Seres de Luz

El tiempo, parece que cuanto mas deseamos que pase, es como si se detuviera y cuando deseamos que se detenga, se esfuma rápidamente. Ya habían pasado mas de seis meses desde que Shaoran se fue a Yeray, tiempo que ahora parecía muy largo, como el le había dicho le había escrito en varias ocasiones, pero no le había contestado ninguna de sus cartas, en verdad no sabia que decirle, y para que mantener una comunicación con el, si de todas formas cuando volviera ella talvez ya no estaría ahí, aunque al paso que iba dudaba lograr conjurar la luminiscencia a la perfección.

Se encontraba en el jardín entrenando precisamente ese conjuro, estaba parada y había logrado reunir una gran cantidad de energía de todo su alrededor, la esfera de luz que la rodeaba era muy grande, tenia los ojos cerrados, y la respiración agitada.

-tienes que controlarte – escuchaba la voz del maestro –

-lo se –

-no dejes que la energía te domine – le decía su padre – tienes que pensar que quieres hacer con esa energía. Para que la usaras -

-lo se – su energía se incremento y el lugar se ilumino con ella -

-quieres destruir – pregunto el maestro

-no – dijo ella, acrecentando su energía

-no reúnas tanta energía, no podrás controlarla es demasiado – decía Fuyitaka, el se había estado encargando de sus entrenamientos, haciendo que lo muchachos regresaran a la esfera celeste. -

-yo... solo, quiero destruir a Kek -

-y lo harás pero no de esa manera, tienes que controlarte, no te dejes dominar, puedes hacerlo, no es necesario tanto poder -

-si lo es, no basta, necesito mas – su energía se incremento y fuertes ráfagas de viento empezaron a recorrer todo el lugar. Abrió sus ojos y estos se encontraban totalmente iluminados, toda ella brillaba intensamente. Y todo el lugar empezó a temblar -

-esto es lo que quieres – empezó a elevarse, y concentro toda su energía en sus manos hasta formar una esfera de luz – hacer que la tierra tiemble destruir el lugar – Fuyitaka trato de acercarse a ella, pero el fuerte viento y la energía que ella irradiaba no se lo permitía -

-no, no es lo que quiero –

-entonces que vas hacer, tienes que decidir que hacer con ese poder – se había levitando bastante del suelo –

-yo... podré controlarla, podré hacerlo –

-expúlsala no puedes retenerla mas tiempo, te harás daño – dijo el maestro -

-si lo hago, se destruirá todo, no lo haré, no lo haré – la energía empezó a expandirse -

-sakura tienes que hacerlo, si la sigues reteniendo... tu…. Libérala – le grito Eriol quien llego hasta ahí al sentir su energía –

-no puedo, no quiero, no quiero... – en ese momento la energía, llego a su máximo punto ya no pudo controlarla y esta se libero creando una descarga por todo el jardín, haciendo que la energía los hiciera volar por el lugar, y empezó a caer, como si de una hoja llevada por el viento se tratara. Callo al suelo de espaldas con la respiración muy agitada, e intento ponerse de pie, pero callo de rodillas – no puedo, no puedo maldita sea – golpeo con su puño en el suelo con mucha fuerza varias veces, se sentía impotente por no poder realizar ese conjuro –

-sakura estas bien – el maestro se acerco hasta ella

-no puedo maestro, no puedo hacerlo –

-no si te fuerzas de esa manera, no puedes utilizar tanta energía – escucho a su padre, ella lo miro, parecía muy agotada,

-lo siento padre, no soy capaz de hacerlo - y sin mas se desplomo –

-sakura – dijo Eriol –

-estará bien, - Fuyitaka se acerco hasta ella – pensé que todo ese resentimiento que tenia había desaparecido, se veía muy tranquila, ya no parecía que la ira la dominara – la miro fijamente, su respiración aun era agitada – que paso

-parece que de nuevo, siente que perdió algo – dijo el maestro, se miraron entre si –

-se refiere, a...

-aunque discutieran mucho, el era capaz de sacar lo mejor de ella, en todos los sentidos –

-eso es cierto – dijo Eriol

-lo superará, como lo esta haciendo con lo de su madre, solo necesita tiempo – dijo el maestro -

-eso espero maestro, porque no puedo permanece mas aquí, debo volver mañana – la tomo en brazos y la llevo de regreso al palacio -

En la entrada se encontraron con Kaia, quien al verlo cargando a sakura se asusto mucho.

-que fue lo que le paso – pregunto angustiada -

-utilizo demasiada energía, nunca obedece – dijo eriol -

-ella fue la que provoco el temblor y el torbellino –

-si, - dijo Fuyitaka - lo mejor será llevarla a descansar – se encaminaron hasta el cuarto de ella y la coloco en la cama, la miro un rato y luego de eso el iba a salir de la habitación cuando vio a Kaia acercarse a ella

-gracias por cuidarla tanto, has sido lo más cercano a una madre que ella ha tenido – dijo seriamente –

-no hay nada que agradecer, el cuidar de ella me ayudo a superar la muerte de mi hija, el saber por lo que ella pasa, me dio valor.

