Yo~ He vuelto (?)
Les traigo un bello capítulo, espero que sea de su agrado, muchas gracias por los reviews~ Y a las personas que me leen... Muchas gracias a Hara por ayudarme y SNK no es mío, es de la Yama, yo solo utilizo sus personajes sin fines de lucro (?).
— Patatas
No hubo respuesta, solo un leve asentimiento de cabeza por parte de Levi mientras tachaba un encargo de la lista
— Chocolates
— Eso no estaba en la lista Sasha.
— Pero necesitamos dulces para estar despiertos toda la noche, es necesaria cierta cantidad de azúcar en el cuerpo.
— Moriremos de diabetes antes de parir
— ¡Levi! No se dice parir, se dice dar a luz...
— Sasha, no te va a salir un foquito luminoso por la vag...
— ¡Cállate!- el cabello castaño de Sasha se movió grácilmente mientas ella le golpeaba con un matamoscas el rostro.
Eso era joder el día.
— Puta madre Sasha retira esa mierda de mi rostro.
Las mejillas y la nariz de el chico estaban comenzando a hacer marcas rojizas, unos bellos rectángulos adornaban su rostro y el mango de el matamoscas que estaba siendo empuñado por Sasha estaba ofreciendo toda la resistencia que tenía amenazando con quebrarse.
— ¡Deja de estar ventilando las intimidades!
— Es de lo mas normal decir esas cosas, todas las personas tenemos ciertas cosas por ejemplo yo cuando... —Un largos suspiro salió de entre sus pálidos y carnosos labios tratando de organizar sus ideas. Una vez que pudo encontrar la manera de explicar la idea prosiguió— cuando yo vaya a parar mi ano se va a dilatar del tamaño de un...
Cuando Sasha tenía diez años de edad sus padres insistieron en que entrara a un arte de defensa para poder valerse por si misma, ella escogió box, lo cual dejaba saber el porque de la descomunal fuerza en la mejilla de su compañero, esta no solo estaba morada y palpitante, también dejaba salir finos hilos de sangre para liberar la presión de su mejilla.
Cuando Pixis dijo que planeaba hacer un viaje "En familia" a la playa, pensaba que él y sus "hijas" (Termino nuevo designado a sus trabajadoras) lo hacia con la intención e que todos y cada uno pasara tiempo de calidad con sus hijos o bebés próximos a nacer. Deseaba que Riko compartiera sus experiencias de madre primeriza y que Nanaba les instruyera en el amor... Sí, porque además de ser futuras madres o ya eran madres, su corazón era un maldito desmadre.
—¡Bienvenida Sasha! —exclamó el hombre de edad avanzada mientras abría la puerta de la biblioteca de par en par, su hija Sasha llevaba en la boca una paleta de cereza lo cual le impedía hablar, pero aún así respondió el saludo muy a su manera, una sonrisa algo torcida porque su boca estaba haciendo equilibrio para sostener la palera y con su única mano libre de bolsas de supermercado hacia un clásico símbolo de "Peace & Love"— ¡Bienve... ¿Qué te pasó a ti?
Su otra " Hija" como le llamaba en secreto; con A, aunque a este le causara un ligero disgusto, estaba entrando a la estancia con una enorme mancha en su mejilla, en vez de comer su paleta como lo hacia Sasha, el la llevaba en el bolsillo del pantalón, dejando ver un poco de la envoltura saliendo de este.
— Sasha me golpeó —le acuso como si se tratara de un niño pequeño, lo cual le causó bastante risa al dueño.
— Estabas hablando del parto masculino ¡Es como si cagaras al bebé!
La mala imagen mental creada por Levi en la cabeza de Sasha le producían arcadas ante un hecho que a los ojos científicos podría ser llamado como "Milagro de la naturaleza" ahora se veía como una asquerosidad.
