Internado Forks para Chicos Rebeldes
Capitulo 23
Alucinogenos
-Swan?
-Aquí –dije mientras levantaba la mano desganadamente.
-Check… Stanley?
-Aquí!
-Perfecto… solo me falta… Alice Cullen!
-Está bajando la maleta señor Molina.
-Santísimo Dios! Solo nos vamos 3 días, que tanto puede llevar en su maleta –alegó el señor Molina. –Hale, dígale que tiene 5 minutos para llegar o se quedará acá.
Jasper corrió hacia las escaleras por Alice y volvió junto a ella (Cargando una enorme maleta) 1 minuto después.
-Lo siento, no encontraba mis tacones Jimmy Choo –dijo Alice con esa sonrisa angelical que siempre ponía cuando quería salirse con la suya.
-Taco…! … agh, está bien ya vamonos. –dijo el profesor dándose por vencido. Todos sabemos que intentar ganarle un argumento a Alice era imposible si se trataba de moda.
Me subí al bus de mala gana, después de todo eran las 7:30 de la mañana. A quién en su sano juicio se le ocurre partir a una excursión a esa hora?
Me senté mirando la ventana unos momentos… supongo que esperaba a que Edward llegara… no es que quisiera sentarme con el, es decir… ustedes saben a lo que me refiero…
-Buenos días – me dijo alguien tapándome los ojos. Sonreí casi por inercia.
-Ho…la –dije dándome cuenta que no era Edward, sino que Mike. –qué haces aquí? –intentaba sonar normal pero no podía evitar que mi voz sonara algo asqueada.
-Qué no puedo sentarme junto a ti?
-No, no es eso, pero…
-Entonces no hay nada que decir- y desde ese punto tuve que aguantar sus coqueteos durante una maldita hora. No lograba ver ni a Rose ni a Alice ni a Edward. Al parecer estaban en otro bus… qué se yo, pero no tienen idea lo desesperada que estaba por salir de ese asiento.
-Creo que sería bueno que saliéramos juntos… es decir tu estás soltera, yo estoy soltero, ambos somos lindos… todos saldríamos ganando…- Estaba escuchando al chico pero en realidad no le estaba poniendo atención, así que la pregunta que me hizo me tomó por completa sorpresa.-Así que qué dices, quieres salir conmigo?
-Como en una… cita? –pregunté temerosa.
-S...si, como una cita –me respondió sonriente.
-Esto… citas… yo… -"Vamos Bella piensa algo!"- La verdad Mike… la verdad es que… la verdad es que yo quiero ser monja- Fue lo único que se me ocurrió.
-Mo…monja?
-Si, monja. Y por eso yo no puedo salir con chicos, es parte de mi… preparación de monja.
-Oh… ya veo…- el chico miró al suelo desilusionado. Qué tan idiota podía ser como para creerse lo de ser monja!
-No te sientas mal- le dije poniendo una de mis manos sobre su hombro- estoy segura que el señor te enviará a la chica adecuada eventualmente.
Mike solo sonrió y luego se dio la vuelta. No me volvió a hablar en todo el camino, lo cual fue perfecto para mí, ya que me pude poner mis audífonos y dormir todo el resto del trayecto.
Cuando llegamos a La Push estaba más nublado que nunca. Me bajé del bus y por fin encontré a los chicos.
-Donde estabas! –nos gritamos Edward y yo al unísono.
-Sentada al lado de Mike –le dije acentuando el nombre del chico.
-Pues yo estaba sentado al lado de la maestra –me dijo.
-Bien, fue horrible, la próxima vez nos sentamos juntos- afirmé.
-Wow, qué demonios le hiciste al pobre chico? –me preguntó Edward apuntando a Mike quien tenía una cara de depresión impresionante.
-Le dije que quería ser monja- le respondí sonriente.
Caminamos bromeando hacia donde estaba el resto de la clase, Alice, Emmet, Jasper y Rosalie incluidos.
-Clase, pongan mucha atención! Antes de irnos a recorrer el bosque deben armar sus carpas. –euforia general- Silencio! Recuerden que pueden acampar por todo el borde del bosque, pero, si señor Hale hay un pero, las carpas deben ser separadas, y con eso me refiero a chicos con chicos y chicas con chicas. –Se escuchó un abucheo general- Sin discusiones. Por ultimo, les recuerdo que este es un paseo de estudios, así que intenten aprender algo!- seguramente siguió hablando, pero para ese entonces los chicos y yo ya estábamos caminando en busca de un buen lugar para acampar.