-de todas formas gracias – se disponía a salir

-ella no merece esto, es mucha carga para alguien tan joven -

-lo se, pero no hay nadie mas que pueda hacerlo – salio de ahí cerrando la puerta con un poco de fuerza.

Parecía dormir tranquilamente, pero de repente empezó a moverse inquieta como si tuviera una pesadilla. Kaia se sentó a su lado.

-que es lo que están haciendo con tigo, no deberías pasar por esto – acaricio su rostro cariñosamente –

-madre... no llores, no me gusta verte llorar – pudo escuchar que hablaba dormida, y al parecer soñaba con su madre – me haré muy fuerte... lo juro... –

-mi niña – Escucho que llamaron a la puerta – pase –

-tía me dijeron que Eleni se puso mal – Tomoyo entro en la habitación – que le paso

-ya sabes como es se excedió, pero estará bien –

-A veces pienso que exagera demasiado –

-lo se pero es muy obstinada, nunca admitirá que es así - estuvieron con ella el resto del día, pero no despertó.

A la mañana siguiente, ella empezó abrir los ojos, parecía que el sueño le había ayudado a recuperar sus fuerzas. Recorrió con su vista su habitación, pero al parecer estaba sola, escucho que alguien entraba, y distinguió a Kaia con una bandeja con comida.

-me alegra ver que hayas despertado, ¿Cómo te sientes? – dijo poniendo la bandeja sobre una mesa y acercándose a ella –

-estoy bien, - dijo con desánimo en su vos –

-no lo parece, te estas forzando demasiado –

-no lo suficiente, - se incorporo y kaia se sentó junto a ella –

-yo creo que si, mas que suficiente, no deberías forzarte tanto, así no logras nada, debes relajarte, tan importante es ese conjuro que quieres hacer.

-si lo es,

-porque, nunca te he visto tan interesada en otro, por que ese en particular.

-porque es el único que puede restaurar todo lo que destruí, solo con eso puedo vencer a Kek.

-no hay otro medio –

-no- se quedo pasativa un rato – aunque...

-que?

-nada – se sentó e iba a levantarse –

-adonde crees que vas –

-a entrenar, necesito terminar con esto cuanto antes –

-claro que no, hoy te quedarás en cama,-

-Kaia estoy bien –

-te desmayaste, no puedes estar bien, no me interesa si eres inmortal o no, de un tiempo a la fecha haz recargado mas tu preparación. Diría que desde que se fue Shaoran, tu...

-el no tiene nada que ver en esto, - dijo algo molesta - es algo que hago por mi, por la Esfera Celeste – en su mirada había tristeza -

-por lo que sea, hoy te quedas en cama y descansas – suspiro resignada -

-esta bien no voy a discutir con tigo, pero por lo menos puedo hablar con el maestro -

-le pediré que venga – Kaia iba a salir de la habitación – y tienes que comer, no quiero ver nada cuando regrese – ella sonrió y vio a Kaia salir, se levanto para tomar el desayuno y vio a su mesa de noche, el Dianthe aun se encontraba ahí, no pudo evitar pensar en Shaoran y en lo que estaría haciendo, en su ultima carta le decía que el entrenamiento era pesado, mas de lo que imagino, pero que esperaba hacerlo bien. En verdad le hacia falta y se preguntaba si el también la extrañaría.

Decidió dejar de pensar en eso, y concentrarse en lo que llevaba varios días rondando su cabeza. Luego de desayunar tomo un baño y se arreglo, de un tiempo a la fecha solamente usaba ropa de entrenamiento cuando estaba haciendo eso, ahora regularmente lucía con hermosos vestidos de princesa y casi nunca recogía su cabello.

Se acerco a una de las gavetas de su armario y saco el libro que le había regalado el maestro, lo abrió y busco en las ultimas paginas leyendo detenidamente el conjuro que ahí se hallaba, por que el maestro nunca le había hablado de ese conjuro, no parecía muy difícil de hacer y según decía el libro era muy efectivo, que podría tener de malo.

-Infinite abyss – leyó en susurro. En ese momento escucho que llamaban a la puerta – pase – dijo y el maestro entro en la habitación -

-Veo que ya estas mejor, me alegro, Kaia me dijo que querías hablar con migo.

