Seres de Luz
Sakura empezó a abrir los ojos, por alguna razón se sentía agotada, le costaba mover su cuerpo, su vista se fue aclarando y pudo distinguir a su amigo, sentado junto a ella, y a su hermano de pie recostado en la pared, parecía triste siempre había sido serio pero esta vez su rostro reflejaba una infinita tristeza. Estaba en un cuarto que no era el suyo, todo era completamente blanco, aceptos las cortinas estas eran de un dorado brillante como si despidieran luz de ese color.
-Que paso, donde estoy? – pregunto confusa -
-No recuerdas nada – pregunto Eriol – sabes lo que hiciste.
-yo, no estoy segura, - dijo mientras se incorporaba - recuerdo la caverna y a Kek y a todos luchado, y a mi Madre, mi madre ella donde esta, - se sobresalto -
-en la sala estamos en el recinto sagrado, están preparando todo para su réquiem.- dijo el niño con un tono triste en su voz-
El rostro de ella se volvió ensombrecido, miro a su hermano que la veía fijamente, de repente el salio corriendo de la habitación queriendo ocultar el dolor que sentía por la perdida de su madre. Ella parecía no terminar de comprender lo que pasaba, su rostro reflejaba confusión, parecía que no podía hablar, aunque lo intentara, aclaro mas sus ideas y todas la imágenes llegaron a su mente Kek había asesinado a su madre. Y ella a el. Pero no podía haberlo eliminado, el no estuvo en la jaula como su madre.
-Que voy hacer ahora sin mi madre Eriol. No quiero estar sin ella, no quiero, - su voz sonaba entre cortada pero sus ojos no derramaban lagrimas.-
-Seguramente te iras a vivir con tu padre y tu hermano, algún día iba a suceder, todos debemos hacerlo.
-si pero no por esa razón. Debía ir con el cuando fuera mayor como mi hermano para seguir mi entrenamiento, no porque mi madre muriera, no por eso. – se sentía impotente de que le servia tener todo ese poder del que siempre se había sentido orgullosa, si no fue capaz de ayudar a su madre y se supone que su cometido es ayudar a otros. – que paso con Kek –
-no estoy seguro, parece como si su cuerpo se hubiera desintegrado, su energía quedo esparcida por todo el lugar, sabias que no podías usas ese conjuro, lo hiciste sin saber bien lo que pasaría por eso no sabemos bien que fue lo que le paso. Si lo eliminaste o si Puede aparecer de un momento.
Cerró sus ojos con fuerza como si estuvieran contenidas las lágrimas que querían salir de ellos.
Ella se levanto de la cama y empezó a correr por los pasillos del lugar, este era un castillo el cual se encontraba en medio de un bosque todo en el era blanco y dorado, parecía estar cubierto por una atmósfera de paz, pero esta ves el ambiente también se sentía triste. Parecía no tener fin como si corriera en un mismo lugar pudo llegar sintiendo la presencia de los demás seres.
Sakura llego hasta la sala del lugar con la respiración agitada, encontrando el cuerpo de su madre en el centro dentro de una cúpula transparente y rodeada por velas blancas todos los seres de luz se encontraban ahí, empezó a caminar en dirección a ella, su padre la vio y se acerco a ella.
-Como te sientes?
-ella esta…….
-si hija ella ya no esta mas en este mundo
-no, no, no quiero, quiero que vuelva. Quiero que vuelva
-sakura sabes que eso no es posible al menos no por ahora – ella lo miro y el la tomo en sus brazos y la abraso, -créeme que lo siento mucho, yo también estoy muy triste por su perdida, pero ya no hay nada que podamos hacer. Nada, solo esperar hasta que regrese a nosotros algún día – la abraso con más fuerza como si con ello le transmitiera el dolor que el también sentía.
-es mi culpa, yo debí hacer algo antes de que el la encerrara. Es mi culpa. - Se aferro a su padre con fuerza. Reprimiendo las ganas de llorar. Por alguna razón no quería hacerlo.-
-no digas eso, tu fuiste mas valiente que nosotros, te enfrentaste a el sin temor. De frente, mientras que nosotros siempre nos ocultamos, eres el mejor de nosotros Sakura el mejor.