-Este es el lugar perfecto- dijo Emmet y tiró todos los bolsos, porque si, lo hicimos cargarlos.
-Más cuidado! Tengo cosas delicadas ahí! – dijo Alice intentando golpear al enorme de su hermano. Por supuesto que no lo logró.
-Bien chicas, momento de ordenar el campamento. –dijo Rose.
-Ustedes… van a armar el campamento? –dijo Jasper aguantándose la risa.
-Nuestra parte… si –respondí yo.
Jasper y Emmet se miraron y explotaron en risas.
-No podrán siquiera sacar la carpa de su envoltura.
No estaba mirando la cara de las demás, pero sabía que era la misma que la mía.
-Claro que podemos –alegó Alice.
-Perfecto, entonces te reto hermanita…
-Eh… Emmet no creo que esto sea una buena idea…-dijo Edward por lo bajo.
-Cállate hermano. El que más se demore en armar la carpa tiene que cocinar hoy.
-Trato –dijo Alice dándole la mano a Emmet.
EDWARD POV
Íbamos a perder. Mierda! Por qué nunca me escuchan?
-Si nos retiramos ahora quedaremos con algo de dignidad- intenté decirles a los chicos pero fui ignorado… para variar.
-Pásame esa estaca Jasper! Y tu Edward no digas tonterías, ya lo tenemos todo bajo control.- Mentiras… nuestra carpa parecía mas algo así como un iglú derritiéndose, mientras que la de las chicas, bueno, se veía igual que la de la foto del paquete en donde venía.
-Si hubiésemos seguido las instrucciones –recibí un golpe en al cabeza en respuesta.
-Cállate y trabaja!
-Necesitan ayuda con eso?-gritó Bella.
-Estamos perfectamente bien!- grité de vuelta.
-Seguros? Nosotras estamos a punto de terminar! –gritó Rose.
-Preocúpense de sus propios asuntos, aquí estamos perfecto! –respondió Emmet.
-Estamos perdidos… -dijo Jasper por lo bajo.
Estuve a punto de decir "se los dije" pero no quería otro golpe.
Después de 5 minutos más de batallar con la maldita tienda escuché el victorioso "Listo" de las chicas.
-De cenar queremos pollo… con salsa de champiñones! Y que no les quede salado –dijo Alice mientras ellas entraban a su tienda a cambiarse de ropa. La vi sacarnos la lengua mientras cerraba el cierre.
-Maldición! –gritó Emmet arrojando al piso una herramienta que tenía en la mano.
Genial… de donde íbamos a sacar pollo…
BELLA POV
-Eso fue mas fácil de lo que pensé –admití mientras me cambiaba de ropa.
-Emmet es bastante inútil bajo presión… en todo ámbito- dijo Rose.
-Ew! Es mi hermano, recuerdas –le dijo Alice arrojándole una de sus zapatillas.
Nos reímos un rato y cuando estuvimos listas salimos de la tienda solo para ver que los chicos seguían intentándolo.
-Suerte con eso –les dijimos y partimos a caminar.
-No sé como los Quileutes pueden vivir con todo este fango… es terrible- se quejaba Alice.
-Si no te hubieras puesto esos costosos zapatos no te estarías quejando.- le reproché yo.
-Nadie quería pasear por el bosque de todos modos! –dijo la chica sacándome la lengua.
-Esperen un poco, tengo que atarme los cordones – no se qué era lo que tenían mis manos pero nunca podía hacer un buen nudo de zapatos.
Me agaché y comencé a abrocharlos, pero cuando me levanté Alice y Rose ya no estaban.
-Muy gracioso chicas… -dije mirando a todos lados. –Ya, si, "atrapamos a Bella", que divertido, ahora aparezcan.
Nada… solo silencio. De repente unas pisadas.
-Alice? –dije mirando hacia el lado. Si, lo acepto, tenía miedo. Otra vez un ruido.- Rose! Vamos chicas no es gracioso.
-Bu! –en mi oído.
-MIERDA! –salté asustada… -Idiota!
-Jajaja!
-No te rías Jacob! No fue gracioso.
-Oh vamos Bella, fue solo una bromita –me dijo el chico poniendo cara angelical.
-Tonto- dije empujándolo. –Y Alice y Rose?
-Aquí! –dijo una pequeña vocecita que salía de atrás de un árbol.
-Agh! Los odio- dije riendo.
Jacob caminó un rato con nosotras, dijo que nos llevaría a donde él y sus amigos se reunían.
-Y tu no deberías estar en la escuela? –le pregunté.