-quería entrenar pero dijo que no me dejaría hacerlo hoy y ya sabe como es cuando se pone así, es mejor no llevarle la contraria -

-es bueno que descanses te has estado forzando mucho en estos días –

-lo se, pero es mi forma de...- negó con la cabeza – nada, no me haga caso –

-se que es tu forma de evadir las cosas, pero no siempre podrás hacerlo -

-lo se, pero no es de eso de lo que quería hablarle –

-entonces dime

-maestro, porque nunca me había hablado de este conjuro -dijo mostrándole el libro el se acerco para ver de lo que ella le hablaba y se sorprendió al leer el hechizo al que hacia referencia – no parece muy complicado, he hecho cosas mas difíciles, porque nunca hemos intentado esto, podría ser una solución –

-no lo es – dijo el seriamente – ese hechizo, no requiere mayor cantidad de poder o energía, pero sus resultados, no siempre son los esperados -

-no comprendo, ¿Dónde esta lo peligroso? –

-sabes lo que hace –

-dice que abre una puerta entre dimensiones, como un agujero negro –

-eso es precisamente, un abismo, quien caiga en el puede terminar en cualquier lugar del universo, incluso puede quedar perdido en el infinito –

-lo se por eso me llamo la atención, si logro abrirlo y hago que Kek caiga en el podría...

-no – se escucho la voz del maestro –

-porque no, seria la solución – replico

-te equivocas, el conjurarlo es fácil, lo complicado es evitar ser absorbido por el junto con el enemigo, - el maestro sonaba alterado, algo que ella jamás había escuchado - ya se ha intentado antes y la fuerza del abismo se llevo muchos seres de luz con el, juramos no hacerlo de nuevo, debí borrar el conjuro del libro, pero no pensé que te atraería –

-hay formas de evitar el ser absorbido, creando un escudo –

-no tendrías tiempo, crees que no intentamos, no resultara, si caes ahí junto con Kek, talvez nunca volvamos a verte, promete que no intentaras hacerlo, aunque parezca la ultima opción-

-pero maestro –

-promételo Sakura – suspiro resignada –

-esta bien lo prometo – dijo no muy convencida –

-bien, confío en ti - se hizo una pausa – tu padre y Eriol tienen que partir, ve a despedirlos – su rostro se entristeció, coloco el libro de nuevo en su lugar y salio de la habitación acompañada del maestro.

Llego al jardín donde Fuyitaka la esperaba para despedirse. Al verlo ella lo abrazo.

-gracias por quedarte tanto tiempo, te voy a extrañar mucho – dijo ella –

-yo también, y alegro ver que hayas progresado tanto – se separaron y el la vio a los ojos – eres muy fuerte, mas que ninguno de nosotros, y eso no lo dudes – la abrazo nuevamente – bueno tenemos que irnos – ella asintió y se separaron –

-padre, yo… - tomo su dije con fuerza –

-no te preocupes, no te lo devolví para que regresaras, sino porque te pertenece – le sonrió y la vio dulcemente – nosotros te estaremos esperando cuando sientas que estas lista para volver. Hasta entonces, cuídate mucho y no te excedas más –

-Espero que regreses pronto – dijo el rey Clow –

-lo haré y realmente, espero que nada suceda –

-no te preocupes sabremos enfrentarlo – se dieron un abrazo –

-Sakura, no trates de hacer imposibles, así nada mas ya puedes hacer grandes desastres – dijo eriol con una sonrisa –

-gracias por tu apoyo, cuídate – lo abrazo –

-Hija, sigue buscando al dueño de esa energía extraña –

-lo haré padre –

-adiós –

-hasta pronto – ella sonrió y los vio partir -

Ambos salieron del palacio y ella los vio alejarse, buscar al dueño de la energía, seria difícil, sobre todo porque no había vuelto a manifestarse, y en verdad seria Argus. Debía seguir haciéndolo no podía darse por vencida. Y el estar ocupada hacia que no pensara en el, recordarlo la hacia sentir triste, y eso no le agradaba.

El tiempo seguía pasando, y las cosas para los reinos habían empezado a tornarse difíciles, los rumores del levantamiento habían dejado de ser eso para convertirse en hechos. Pequeños grupos se habían levantado y atacado a las aldeas más débiles de algunas comarcas. Sakura se había puesto al frente de muchos deberes de estado entre ellos, el buscar a los causantes de esos ataques. Pero sabia que lo que hacia no era suficiente, por alguna razón sabia que su lugar no estaba en medio de nobles discutiendo las posibles causas de esto, ella debía estar en los campos de batalla si de verdad quería ser útil, hasta ahora habían logrado controlar los ataques pero el numero del enemigo aumentaba rápidamente.