Luego del réquiem Nadeshiko fue llevada a la cima de la colina que era la sede de entrenamiento de ella y Sakura, Los seres de luz mas ancianos se concentraron a su alrededor formando un circulo, se tomaron de las manos y empezaron a hacer un conjuro
Magnus empezó recitar una oración con la cual finalizarían el servicio. – Esfera celeste Recibe a uno de tus habitantes, mas queridos, que lucho por ti siempre y ahora formará parte de todo tu alrededor, y nosotros estaremos esperando el día que tu decidas que ella debe regresar como otro ser. - Al terminar esto la cúpula donde se encontraba Nadeshiko empezaba a desaparecer hasta que ya no fue visible.-
Cuando esto paso la luz volvió al planeta, pero una parte del el permaneció oscura, como si una energía negativa estuviera en el.
-ese debe ser Kek, su energía aun permanece aquí, cuanto tiempo le tomara renovarla y formar de nuevo su cuerpo físico, si es que puede hacerlo.- pregunto Magnus
-esperemos que el suficiente para lograr reunir las fuerzas necesarias y vencerlo por completo... – dijo Fuyitaka- miro a sakura y a Toya quienes veían hacia ese lugar con una mezcla de tristeza y furia en sus rostros.
Luego de un rato todos empezaron a alejarse del lugar, acepto sakura. Quien permanecía con su mirada fija en la parte obscura del planeta como si la estuviera analizando.
-Sakura es hora de irnos – dijo su padre quien ya se había alejado de ella junto con Toya
-puedo quedarme un poco mas aquí, yo volveré luego.
El lo pensó iba a decir que no, pero al ver la tristeza en su rostro accedió – no llegues muy tarde es peligroso que estés sola en este momento. Ella asintió y se sentó sobre en el suelo mirando fijamente el horizonte.
-Madre, no quiero sentir esto, no me gusta esta sensación, no quiero sentirme sola, no quiero llorar, tu dijiste que llorar a veces es bueno y yo, yo…… no quiero llorar nunca, no quiero volver a sentir esto nunca, pero ya no puedo evitarlo. -En ese momento todas las lágrimas contenidas empezaron a brotar de sus ojos. Lloro como nunca lo había hecho en su vida, como se prometió no volverlo hacer. – madre te prometo que me volveré muy fuerte, tanto que nadie podrá vencerme nunca, entrenare mucho, encontrare a Argus, y venceré por completo a Kek. Lo juro. Lo juro.- grito al infinito que estaba frente a ella. Mientras limpiaba las lágrimas que corrían por su rostro.
Permaneció ahí un rato hasta que se tranquilizo un poco y regreso al recinto sagrado donde la esperaban su padre y su hermano en compañía del maestro Magnus.
-que bueno que llegaste, tenemos que hablar con tigo – dijo su padre – escucha después de lo que sucedió es muy peligroso que permanezcas en la esfera celeste, en cualquier momento Kek puede aparecer y lastimarte, voy hacer un viaje, para hablar con un amigo y solicitar su ayuda para que puedas vivir con el
-no Quiero irme de aquí, quiero entrenar para volverme más fuerte – dijo ella determinada. –
-y lo harás, pero este no el mejor lugar para ti por ahora, - dijo el maestro Magnus.
-se quedaran a cargo del maestro mientras yo regreso.
-quiero ir con tigo dijo Toya
-no debes quedarte aquí y cuidar de tu hermana, necesitare mucho de tu apoyo en estos momentos.
Ese mismo día Fuyitaka partió hacia el monte Orrin que era el lugar del planeta donde abrían el portal, al llegar el saco de su cuello una llave parecida a la que tenía Sakura. Junto sus manos en torno a ella y al separarlas esta empezó a brillar y se transformo en una espada la cual coloco en un orificio en el suelo y la giro. Al hacerlo un agujero empezó abrirse en ese lugar, luego se vio iluminado y empezaron aparece imágenes de todos los planetas y constelaciones del universo
- muéstrame la tierra – dijo el – y en este se formo la imagen del planeta.- llévame al reino de Zarek – Fuyitaka se lanzo al agujero, de esta forma llego hasta las afueras un castillo parecía una construcción imponente fuertemente custodiada por guardias que vagaban por todo el lugar, sus ropas habían cambiado, ya no vestía la túnica que los seres de luz llevan, ahora vestía con pantalones negros y botas, con una camisa blanca y sobre esta una larga capa con capucha, de color negro se dirigió a la entrada donde los soldados lo detuvieron.