-Si… -me respondió como si nada.
-Y bueno? – lo interrogué.
-No tenía ganas de ir, así que me salté las clases.
-Que malo –le dije riendo.
Pasamos por unos matorrales bastante altos, mientras Alice casi lloraba por el fango en sus zapatos, y llegamos a un pequeño prado en donde había dos chicos sentados.
-Chicas, ellos son Quil y Embry. Quil, Embry ellas son Alice, Rosalie y Bella.
-Bella? Tu amiga con beneficios? –dijo Embry.
Miré a Jake con cara extrañada.
-Yo no dije eso… dije que… era un... beneficio tenerla de amiga! –clarificó Jake.
-Si… lo que tu digas… -dijo Quil riendo.
Los amigos de Jacob eran bastante agradables, muy divertidos. A veces me costaba recordar que eran menores que nosotros.
EDWARD POV
-LISTO! Ven, no era tan difícil!- dijo Emmet. Después de 25 intentos habíamos podido armar la bendita tienda. Se veía bastante fea, ero por lo menos no se caía.
-Qué hora es?- preguntó Jasper que estaba sentado exhausto.
-Las… 4 de la tarde! –exclamé.
-Cómo pasó esto! Hace solo un rato eran las 12 del día y ahora… -Jasper paró de hablar por unos segundos- las chicas…
-Salieron hace horas y aun no vuelven… -dijo Emmet completando su frase.
-Voy a llamar a Alice- dijo Jasper tomando su celular. Esperamos a que marcara y a que llamara.
TUUUT, TUUUT, TUUUT…
-Bueno?
-ALICE! Cariño! Donde están? No se perdieron!
-Jazz?
-Si, soy yo! Alice donde están?
-Oh no te preocupes, estamos con unos chicos muy simpáticos!
-Chicos? –exclamó Jasper.
-Como que chicos! Dame ese teléfono Jasper! –demandó Emmet.
-Dile a Emmet que no moleste! – empezaba a preocuparme. Tenía un feo presentimiento de con quién podían estar. Le quité el celular de las manos a Jasper y demandé hablar con Bella.
-Alice dame con Bella!
-Ay, que pesado –dijo mi hermana.
-Edward?
-Bella con quien están?
-Por qué estás tan enojado? Aun no arman la tienda? –dijo riendo.
-En serio, con quién están?
-Está bien, está bien! Estamos con Jake y sus amigos… -golpe bajo- espero que ya hayan comenzado a cocinar, porque guardamos toda nuestra hambre para la cena! –y colgó.
-Edward?... hermano reacciona!
-Hay que ir a buscarlas. –dije.
-Por qué? Qué pasa?
-Esto es personal…
BELLA POV
Estábamos de lo mejor sentados con los chicos Quileutes, hasta que escuché la cansada voz de Jasper.
-Estoy seguro de que hemos pasado por aquí antes…
-Pues pasaremos de nuevo! –ese era Edward.
-Ya vas a decirnos con quienes están?- parecía ser Emmet. Estaban tras los arbustos.
-Están con unos malditos y estupidos… -decía mientras pasaba a través los arbustos. -… Bella!- dijo poniendo cara de amigos.
-Qué están haciendo aquí?-pregunté.
-Nos preocupamos por ustedes.
-Hola Edward –dijo Jake estirándole la mano como saludo. Pude ver la cara de pocos amigos de Edward, pero debo agradecerle que al menos intentara disimularla.
Caminamos hacia el campamento, era hora de aparecerse un rato o los profesores iban a preocuparse. Los chicos Quileutes nos acompañaron también, los habíamos invitado a cenar.
-Y bien, tienen nuestro pollo con salsa de champiñones? –preguntó Rose. Vi a los chicos mirarse entre ellos.
-Bueno… lo que pasó…
-Es decir… -intentó decir Edward.
-Es todo culpa de Edward que quería salir a buscarlas!- Edward miró a Emmet con cara de traición máxima.
-Quiere decir que no tenemos cena? –pregunté furiosa.
-No del todo… es decir, tenemos los champiñones.
-Podemos hacer sopa… -dijo Jazz.
-Perfecto, pues háganla- ordenó Alice.
-Si su majestad –dijo Emmet.
Se demoraron un poco en traer el agua y armar la fogata. Para ese entonces ya eran casi las 7 y el sol comenzaba a irse.
El agua comenzó a hervir.
-Ahora solo debemos echar los champiñones –dijo Jasper con cara sonriente. Se disponía a echarlos cuando los vi.
-NO! –gritamos yo y Jake al mismo tiempo.