Ella se encontraba en su habitación revisando los últimos informes que habían llegado del campo de batalla, había cambiado bastante en su apariencia, había crecido y había dejado de ser una adolescente para convertirse en una mujer muy hermosa, su cabello había crecido mas, y ahora siempre lo usaba suelto, incluso, había recibido muchas peticiones de matrimonio, las cuales había rechazado alegando que no era le momento, revisaba el informe que tenia en sus manos y al leer el numero de bajas de los soldados se desesperó, y salio de ahí decidida. Se dirigió a la biblioteca donde se encontraba el rey Clow, también revisando informes y con cara de preocupación. Abrió la puerta sin pedir permiso

- esto no puede seguir así – dijo ella entrando de golpe. El rey se sobresalto y la vio dando un suspiro – no voy a permitir que esto siga así

-no hay nada que puedas hacer –

-si lo hay y lo sabe. Tengo que ir al campo de batalla

-no voy a permitir eso – el bajo su cabeza a los papeles que revisaba –

-por que no – se acerco hasta el escritorio y golpeo con su puño en este – soy muy capaz de combatir –

-se que lo eres pero aun siendo un ser de luz, no podrás tu sola contra todos los enemigos – dijo sin despegar su vista de los papeles que revisaba -

-entonces permítame dirigir el ejército –

-eso tampoco lo haré

-cree que no podré hacerlo

-ellos no recibirán ordenes de ti – levanto la cabeza para verla -

-porque soy mujer – dijo indignada -

-en parte – ella se giro molesta

-eso es ridículo, soy mucho más fuerte que todos ellos juntos –

-lo se, pero aun así, son mas cosas, esta tu viaje, debes ir a Zorba –

-mi viaje no importa en este momento, - se giro a verlo molesta – no quiero seguir leyendo informes de mas bajas

-aun no son muchas como para alarmarse, nuestras fuerzas pueden repelerlos sin problemas, - bajo de nuevo sus cabeza a los documentos -

-eso es ahora y que pasara después, llevamos tres años en esto, primero eran solo rumores supuestamente, luego que seres místicos estaban envueltos, si esto es así, yo debo estar ahí

-no, además aun no es para preocuparse tanto, ni siquiera Hien ha hecho algo, no ha mandado a llamar a Shaoran, si supiera de algo grave, no dudaría en hacerlo – al escuchar ese nombre algo dentro de ella se removió. A pesar del tiempo que había pasado, ella aun pensaba en el. Sus cartas se volvieron cada vez mas esporádicas, hacia mucho que ya no le escribía, talvez se canso de hacerlo y que ella no le contestara.

-si el no ha hecho nada es por que sus estados aun no han sido atacados, pero de nosotros si están muy cerca. – el tono de su voz había bajado - Voy hacerlo quiera o no, el estar revisando informes y papeles no es para mi, iré al frente.

-ya te dije los soldados no te obedecerán – lo vio con determinación en su ojos -

-si logro que ellos me respeten y obedezcan, me pondrá al frente del ejercito. – la veía fijamente, sabia que era capaz de irse sin su consentimiento, lo mejor era no orillarla a eso -

-esta bien, si ellos te obedecen yo te pondré al frente –

-se hará a mi modo? –

-si – ella asintió y en ese momento, tocaron a la puerta –

-pase – dijo el rey - un sirviente entro e hizo una reverencia –

-disculpen la interrupción pero un joven acaba de llegar y pregunta por la princesa dijo ella lo había mandado a llamar, su nombre es Yue – al escucharlo ella sonrió –

-ya llego –

-que hace Yue aquí? –

-yo lo mande llamar, soy muy buena en combate, pero el es mejor en estrategia, me será muy útil.

-ya habías decidido ir antes de preguntarme no es así –

-Dijo que seria a mi modo – salio de ahí con una sonrisa y fue hablar con el

Yue se encontraba en el recibidor, vestía como si fuera un noble. Ella sonrió al verlo

-te ves muy bien – el se giro a verla e hizo una reverencia –

-en que puedo servirle –

-vamos afuera, ahí te explicaré – salieron al jardín y empezaron a caminar por lo alrededores – Yue supongo que estarás al tanto de las batallas que estamos teniendo contra fuerzas rebeldes.

-si claro –

-bien, sabes que el rey y la reina se han portado muy bien con migo, y no puedo permitir que destruyan Zarek, así que he decidido combatir, como alguna vez lo hizo mi padre, voy ayudar al rey

-y eso en que parte me incluye –

-mi razón para combatir, también es porque, estoy pensando en regresar a la Esfera Celeste, pero no quiero hacerlo dejando aquí este caos, quiero terminar con esta guerra antes de irme

-y es por eso que estoy aquí,

-así es, necesito saber si me ayudaras-

-claro que si, para eso estoy aquí, para ayudarte

-entonces no hay que esperar más –

Caminaron hasta los establos, al llegar busco a uno de los sirvientes encargados

-Mi caballo y uno para el caballero – ordeno –

-en seguida majestad – dijo el

-adonde se supone que vamos –

-el capitán del ejercito no esta muy lejos de aquí, tiene una tropa de vigilancia en las afueras de la ciudad, iremos a verlo – esperaron un rato hasta que les entregaron sus caballos –

-lo has entrenado bien, se ve en muy buena forma –

-es un gran corcel, me encantara montarlo cuando este de regreso en casa – montaron y se dirigieron hasta donde se encontraba la tropa.