- Necesito hablar con el rey – dijo el al tiempo que se quitaba la capucha, los guardias parecieron reconocerlo, porque le vieron con asombro y abrieron paso.
Se adentro en el castillo este era un lugar hermoso rodeado de extensos jardines llenos de flores de todos colores en su centro una enorme fuente con la figura de un ser de luz empuñando una espada era su máximo atractivo ese tenia cierto parecido con el.
Cuando llego al recibidor un guardia lo guió hasta la biblioteca donde el rey lo esperaba.
-Es un gusto volver a verte amigo Fuyitaka – le dijo un hombre de apariencia amable, y sonrisa apacible.
-a mi también me alegra verte, aunque mi visita no sea de cortesía, vine porque necesito tu ayuda. Clow
-nunca te anduviste con rodeos no es así, sabes que puedes contar con migo para lo que sea. Te debo mi vida y todo lo que poseo.
-sabes que no es cierto yo solo hice mi trabajo.
-hiciste mas que eso, y te estaré eternamente agradecido.
-entonces por esa gratitud que dices tenerme Quiero solicitar tu ayuda
-que necesitas?
-quiero que permitas que mi hija viva en tu reino, en tu castillo como parte de tu familia.- dijo en tono triste-
-no tengo problema en recibir a tu hija como parte de mi familia, pero…… porque ella tiene que venir hasta aquí, según me dijiste ella esta progresando mucho en su entrenamiento con su madre
El rostro de Fuyitaka se entristeció aun mas, por lo que le relato a su amigo todo lo sucedido, quien pareció entender mejor la situación.
-ella no puede permanecer en la esfera celeste, si el regresa no dudará en eliminarla
-no crees que ella seria capaz de acabar con Kek.
-si lo creo, pero no lo hará si ataca ahora, es una niña muy pequeña y en este momento todo su poder esta siendo dominado por sus emociones y sentimientos, por la ira y la venganza especialmente, aun no es capaz de comprender que esos sentimientos no la llevaran a la victoria. La perdida de su madre es un golpe del que le tomará mucho tiempo reponerse.
-y que me dices de tu hijo, el también vendrá?
-no el esta mas avanzado En su entrenamiento, controla mejor sus emociones, ya hace mas de un año que esta bajo mi cuidado, progresa rápido pero por lo sucedido su hermana lo hace mejor.
-debió ser duro para el separarse de su madre,
-si pero las cosas son así, a Sakura aun le faltaban varios años para estar con migo, pero las circunstancias apresuraron todo y ahora ni siquiera puede permanecer a mi lado. Es por eso que te pido que la recibas, diciendo que es una pariente, ella recibirá su entrenamiento aquí. El maestro Magnus viajara con ella el será su mentor.
-no habrá problema en que ella viva aquí, pero decir que es una pariente no será necesario.- se quedo meditando un poco la situación como si estuviera organizando las ideas de un plan -
-que sucede en que piensas tanto.
-tu hija necesitara ser capaz de guiar gente para su propósito, debe ser un líder apto para lo que tendrá que vivir, si tuviera la responsabilidad de gobernar un reino le seria de utilidad.
-que quieres decir?
-tu perdiste a la mujer que amabas, tus hijos a su madre. Yo acabo de perder mi luz también,
-no comprendo.
-veo que haz estado verdaderamente agobiado con esta situación como para dejar de vigilarnos. – Sonrió tristemente- mi pequeña Eleni también se fue, apenas hace unas horas, aun ni siquiera lo hago publico, solo lo saben su madre y el medico que la atendía. – sus ojos empezaron a llenarse de lagrimas.
-Clow, lo siento no estaba enterado, CREI que su salud había mejorado mucho.
-nosotros también pero sabes que ella siempre fue muy enfermiza y su cuerpo no resistió mas. Talvez esto estaba en el destino
-por que lo dices.
