Capítulo 19: Un océano blanco.
Lo primero que llego a sentir Korra fue como se ahogaba y su garganta se abría y cerraba, buscando aire desesperadamente, intentó buscar la salida de la masa de agua blanca que la rodeaba en todas las direcciones, tras lo que pareció una eternidad, a Asami le pareció divisar una luz y nadó hacia ella.
Asami alcanzó la superficie del agua, lo que vio no le gustó nada.
El mar se extendía hasta donde alcanzaba el horizonte, el punto el cual, el cielo y el mar, ambos blancos, se fundían hasta ser indistinguibles, no había sol en el cielo, pero aun así, la temperatura, tanto del agua como del aire era agradable.
En ese momento distinguió como el agua se movía cerca suya y Korra apareció entre las aguas a varios metros de Asami, esta nadó hacia Korra lo más rápido que pudo.
"¡Korra!" Le gritó Asami. "¿Estás bien?"
Korra tosió para expulsar el agua de los pulmones.
"Estoy bien, Asami. No te preocupes." Le dijo Korra.
"Pero, Korra, las balas..., estabas empapada en sangre, creía que te morías."
Korra se tocó el pecho, donde la mayoría de los proyectiles habían impactado. Aunque su ropa seguía empapada en sangre, no sangrada y las heridas de bala habían desaparecido.
"No estoy herida." Le dijo para intentar tranquilizarla. "Ahora debemos intentar salir de aquí."
"Muy bien." Dijo Asami. "No sabemos donde estamos y ese bastardo puede estar cerca. Dime que se te ocurre algo."
Korra se puso a mirar alrededor, intentando orientarse en medio de la nada.
"Mira, Asami." Dijo Korra señalándole un punto en el horizonte.
"No veo nada." Respondió Asami. "¿Qué debería mirar?"
"Si te fijas, hay algo negro a lo lejos."
Esta vez Asami lo vio, Korra tenía razón, una pequeña línea negra que se podía ver a lo lejos.
"¿Vamos hacia ella?" Preguntó Asami.
"Es nuestra mejor opción." Le respondió Korra.
Korra cogió un poco de agua con las dos manos, esta era transparente en ellas.
"Súbete a mi espalda." Dijo Korra. "Este va a ser un viaje movido."
Asami se colocó con cuidado detrás de Korra y se agarró fuertemente a ella. Korra se elevó en el aire, y usando un torrente de agua bajo sus pies se propulsó a toda velocidad en dirección a la línea del horizonte con Asami en su espalda agarrada con todas sus fuerzas para evitar caerse.
Avanzaron durante lo que parecieron kilómetros, la línea se volvía más y más visible, pudiendo distinguir irregularidades en ella, tras quince minutos de viaje, una pequeña ciudad sobre el mar se abría a sus ojos, una enorme estructura de madera posada sobre el agua, sobre la cual cabañas de diferentes formas y tamaños estaban construidas, formando una pequeña ciudad flotante.
Korra se acercó al borde de la plataforma, dos hombres armados con rifles la estaban esperando, iban vestidos como militares, con el cuerpo totalmente cubierto de pies a cabeza dándoles un aspecto bastante imponente y hostil y lo último que ambas que querían ambas era otra pelea.
Korra disolvió el torrente y se quedó flotando los hombres estaban a un par de metros sobre ellas.
"¿Quién va?" Preguntó uno de ellos. "¿Quiénes sois?"
"¿Dónde estamos?" Preguntó Korra.
Los soldados se miraron.
"Ayúdalas a subir." Dije el soldado que parecía de mayor rango.
El otro hombre se guardó el arma y se acercó a ellas, extendiendo la mano, Korra y Asami aceptaron la ayuda y subieron, y pudieron respirar aliviadas ahora que se encontraban en tierra firme.
"Pásales el escáner."
