Todas las sailors scouts estaban reunidas en el templo Hikawa con excepción de setsuna que tenía varios días en la puerta del tiempo.
-Dinos Haruka para que nos han pedido que nos encontremos aquí. – le pregunto lita.
-Hace unos días hubo un ataque en el parque central.
-¿Cómo?- dijeron las internas sorprendidas. Michiru le conto todo lo sucedido ese día.
-¿Quién será el nuevo enemigo?- pregunto seriamente Rei.
-Lo único que sabemos es que el hombre que estaba en las sombras llamo al otro Tánatos.
-¿Tánatos has dicho?- pregunto con interés Amy.
-Si así es.
-Ese nombre me es familiar- dijo la peli azul
-También setsuna dijo lo mismo – dijo hotaru.
Amy se sumergió en sus pensamientos unos minutos cuando de repente brinco en su lugar gritando con júbilo.
-!!!Ya recordé!!
-¿Qué?- dijeron todas
-Historia Universal
-Hay Amy que no puedes pensar en otra cosa que no sea la escuela- dijo pesadamente mina.
-No, no es eso sino que ya sé donde he escuchado ese nombre
-¿Dónde?- quisieron saber Mina y serena.
-En la clase de historia universal, cuando vimos mitología griega.
-¿Mitología griega?- dijeron mina y serena.
-Si recuerdan que el otro día en clases estaba hablando el profesor de ese tema.
-Jejeje este… si …creo que si- rascándose la cabeza de manera cómica mina.
-Al punto Amy- dijo harta Haruka de todos los rodeos.
-Bueno el caso es que ahí escuche ese nombre, Tánatos en la mitología griega era...
-La personificación de la muerte- dijo setsuna que apareciendo detrás de hotaru interrumpiendo a Amy.
- Si, así es.
-¿La muerte?- serena y mina estaba muertas de miedo.- ¿apoco era un esqueleto? ¿Traía sotana y todo?
Todos se fueron de espaldas, nadie podía creer las ideas que se les ocurrían a ese par.
-Si- les contesto haruka
-Entonces era un esqueleto wua!!!- gritaron las dos rubias.
-No, no era un esqueleto.
-¿A no?
-No
-¿Entonces?
-Era un hombre vestido con armadura- dijo cansada la alta rubia
-Uff que alivio- las chicas soltaron un suspiro y se limpiaron el sudor de la frente.
-¿Entonces setsuna crees que sea el mismo?- dijo hotaru temerosa de la respuesta de la sailor del tiempo.
-Eso no puede ser verdad ya que todo es un mito- dijo Amy convencida.- tú no puedes creer en eso setsuna, sería imposible.
-Si como la existencia de sailors y el milenio de plata- comento una sonriente mina.
-Todo parece indicar que al ser que se enfrentaron y el ser mitológico son la misma persona.
-¿Qué hacemos?- cuestiono lita.
-Esperar.
-¿Cómo que esperar? No nos podemos quedar de brazos cruzados y esperar a que vuelva a atacar!- grito Haruka.
-¿Qué otra opcion tenemos? No sabemos que se propone y porque está atacando a la gente.
En el lugar se formo un silencio sepulcral, todas se sentían impotentes al ver que eran amenazadas por un nuevo enemigo y no poder hacer nada para impedirlo.
O0o0o0o0o0o0oo
Aquel día no había sido el mejor para la pequeña Hotaru Todo empezó al descomponerse su reloj despertador lo que ocasiono que tuviera escasos quince minutos para cambiarse y estar en su salón de clases ya que si no se ganaría un castigo. Se cambio a la velocidad de la luz, tomo su mochila y corrió todo lo que le dieron sus pequeñas piernas para alcanzar el autobús ya que ese día nadie podía llevarla puesto que todos tenían cosas que hacer. Ya casi llegaba a la parada del autobús cuando este arranco, la pequeña corrió y corrió tras el gritando mientras agitaba su pequeña mano para llamar la atención del conductor, ya no podía mas estaba muy cansada cuando de repente se detiene el autobús y se abre la puerta de este, se acomodo su pequeña mochila color violeta en los hombros ya que por la carrera la traía casi arrastras para después subir a este.
