DESPERTARES
La había sentido agitarse en sueños, 'Kyoko', la llamó. Ella abría y cerraba los ojos, intentando salir del sueño. Gritó. Él intentó despertarla, con una caricia y llamándola de nuevo, pero al fijar en él su mirada, ella se deshizo de su gesto con violencia y lo echó a un lado. '¡Déjame en paz!', le soltó. Dolió. Se sintió como una puñalada en el pecho. El dolor fue casi físico. Por el desprecio, por la ira que vio en sus ojos. Contra él.
Kyoko huye al cuarto de baño. Ren monta guardia ante la puerta, de un lado a otro y vuelta a empezar. ¿Qué demonios sucede? ¿Una pesadilla? 'Kyoko', la llama. Silencio al otro lado. Cuando al fin sale, está vestida. No lo mira. No le habla. '¿Kyoko?', la angustia en su voz no es fingida. Tiene miedo. Kyoko se va. Se va. Y no sabe por qué.
Ella agarra el bolso y las llaves. Él la detiene. Ella se zafa de él con una sola mirada. Odio. Él palidece.
- ¿Por qué? -dice Ren con un hilo de voz-. Dime al menos por qué te vas.
Ella se detiene, junto a la puerta abierta. Se gira un momento, solo para decirle con una voz fría y distante:
- Sé que eres Corn.
Y se va. Sale por la puerta y se va. Se va de su vida.
Ren siente cómo su mundo se rompe en pedazos.
