DUDAS
Kyoko sale corriendo de la autoescuela. Ha quedado con su mejor amiga en una cafetería cercana. La ocasión es importante porque es la primera vez que se ven fuera de LME desde que Kyoko dejó la Sección Love Me.
Su vida laboral ahora mismo está patas arriba. Con su graduación, ha dejado de hacer las pequeñas tareas que les encomendaban los empleados de LME, pero prácticamente sigue yendo todos los días porque Sawara-san no hace más que ponerle encima propuestas de trabajo. Guiones para cine y televisión, anuncios publicitarios, alguna campaña de modelaje… Se le ha 'recomendado' que abandone su papel de Bo. Más que nada porque al ser un día fijo semanal, limita mucho su calendario para las nuevas ofertas laborales. Sawara-san le comenta que no ve la hora de que le asignen un mánager porque jamás ningún talento le ha dado tanto trabajo como ella. Pero sonríe cuando lo dice. La echará de menos…
- Es como si solo ahora te vieran de verdad… -señala Kanae-. Y te quieren con ellos. Deberías tomar tantos trabajos como puedas, Kyoko, y sacar provecho de las experiencias.
- ¿Pero no será por mi matrimonio con Ren en vez de por mí?
- Tonterías. Cualquiera con dos ojos en la cara que te haya visto actuar, lo sabe. Eres buena. Muy buena.
- Eres muy amable, Moko-san… Ren dice lo mismo… Solo espero estar a la altura de las expectativas de ambos…
- Ya… Por cierto… ¿Cómo te va con tu marido?
- Oh, Ren es magnífico. Es un compañero atento, amable… Se preocupa mucho por mí… Pero verás…, es que pasa una cosa… -Kyoko entonces se acerca sobre la mesa, susurrándole a su amiga-. Moko-san, a veces me mira, y yo… yo siento como si me amara… Como si me amara de verdad… Debo de estar loca, porque a veces, cuando estamos a solas, me mira de la misma forma en que me mira cuando hay cámaras o público delante, con los ojos llenos de amor… Pero no puede ser cierto… Yo creo que le está afectando el fingirse enamorado de mí… Él jamás podría enamorarse de una mujer como yo…
Kanae suspira. Cambios. Por fin hay cambios. Es cierto que Kyoko muestra más confianza en sí misma. Se la ve más segura, más decidida. Aunque aún le queda camino por recorrer. Pero hay aquí una cuestión importante. O Kyoko está empezando a ser más perceptiva con las acciones de su marido, o Tsuruga Ren está siendo más evidente. Bah… Probablemente ambas… "Y ahora, un empujoncito en la dirección adecuada, amiga mía…".
- ¿Alguna vez te has planteado la posibilidad de que no esté fingiendo? ¿Se te ha ocurrido pensar que pueda ser verdad?
- No, Moko-san. No puede ser. Él no pensaría en mí de esa manera…
- Eso no lo sabes… ¿Y si él te ama de verdad?
- ¿Y si no es así? ¿Y si no me ama? No quiero sufrir, Moko-san. Otra vez, no…
- A veces hay que arriesgarse, Kyoko. A veces todo es cuestión de fe.
