AVISO: Tengo que salir de viaje. Si puedo agenciarme un ordenador, seguiré actualizando como pueda. Si no, hasta el martes por la noche o miércoles. Lo más probable es que tampoco conteste a los reviews. Sorry.
ENSAYO
Ren puso una mano en su cintura, la otra en su espalda, y la atrajo hacia él. Kyoko tenía los ojos cerrados. Cuando sus labios se rozaron, ella dio un paso atrás. Bueno, más bien fue un salto atrás.
Ren suspiró exasperado.
- No saltes.
La segunda vez el contacto duró un instante más. Antes de que Kyoko se zafara de sus brazos.
- No huyas.
La tercera vez Kyoko se limitó a dejarse besar. Como si fuera una tabla…
- No estés tan tiesa.
La cuarta fue más o menos igual.
- Esto no va funcionar.
Ren estaba decepcionado. Kyoko no soportaba verlo así. Decepcionado con ella. Pero es que para ella todo esto era terrible. Tenía miedo de que él la descubriera. Tenía miedo de que si respondía a ese beso, él se daría cuenta de que ella le amaba, y ahí mismo acabaría todo. Y él la dejaría y la apartaría de su lado. Tenía miedo…
- Lo siento, lo siento…
- Kyoko, eres actriz. Y una muy buena. Así que algún día tendrás que hacer esto con otros hombres -la sola idea lo envenenó. Le retorció las entrañas. Una nube negra cubrió sus ojos. No. Kyoko besando a otro… No…-. Actúa. Debes actuar como si quisieras besarme. Actúa como si me amaras. Si no, todo esto no habrá valido para nada, Kyoko… Y créeme, la gente notará si nos hemos besado antes o no…
Odiaba recurrir al senpai. Despreciaba tener que fingir que él también la amaba. Odiaba no poder amarla abiertamente. Odiaba que fueran besos falsos. Tener que besarla así. Odiaba fingir que no le importaba. Y no haber vuelto a besarla desde Guam. Odiaba ser tan cobarde. Odiaba esta mentira. Odiaba estar lejos de su boca.
Su boca…
La vio prepararse. La había visto hacerlo antes. Vio el momento exacto en que entraba en el papel. Cómo se transformaba. La expresión de su cara cambió. Su lenguaje corporal también. Kyoko alzó los ojos y Ren vio en ellos amor. Amor auténtico. Su corazón se saltó un latido. Amor por él. Ella le amaba.
Hasta que recordó que Kyoko estaba actuando.
Ella se acercó a él. Invadió su espacio personal. Tomó una de sus manos y la colocó en su cintura. Entrelazó sus dedos con la otra. Se puso de puntillas y alzó el rostro.
Ren no pudo evitarlo. Fue a su encuentro.
Cuando sus labios se encontraron, el mundo exterior se detuvo. Su pensamiento se vació de todo y se llenó de ella. Los labios de Kyoko bajo los suyos. Los labios de Kyoko respondiendo a los suyos. Kyoko… Cómo se movían, aprendiendo y explorando. Sintiendo. Tentativamente primero, pero luego con más seguridad y firmeza. Húmedos labios de seda que se rendían a él. Su cuerpo joven que se deshacía en sus brazos. Le amaba. Ella le amaba. En algún momento, sus manos habían acabado en su espalda, atrayéndola más hacia él. Y cuando sintió las pequeñas manos de Kyoko sobre su pecho, aferrándose a su camisa, creyó que se perdía. No. Detente, Kuon. Es mentira. Ralentizando el beso, apartó las manos de Kyoko con las suyas, dejando parte de su alma en ellas. Y cuando se separaron, le dio un beso más. Uno breve y corto. Un beso de punto y aparte. No, de punto y final.
Los dos se miraron, los ojos nublados por sentimientos no expresados, sentimientos enmascarados por otros nombres. Nombres que no eran más que mentiras.
- ¿Mejor? -dijo Kyoko.
- Perfecto… -dijo Ren.