El soldado de menor rango sacó una pequeña máquina con un lector y una pantalla, antes de que Korra y Asami pudieran decir nada, el militar pasó la máquina por el brazo de ambas.
"Negativo, señor." Dijo el soldado.
Korra pudo notar como el hombre respiraba aliviado.
"Dirigíos a esa cabaña, ahí os dirán donde ir." Estos se fueron, continuando su camino, dejando a Korra y Asami solas.
"Ha sido fácil." Dijo Korra.
"Sinceramente, no tengo ganas de quejarme."
"¿Vamos?" Dijo Asami señalado la cabaña que le habían indicado.
"¿Tenemos otra opción?"
Ambas decidieron ponerse en marcha.
Korra miró con calma la ciudad mientras andaba, gente de todas las edades andaba por las 'calles' de esa extraña ciudad, iban vestidos de formas muy diversas y extrañas, además de que su aspecto físico como el tono de piel o la forma de los ojos que eran diferentes entre los habitantes y respecto a ella.
"Dos ciudades descubiertos en 24 horas. Creo que para el Avatar es un récord. ¿No crees?" Le dijo Asami, para intentar levantar a Korra un poco el humor.
"Supongo que tienes razón." Ya estaban casi en la cabaña. "A ver si podemos salir pronto de aquí, me preocupa Iroh, y ahora que la Unión está al mando de Azula, esta se ha vuelto mucho más peligrosa."
Asami asintió, llegaron a la puerta y Asami dio dos toques. Un mullido 'adelante' sonó de dentro y ambas entraron.
Una joven secretaria ordenaba un montón de papeles encima de la mesa, Korra y Asami se sentaron en dos sillas que había para visitantes.
"¿En qué puedo ayudaros?" Preguntó la mujer en tono aburrido.
"Queremos salir de aquí." Dijo Korra.
La mujer bostezó.
"Así que queréis una reubicación, está bien, necesito vuestros documentos de identidad y vuestras fichas de empleo, si lo tenéis."
Ambas se miraron.
"¿De qué habla?¿Fichas, documentos? Nosotras hemos llegado a través de una máquina, solo queremos volver, nada más."
La mujer frunció el ceño.
"Decidme ¿Alguna vez habéis visto a alguien o algo de quienes están expuestos en el póster de mi derecha?
La chica señaló un enorme póster formado por fotografías en las que había personas en diferentes situaciones, algunas rodeadas con un círculo rojo.
"Fijaos en las rodeadas." Dijo la mujer.
Korra y Asami vieron el póster, tras fijarse en las caras o reconocieron ninguno, además en el centro, un pequeño dibujo que representaba unos tentáculos también había sido rodeado.
Varios nombres aparecían debajo, 'Tuze', 'Arpi', 'DEM', 'Fuo', 'Shila', 'Poi'.
"No reconocemos ninguna. ¿Por?" Dijo Asami.
La mujer se tapó la cara con los ojos.
"Entonces me temo que no podemos ayudaros.
"¡¿QUÉ?!" Gritó Korra. "No lo entiende, tenemos que volver al lugar de donde venimos.
"Y yo os repito, es imposible, al menos de momento."
La mujer sacó un papel del bolsillo y garabateó algo en el.
"Id a este lugar y preguntad por Kalami, ella podrá ayudaros."
Asami se guardó el papel en el bolsillo. Korra se fue enfurecida, Asami la siguió.
"Korra ¿Adónde vas?" Le preguntó Asami.
"Voy a buscar la forma de salir de aquí." Dijo Korra. "No voy a quedarme un minuto más.
Asami la agarró del brazo.
"Escucha Korra. Deberíamos hacerle caso a esa mujer e ir a la dirección, así por lo menos sabremos aunque sea algo sobre nuestra situación.
Korra exhaló e inhaló aire para relajarse.
"Está bien. Espero que esto nos lleve a algún sitio."
Ambas marcharon hacia donde se encontraba Kalami, esperando buscar respuestas.
