NOTA: Yo, tonta de mí, en vez de estar estudiando, me he pasado cuatro días seguidos escribiendo esta historia. Así que no tiene sentido estar publicando a saltos, desde que ya la tengo completa. Volvemos a las actualizaciones diarias. Gracias por su apoyo.


LA PRENSA

La noticia de su compromiso había sido convenientemente filtrada a la prensa por Takarada Lory en persona. Un comentario en los oídos adecuados funcionaría mejor que una comunicación formal en rueda de prensa. Lo que le interesaba a Lory era que el punto de partida del caos mediático que ya se estaba gestando fueran ciertos medios afines a LME. De esta manera, no se centrarían tanto en la idea de una arribista Kyoko o en la de un Tsuruga Ren donjuán o playboy, como en la imagen de una pareja enamorada, que ya llevaban un tiempo saliendo juntos y que habían decidido formalizar su relación. Más que nada, porque aunque Ren llevaba años acostumbrado a lidiar con la prensa, Mogami-kun llevaba bien poco.

Oh, desde luego que a la muchacha la llamaron aprovechada, oportunista y quién sabe cuántas cosas más. Y que se había dejado embarazar para 'pescarlo'.

Pero en la misma medida, lo llamaron a él corruptor de menores, seductor de inocentes, y senpai que sacó provecho de la ingenuidad de su pobre kohai…

Por suerte, esos titulares eran los menos…

Bien, se podía decir que, en términos generales, su departamento de Relaciones Públicas estaba haciendo un magnífico trabajo manteniendo bajo control todo este caos.

Pero aún faltaba una declaración directa de los novios. Aún faltaba 'la' foto de ellos dos juntos. Una portada. Eso era lo que buscaban todos. Los perseguían, los acosaban, los rastreaban por los platós, a Mogami-kun la acechaban en el Darumaya. Más de una vez se quedó sin entrar y tuvo que ir a dormir a casa de su amiga Kotonami-kun… A Kyoko la abuchearon un par de veces al entrar a los estudios… En sus clases de arte dramático se colaron una vez una panda de locas enfurecidas. Gracias a los dioses que sus compañeros pudieron frenarlas… A Ren dos veces le rajaron las ruedas del coche. Otra vez, en su camerino, en vez de los bombones que suele haber en una caja de bombones, Yashiro había encontrado mierda de gato… En otra ocasión, las modistas, encargadas de las pruebas de vestuario de una nueva película, lo pincharon accidentalmente con alfileres más veces de lo que entra dentro del concepto de 'accidente'. Vaya… La pequeña Mogami-kun también tiene sus propios fans a ultranza…

Japón tiene que verlos juntos ya. Tienen que ver la enamorada pareja que son. Tienen que dejar de verlos individualmente, y empezar a pensar en ellos como una pareja. Un matrimonio, dentro de bien poco…

A ver, pensemos… ¿Qué late night podrá tratar mejor a mis niños?