-Apúrate pequeña que si no llegaremos tarde.- El conductor la miraba entre divertido y fastidiado.
El autobús estaba lleno así que tuvo que sentarse al final de este. Y cada vez que pasaban por un bache hacía saltar a la pequeña ocasionando que se pegara en la cabeza, al voltear a ver al conductor lo primero que pensó era que este lo hacía apropósito ya que en su cara se dibujaba una sonrisa.
Después de un dolor de cuello y un par de chichones por fin llego al colegio, se fue directo a su salón y apenas sentarse entro su maestra a este.
-Hoy abra examen sorpresa- decía la maestra mientras repartía exámenes a los alumnos.
A la pequeña le giraba la cabeza, no sabía lo que ocasiono la separación de la pangea, en primera ¿que era la pangea? no podía concentrarse y cuando se dio cuenta la maestra estaba a su lado pidiéndole su examen. Al dárselo y ver que lo tenía en blanco la maestra pensó que la joven no lo había contestado por un acto de rebeldía así que la dejo castigada durante el receso.
¿Este día no puede ponerse peor o sí? decía hotaru mientras se cubría la cara con sus manos, pero que equivocada estaba ya que por la carrera de la mañana se le olvido tomar sus deberes de historia de la mesa de la cocina junto con su almuerzo, así que su maestro le mando tarea extra y se quedo sin bocado alguno. Por fin eran las tres de la tarde lo que significaba la salida del colegio, la pequeña estuvo alrededor de una hora esperando a que alguno de sus padres pasaran por ella pero no llegaba nadie cuando escucha el rugir de un potente motor que se dirigía hacia donde estaba, frente a ella se estaciono haciendo rechinar sus ruedas un alfa romeo 8c spider negro, del cual bajo un joven alto muy apuesto vestido con un elegante traje. El joven volteaba a su alrededor en busca de algo hasta que poso su mirada oculta tras unas gafas negras en la pequeña regalándole una coqueta sonrisa.
Tío Marcel!!!- grito la pequeña mientras iba al encuentro del joven.- ¿Qué haces aquí?
Hola princesita, vengo por ti ¿qué te parece si nos vamos? – los dos subieron al auto para después marcharse del lugar.
¿Porque no ha venido papa Haruka o mama Michiru?
¿Acaso no te agrado la idea que yo te recogiera?- decía Marcel haciendo una cara de profunda tristeza.
No, no es eso sino que se me hace extraño
Es que tus padres tenían cosas que hacer y Michiru me ha pedido de favor que pasara por ti.
La pequeña observo el camino extrañada ya que esa ruta no la llevaba a su hogar y Marcel al percatarse de ello le dijo que irían a su oficina porque no la podía dejar sola a su princesita en su castillo ya que no había nadie en el que la cuidara, el comentario ocasiono la risa de la pequeña y después le explico que Michiru la pasaría a recoger a la empresa. Al llegar la pequeña se quedo asombrada de la magnitud del edificio y la cantidad de gente que había en el, se acerco la recepcionista la cual lo saludo de manera cortes
Buenas tardes Sr. Kaioh, le informo que su junta de las cinco ha sido pospuesta a las seis.
Juntos tomaron uno de los ascensores hasta el último piso, cruzaron un largo pasillo y al final había una imponente puerta de roble, se dirigieron hacia ella y al abrirla dejo ver una elegante oficina, esta tenía una área privada en división madera fina con vidrio biselado, que según le dijo su tío era utilizado para algunas juntas, el elegante techo en drywall con lámparas halógenas, muros en color blanco con piso en porcelanato negro, había una pequeña sala de estar formada por sillones minimalista y frente al ventanal un imponente escritorio. En eso la pequeña vio que dormido junto a uno de los sillones estaba cerbero, se acerco al perro que al sentir la presencia de la niña se despertó moviendo la cola a modo de saludo.
¿Cómo te fue en el colegio?- le pregunto su tío mientras la invitaba a sentarse junto a él en uno de los sillones.
Hotaru y cerbero se sentaron a su lado después la pequeña le conto su horrendo día con salto y seña.
¿Así que no has comido nada en todo el día?