— Sasha, hija- comenzó a hablar el autodenominado "padre" de todas esas personas mientras colocaba la mano derecha en el hombro de esta para poder hablar— El parto masculino es un acto bastante peligroso, no cualquier hombre es capaz de resistirlo, y Levi va a demostrar que esto es posible con amor.
"¿Amor?" pensó Levi mientras una ceja se arqueba confundida "pensé que necesitaba una epidural, algunos trapos y sangre... ¿Dar a luz es económico?".
"Allí donde los sueños nacen de las cenizas amargas del ayer, las esperanzas encuentran una segunda oportunidad de existir."
Capitulo 3: Memorias de cintas viejas
— Mamá, quiero pastel de chocolate —Kiev, el pequeño de los gemelos albinos de Riko había ido como todo buen niño, a los brazos de su madre con la sincera petición de querer comer algo más ya que ese plato con verduras y una pierna de pollo no habían sido suficientes para saciar su apetito.
— Dile a Kiel que venga al comedor. Mientras ustedes dos están con su pastel de chocolate Nanaba y yo prepararemos los alimentos para el viaje.
— Mamá quiero pastel de fresa —Kiel estaba entrando a la cocina, en sus manos tenía un plato y una cuchara para hacer énfasis en su deseo de comer .
Riko tomo la charola en la cual acomodaría los pastelillos de moras que tanto le gustaban a Pixis y con esta se golpeó la cabeza.
— Que madre tan mala soy...
Kiev y Kiel, ambos gemelos completamente iguales en todo sentido físico. Esos niños a pesar de no pasar de los cinco años de edad ya habían hecho mas bromas que nadie; usando la misma ropa y tono de voz a menudo cambiaban de lugar para sacar de quicio a la gente.
Riko ha sido el blanco de casi todas sus bromas, pero no podía quejarse, ama a sus niños.
— La tarta de fresa es la favorita de Kiev, y la de chocolate de Kiel... A mi no me ven la cara de idiota dos veces al día niños.
Ambos niños suspiraron al darse cuenta como el plan de engañar a su madre se iba lejos.
— ¿Dónde esta la charola de los panquecillos? —Nanaba iba a entrando a la cocina con un libro enorme entre sus brazos.
'Las mil recetas del mundo' ese libro que Pixis ha atesorado casi toda su vida, un libro que por cada receta tenía una experiencia amorosa. Nanaba estaba dispuesta a hacer el pastel de corazón de frutos rojos.
Riko volteó con la charola en sus manos y su cabello hecho un desastre.
— ¿Lo hicieron de nuevo? —Nanaba preguntó a los dos niños que ya estaban en la mesa esperando su porción de comida.
— Tener gemelos es como comprarse una bolsita de barajas y te salga una repetida, me siento jodida... —Riko sacó del refrigerador dos pasteles medianos, uno rosa y uno café.
— ¡Ya cállate!
Una enciclopedia correspondiente a la letra "A" entró como cohete a la habitación provocando que el par de gemelos se abrazaran asustados, al parecer Sasha y Levi aún seguían discutiendo por el tema.
Pasaron horas.
Horas de estar sentados.
Horas escuchando a dos mocosos a punto de matarse.
El estomago de Sasha no paraba de pedir comida
Nanaba cantaba a todo pulmón las canciones de la radio
Riko estaba dormida
Y Levi tenia un inmenso TIC en el ojo.
— ¿Ya casi llegamos? —se digno a hablar mientras sus ojos imploraban que por piedad le dijeran que sí, realmente necesitaba descansar de ese martirio que nadie necesitaba.
— Solo un par de minutos Levi, la casa esta en la costa —Pixis no despegaba su vista del camino y manejaba muy tranquilamente, como si todo aquel bullicio no le afectara para nada.
— Debiste conseguir una casa mas cerca...
Y es que la casa de verano a la que irían estaba a seis horas de camino en comparación a donde vivían, pero eso era ventajoso, ya que la distancia había creado que ese lugar fuera una especie de lugar "mágico", no estaba tan invadido por la ciudad, lo cual lo catalogaba como pueblo, las calles pequeñas y angostas permitían ver con claridad los objetos que vendieran las tiendas.