-Qué pasa! Nos preguntó Jasper bastante asustado.
-Quieren matarnos! –pregunté.
-Huh? –preguntaron extrañados.
-Acaso no saben que esos son letales si se comen en cantidades no dosificadas? –preguntó Jake.
-De que estas hablando chico indígena? –preguntó Edward.
-Edward, esos so hongos alucinógenos, no de los que se pueden comer normalmente. –le explique.
-Son qué?- preguntó Rosalie.
-Alucinógenos… drogas muy fuertes –respondió Jacob- si comemos más de lo que se puede, podemos morir.
-Hmmm… pero ya que están aquí… no deberíamos desperdiciarlos –dije. Hace mucho que no probaba de esos.
-No estoy segura…- dijo Alice.
-Yo si le entro –dijo Emmet.
-Yo también- dijo Jake.
-Y yo- replicó inmediatamente Edward.
-Creo que yo también- dijo Jazz.
-Bueno, bueno, yo igual- se rindió Rose.
-Nosotros también –dijeron Quil y Embry.
Todos miramos a Alice con cara interrogante.
-Ya! Ya, yo también…
-Perfecto! Ahora Jake, ayúdame a preparar estos bebés…
Los cocinamos tal y como lo recordaba, servimos a todos en un vaso.
-Talvez se demore un poco en hacer efecto, pero no se desesperen, ok? –dije. Todos asintieron.
Lo tomamos a la vez. Siempre he sido algo resistente para estás cosas así que vi como uno a uno mis amigos empezaban a hablar idioteces y a reírse solos. Alice por ejemplo creía que estaba sentada sobre un arcoíris… era bastante divertido. Jasper balbuceaba algo de las nubes de colores… cabe decir que ya era bastante de noche y no, no había nubes. Embry y Quil creían que eran lobos. Jake parecía simplemente perdido. Rose y Emmet aun no sentían el efecto, pero Edward actuaba muy chistoso. Hasta que comenzó a balbucear mi nombre.
-Bella… Bella… BELLA! –mire a Rose ya Emmet que lo estaban mirando extrañados.
-Mierda- dije por lo bajo y fu hacia el. Lo empujé hacia un poco más adentro del bosque.
-Edward escúchame –le dije mientras sostenía su rostro.
-Bella… jajaja… eres tú? Me ves? Porque creo que soy invisible!
-Si, si… shh- le dije mientras casi por inercia otra vez lo besé rápidamente.
-Te a… Edward? Qué te está pasando? –su cara se estaba transformando… en la de un gato. Comencé a tocarla para ver si era verdad o no y si, podía sentir su pelaje…
De repente el cielo cambió de color… eran muchos colores, iban hacia una estrella con la cara de Edward. Vi a Jake… era un lobo… Edward de nuevo. Me hablaba en un idioma que no entendía y luego perdía su forma. Ya no era Edward, eran colores… quería volar hacia ellos. Las flores tenían caras… me hablaban y luego Edward. Ya no caminaba, ahora volaba, flotaba. Había un ritmo en mi cabeza, era constante, electrónico con una vocecita irritante. Habían enanos caminando. Estaba mi mama y mi papá, mirándome y riéndose, aviones y colores, muchos colores. Comencé a bailar en el aire, dejaba una estela de luces brillantes. Los árboles bailaban conmigo. Amanecía muchas veces y el cielo era de colores totalmente hermosos. Quería lamerlo… sabía a fresas, con piña, goma de mascar, frutas, chocolate, sabía a todo y a nada a la vez. Era como si el cielo me lamiera a mi en vez de yo a el. Y luego, en el suelo, en la tierra, abajo, Edward…
Desperté porque el sol golpeaba mis ojos con mucha fuerza. El cielo ya no era de colores, se había acabado el efecto. Quise moverme pero estaba atrapada. Mire hacia la derecha, Jacob, hacia la izquierda, Edward.
Me quedé pensativa un momento y me reí para mis adentros, era una situación más que graciosa.
Besé a Jacob en la frente y a Edward en los labios y me levanté con mucho cuidado. Necesitaba dormir de verdad.
Mientras caminaba hacia la tienda y veía los vestigios de la noche (es decir a Alice durmiendo acurrucada con Jasper y a Emmet durmiendo abrazado del pie de Embry con una corona de hojas, además de Rose durmiendo apoyada en la tienda de los chicos mientras que Quil dormía abrazado a una roca que recuerdo que ayer llamaba "el macho alfa de su manada") recordé que no habíamos comido nada.
