Para CruxMarie, tu 'mundo al revés'.
DE OTROS HECHOS FISIOLÓGICOS
Se despertó enredada en sus brazos.
Se dejó llevar por la sensación de su cuerpo cálido junto al suyo, un minuto, quizás dos. Pero luego la realidad se impuso. Trabajo, obligaciones y mucho, muchísimo, en qué pensar... Intentó deshacerse de su abrazo, pero él solo la atraía más hacia él. Tuvo que susurrar su nombre, su nombre real, para que aflojara su agarre y la dejara ir. Huyó a esconderse en el baño.
Parecía una mañana cualquiera…, el sol salía como siempre, y la gente se preparaba para un nuevo día como siempre… Pero dentro de Kyoko, su verdadero yo estaba gritando. De puro pánico. No podía dejar de pensar en lo que había visto. En lo que creía haber visto. ¿Pero no podía estar actuando, verdad? Ni siquiera el gran Tsuruga Ren entraría en carácter recién salido de una pesadilla. No. Tenía que ser real. Dioses, ella quería que fuera real. ¿Él la amaba? ¿Seguro que no eran imaginaciones suyas? ¿Seguro que no eran sus propios anhelos los que veía reflejados en sus ojos?
Andaba Kyoko con estas cavilaciones mientras se estaba secando tras la ducha, cuando lo sintió entrar al baño. Se detuvo, inmóvil, paralizada. Lo oyó orinar como si no lo hubiera hecho en días (ciertamente, esa fue al menos la impresión de Kyoko…) y tirar de la cisterna. Luego, bostezó. Un bostezo largo, profundo, como el de un oso cuando despierta de su período de hibernación. Después oyó el agua correr en el lavabo. Le siguió un rrrtrrrtrrrtrrr igualito al que hacen los perros cuando se sacuden el agua del cuerpo vigorosamente. Ella seguía inmóvil, tras la cortina, con la toalla apretada con fuerza contra sí, pero (siempre pudorosa ella…) temiendo que cuando él saliera dejara la puerta del baño abierta, y se le viera a ella desde el dormitorio saliendo de la ducha. Y personalmente, eso le daba más vergüenza que haberlo oído a él haciendo sus… Bueno… Eso... Así que con la voz pequeñita, dijo 'Ren'. Se escuchó una inhalación brusca. De sorpresa. Luego el silencio. Después un vacilante '¿Sí?'. Y finalmente, con voz algo más firme, su 'Cierra la puerta del baño al salir ¿sí?'. Dos segundos después, 'Claro'. Bueno. Ya se acabó, pensó ella. Pero no.
- ¿Kyoko?
- ¿Sí?
- Gracias por lo de anoche…
- No es nada…
- Para mí, sí…
Y salió por fin del baño, cerrando la puerta tras él.
Otra mañana más en la vida del matrimonio Hizuri / Tsuruga…