-Zarek se ha quedado sin heredero al trono, Eleni era la única que podía optar hacerlo, su madre, no podrá tener mas hijos y no voy a arriesgarme a perderla a ella también por algo así. Si con la muerte de mi hija yo puedo proteger a la tuya créeme que lo haré con gusto.
-estas diciendo que Sakura ocupe el lugar de Eleni, como podría….. – lo pensó un poco y se dio cuenta que era una buena alternativa, ella podría aprender mucho si convivía con los humanos mas si lo hacia como una princesa, heredera al trono de uno de los reinos mas importantes de la tierra, además a cargo del rey que era un amigo muy leal a el.
-veras que tengo razón en proponerte esto, nadie sabrá de la muerte de Eleni en el reino, y Sakura tomara su lugar, podrá entrenar adecuadamente y recibirá toda la instrucción para ser una buena princesa, estará a salvo hasta que sea mayor y pueda asumir su papel. Ella gobernara la esfera celeste no es cierto?
-si es lo que se tenia pensado, su poder es muy grande no iba a tener problemas para hacerlo, si no aparecía Argus claro. Por eso queríamos destruir a Kek pero las cosas no salieron como pensábamos y ahora he puesto en peligro la vida de mi hija – se hizo una pausa - entonces así será. Traeré a Sakura aquí y se convertirá en la princesa de Zarek.
Dicho esto fuyitaka se despidió de su amigo, con un abrazo expresándole también que el sentía la perdida de su hija, y que a pesar de todo le agradecía que ayudará a proteger a la suya. Volvió de nuevo a la esfera celeste, para hablar con Sakura y llevarla a vivir a la tierra.
Al llegar ellos lo estaban esperando en el monte Orrin
-padre, regresaste rápido – dijo Toya
-así es, mi viaje resulto con mejores expectativas de las que tenia en mente.
-por tu rostro eso parece – dijo Magnus –
-que va a pasar con migo, adonde iré- pregunto Sakura-
-Será mejor que vayamos por algunas cosas que necesitas llevar y te contaré todo.
Luego de esto todos partieron al recinto sagrado donde fuyitaka les explico lo que sakura haría.
-a la tierra, me enviarás a la tierra- dijo ella asombrada
-así es vivirás en el reino de Zarek, es de los mas grandes e importantes de la tierra, el rey es mi amigo, desde que lo ayude a salvar su reino hace algunos años, el te recibirá, como ya te dije tomarás el lugar de su hija, y esto incluye todas las responsabilidades que implica el ser una princesa.
-no quiero ir a la tierra- dijo ella molesta -
-esto es lo mejor que pudo sucederte sakura, ahí estarás segura y serás parte importante de ese lugar – dijo Magnus-
-entiende, Argus esta en la tierra, te será mas fácil localizarlo si estas ahí, y si no llegarás hacerlo….. Tú serás la que debe reinar en la esfera celeste, necesitas prepararte para ese día.
-yo me encargare que te vuelvas lo suficientemente fuerte para acabar con Kek, para eso necesitas entrenar duro, el ambiente terrestre te será de mucho beneficio.
Ella los veía, pero no terminaba de asimilar todo lo que sucedía, pero se había jurado a si misma y a su madre que se haría mas fuerte y si para hacerlo tenia que ir a la tierra lo haría
-yo iré con ella -dijo Toya -
-me temo que no será posible hijo, si el maestro se marcha con ella, yo tomaré su lugar y trataremos de mantener la energía de Kek lejos de esta parte del planeta, tu debes ayudarme hacerlo
-pero ella no puede irse sola – dijo el- será demasiado tiempo
-lo se pero es necesario-
-eso no quiere decir que no podrás visitarla muchacho
-eh?
-ustedes estarán viajando regularmente a la tierra a verla y ayudarla con su entrenamiento.
-es cierto - dijo ella ya un poco mas tranquila -
-si tu hermano, tu padre y por supuesto – hizo una pausa y volteo hacia una de las columnas y dijo – por supuesto que tu también irás Eriol, así que ya puedes salir de ahí.