Cabalgaron un rato hasta salir de la ciudad, desde lo alto de una colina pudieron ver a la cuadrilla.

-es ahí – dijo ella señalando al grupo

-son muchos hombres

-ellos son solo una parte – lo miro – si logro lo que quiero ellos estarán a tu cargo – el sonrió

-será interesante, quiero saber que es lo que vas hacer

-ya veras – bajaron hasta donde ellos se encontraban. Al llegar desmontaron y ella se acerco a uno de los soldados – donde esta su capitán – pregunto con autoridad – el se volteo a verla, la observo de pies a cabeza –

-que podría querer una dama como usted con nuestro capitán – al parecer el soldado no la conocía y eso le pareció interesente, sonrió y se acerco hasta el seguida de Yue –

-eso no le interesa, lo que tenga que decir, se lo diré a el, solo dígame donde esta – el soldado se acerco a ella –

-salio, pero... talvez yo pueda ayudarla – el camino a su alrededor y vio fijamente a Yue, quien no se separaba de ella –

-no lo creo, voy a esperarlo, y... los caballos están cansados podría encargarse de ellos mientras esperamos –

-me temo que no, soy soldado no mozo – dijo como si lo hubiera ofendido –

-así, y el ser soldado le impide ser atento –

-no pero eso no es parte de mis obligaciones – el iba a retirarse

-y a nosotros si puede ofrecernos algo – dijo de forma retadora –

-tampoco soy sirviente, si quieren esperar peden hacerlo, no me interesa, pero no esperen que yo los atienda – sin mas se marcho –

-si quieres puedo... – dijo Yue empezando a caminar

-déjalo luego será mas divertido, ya lo veras – dijo con una sonrisa. Esperaron un rato a que el capitán regresara -

Sakura observaba todo el lugar y la forma en que los hombres combatían, algunos eran buenos, pero si se iban a enfrentar a entes místicos, necesitarían mas que fuerza, mucho mas que eso, una persona común no podría combatir contra un humano con poderes místicos. Debía encontrar gente especializada en esa área. A lo lejos observo al capitán acercarse. El la reconoció y camino a paso presuroso hacia ella.

Al llegar el hizo una reverencia frente a ella, y no pudo quitar la cara de asombro que tenia.

-majestad, que hace usted aquí – dijo el levantándose –

-vine hablar con usted capitán –

-el rey vino con usted –

-no vine sola – observo a Yue – bueno no del todo, capitán el es Yue, uno de los mejores guerreros entrenados en combate militar, Yue el es el capitán Takeda esta al mando de esta tropa –

-mucho gusto – se dieron la mano – pero creo que estaremos mas cómodos en la tienda, acompáñenme – ambos lo siguieron hasta la tienda – por favor tomen asiento, y dígame a que se debe su visita –

-sabe que esta guerra se esta volviendo mas complicada de lo que todos esperábamos. Y por ese motivo quiero ponerme al frente de todo esto, necesito que me presente a los soldados, ya que estaré al frente del ejercito – el la veía asombrado –

-no entiendo, no he recibido ninguna orden –

-la recibirá no se preocupe, solo necesito saber que tengo que hacer para que sus hombres me obedezcan – el seguía sin creer lo que escuchaba –

-ellos, son leales a Zarek y al rey, obedecerán lo que usted les diga –

-bien un punto a mi favor, ahora dígame que tengo que hacer para que ellos me obedezcan como dirigente en combate – el se quedo sin palabras –

-majestad con todo respeto yo no creo que usted sea...

-capaz, permítame ponerlo en duda – su rostro no se inmutaba y parecía muy segura de lo que decía – soy mas capaz que todos sus hombres juntos, y si tengo que vencer a todos los soldados uno por uno para que me respeten, lo haré, incluso si tengo que hacerlo con usted – en su voz había determinación –

-entiéndame si algo le pasa, el rey...

-el rey sabrá que usted no obedeció mis ordenes, y eso será peor, lléveme con ellos – lo dijo en tono autoritario, por lo que a el no le quedo mas remedio que obedecer –

El capitán reunió a todos los soldados para dirigirse a ellos, sakura permanecía a un lado de el

-Soldados, este día contamos con la presencia de su majestad la princesa Eleni, ella ha venido hasta aquí para ponerse al frente de nosotros según sus propias palabras – algunos soldados rieron ante esto, incluso con el que ella había hablado cuando llego – silencio, escuchen – pero ellos no parecían querer callar –

Sakura empezó a caminar entre ellos seguida de Yue que parecía su guardaespaldas y veía a todos como si quisiera aniquilarlos por burlarse de ella, si supieran quien era en verdad, estaba seguro que no reirían así

-me alegro que les parezca tan gracioso – dijo ella en forma altiva – porque pronto no tendrán tiempo de reír, - observo al soldado que la recibió. Quien tenia una sonrisa de oreja a oreja y se encontraba de espaldas a ella –