Nada!!
El joven se levanto y se acerco a su escritorio y por el intercomunicador le pido a su secretaria que le traje algo de comer y beber para los dos, pasaron alrededor de quince minutos cuando una hermosa joven entro con una charola donde se veía dos subway y sus respectivos refrescos, los dejo en la mesita que estaba frente a ellos regalándole una sonrisa a Hotaru para después retirarse.
Subway me encanta!!!
Empezaron a comer y la pequeña le conto que tenía que hacer un tarea extra y que esta se trataba de escribir un mito o una leyenda y no tenía ni idea sobre el tema mientras le daba pedazos de su comida a cerbero que gustoso los aceptaba devorándolos en segundos.
Pero eso es muy fácil yo te puedo ayudar si tu quieres
¿En serio?
Si
Hay que bien!!
-A ver cuál te contare- dijo distraídamente Marcel mientras su mente se apoderaba de su cuerpo, mientras ponía una pose pensativa. Su vista se dirigió hacia una lira que colgaba en una pared y le pareció percibir el sonido que produce al tocar el instrumento.
-Ooooorfeooo- empezó a tararear Marcel después dijo un susurro algo que hotaru no escucho claramente.
Que has dicho?- pregunto la pelinegra
Eurídice
¿Quién?
Eurídice era la mujer que Orfeo amaba, Orfeo y Eurídice son dos nombres que se dirán siempre juntos, dos personas que se amaron mas allá de las sombras y la muerte.
Ohhh suena muy interesante- la pequeña se acomodo mejor en su lugar
Orfeo era hijo de Calíope una de las nueve musas que cantaban a los dioses en el monte Olimpo. Era la musa de la poesía y la música, su hijo era el músico más grande que en el mundo se ha visto- el joven se levanto tomo la lira entre sus manos volvió a sentarse en el sillón.
¿Más grande que mama Michiru?
Si más grande- prosiguió su relato- a causa de su música Jasón llevo a Orfeo en su búsqueda del vellocino de oro, su lira amansaba incluso a las olas.
¿Su lira?
Esto es una lira- le enseño esta, era un instrumento de cuerdas con forma de ábaco- la lira de Orfeo.
Ohh
Orfeo tenía un reino en tracia situado al norte de Grecia donde los olivos se inclinan ante el viento y cuando volvía de sus viajes a su pueblo, se sentaba en una roca en la línea del bosque y tocaba, era ya primavera y hacía dos meses que no llovía, entonces Orfeo empezó a tocar, su pueblo bailaba y cuando sus pies desnudos tocaban las piedras parecía que dichas piedras se movían con el baile y no solo las piedras, el rey seguía tocando y su música parecía entretejida entre los sonidos de las colinas, como si los cantos de los pájaros y del rio, el de las cabras y las piedras hubieran surgidos todos de su son. Cuando Orfeo tocaba el mundo entero le seguía como si la raíz de los arboles se izaran de la tierra y bailaran a su son, su música les daba nueva vida. Mientras tocaba en eso empezó a llover los niños tiraban de los brazos de sus madres susurrando ¡Perséfone Perséfone ¡porque mientras bailaban la diosa que llega en primavera había descendido y bailado con ellos.
La música de Orfeo despertaba a la naturaleza y la tierra le hablaba, un día Orfeo paseaba por los bosques que había más allá de las tierras cultivadas escuchando el sonido del viento en los arboles y de repente un sonido le atrajo, procedía de un árbol. Este se abrió por la mitad dejando ver a una hermosa mujer, era la ninfa del bosque Eurídice, que había sido transportada por su música al mundo de los hombres," Soy Orfeo" le dijo el músico a la joven, esta se acerco a él y este tomo su mentón diciéndole "he amansado hasta las tormentas, he conseguido que las rocas se apartaran de mi paso, he estado en el fin del mundo, visto las cosas más terribles, las más bellas de lo que nunca creí, pero ninguna comparada a ti".
Orfeo le pregunto su nombre aquella ninfa, esta solo le contesto Eurídice. Y así la llevo hasta su pueblo andando delante de ella en la naturaleza jugando con ella como un niño con juguete nuevo que enseñar a sus padres y cuando él la miraba ella sonreía feliz.
