Epílogo: ¿Quién es Joseph Richards?

Todas las televisiones del mundo se sincronizaron para dar el discurso del Presidente de los Estados Unidos al congreso, este estaba cabizbajo, su eterna sonrisa había desaparecido, mostrando la seriedad de la situación.

Mientras que el doble del Presidente leía el discurso que le habían dicho que leyera el auténtico se encontraba en un búnker en Nevada, lejos de la población y a salvo donde podría organizar la manera de actuar ante la crisis mundial.

Delante del Presidente, el Personal estaba reunido, la gente hacía planes, andaba de un lugar para otro, papeles volaban, siempre tres cafeteras funcionando, la gente ahí estaba preparado para mucho, pero no para eso.

Una pequeña televisión se encendió delante suya, un anciano militar se puso delante suya. El Presidente suspiró.

"Steve." Dijo el Presidente al Jefe de La Junta de Estado. "¿Has terminado el informe de la situación?"

El hombre asintió.

"A las 13:24, hace una hora y tres minutos, ese alien apareció en el sur de la India, destruyendo 15 kilómetros a la redonda de su lugar de aparición, y matando al menos sesenta mil personas, no sabemos su forma de aparecer no fue subterránea o desde el aire, lo habrían detectado el gobierno o astrónomos civiles, debió aparecer de repente, estamos investigando eso, ahora mismo se mueve hacia el norte a unos aproximadamente 2 kilómetros por hora, el ejército Indio lo ha intentado parar pero solo ha reducido ligeramente la velocidad."

Suspiró.

"Están desesperados, Philip, en cualquier momento usarán la bomba. Y ya empiezan a acusar a los Paquistaníes de su creación, la población claro, el gobierno es lo bastante sensato para saber que ellos no pudieron crear esa cosa."

"Sigue informándome a la hora, tenemos que acabar con esto. cuanto antes."

El Jefe de Estado asintió y cortó la llamada.

En ese momento otra llamada apareció por la otra línea, el Presidente la abrió sin mirar quien era.

"Presidente." La voz imponente del Emperador de la Nueva Unión Soviética mostró el tono que tendría la conversación que iban a mantener.

"Hola, Vladimir. ¿Qué quieres?" No se caían en gracia.

"Voy a ir directo al grano. ¿Has oído hablar del proyecto Richards-Lebedev? Islandia, Verano de 2021. Cuando descubrimos esa maquinaria."

"¿Qué tiene que ver con esto?"

"Todo, he hablado con Alexey Lebedev, el otro día dos hombres que provenían de otra dimensión le han dado la tarjeta que necesitaban para activar la máquina, les he preparado una nave para que lleguen a América, es el primer paso para pararla."

"¿Otra dimensión? ¿Has perdido el juicio?"

"¡Es que no lo ves! Esa máquina iba para San Petersburgo, pronto cambiará el rumbo, sigue a Lebedev, el y Richards son las ÚNICAS personas que pueden parar esto, si no lo hacen lo único que podremos hacer es rezar mientras nos devoran a todos. No podemos pararla Philip. Manda al ejército que forme un perímetro en Massachusetts."

"¿Por qué ahí?"

"¿La máquina está en el MIT?"

Cortó la llamada en ese momento. Era un hombre de pocas palabras.

Cinco horas después, en medio del Océano Atlántico.

"¿Por qué no cogimos un avión?" Preguntó Alla.

"Las altas alturas podrían dañar la tarjeta, no podemos arriesgarnos." Dijo el profesor Lebedev. "En barco es más seguro."

Alla miró arriba.

"Mako." Gritó. " ¿Sigue todo despejado?"

Mako le gritó que si, tenía buena vista y podía volar así que reconocía el terreno en caso de que Deus les emboscara, se había dividido y en cualquier momento uno de los trozos podría atacarlos.

Estaba en un mundo y universo ajeno, solo con Bumi como recuerdo del anterior universo, la tarjeta que llevaba consigo se le hacía cada vez más pesada. Mako quería salvarlos a todos y sin Korra al lado, esta era su oportunidad de ser un héroe.

Mako se levantó y gritó con toda la fuerza que pudo.

"¡Te destruiré, Deus! No se como lo haré pero te destruiré, da igual que o quien se ponga por el camino. No destruirás mi mundo y no destruirás este."