— Hace tiempo que no veníamos hasta acá —Nanaba paró de cantar alguna canción ridícula de la cual nadie quería sabe de su existencia y tocó el hombro de Levi; este respingo asustado.
— ¿Traes la llave de la casa hija?
Nanaba mostró su collar en el cual una llave plateada estaba adherida al dije de corazón. Levi enarcó la ceja al ver de mejor manera el colgante, el corazón era sostenido por dos niños sonrientes. Lina y Lammy, esos eran los nombres grabados en cada uno.
Nunca había observado ese collar en todo el tiempo que llevaba en ese lugar, y si recordaba bien Sasha poco después de entrar en la estancia le contó que solo ayudó a mujeres con hijos. ¿Dónde estaban los hijos de Nanaba?.
— Levi llegamos...
Una casa acomodada a las afueras de la ciudad a la orilla de la playa. Bien apenas estuvo estacionado el carro los niños de Riko salieron disparados hacia el mar.
La madre de los gemelos salió con calma, enfocando su mirada en sus pequeños, detrás de ella Sasha salió, ahora estaba comiendo una porción de pastel que hizo ella dos días antes del viaje.
— Es muy linda esta casa, trae bellos recuerdos... —Nanaba besó su collar con devoción y una mirada nostálgica apareció en su rostro.
— Vayamos a acomodar las cosas para hacer la fogata en la noche —Pixis apagó el coche y abrió la puerta para bajar del vehículo. Con su mano invitó a Levi a bajar y este así lo hizo. Los ojos de Levi se posaron en hogar que se hospedarían, era madera blanca con tejas rojas, de una sola planta y escalones al inicio de esta, a los costados descansaban varios troncos viejos, quizás se usaran para encender fogatas o para usarlos como un improvisado asiento.
— Se ve pequeña...
— Quizás se vea pequeña Levi, pero es un lugar con bellos recuerdos...
La mano de Nanaba se puso en su hombro en señal de apoyo, no para él, si no para sí misma.
Todos tenemos secretos ocultos en lo más profundo del alma, ¿Estarías dispuesto a contar aquello que te atormenta para seguir adelante? Muchas personas viven con esos monstruos en su interior, callando su dolor.
— Mamá tengo sueño —Kiev se quejaba frotándose los ojos con sus manitas, sus mejillas estaban llenas de bombón y chocolate, Kiel, su hermano gemelo ya estaba recargado dormitando en las piernas de su mamá.
— Ven a dormir aquí conmigo.
Sólo basto con palmearse las manos para que la criatura se le arrojara a ella, lo acomodó junto a su hermano y por fin los adultos pudieron hablar en paz.
— Entonces Nanaba, ¿Te gustaría comenzar a ti?
Pixis acomodó sus lentes, sus ojos estaban bastante cansados y optó por colocárselos. Riko mostró una sonrisa apacible para todos aquellos que estaban reunidos con el en esa fogata bajo las estrellas, la brisa salina despeinaba la coleta alta se Sasha y le revolvía el cabello a Levi, Nanaba sacó algo de la nada, o quizás nadie vio cuando lo sacó...
— Este álbum tiene varias cosas, memorias mías que son un fragmento de mi vida, de mi pasado.
Nanaba abrió el álbum y mostró las fotografías, en ellas aparecía ella y un par de niñas, tendrían cerca de diez años en la imagen; había una niña de cabellos negros y una rubia, ambas de ojos azules y siempre sonrientes.
— El día de hoy hablemos de la preparación para cuando sean madres...
Los que estaban en espera se miraron confundidos, ¿Preparación para qué?.
— Necesitan saber varias cosas antes de que sus niños nazcan —Nanaba saco de ese protector de fotos una en especial, las dos niñas de antes ahora tenían tres años, usaban vestidos rosa con azul del mismo estilo princesa y sus zapatos brillaban.