Que historia más hermosa- dijo hotaru.
Me temo que aun no ha terminado, a veces las historias no acaban con dos personas que se enamoran, sino que ahí empiezan.
¿Entonces ella se volvió a su árbol?
No, se casaron. Vivieron juntos todo aquel verano, Eurídice amaba a Orfeo y el a ella como si el amor no hubiera existido ante y no volviera a existir después. Orfeo vio que Eurídice siempre observaba con anhelo el bosque. "¿Qué haces mirando hacia allí?" le dijo una vez el joven "¿añoras el bosque?".
Y ¿Qué le contesto ella?
"Solo observo los arboles a veces, el viento los mueve y oigo ruidos que me llaman igual que hiciste tu" fue la contestación de la joven. Orfeo quería mantenerla alejada de los arboles silvestres y profundidades del bosque porque sabía que había allí.
¿Qué había?
Centauros, faunos, sátiros criaturas dedicadas al placer, peludas e impredecibles. allí en los bosques de tracia vivía el propio Aristeo trotando en el corazón del oscuro bosque.
¿Y qué sucedió después?
El maíz maduro las ramas se cargaron de frutos y los hombres y mujeres de aquel país se reunieron para la cosecha bailando una danza de agradecimiento a la diosa Deméter…
¿Deméter?
Es la diosa protectora de la agricultura y las cosechas.
Ahhh ok y después ¿qué paso?
Eurídice se sintió atraída por el bosque y fue hacia él, en eso escucho una voz diciendo Aristeo, entonces ante ella apareció un sátiro que empezó a perseguir a Eurídice. Aristeo no pretendía hacerle daño pero en lo que Eurídice corría por el bosque una serpiente la mordió en el tobillo.
¿Y la ayudo Aristeo?
No, los sátiros únicamente comprenden el placer, ante el dolor son como niños solos en la oscuridad, en eso llego Orfeo corriendo hacia el cuerpo de Eurídice que se encontraba en el suelo, él le suplicaba que no lo abandonara pero sus ojos estaban vacios y su boca abierta como una tumba. Orfeo cogió a su esposa en sus brazos y la saco del bosque hasta donde los aldeanos seguían bailando, "Eurídice a muerto, entregare su cuerpo a los leños preparados para el fuego de la cosecha y cuando hayamos dejado de llorarla romperé mi lira porque ella a muerto, ya no habrá mas música" sus palabras helaron los corazones de los aldeanos, en eso llega Aristeo "recupérala, no la dejes morir venga ayúdame, tu puedes hacerlo, tu música lo puede todo, venga recupérala usa tu lira para ello" entonces Orfeo exclamo al cielo " Zeus y demás inmortales oírme yo que calme las olas e hice que las rocas se movieran con mi música encantare a la propia muerte, iré directo al hades y la traeré, me oyen la traeré de vuelta de los brazos de la propia muerte". Y así armado solo con su música Orfeo descendió a los infiernos, a la tierra a la que nadie ha regresado nunca. En el hades todo es silencio…
¿Pero ahí hay un perro verdad?
Un perro con tres cabezas, cerbero es cierto
Como tú!!- dijo la pequeña acariciando al perro que descasaba su cabeza en sus piernas.
Ja, ja si como él, pero esta no es una historia de perros, esta es la historia de Orfeo que descendió hasta el propio hades para recobrar a su amada.