-así que la princesita, quiere jugar a los soldaditos, será divertido ver lo que hace, y cuando regrese llorando a su palacio – ella se acerco hasta y toco su hombro. El se volteo a ver quien lo había tocado y se sobresalto al verla –

-sabe que podría hacer que le cortaran la cabeza por lo que acaba decir – hasta ese momento el se percato de que ella estaba tan cerca de el. Trago en seco y la miro con un poco de temor en su mirada

-se que podría hacerlo majestad, una orden suya bastaría –

-no, no lo ordenaría, yo misma lo haria – lo observo detenidamente – sabe capitán sus soldados serán muy fuertes pero les faltan modales, no saben comportarse ante una dama –

-el de alguna forma le falto el respeto, alteza –

-no, pero no fue amable. Talvez sea lo que necesito. Yue, mi espada – ordeno y yue le entrego una espada. Ella apunto con su espada al soldado que la veía con temor – veamos si su destreza con la espada es tan buena como la de su lengua – los soldados rieron -

-majestad esto no es necesario –

-si lo es capitán, le dije que si tenia que derrotar a todos sus soldados lo haría, empezaremos con el – sakura se coloco en posición de defensa – vamos soldado, en guardia y no tenga miedo de atacar solo porque soy una mujer o la princesa del reino que defiende.

Todos se quedaron a la expectativa de lo que el haría

-me niego atacar a su majestad – el no se movió

-si no lo hace, lo tomare como un insulto – pero el seguía sin moverse. El vio al capitán, como preguntándole que hacer.

-ya escucho a su majestad soldado, no creo que quiera morir decapitado –

-no señor – el se coloco en posición de defensa, pero a ella no le agrado, la creían tan débil –

-usted ataque primero soldado – el empezó a cansarse de sus aires de princesa, si quería que la atacara pues lo haría. Sin más se fue sobre ella.

Sakura esquivó el ataque fácilmente y por el impulso que el había tomado no puedo evitar caer cuando ella se aparto. Se levanto enojado y la ataco nuevamente a ella le resultaba muy fácil el esquivar los ataques cosa que a el le molestaba mucho. Y eso que no vestía ropa de entrenamiento.

-parece que sus soldados no están en muy buena forma capitán – dijo con arrogancia - o talvez es solo este – en un ataque hizo que tirara su espada y lo amenazo con la suya apuntando en su pecho – dígame que este no es uno de sus mejores hombres –

-de... hecho... di-diría que si majestad – dijo el capitán con asombro, un silencio reino en el lugar todos los soldados estaban asombrados por la fuerza y destreza de la princesa. Ya que el era de los mejores soldados que tenia esa tropa, prácticamente nadie podía vencerlo.

Ella lo miro triunfante y con una sonrisa, se dirigió a los soldados

-hay alguien mas que quiera desafiarme –

-yo – se escucho una voz detrás de ella –

-bien, otro valiente, ataque soldado – el la ataco pero al igual que con el anterior, no le fue nada difícil vencerlo. Estuvo combatiendo con alrededor de 20 soldados a los cuales derroto sin ninguna dificultad. Ante la mirada de asombro de todos los demás. - hay alguien mas - dijo luego de un rato de lucha –

- creo... que ellos ya entendieron majestad. Y yo también - dijo el capitán se acerco hasta ella e hizo una reverencia – estamos a sus ordenes –

-gracias capitán – todos los demás soldados hicieron lo mismo que el y se inclinaron ante ella. Se sentía muy contenta por haber logrado lo que quería – déjeme decirle que haremos todo para que no hayan mas bajas, Yue lo ayudara en eso, le será de mucha utilidad se lo aseguro. Ahora debemos irnos –

Se encaminaron hasta donde se encontraban sus caballos seguidos del capitán Takeda, montaron en ellos y antes de partir ella observo al capitán quien aun parecía muy sorprendido.

-y no se preocupe capitán, recibirá la orden del rey para que yo quede a cargo. Nos veremos luego, y espero un informe completo de cómo están la cosas –

-claro majestad – ellos partieron de regreso al palacio –

-parece que los impresionaste –

-los humanos se impresionan con muy poco. La verdadera lucha empieza a partir de hoy, al menos para mi – continuaron su cabalgata hasta la ciudad.

En el campamento los soldados aun permanecían sin poder creer lo que sucedió.

-vieron lo que hizo – dijo uno de los soldados –

-es increíble, venció a muchos sin ninguna dificultad, es como si...

-si no fuera de este mundo. Ni siquiera parecía agotada, talvez sea bueno que este con nosotros –

-a ti mas que a nadie te alegra, después que no fuiste amable con ella – todos rieron –

-no sabia quien era.