Al terminar de decir esto Eriol salio de donde estaba escondido.
-lo siento maestro pero quería saber que iba a pasar con Sakura.
-bueno pues ya escuchaste, tu también viajaras a la tierra por algunas temporadas para entrenar con ella.
Sakura pareció alegrarse un poco por lo menos no estaría sola, su hermano y su mejor amigo irían a visitarla además con todo lo que tendría que entrenar seguramente no le quedaría tiempo de sentirse sola, al menos eso esperaba.
A la mañana siguiente tenían todo listo para partir por lo que se dirigieron al monte Orrin y su padre abrió el portal hacia Zarek. Antes de partir su padre se dirigió a ella
-Sakura, hay algo que debes dejar aquí – se coloco a su nivel y puso sus manos en los hombros de ella –
-Que es?
-Tu llave, no puedes llevarla con tigo
Ella coloco sus manos sobre el dije que llevaba y lo apretó con fuerza
-porque debo dejarlo, mi madre me lo dio.
-lo se pero si lo llevas te sentirás tentada a usarlo para volver y eso es algo que no debes hacer. Créeme es lo mejor.
Asintió, se quito la cadena y se la entrego a su padre.
-cuando sienta que estas lista para que vuelvas sin correr riesgo, te lo devolveré. Dicho esto la abraso y acompaño hasta la entrada del portal donde ella pudo ver un castillo muy hermoso, el cual seria ahora su hogar.
Tanto ella como el maestro magnus llegaron a la entrada del castillo, al igual que paso con fuyitaka sus ropas habían cambiado ahora ella usaba un hermoso vestido digno de una princesa y el maestro magnus vestía como si fuera un gran señor. En la entrada los esperaba el rey Clow. Los recibió con una sonrisa.
-tu debes ser Sakura, eres como tu padre te describió. Donde esta el
-tubo que quedarse, ahora el esta a cargo de la esfera celeste y no podrá abandonar el planeta tan fácilmente.
-entiendo, Será mejor que entremos para que podamos hablar mejor. Ellos entraron al castillo y a Sakura pareció gustarle el lugar el jardín era hermoso y la fuente que estaba en el centro llamo su atención se dirigió a ella y la observo detenidamente luego pregunto
-el es mi padre- pregunto concierta duda….
-si hice esa estatua luego de la guerra, el fue un gran apoyo para mi en esa lucha. Aunque creo que a el no le agrada mucho. Vengan en el biblioteca estaremos mejor.
Al llegar ahí tomaron asiento y el rey Clow se dirigió a Sakura.
-como comprenderás, ahora ya no podrás utilizar tu nombre, al tomar el lugar de mi hija usaras el suyo. Serás las princesa Eleni ese será tu nombre de ahora en adelante. Quiero que te sientas como en tu casa, te convertirás en toda una princesa. –dijo el mientras le sonreía –
El rey Clow le trasmitía mucha confianza, parecía un buen hombre, además su padre lo escogió para que la albergará y el no la enviaría con cualquier persona.
-como es que no me reconocerán, digo como no notarán el cambio?
-el maestro se encargará de eso, no es así
-claro, tendré que borrar de sus mentes la imagen que tienen de la verdadera Eleni, y en su lugar colocar la tuya, los únicos que sabrán que no eres ella serán los reyes.
-todos creen que la princesa se encuentra de viaje, en el cual visitaría al maestro Magnus para mejorar su salud, y que hoy es su regreso así que todos los que te vea te reconocerán como a Eleni
-es por eso que yo permaneceré en el palacio. Para vigilar la salud de la princesa.
-mi esposa aun esta muy deprimida por la perdida de nuestra hija así que no la veras muy seguido,-dijo en tono triste- será mejor que te muestre cual será tu habitación.
Los guió hasta las habitaciones y abrió una la cual era muy grande y luminosa, estaba llena de jarrones con flores, y tenia vista al jardín.
-espero que te guste, es una de las mas grandes que hay en el castillo. Cualquier cosa que necesites no dudes en pedirla.
Se fueron dejándola sola en la habitación ella la observaba detenidamente, aunque era muy hermosa y amplia se sentía como si estuviera en una jaula, esperaba adaptarse pronto a su nueva vida.