— ¿Dónde están tus hijas Nanaba?
Tan directo como siempre Levi le preguntó tomando la fotografía que en ese momento Riko sostenía entre sus manos.
— Mis hijas fueron asesinadas por su padre.
Fue un milagro que nadie se atreviera a mencionar algo.
— Fui una mujer maltratada por varios años. Pocos me brindo ayuda a mi y a mis dos hijas. Un día que las niñas fueron al parque las asesinó... Eso paso hace dos años, mis niñas deberían de tener doce años ahora.
— Eran buenas niñas Nanaba, estoy segura que a pesar de todo las dos están bien
— Gracias Riko...
— ¿Y tú Riko? —Sasha se animó a preguntar mientras comía un sándwich de galletas con chocolate y bombón.
— Fui violada hace cinco años, cuando terminaba la facultad. Un día regresando a mi dormitorio, las cosas pasaron, un par de meses después nacieron mis niños.
Las manos de aquella mujer bajaron a tocar las espaldas de sus niños, respiraban de manera rítmica y apacible.
— Lo difícil de ser madre primeriza son las enormes noches en vela que pasamos por cuidar al bebé, no tienes tiempo que no sea nada mas que cuidar al pequeño —Nanaba se acomodó el cabello y comenzó a hablar recordando cuando ella tuvo a sus pequeñas en sus brazos. Dormir hasta las cuatro de la mañana y despertar a las seis de la mañana, comer una vez al día y solo descansar media hora.
Eso era tener un hijo.
— Yo tuve dos y apenas callaba uno cuando el otro se alborotaba.
Levi comenzó a reír divertido, y es que él sí había descubierto el motivo de la tonalidad del cabello de Riko, ella quería ocultar las canas que ese par de niños le habían sacado.
— Sasha, ¿Cómo fue que quedaste así?
Ahora Riko era quien preguntaba.
Sasha dudo por un momento pero accedió:
—A, a mí... Yo me enamore de un chico —las manos nerviosas se comenzaron a mover tratando de calmar sus ansias—. El día de la fiesta de la universidad... él hizo una fiesta y se emborrachó, comenzamos a tener una aventura, pero su novia se dio cuenta...
Ahora todo tenía sentido para Levi, hubo una temporada en la que Sasha fue llamada "Puta arrastrada".
— ¿Amante de James Magnolia? — ¿Ese era el nombre del tipo? Ya no recordaba, pero quizás ese era.
— Sí, Levi, es hija de James
— ¿Hija? —preguntó Levi mientras apuntaba al enorme bulto en el vientre de su amiga.
—Sí, Levi, es niña, se llamará Isabel... Isabel Magnolia, a Conny no le molesta eso
— ¿Conny? —ahora la voz del padre de los presentes se hacia sonar.
— El calvo de empresas ¿Es tu novio?
Ese seria el único Conny que debían de conocer y las mejillas rojas de Sasha confirmaron todo.
— ¿Y tu Levi? ¿Cómo fue que te embarazaste?
¿Estarías dispuesto a confiar en aquellas personas que te demuestran su lealtad o seguirías con el voto de silencio?
— Lo normal, cuando me di cuenta se lo comente a mis padres y me sacaron de casa.
Nadie se dio cuenta de la mentira de él.
Excepto Sasha pero no dijo nada , solo se quedó en silencio observando.
— ¿Y el papá?
¿El papá? Bien, gracias, esta en el cielo o en el infierno observándolo desde siempre. Ojala se joda por dejarlo solo con esa carga, mínimo pudo enviar un reemplazo ¿No?.
—Esa es una buena pregunta— finalmente respondió oscureciendo los ojos, sin mostrar emoción alguna. Sin duda su cabeza lo estaría molestando toda la noche.
Hasta aquí el capítulo de hoy -inserte carita feliz aquí- Nuestro próximo capítulo será de "Mamá Levi"
Capítulo 4: A orillas del mar