Ohhh
Orfeo fue descendiendo hasta el rio Aqueronte el que hay que cruzar para llegar al otro mundo y allá abajo vio a su esposa que se acercaba a Caronte el barquero del hades, el cual le dio a beber a Eurídice agua del Lete la cual la haría olvidar. Aunque Orfeo la llamaba, Eurídice no giro la cabeza y la barca desapareció entre la bruma, Orfeo solo podía esperar a que regresara el barquero porque sabía que esa barca era el único modo de cruzar el rio. "Un óbolo cruzar cuesta, un óbolo sino no cruzaras" le había dicho Caronte pero Orfeo al no tener un óbolo empezó a tocar una melodía con su lira que logro cautivar al barquero, al otro lado del rio Orfeo camino tambaleándose por los fríos pantanos con Eurídice siempre frente a él, pero siempre fuera de su alcance, desesperado la llamo por su nombre pero al hacerlo la bruma se abrió antes sus ojos y de repente se encontró frente al propio Hades rey de los infiernos con Perséfone su reina junto a él. "quien viene a mi reino sin ser invitado" exclamo el dios, "soy Orfeo rey de tracia hijo de Calíope " contesto este. " ¿y que busca el rey Orfeo aquí en el hades?" " el alma que vas a juzgar, Eurídice mi esposa" "nadie regresa de mi reino" "el amor es más fuerte que la muerte" "ja,ja,ja nada es más fuerte que la muerte pequeño músico" le dijo el dios y entonces Orfeo empezó a tocar con el fin de cautivarlo como a Caronte.
¿Y lo logro?
No, hades empezó a reírse del Orfeo y le dijo "témeme soy el publico aburrido en el teatro, una llamada a la puerta cuando menos la esperas, soy aquel cuyo nombre no se menciona por miedo a que oiga y me siente adulado, soy el dolor de tu brazo en la madrugada, yo espero pequeño músico algún día iré también por ti entonces volverás a ver a tu esposa" pero Orfeo no renuncio a Eurídice y volvió a tocar esta vez para la reina, la cual le dijo "el no te escuchara o si finge escucharte mentiría, la muerte engaña también y también te engañara a ti" Orfeo siguió tocando pero el rey de los infiernos permaneció sordo a su música pero Perséfone fue invadida por una tristeza insoportable "todos deben morir Orfeo, las personas que mas amamos han de morir incluso las rocas y la misma tierra son corrompidas por el tiempo, todos deben morir Orfeo" "revivir, pensamos en la muerte como la ausencia pero la ausencia no es eterna, no mientras quede una pizca de vida en el mundo" le contesto Orfeo a Perséfone, " la muerte es inconmovible" dijo hades " esposo o los ruego te lo imploro darle esa alma a Orfeo" suplicaba Perséfone al ver el inmenso amor que profesaba Orfeo "jajaja muy bien pequeño músico coge a tu esposa y llévatela a tu mundo pero anda siempre delante de ella y no mires atrás para ver si ella te sigue porque si te giras para mirarla… ella volverá hacer mía ¿me oyes?"
¡Hay no!
imagina atrás iba su amor y el no podía mirarla a cada paso que daba escuchaba con atención pero las almas de los muertos no hacen ruido así que no oía sus pasos tras él, así que anduvo triste como la propia muerte a través de los caminos hasta el anchísimo rio Aqueronte, para cuando llego a la barca de Caronte empezaba a dudar que Eurídice fuera tras él,
O no te vuelvas- gritaba hotaru
o lo deseaba tanto, al empezar a subir los escalones que lo llevarían hacia el mundo de la luz mantuvo sus ojos en el suelo, apretó los puños y decidió no pensar en ella. Ya no estaban lejos ya veía la luz del día ante él, si pudiera creer que ella lo seguía que el silencio de su muerte no sería eterno que había sido redimido por la música, casi estaba en la entrada de la cueva que lleva al hades ya que podía oír las aves cantando afuera…
y volvieron a este mundo y fueron felices para siempre- exclamo triunfal hotaru.
no, no lo creas, no fue así, cuando uno llega a creer que tiene algo a su alcance cierra sus dedos alrededor y eso desaparece, porque en el amor el corazón nos guía traicionándonos continuamente. Orfeo no pudo soportarlo más, se volvió y el alma del Eurídice volvió al hades, la había perdido para siempre- Cerbero soltó un aullido lastimero- Orfeo salió de ahí solo y volvió a sus tierras sentándose como un hombre que ya estuviera muerto, las mujeres se reunieron a su alrededor sintiendo su dolor pero le pidieron que tocara porque su música atraía la lluvia que hacia crecer los cultivos "no abra mas música, jamás" fue los que les contesto a las mujeres.
¿Y qué paso?
