Capitulo 13
Mi viaje a Kumo.
A la mañana siguiente al despertar Naruto vio como su bella novia dormía a su lado se veía hermosa un mechón de su largo cabello caía en su cara, suavemente el muchacho retiro el mechón de pelo, y el espectáculo que vio lo hizo creer que aun seguía en un sueño, la pacifica cara de su novia, los labios suaves y delicados, el subir y bajas de su pecho bajo la cobertura de las sabanas, se veía hermosa, parecía un ángel dormido, pero lo más importante era su Hinata.
Delicadamente el rubio se levanto y fue a ducharse, el contacto del agua termino de despertarlo, mientras se duchaba recordó la conversación que tuvo con sus padres, Jiraya y Neji. Comenzó a cuestionarse si era correcto o no destruir Konoha.
Al salir de la ducha secándose el pelo vio que su novia seguía dormida despacio se acerco a su rostro angelical y la beso tiernamente, ella entreabrió los ojos y se encontró en el mar de los ojos del rubio.
-Buenos días mi amor-dijo el rubio con una gran sonrisa.
-Buenos días Naruto-kun-respondió Hinata a una media dormida.
-¿Cómo dormiste mi hermosa Hime?
-Bien, demasiado bien-contesto la pelinegra con una sonrisa picara en el rostro-pero...
-¿Pero que mi amor?-pregunto preocupado el rubio.
-Pero me encanto mas el despertar-contesto con una sonrisa traviesa la pelinegra.
-Que bueno mi amor, disculpa por despertarte mi cielo, pero quería decirte que en un rato mas parto a Kumo-comento Naruto nervioso por la reacción de su novia.
-¿Como que te vas a Kumo?-dijo molesta Hinata.
-Hime-chan, te dije ayer que tenía que ir hablar con el Raikage sobre mis intenciones.
-Lo sé,¡ pero no iras, si yo no voy!-ordeno la Hyuga.
-Hinata, ya te explique ayer por que no quería que fueras-dijo Naruto cansado.
-Lo sé pero no confió en las zorras de Kumo-dijo Hinata aun más molesta.
-Mi amor solo iré a hablar con el Raikage- comenzó a decir el rubio- y luego me vendré de inmediato para acá- luego bajando la voz a un susurro le dijo a la pelinegra al oído-no puedo estar lejos de ti mi amor.
-¿Y cuando volverás?- dijo molesta Hinata pero ya no tanto
-Pues yo creo que a más tardar a las 3 de la tarde de hoy.
-Está bien Naru-chan, te dejare ir pero a cambio de que si te pasas aunque sea un minuto después de las tres, te tendré un año sin R-A-M-E-N. ¿Quedo claro mi amor?
-Cla…cla…claro como el agua, Hinatita hermosa-dijo asustado Naruto-me voy yendo Hina-chan.
-¡Espera!-ordeno Hinata mientras el rubio se quedaba como petrificado-te acompaño hasta la entrada de la aldea mi amor, no vaya a ser que esas zorras de ayer te secuestren y te violen. "Antes que yo"-pensó la pelinegra.
-Como digas mi amor-contesto el rubio.
Después de 15 minutos Hinata ya estaba arreglada y lista para acompañar a su novio a la entrada de la aldea, ella aprovecho de tomar una bolsa ya que de vuelta pasaría al mercado a comprar algunas pocas cosas para esperar al rubio con el almuerzo y para en la noche hacerle una deliciosa cena.
-Supongo que no habrá ramen ¿cierto?-dijo el rubio apesadumbrado.
-Si tienes razón mi amor, recuerda estas castigado-comenzó a decir Hinata- y por si acaso llegaras a creer que tu castigo si llegas tarde hoy empezara mañana, te equivocas, mi cielo, el castigo de un año sin ramen comenzaría una vez termine el castigo de las dos semanas.
El rubio quedo helado, dos semanas sin ramen y si llegaba tarde hoy aunque fuera por un minuto se quedaría sin ramen un año después de las dos semanas, era demasiado, debía volar prácticamente en Kumo, y tratar a toda costa no encontrarse ni con Killer Bee ni con Darui, ya que le darían la lata y él se quedaría un año sin su amado ramen.
-Ah, se me olvidaba algo Naru-chan-dijo la pelinegra con una sonrisa siniestra.
-¿Qué cosa Hime-chan?-pregunto preocupado el rubio.