A la hora de la cena ella se dirigió al comedor y pudo comprobar que efectivamente todos los guardias y sirvientes del castillo la llamaban princesa Eleni, nadie aparecía notar que ella no era la verdadera princesa. Cuando llego el rey y el maestro la estaban esperando para cenar. Ella se sentó y pudo notar que había un servicio mas el rey pareció notar lo que ella veía
-esperaba que mi esposa nos acompañara a cenar pero se sentía indispuesta así que cenaremos solo nosotros. Espero que sea de tu agrado.
Ella asintió, y empezó a comer. El rey noto el rostro de tristeza que la pequeña tenia pero en sus ojos también se encontraba una chispa diferente como si estuvieran llenos de una furia contenida, talvez su padre tenia razón y sus sentimientos eran gobernados por la ira y la venganza si era así, su entrenamiento seria mas difícil y no lograría el nivel que necesitaría para enfrentarse a Kek, por lo que decidió que la ayudaría en todo lo que pudiera.
-debes descansar muy bien hoy – dijo el maestro – mañana iniciaremos con tu entrenamiento y seguramente será mas pesado que lo que haz hecho hasta hoy.
A la mañana siguiente como le había dicho el maestro su entrenamiento comenzó, se dirigieron hacia un lugar alejado del castillo, el rey lo había dispuesto para que ellos entrenaran, primero evaluaría la capacidad que ella tenia para definir que tanto podría soportar. Se sorprendió mucho cuando comprobó que su capacidad era mejor de lo que esperaba ella podía concentrar energía para lanzar poderes de ella, sabia conjuros difíciles de hacer para alguien de su edad. Aunque parecía que toda la energía que ella utilizaba provenía de ella misma, no era capaz de utilizar la que se encontraba a su alrededor, cuando era mucho mas fácil hacerlo.
Los días pasaban y Sakura seguía con sus entrenamientos, se sorprendió un poco al ver que estos no eran tan duros como se lo esperaba, ella y su madre prácticamente entrenaban de la misma forma. Incluso sentía que ella la presionaba mas cuando fallaba Espera que fuera porque el la estaba probando. Una idea mas rondaba su mente y era que ya llevaba mas de un mes viviendo en el palacio y aun no había visto a la reina, le parecía extraño, nunca los acompañaba a comer o tomar el té, ni la veía pasear por los jardines, ni siquiera había sentido curiosidad por conocer a la persona que estaba ocupando el lugar de su hija muerta. Solo la conocía por retrato que estaba en la biblioteca donde pasaba unas horas en las tardes con un profesor que le enseñaba otros conocimientos que no tenían que ver con la magia o el controlar energía. Aprendía matemáticas, ciencias, biología y hasta la forma correcta de comportarse, eso le parecía bastante innecesario, para que le serviría todo eso lo que ella quería era incrementar su poder. Un día luego de sus clases mientras se dirigía a su cuarto vio a una mujer entrar en su recamara, sin que se diera cuenta de su presencia, por la puerta entreabierta pudo ver como ella recorría su habitación como queriendo encontrar algo, buscaba por todos lados pero parecía que no estaba segura de lo que quería encontrar, no pudo contenerse más por lo que entro en el cuarto.
-necesita algo -pregunto ella la reconoció como a la reina –
Ella la vio de una manera que no supo descifrar parecía que la culpara de algo, como si ella hubiese hecho algo indebido.
-tú debes ser quien esta ocupando el puesto de Eleni – dijo ella con cierto grado de tristeza en su voz –
-si, y supongo que usted debe ser la Reina Kaia –
-si yo soy la Reina Kaia – la recorrió con la mirada la cual era inquisidora y ella lo percibió.-
-desde que llegue nunca la había visto – dijo ella sin dejarse intimidar de su mirada – se que usted no debe estar contenta con mi presencia pero yo no estoy aquí porque quiera sino…..
-no me interesa saber porque estas aquí – dijo ella interrumpiendo – no esperes que pueda verte como a mi hija, Clow tendrá sus razones para haberte traído, y si no quise escucharlas de el no las oiré de ti – se dirigió a la puerta e iba a salir – solo recuerda que tu no eres Eleni por mucho que te empeñes en serlo.
