Gracias a quienes no les puedo agradecer por MP.


LORY

Lo había vuelto a hacer. La pequeña Mogami-kun siempre lo sorprendía. Esperaba tener que recurrir a todas sus dotes de persuasión, con ambos, pero especialmente con ella. Pero mira, lo estaban haciendo bien ellos solitos… En fin, todavía hay muchas cosas que preparar y temas de los que hablar.

- Ustedes dos trabajan bien juntos. Se conocen bien. Además se llevan estupendamente fuera de los escenarios, lo cual siempre es un bonus. Por eso había pensado en ella, Ren. Ella es perfecta para ti, ¿lo sabes? -la amenaza de 'muerte-inminente-como-sigas-por-ahí' que había en la mirada de Ren hizo que Lory sonriera-. Mogami-kun no es ninguna novata caprichosa. Es una muchacha sensata y cabal que te ayudará a superar esto. Porque habrá obstáculos. No se trata de casarse y ya está. No… Debe parecer real. Debe ser real. ¿Lo entienden?

Ambos están muy serios, cada uno sumido en sus propios pensamientos, aunque le dicen que sí.

- De acuerdo. Esto quiere decir que deben vivir juntos. Ya lo han hecho antes. Eso no debería ser un problema… Ahora bien, con la noticia, su vida pasará a primer plano. Mogami-kun, debes acostumbrarte a estar delante de la prensa. Y rápido. Los acosarán, los perseguirán, no los dejarán en paz… Serán la noticia mediática de la década. Nadie debe dudar nunca de que son una pareja que se casa por amor. Es buena cosa que en ciertos círculos la gente ya los lleve poniendo juntos como pareja desde hace tiempo -Kyoko dio un respingo, Ren bufó-. Así no sorprenderá a muchos… Y por descontado, deben estar preparados para la investigación de la Oficina de Inmigración. En el Ministerio de Justicia son todos muy exhaustivos y si huelen algo que apeste aunque sea un poco, no pararán hasta descubrir la verdad. Así que ya saben, vivir juntos, cuentas conjuntas, salir juntos, mostrarse afectuosos en público, en fin…, lo normal para una pareja… -Lory se detiene pensativo-. Creo que esto es todo… Si aún tienen dudas, todavía están a tiempo…

Kyoko y Ren se miran.

- ¿Estás segura, Mogami-san?

Ella asiente y a su vez le pregunta:

- ¿Y tú, Tsuruga-san?

Él inspira profundamente y deja escapar el aire lentamente, pero también asiente.

Pobres muchachos… Simples marionetas en sus manos… Aunque es estupendo que sean tan inocentes… De lo contrario, podrían enterarse de que a los artistas extranjeros se les concede con facilidad permisos de trabajo de hasta un año. Pero shh… Eso ellos no tienen por qué saberlo. Así es mucho más divertido…

- Bien -dice Lory-. Pondré la maquinaria en marcha. Ah, Ren… Por supuesto, debes casarte con tu verdadero nombre…