No tengo tiempo de hablar ahora… podemos vernos en 20 minutos en donde andas en motocicleta?

-Si… por supuesto.

-Gracias –y le colgué sin decir nada más, no tenía ánimos de explicar nada por el teléfono.

Después de un largo suspiro volví a encender el motor y me encaminé al lugar de encuentro.

Can we bring yesterday
Back around
Cause I know how I feel
About you now
I was dumb I was wrong
I let you down
But I know how I feel
About you now

Paré en medio de Forks a comprar algo de alcohol, eso me hacía falta… de seguro mi stress mental era por falta de fiesta y yo simplemente me estaba quedando estancada en el hecho de que me había acostado con Edward Cullen.

Facinantemente nadie pareció tener interés en pedirme mi identificación ni verificar si tenía 18 años o no… pero parecía ser que querían hacerme notar que hoy era un gran día para el amor en el pueblo. Y oh, esa estúpida canción otra vez… sonaba en cada radio, en cada tienda, en cada auto, en cada casa… me iba a volver loca.

All that it takes
One more chance
Don't let our last kiss
Be our last
Give me tonight and I'll show you

Salí de la tienda dispuesta a ir a encontrarme con Jake, pero lo que vi me dejó shokeada.

Todo el mundo en esa maldita calle estaba de la mano con otra persona. Qué mierda significaba eso? Acaso mi mente me estaba jugando una mala pasada? Por que no era nada divertido, saben?

Empujé a unos cuantos para llegar a mi auto y me subí rápidamente.

I know everything changes
I don't care where it takes us
Cause I know how I feel
About you

Abrí una cerveza para el camino y me fui bebiendo. "Si mi padre me viera haciendo eso de seguro me arresta…" pensé. La verdad en ese minuto no me importaba mucho, pero me pareció algo divertido.

Estacioné el auto en una orilla y bajé con mi bolsa. Caminé por entre los árboles por unos minutos y me encontré con Jake apoyado sobre un árbol.

-Hola enano –le dije intentando sonar normal. El chico se sobresaltó un poco al oírme.

-Bella! Qué te pasó? Sonabas rara por el teléfono…-Intenté tomarme su comentario a la ligera y le lancé una lata de cerveza.

-Tonterías Jake, estoy bien…. Mejor que nunca diría yo.- Jacob me miró algo extrañado. Quizás no estaba sonando tan natural como creía.- Vamos Jake… acaso no puedo llamarte solo para que nos juntemos?

-Si tu lo dices…

-Pues lo digo –dije algo alterada- y ahora vamos a divertirnos.

La verdad me había arrepentido de hablarle sobre el tema. Quería distraerme, no quedarme encerrada en lo mismo.

Estuvimos un buen rato contando tonterías y riéndonos de cosas estúpidas.

Les digo la verdad? No me estaba divirtiendo, pero me reía para no echarme a llorar… para no darle más importancia a lo que había pasado de lo que tenía que darle… y era inevitable, mi cuerpo y mi mente sabían que era necesario borrarlo de mi sistema y la risa salía como vómito por mi boca: imparable, incesante.

-Jake…?

-Si?

-Estoy ebria…

-Ya lo noté –dijo el chico y lanzó una risotada.

-Idiota! Me vine manejando y de ninguna manera puedo manejar así.

-Y qué? Quieres quedarte aquí para siempre? –me dijo entre risas.

-No estaría mal… -dije bajito y me tiré sobre el húmedo suelo.

-Vas a contarme lo que te pasó o no? –y pude detectar el tono inquisidor del chico.

-Te dije que no me pasó nada –dije.

-Pues si no vas a contarme entonces no sé para que vine –dijo levantándose de su asiento; parecía molesto.

-Jake! Ya… no seas idiota, quieres?- dije pausadamente para recordar bien como se decía cada palabra. Estaba bastante ebria, mucho más de lo que había estado hace meses y me estaba costando bastante modular.

-Tiene que ver con el chico ese verdad?- Atrapada…

-Qué chico? –dije intentando hacer como si no sabía de que hablaba, pero nunca se me había dado eso de mentir y menos ebria.

-Sabes que te hablo de Edward Cullen, no te hagas la tonta.

-Por qué todos me siguen hablando de ese idiota! No por que nos hayamos acostado tiene que tener importancia en mi vida! –le grité. Me di cuenta bastante tarde que me había delatado sola. Jacob me miró totalmente asombrado.

