LA VERDAD, AL FIN

- Oh, vamos, Ren. La querías a ella y la dejaste escapar. Dime. Cuéntame cómo fue. Dime cómo fue tu primer amor. ¿La perseguiste? ¿O fue demasiado lista para ti? Ah, ya sé... Te reíste de ella. Igual que conmigo. Jugaste con las dos. ¿Jugaste con ella también, Ren?

- No, Kyoko… Me casé con ella.

Ella se paró en seco, congelada, donde mismo estaba. Inmóvil. Los ojos abiertos en la más absoluta sorpresa.

- ¿Qué? -acertó a decir.

- Llevo enamorado de ti casi un año y medio.

- No.

- Sí.

Los hombros de Ren caen. La tensión desaparece. Lo más importante ya ha sido dicho.

- Al maldito pollo le estaba hablando de ti…

- ¿Qué?

- Tú eres mi primer amor.

- ¿Eh?

- Tú eres esa chica… Siempre has sido tú.

- ¿Yo?

- Tonta… Estaba hablando de ti, y tú no te das cuenta…

- Pero Ren…, yo…

- Tú solo veías al senpai. Y yo mientras me inventaba excusas estúpidas para estar contigo.

- ¿Excusas?

- O dejaba que lo hiciera Yashiro…

- Yashiro…

- Y luego vinieron los hermanos Heel y casi me volví loco…

- Cain…

- Sí. Ni te imaginas lo que fue ser Cain…

- La oscuridad…

Ren alza la vista. Sí, ella lo sabe…

- Sí. Y tú me rescataste una y otra vez…

- ¿Y lo que me dijiste aquella noche?

- La verdad. La verdad que yo, Hizuri Kuon, no me atrevía a decirte -se lleva la mano al cuello, justo donde ella había dejado su marca-. Todavía la siento aquí ¿sabes?

Kyoko se sienta en la cama, sin fuerzas, abrumada. En su cabeza se repiten a cámara rápida todos esos momentos de los que está hablando Ren.

- ¿Y Guam?

- No podía dejarte en la playa con el corazón roto. Y di la vuelta. No podía explicarte por qué era rubio. Rubio y de ojos verdes. No podía decirte quién era. Hizuri Kuon. Pero tú viste a Corn. Así que improvisé. Lo sé. No debí haberte mentido. Pero tú querías detalles, querías saber cómo funcionaba la magia, y la mentira piadosa de un niño simplemente creció y creció. Más allá de mi control. Me vi a atrapado entre decirte que no era una criatura mágica, destrozando tu inocencia, o continuar con la ficción que comencé hace doce años. Cuando niños, era más fácil, Kyoko… Tú me mirabas con adoración en los ojos y yo volaba solo para hacerte reír…

Kyoko asiente, sin levantar la vista, perdida en el recuerdo de la infancia.

- ¿Y la maldición?

- La maldición era real. Otros eran los motivos, es cierto, pero te juro que no había reído francamente en años, como reí aquella tarde contigo… Liberaste mi corazón de la carga de la culpa y el remordimiento. Me liberaste para seguir mi propio camino, Kyoko… Para comenzar de nuevo…

- ¿Y luego?

- Y luego te robé un beso. Porque eso sería lo único que tendría de mi amor por ti. Tú, el miembro nº 1 de Love Me, con el corazón roto. Yo, Tsuruga Ren, el mayor personaje de ficción de los últimos tiempos. Un hombre roto. Una mentira andante. Eso era yo.