-Durante lo que dure tu castigo o castigos, habrá solo comida sana.
Eso era el golpe de gracia, sin ramen y mas encima comida sana, eso sí que no podría aguantarlo el rubio. Así que tomo a Hinata por la cintura atrayéndola hacia él, ella se tomo del cuello del rubio, mientras hacia los sellos necesarios y luego dijo Hirashin no Jutsu, y en un resplandor desapareció del departamento y llego a la entrada de la aldea, ahí lo esperaba Shikamaru junto a Temari.
-Ya era hora que llegaras Naruto-reclamo el Nara.
-Ya cállate Shikamaru y tomate de mi brazo-el Nara hizo caso mientras el rubio hacia los sellos y volvió a hacer el Hirashin no Jutsu.
-¿Por qué tanta prisa de ese tonto? ni siquiera me dejo despedirme de Shika-kun-dijo una desconcertada y enojada Temari.
-Me imagino que por mi amenaza-dijo una sonriente Hinata.
-¿Qué amenaza? ¿Qué le hiciste al tonto para que partiera como alma que lleva el diablo?
-Nada-dijo más sonriente Hinata.
-Mira Hinata Hyuga tu algo le hiciste al tonto de Naruto y me dirás que fue-hablo molesta Temari.
Hinata le hizo una seña, la otra chica se acerco y la pelinegra le dijo al oído lo que había hecho, cuando termino de hablar, la rubia no pudo aguantar más y se largo a reír, los guardias de la puerta se sorprendieron de ver a Temari reír de buena gana, ya que era un espectáculo raro.
-Hinata-dijo Temari una vez que pudo controlar un poco la risa-creo que te pasaste un poco pero reconozco que fue gracioso ver la cara de pánico de Naruto, pero eso no disculpa que por tu culpa no haya podido despedirme de mi Shika-kun, ahora si me invitas a comer algunos rollos de canela, ya que según he sabido cocinas divinamente, puedo perdonarte.
-Hagamos algo Temari-san, sino tiene nada que hacer me acompaña al mercado para comprar algunas cosas y llegando al departamento le hago los rollos de canela-dijo Hinata.
-Está bien, además sin Shikamaru no tengo nada que hacer así que acepto-contesto la rubia.
Mientras cerca de la frontera entre el país del viento y el país del fuego un resplandor hizo su aparición.
-Bueno Shikamaru es lo más lejos que puedo llevarte sin ponerte en riesgo.
-Está bien Naruto en todo caso me ahorraste todo un día de caminata, ahora explícame que fue todo este apuro.
-Lo que sucede es que si llego después de las 3 de la tarde aunque sea un minuto me quedare sin ramen por un año.
-Jajaja, entiendo-dijo riendo el Nara- espero que lo logres.
-Eso espero yo también, en todo caso Shikamaru tienes ocho días para reunir a nuestros amigos y a todos los que mencionamos anoche, reúnelos cerca de medianoche en el campo de entrenamiento numero 7.
-De acuerdo, pero sabes que puede ser muy peligroso y problemático.
-Lo entiendo por ese motivo iré solo-comenzó a decir el rubio- no dejare ni que los embajadores ni Natan Niisan, ni Hinata-chan, ni Sasuke-teme ni Sakura-chan me acompañen, ya que no quiero que salgan heridos, si el día que tenemos la reunión notas algo extraño, la clave será, "ya puedes comer ramen Naruto", si todo está bien, si es el caso contrario dirás "el ramen está frio".
-De acuerdo, en todo caso que contraseña más estúpida.
-Bueno que mas quieres si me encanta el ramen, bueno me voy sino enserio solo podre comer ramen en mis sueños.
-Jajaja, tienes razón amigo, adiós nos vemos en 8 días-dijo el Nara riendo de buena gana.
El rubio hizo los sellos y desapareció nuevamente, mientras el Nara se dirigía hacia Konoha.
En Kumo era un día tranquilo, el sol comenzaba a calentar la aldea, de repente un resplandor apareció a los pies de la torre del Raikage, varios Shinobis se pusieron alertas creyendo que era un posible ataque. Cuando se disipo la pequeña nube de polvo producto del resplandor vieron que el que había provocado el escándalo no era nada más y nada menos que el héroe de la alianza Shinobi, Naruto Uzumaki.
Continuara…