-eso no es excusa soldado – dijo el capitán – ella es una dama por ese simple hecho usted debió ser un caballero. Espero no tener mas quejas suyas en el futuro –

-si señor –

Sakura llego al palacio y se dirigió a la biblioteca para hablar con el rey. El la esperaba ansioso por los resultados de lo que sea que había hecho. Ella entro en el lugar y lo observo

-quite esa cara de angustia, todo esta bien. Tiene buenos hombres en su ejército, no fue muy difícil convencerlos, solo esperan la orden del rey –

-no se que hiciste, pero, te saliste con la tuya – ella sonrió –

-saldremos de esto se lo aseguro – sin mas salio de la biblioteca con una sonrisa –

-tienes una gran hija Fuyitaka, y tan hermosa como su madre – se dijo a si mismo -

El tiempo siguió pasando y la guerra se volvió mas fuerte, el numero de las tropas enemigas aumentaban, y cada vez era mas difícil mantenerlos lejos de los muros de la ciudad. Sakura había permanecido al mando del ejército, sin dejar de lado sus entrenamientos con el maestro, su vida era muy agitada, algunas veces ella misma combatía en el frente, ante el asombro de todos los soldados.

Un año luego de iniciado su trabajo frente al ejercito y al notar que las fuerzas enemigas no cedían al contrario cada vez aumentaban de una manera inexplicable, decidió tomar medidas mas drásticas, sobre todo por los recientes rumores que habían llegado. Haría una visita a la montaña Zorba para solicitar la ayuda necesaria. Hacia un par de años que ya no realizaba su viaje, desde que Shaoran se fue este ya no parecía tan emocionante como antes.

Además le haría bien relajarse un poco y alejarse de tanta lucha, solo le faltaba un paso para lograr dominar la luminiscencia por completo, había mejorado mucho, solo que siempre después de atacar con ella, se sentía muy débil y cansada eso era lo que tenia que mejorar y talvez el viaje le ayudaría a lograrlo. Partió junto con el maestro, y permaneció ahí unos días en los cuales mejoro notablemente, por lo que estaba feliz, pronto podría regresar a su hogar, lista para enfrentar lo que le esperaba.

Sakura se encontraba en la cima de la montaña Zorba, desde la cual se apreciaba el lago la vista era hermosa, hacia sentirse uno con el universo.

-por fin lo logre – dijo ella – ahora si puedo controlar la luminiscencia por completo – dijo con una sonrisa -

-si, así es, ya notaste tu respiración – dijo el maestro -

-que tiene -

-no esta agitada y tu pareces muy tranquila – ella llevó su mano al pecho para sentir su respiración, y efectivamente era tranquila, todo en ella parecía tranquilo – dentro de poco no tendré mas que enseñarte

-no es cierto, aun me falta mucho para ser lo que espero – dijo ella mientras sujetaba su dije

-no has intentado volver -

-no, cuando mi padre me lo regreso, creí que mi primer impulso seria utilizarlo, pero por alguna razón no lo hice, talvez aun no estoy lista para volver -

-o talvez te acostumbraste a este lugar –

-no lo se – se quedo muy pensativa viendo el horizonte –

-en que piensas?

-en mi madre, - suspiro – sabe ahora cuando la recuerdo, ya no siento ese vació, ahora cuando pienso en ella, es como si sintiera su presencia, como si algo me llenará – aspiro profundamente – cree que he cambiado?

-no, simplemente ahora eres capaz de ver las cosas de otra manera, espero que sea así para todo y para todos

-por que lo dice?

-digamos que ahora, talvez tengas que enfrentar otras cosas.

-lo se – dijo viéndolo de frente – la situación se esta volviendo incontenible y no quiero irme dejando todo así, el rey clow me ha puesto al frente de muchos asuntos del reino. Sobre todo con el giro que esta tomando la guerra. Creí podría controlarse, pero mi visita aquí indica todo lo contrario

-lo se, el confía mucho en ti

-el y la Kaia se han portado muy bien con migo debía ayudarlo como lo hizo mi padre Luchar junto a el.

-eso es algo muy bueno y me alegro que tu misma lo hayas decidido – se hizo una pausa – bueno creo que por hoy es suficiente, puedes tomarte el resto del día, mañana iniciaremos el viaje de regresaremos a Zarek.

El maestro Magnus se fue dejándola sola, ella observo el horizonte, y el hermoso lago a las faldas de la montaña, pensó en la ultima vez que estuvo ahí, recordó a Shaoran, hacia mucho que no sabia de el, había dejado de escribirle de repente, y se preguntaba si el sabia de la situación que estaban viviendo, ya habían pasado cuatro años desde que se fue y por lo visto ella regresaría a la esfera celeste sin haberlo visto de nuevo.

Decidió bajar hasta el lago, permanecería ahí el resto del día le haría bien refrescarse un poco, además a lo que había venido a Zorba estaba hecho, solo esperaba que resultara.