-no quiero serlo – le dijo ella antes que saliera – y no lo seré nunca yo ya tengo quien ser y créame, que no pretendo ser nadie más.
La reina salio de la habitación dejándola sola. Por alguna razón la actitud de la reina le dolió ella no pretendía suplantar a su hija, sabia que debía estar sufrido mucho, tanto como ella por la muerte de su madre.
Los días siguieron pasando, la reina salía mas de su habitación pero cada vez que se encontraba con ella la evadía, al principio le molesto, pero decidió que no tenia ninguna importancia y s dedicaría a lo que vino, parecía que sus entrenamientos esta vez si estaban volviéndose mas pesados. Porque empezaba a sentirse débil después de estos y tener que soportar al aburrido profesor en las tarde lo hacia peor.
Ese día en especial sentía algo extraño, había empezado a sentir una energía diferente en un lugar cercano al reino, esta aparecía y desaparecía como si su portados no fuera capaz de mantenerla estable. Se encontraba en el comedor tomando el desayuno cuando fue interrumpida en sus pensamientos.
-Tengo que decirte algo – dijo el rey –
-Eh?
-veo que estas algo distraída hoy, - sonrió cariñosamente – esta tarde tendremos visitas por lo que quiero que estés presente cuando las reciba
-visitas? Y quien vendrá? Y porque tengo que estar ahí? – dijo como si la idea no le agradara mucho-
-nos visita el Soberano del reino vecino y su hijo, el es mas o menos de tu edad, y creo que se llevarían bien, así que voy a pedirte que le muestres el castillo, se quedarán unos días con nosotros. Así que se amable con ellos. El y Eleni se conocieron hace algún tiempo y parecían llevarse bien.
La idea de servir de guía de turista a un principito no le agradaba mucho, cuando ella tenía que entrenar.
-tendré que dejar mis entrenamientos, me voy a retrasar
-no te preocupes por eso, el también esta siendo entrenado como tu, bueno talvez en todas las cosas que tu haces pero en algunas, talvez puedan entrenar juntos, que dice maestro
-creo que será buena idea – ella lo miro sorprendida, -
-pero maestro, en que nos ayudaría?
-necesitas un compañero de entrenamiento, será bueno saber cuanto haz progresado en combate y según me dijo el rey el muchacho es muy bueno en eso, te será de utilidad.
-pero- suspiro resignada- no creo que sea tan bueno
-ni siquiera lo conoces espera verlo y luego decides si es bueno o no, quiero que estés lista en la tarde de acuerdo
Ella asintió no muy convencida, de que eso fuera una buena idea, si era cierto que necesitaba un compañero de combate, pero si era así Eriol podría venir y practicar con ella, además le prometieron que la visitaría y ya llevaba un tiempo en la tierra y aun no veía ni a su amigo ni a su hermano.
En la tarde una corte se acercaba al palacio tanto el rey y la reina, como Sakura se encontraban esperando la llegada del gobernante del reino vecino. A ella seguía sin gustarle mucho la idea de tener que convivir tanto tiempo con un niño humano, debía ser muy débil, al rey lo toleraba bastante hasta podría decirse que le había tomado cierto aprecio, el parecía tener algo diferente a los demás humanos como si supiera mas de lo que dice. Con la reina no tenia mayor contacto ella la veía como una usurpadora del lugar de su hija muerta, como si el estar ahí hubiera sido idea suya.
El carruaje se detuvo en la entrada y al abrirse la puerta de el bajo el rey acompañado de su hijo.
-es un gusto verte de nuevo Rey Clow – dijo el hombre –
-lo mismo digo mi querido Hien – se saludaron con un abrazo, - me alegra tenerte aquí.
-tenemos mucho de que hablar. Recuerdas a mi hijo no.
