Capítulo 11: ¡Al rescate!

Pasaron los minutos y la noche se iba cerrando, envolviendo a Korra en la oscuridad, Korra había intentado gritar por ayuda, o esperar a que los disparos atrajeran a algún curioso, pero nadie vino.

La estructura con la que la que estaba siendo inmovilizada estaba anclada al suelo y aunque no lo estuviera, debía pesar una tonelada, intentó deshacerse de la enorme capa de oro que cubría sus brazos en su totalidad, pero estos no cedieron un centímetro, así que Korra, a falta de ideas se resignó y se puso a esperar a la supuesta ayuda que debería haber llegado.

Cuando el sueño y el agarrotamiento la estuvieron a punto de tomar por completo, Korra escuchó como la puerta de abajo se había abierto y oyó como los pasos de alguien sonaban más y más fuertes.

Korra se puso nerviosa, no sabía quien o quienes eran los que subían y cuales eran sus intenciones, giró la cabeza para ver quien iba a entrar.

La puerta se abrió y Korra emitió un suspiro de alivio.

"Menos mal que te he encontrado." Dijo Jinora. "Tenemos que sacarte de la ciudad."

"Primero sácame de esta cosa." Dijo Korra.

Jinora se acercó a Korra y empezó a analizar la estructura, encontró lo que parecía un punto débil y le lanzó una ráfaga de aire muy fina, cortando limpiamente el oro y liberando el brazo derecho de Korra, luego repitió la misma técnica con el otro brazo y el torso liberándola, Korra se levantó con cuidado y se frotó las magulladuras que le habían dejado los brazos.

"Korra." Dijo Jinora en un tono que denotaba una gran preocupación. "Tu cuello."

Korra se llevó la mano a la nuca y la notó pegajosa, al verla vio que la tenía manchada de sangre.

"Me golpearon para dejarme inconsciente." Dijo Korra. "De momento estoy bien pero creo que necesitaré cuidados médicos."

"Te traje esto." Dijo Jinora.

Jinora entonces sacó un pequeño bote de agua.

"Gracias, me bastará."

Korra usó el agua y con ella se limpió con cuidado la herida, para luego curarla.

"¿Estás mejor?" Le preguntó Jinora.

Korra asintió, ahora que estaba mejor, no podía evitarse llenar la cabeza de preguntas.

"Jinora, tengo que contarte sobre lo que ha pasado aquí, el Centinela ha..."

"No te preocupes." Dijo Jinora, interrumpiéndola. "Lo se todo."

Korra estaba sorprendida, pero entonces recordó como se había comportado su captor y se fijó en la pared donde había descargado su arma.

"¿Quieres decir que el realmente había algo aquí, que solo él podía ver?"

"No, nadie puede verla, pero algunos como yo o él podemos sentirla." Le respondió Jinora.

Esta entonces la agarró por el brazo y la llevó hacia la puerta.

"Tenemos que irnos, Asami nos espera y no tenemos demasiado tiempo."

"¿Adónde vamos?" Preguntó Korra.

"A Ba Sing Se, debemos parar su encuentro con la Reina antes de que sea demasiado tarde."

Bajaron por las escaleras donde el Satomóbil de Asami les esperaba.

"¿Dónde está Asami?" Preguntó Korra al ver que estaba vacío.

"En el aeródromo, si queréis llegar a tiempo, un coche no valdrá."

Jinora se puso al volante y se dirigió al aeródromo unos pocos coches salpicaban la carretera.

"¿Cuándo aprendiste a conducir?" Le preguntó Korra al ver que no se le nada mal.

Jinora sonrió.

"Han pasado años desde que nos vimos, hay que aprender nuevas cosas."

Jinora entonces se puso seria.

"Korra mira por el retrovisor. Coche rojo."

Esta miró, ciertamente un coche rojo se encontraba a cierta distancia del suyo, el retrovisor no le permitía ver con claridad quien lo conducía.

"¿Quienes son?" Preguntó Korra.

"Miembros de la policía bajo el cargo de los Remanentes, sabía que nos seguirían, por eso cogí un coche para intentar ser discretos."

"Voy a deshacerme de ellos." Dijo Korra que se preparaba para saltar.

"¡No!" Dijo Jinora casi gritando. "Estoy seguro que no son los únicos, si atacas, llamaran a toda la fuerza si con eso te detienen, quieren saber adonde vas."

"Saben que voy a Ba Sing Se. ¿Por qué no me detienen ya?"

Jinora se encogió de hombros.

"No lo sé, quizá en el fondo quiere que vayas."

"¿Por qué siempre son tan idiotas?" Ambas rieron, Jinora siguió conduciendo hasta que llegaron al aeródromo.

"Coge el petardo de la guantera." Dijo Jinora. "Enciéndelo, es una señal."

Korra le hizo caso. El petardo hizo un sonoro boom, en ese momento pudieron ver como de uno de los hangares salía un biplano que aceleraba lentamente, listo para despegar.

"Es el avión de Asami, has de cogerlo en marcha."

No necesito decir nada más, Korra se puso en pie y Jinora se acercó rápidamente al biplano.

El coche ya estaba en la pista de aterrizaje y estaba a punto de ponerse a su altura

Oyeron un disparo y casi perdió control del vehículo, sus perseguidores habían apartado toda pretensión de discreción y se habían puesto a dispararles, dándole a una rueda.

Korra casi se cae al suelo pero mantuvo el equilibrio en el último segundo.

Los disparos continuaron , algunos les silbaban a la orejas, estaban dispuestos a no dejarla escapar.

Tras unos tensos momentos el coche se puso a altura del biplano.

"¡Salta!" Gritó Jinora, que apenas podía oírse con el sonido de las hélices y los disparos.

Korra asintió y saltó lográndose agarrar a una ala, hizo fuerza y se uso encima de ella, y andó agachada hasta la cabina del copiloto, sentándose detrás de Asami.

En ese momento, Asami despegó, dejando ambos coches atrás.

"Bonito espectáculo."Dijo Asami, a través de un tubo que conectaba sus bocas para comunicarse.

"Si, supongo." Le dijo Korra aliviada. "Gracias, Asami, gracias a ti y a Jinora, me habéis sacado de un buen lío."

"No me lo agradezcas todavía." Dijo Asami que no paraba de fijarse en el mar que estaban dejando atrás. "Mira al mar."

Korra se dio la vuelta y lo vio, aunque no sabía en que fiarse.

"¿Qué le pasa?" Preguntó Korra. "No veo nada."

"En este momento." Dijo Asami. "Las fuerzas aéreas de la defensa de la ciudad están estacionadas en El Vigía, prontos los verás."

Efectivamente, Korra empezó a ver como aviones despegaban de la cubierta del avión y se dirigían hacia ellas.

"Olvídate lo de escapar de ellos, sus aviones son más rápidos, hay que acabar o despistarlos." "Aparte necesitaremos este avión para llegar más rápido que el ejército de Libertad, hemos de proteger el avión."

Korra se puso de pie y se subió al ala más alta, lista para el combate. Los aviones se iban acercando, más y más.