Se encontraba en las orillas del lago, mojaba sus pies en este la sensación era muy agradable, tenia su cabello suelto y portaba un vestido blanco muy parecido a la túnica que usan los seres de luz. De repente una extraña energía llamo su atención ya la había percibido antes, era la misma que había percibido hace años, aunque esta vez parecía mas estable, trato de localizarla, pero esta parecía venir de todas direcciones, hasta que desapareció por completo. Trato de hacer un ultimo esfuerzo por encontrar de donde provenía por lo que concentro parte de su energía para ver si recibía una respuesta por parte de quien la irradiara, la energía que despidió hizo que una leve brisa corriera, elevando un poco sus cabellos y su vestido

Dirigió su mirada hacia lo lejos y pudo distinguir a alguien a una distancia considerable de ella, seria el dueño de la energía, no es común ver gente en estos lugares, ni siquiera a los habitantes de los alrededores, lo consideran un lugar sagrado, quien podría estar ahí, trato de examinarlo y ver si era el dueño pero no parecía tener ningún tipo de energía como la que sintió.

El pareció darse cuenta también de su presencia, se vieron fijamente, algo en el le era muy familiar, sintió que lo conocía, pero no supo identificarlo así que se acerco un poco. El también parecía verla comos si fuera una aparición tenia una mirada de incredulidad, como si sus ojos apreciasen un tesoro, ella noto que el joven era bastante atractivo y muy gallardo, y tenia la sensación que lo conocía de algún lado, le resultaba muy familiar pero estaban muy lejos para reconocerlo.

Ambos en la distancia parecían perderse en la mirada del otro, el estaba dispuesto a llegar hasta ella, había empezado a caminar en dirección donde se encontraba, hasta que una voz pareció detenerlo.

-es hora de irnos – pudo escuchar a lo lejos un grito – date prisa o será de noche cuando lleguemos al pueblo, no querrás que tu padre se enoje - el se volteo para contestar –

-ya voy, solo que acabo de ver al ser más hermoso del mundo -

Ella aprovecho ese pequeño instante de distracción para irse del lugar, no supo porque pero la forma en que el la vio le agrado, solo pudo recordar una mirada igual a esa y fue el día de su fiesta de cumpleaños, y de la persona de la cual estaba enamorada, su compañero de entrenamiento. Ese joven parecía tener esa misma expresión en su rostro y el mismo brillo en sus ojos, pero ella no estaba para esas cosas, no ahora cuando tenia tantas sucesos que arreglar antes de marcharse a la esfera celeste. Por lo que decidió irse sin más.

Cuando el dirigió de nuevo su mirada hasta donde ella se encontraba solo vio el horizonte, ella había desaparecido, habría sido una ilusión, se estaría volviendo loco que ahora veía mujeres frente a el. Sacudió su cabeza y se dirigió hasta donde estaba su caballo.

-vaya hasta que te dignaste regresar, ya me canse de este lugar, quiero llegar al pueblo estoy muerto, si nos detenemos ahí hoy en unos días estaremos en tu reino, me estas escuchando – dijo el al ver que su amigo no le prestaba atención parecía en otro mundo –

-si - dijo el con una sonrisa en su rostro – solo que acabo de tener frente a mi a la mujer más hermosa que he visto –

-así y donde la viste. Porque no creo que por este lugar haya mucha gente – dijo el viendo en todas direcciones –

-desapareció sin mas, ¿habrá sido una ilusión? – pregunto con duda -

-seguramente llevamos mucho tiempo en este bosque sin ver mas gente que nosotros, y el viaje fue interminable, creí que nunca llegaríamos a tierra firme, así que para que no te vuelvas loco, lo mejor será que lleguemos al pueblo para que veas mujeres de verdad. – dijo el con una sonrisa insinuosa –

-tu no cambias - dijo mientras montaban y tomaban dirección al pueblo – no vinimos a ver mujeres, sino por algo realmente grave, así que deja esas cosas – emprendieron su camino -

La noche callo y Sakura se encontraba admirando las estrellas, esa noche en particular brillaban mucho, de repente la imagen del joven que vio en la tarde llego a su mente, porque tenia que pensar en el, ni siquiera lo vio bien, pero algo en llamo su atención le resultaba familiar, y no sabia porque. La forma en que la veía, esa mirada solo recordarla un escalofrió recorría su cuerpo. Sacudió su cabeza, y decidió que debía descansar tenían un largo viaje hasta Zarek y antes tendría que pasar a Likaios a dejar la carta que clow le enviaba al rey Hien. Aunque una extraña sensación la acompaño esa noche, se sentía ansiosa, pero a lavez como si algo en ella la llenara nuevamente.

Continuara...

Infinite abyss: Abismo infinito

Hola, espero les haya agradado este capitulo, y quiero agradecer sus comentarios, son muy importantes.

asi que no olviden dejar sus Reviews. Seguiran los sentimietos de ellos intactos o habran cambiado en el tiempo que estuvieron sin verse. Lo veremos mas adelante.

Hasta la proxima.