-claro que si aunque parece que a crecido desde la ultima vez que lo vi. Como estas Shaoran – dijo el rey mientras le extendía la mano, el niño la tomo cortésmente –
-muy bien su majestad. -Dijo el -
-recordaras a mi pequeña Eleni – dijo mientras acercaba a Sakura para que lo saludara –
-si señor recuerdo muy bien a la princesa – el iba a tomar su mano pero ella no lo dejo, ambos se vieron a los ojos, sus miradas eran penetrantes, Sakura lo vio buscando algo en el que le dijera porque se supone que tiene que entrenar con el. El rey puso su mano en su hombro indicándole que debía ser cortes, por lo que ella accedió a tomar la mano del niño, el la beso delicadamente, como todo un caballero.
Con el contacto ella pudo notar el poder que tenía y era baste considerable, parecía tener algo que no supo identificar, pero que lo había visto antes en otra persona. Talvez su maestro y el rey tenían razón y no era tan débil. Debela comprobarlo, seria bueno probar que tanta fuerza tenía.
-Eleni porque no le muestras el castillo a Shaoran. – dijo el rey y ellos partieron rumbo a los jardines.
Estuvieron caminado un rato sin decir nada ella iba delante de el. El ambiente se estaba volviendo pesado, shaoran pareció empezar a cansarse de la actitud de ella por lo que se detuvo.
-oye hasta cuando vamos a estar caminando por este lugar? Esto es muy aburrido – dijo el mientras la veía fijamente.-
-no hay nada mas que podamos hacer siento no ser una buena compañía.
-talvez si por lo menos intentaras hablar…- dijo el amablemente – la otra vez parecías tener mejores temas de conversación
-y que tendría que hablar con tigo? – dijo ella cuando recordó que el rey le había dicho que el ya concia a la princesa -
-cualquier cosa podría funcionar. Como…
-sabes quiero saber que tan fuerte eres?
-fuerte? – dijo el no entendiendo a lo que ella se refería. –
-si me dijeron que eras algo fuerte, que sabes hacer en que has estado entrenando?
-porque te interesa eso, antes parecían no gustarte las peleas porque el cambio.
-porque si, vas a responderme o no?
-bueno solo algo con la espada, y algo de ares marciales, no tengo muy buenos maestros, esperaba que el maestro Magnus me ayudará pero me enteré que el te esta ayudando a ti con tu salud y entrenamiento y si el ya esta con tigo será difícil que también me acepte como su discípulo.
-si el tiene mucho que enseñarme y necesito ser muy fuerte…
-Eso es cierto pero no quiere decir que solo tengas que entrenar todo el tiempo – dijo Magnus apareciendo frente a ellos. – así que te daré unos días de vacaciones que te parece?
-muy mal – dijo ella molesta - no puedo interrumpir mi entrenamiento ahora
-no vas a interrumpirlo del todo digamos que te daré una compensación por los logros que has tenido este tiempo.
-y que se supone que haré? Dormir todo el día
-no haremos un viaje, a la montaña Zorba visitaremos a alguien muy especial ahí.
-la montaña Zorba eso es muy lejos tardaran varios días en llegar – dijo Shaoran -
-y a quien visitaremos ahí para viajar tanto?
-cuando lleguemos lo sabrás, estoy seguro que te agradará lo que te preparé – dijo el maestro –
-será un viaje muy interesante –dijo Shaoran entusiasmado
-parece que te gusta a aventura mi joven amigo – el asintió, Sakura lo vio y rodó sus ojos – que dices te gustaría acompañarnos?
-podría hacerlo – dijo el muy contento –
-no veo el problema –
-si mi padre me lo autoriza, los acompañare con gusto.
-bien entonces preguntaremos a su majestad. Ahora será mejor que regresemos. Nos esperan para tomar el te.
Sakura lo vio sin poder creer lo que el maestro estaba diciendo estaba invitando a ese niño a acompañarlos a un viaje quien sabe para que, y a ver a quien sabe quien, y para colmo tendría que aguatarse a ese joven. Esto no podría estarle pasando, ella había venido a entrenar no a pasear y conocer gente que no le interesaba. Talvez el rey no dejaría que su hijo fuese a un viaje tan largo. Al menos esperaba que asiera fuera. Parecía que su estancia en ese lugar iba a empezar a cambiar
Continuara……
No olviden dejar su momentario de la historia.
Eleni: Luz o Antorcha
Zarek: Puede el dios proteger al rey
Orrin: Montaña