Orfeo empezó a golpear su lira con una piedra, si hubieras oído ese ruido tan horrible, un sonido que acababa con el amor antes de surgir una y otra vez día tras día. Las mujeres vinieron hacia él desde los campos sabían que debían acabar con aquel sonido infernal, lo rodearon golpeando la tierra con su picos, estaban terriblemente furiosas.
¿y qué hicieron?
Le despedazaron y lanzaron sus pedazos al rio, su cabeza se fue hacia el mar pero su boca siempre cantaría su nombre Eurídice y hay quienes opinan que esas mujeres se convirtieron en arboles y que aun están allí, aquella fue la última vez que los arboles tuvieron alma, desde aquel día no hubo nada en los robles, los álamos mas que un sombrío silencio pero la boca de Orfeo había conocido profecías y el amor que sentía por Eurídice no fue olvidado y nunca será olvidado, mientras exista la vida puede que el amor sea más fuerte que la muerte. Así mi princesita siempre recuerda las palabras de Orfeo "mi música siempre sonara porque sin música no somos nada y necesitamos darle forma a la nada, sacarle canciones al silencio, amor al odio, la música nunca morirá". ¿Qué te pareció?
A sido genial tío Marcel, pero porque hades era tan malvado- ante aquel comentario Marcel frunció el entrecejo.
Claro que no era malvado, era severo pero justo, el solo seguía con las reglas del inframundo.
No sabía que supieras de mitología griega- voltearon y vieron que Michiru estaba recargada en el marco de la puerta con una bella sonrisa en su cara.
Hermanita te recuerdo que estudie en Grecia y tengo un amplio conocimiento sobre su cultura- dijo inflando el pecho orgulloso.
Entonces nos darás la razón sobre hades.
Estas completamente equivocada
Era malvado acéptalo
No, hades siempre ha sido justo hermana pero la gente lo cree malvado por quitarle a sus seres queridos cuando esto solo forma parte del ciclo de la vida de cualquier mortal, verlo así, la muerte solo es un paso para una nueva vida donde si eras un hombre virtuoso iras a los campos Elíseos, en cambio si eras un ser miserable el tártaro es donde pagarías por ese camino que has escogido, cada quien tiene lo que se merece.
Hablas como si fueras el gran conocedor del hades.
Créeme no hay nadie que sepa más que yo sobre ese tema- dijo con una sonrisa arrogante.
Sigo opinando que era malvado.
Pero qu...
En eso alguien llamo a la puerta, al girar vieron que entraba a la oficina un hombre un poco más bajo que Marcel, de cabello corto y rubio cenizo, dueño de una penetrante mirada color avellana, vestido elegantemente con un traje negro que resaltaba su atlético cuerpo. Rondaba alrededor de los treinta y cinco años de edad o tal vez menos.
-Marcel tenemos quince minutos esperándote…- en eso el hombre se percato de la presencia de Michiru y Hotaru en la habitación. Por un instante las miradas se cruzaron lo que hizo sentir escalofríos a Michiru.
- la junta!!- exclamo Marcel al darse cuenta que ya eran las seis quince-¡que rápido pasa el tiempo!
-¿no nos presentaras Marcel?- dijo aquel hombre viendo con cierto interés a las chicas.
- o si, que modales- el joven se coloco junto a Michiru y le paso un brazo por detrás- Gustave te presento a mi hermana y mi sobrina.- decía orgullosamente el joven.
- Michiru Kaioh, mucho gusto- dijo la aguamarina extendiéndole la mano.- y ella es mi hija Hotaru.
- El gusto es mío señoritas, yo soy Gustave Doré- besándole la mano de manera caballerosa, viendo de reojo como la niña se aferraba a la pierna de su madre lo que le provoco media sonrisa.- bueno Marcel no creo que sea buena idea hacer esperar más tiempo a los inversionistas.
- tienes razón.
- nosotras nos retiramos, muchas gracias por ir a recogerla nos vemos- diciendo esto beso la mejilla de Marcel y salieron de la oficina.
Al estar ya dentro del auto Michiru se dio cuenta que la niña estaba temblando.
-¿Qué pasa Hotaru?
-Ese tipo, sentí una aura maligna a su alrededor, no me gusta nada- decía aferrándose a su mochila.
-Si yo también sentí lo mismo.