-Te hizo algo! Te obligó! Yo lo mato… -dijo caminando hacia el camino donde estaba mi auto. Me paré instantáneamente de mi lecho de hojas en el suelo y caminé a tropezones tras el para detenerlo.

-No! No me hizo nada, fue solo algo estúpido! Ya olvídalo, si?

-Pero…

-Dije OLVÍDALO!

-Te gusta, no es así?

-Qué! –pregunté asombrada. De donde había sacado semejante idiotez!- Qué tiene que ver eso con lo que estábamos hablando! –dije mirando a todos lados desconcertada.

-Por eso estás tan afligida. Te gusta y no lo quieres aceptar.

-Cállate…

-Y te quieres auto convencer de que te acostaste con el por un impulso, pero tu sabes que no es así.

-Dije que te callaras! –y comencé yo a "caminar" (si es que se le puede llamar caminar a eso) hacia mi auto indignada.

-A mi no me vas a engañar Bella, te conozco bastante más de lo que crees.

-Dije que ya basta! –grité para que pudiera oírme porque iba a unos cuantos pasos tras de mí.

Llegué a mi auto y no lo pensé dos veces antes de subirme. Quería manejar sola al internado, pero como no sabía ni donde tenía las llaves me veía bastante patética.

-Vas a algún lado? –me dijo Jake que sostenía mis llaves en sus manos y parecía divertido de la situación.

-Me las vas a pagar Jacob Black! Ya verás cuando este sobria. Ahora devuélveme mis llaves. –dije saliendo e auto, pero me tropecé con algo que no se que era y para mi suerte el chico alcanzó a atraparme.

-Tu no vas a manejar a ningún lado –me dijeron los 4 Jakes que se movían ante mis ojos de borracha.- Súbete, yo te llevo.

-Yo puedo sola –le dije sosteniéndome de su hombro.

-Lo que tu digas mujer testaruda, ahora súbete al asiento del copiloto.

Estuve alegándole casi 10 minutos antes de subirme realmente.

El chico puso en marcha el auto.

-No me gusta Edward Cullen… -le dije con voz enojada. El solo rió.

El viaje al internado… la verdad no tengo ni idea de cómo fue. Solo recuerdo haberme despertado unas 2 veces demasiado ebria para ser verdad. De esas veces que cierras los ojos y el mundo te sigue dando vueltas.

Llegamos a la escuela y Jake me tapó la boca para poder subir.

Caminamos hacia la habitación de Alice y tocó la puerta.

-Si? –dijo Alice mientras abría la puerta.

-Alice! –le grité yo animada. Ella me miró espantada.

-No me mires a mi… ella dijo que se podía cuidar sola y mira lo que le pasó –le dijo Jake.

-Por Dios Bella… - me dijo sosteniéndome por la cintura.- Como la trajiste?

-Vine en su auto… ahora me tomo un taxi y me vuelvo a casa, pero tenía que dejarla con alguien, porque sola se terminaría por matar. Imagina que quería venir manejando ella.- Alice movió la cabeza en signo de desaprobación.

-Muchas gracias Jacob.

-No te preocupes. Dile que me llame cuando esté en condiciones de hacer algo por si sola.

-Se lo diré.

Y Jake se fue por donde vino. Alice cerró la puerta y cuidadosamente me ayudó a sentarme en su cama. No sé por que me trataban como retardada; estaba entendiendo todo lo que pasaba… solo que con mayor lentitud.

-Isabella Swan! Nos tenías a todos realmente preocupados! Has visto como saliste esta mañana!...- y ahí dejé de escucharla. Su melodiosa voz no era más que un blah blah en mi cabeza.

Después de muchos minutos de sermón me dieron unas ganas insuperables de vomitar.

Corrí a su baño y vomité. Fue... asqueroso! Como odiaba vomitar en esos momentos…

Alice entró al baño y se sentó a mi lado a frotarme la espalda. Estuve así varios minutos hasta que tuve una pausa.

-Alice…

-Dime?- me debatí un segundo en mi decisión, pero mi impulsividad era más fuerte que mi sentido de razonar.

-Me acosté con Edward –dije sin mirarla. Y como si tuviera que sacarme otro peso de encima. Volví a vomitar.

Alice siguió frotándome la espalda sin ningún cambio.

-Tranquila –fue todo lo que me dijo.