Gracias a todos por acompañarme en esta aventura.
Y también gracias por sus comentarios a los usuarios no registrados con los que no haya podido contactar.
Besotes mil.
No se pierdan el epílogo :)
EXPUESTA
- No quería verte. No quería hablarte. No quería ni pensar en ti. Huía. Me escapaba porque no quería enfrentarte. Me decía que cómo podía ser tan estúpida. Que cómo no me di cuenta antes. Que me habían vuelto a utilizar. Que te habías estado riendo de mí todo este tiempo… Te odié…
- Kyoko, yo…
Ella alza la mano, sin mirarlo, rogándole silencio.
- Te odié porque me habías hecho volver a sentir. Habías roto cada uno de mis candados, dejando expuesto mi corazón. Solo para volver a sufrir. Solo para romperlo de nuevo. Te odié sobre todo porque confié en ti. Me decía que tú nunca me harías daño. Que siempre habías cuidado de mí. Que siempre me habías tratado con afecto. Te odié porque me habías hecho pedazos. Porque me habían vuelto a romper. Y esta vez no podría recuperarme…
Kyoko suspira, y continúa.
- Siempre he sabido que cargas con tus propias sombras. Que hay una oscuridad en ti que te atormenta. Pero eso no me asusta, puedo enfrentarlo. Puedo ayudarte... -Ren ahoga una exclamación-. Mi miedo era otro… Me aterrorizaba la idea de exponer mi corazón para volver a ser destrozado. Pero hiciera lo que hiciera, una y otra vez, siempre estabas ahí. En mis peores momentos, siempre estabas a mi lado. Es mi senpai, me decía, claro que se preocupa por mí... Y me engañaba constantemente, porque si le ponía otro nombre a lo que sentía por ti, era darte el poder de hacerme daño. Pero ya ves -ríe, una risa triste y amarga-, no hubo forma. Desde el mismo momento en que supe que tendrías que irte del país, me ofrecí voluntaria para el papel de esposa…
- Kyoko… -se sienta de nuevo, esta vez junto a ella, pero sin tocarla. Las lágrimas empiezan a correr por sus mejillas, suavemente.
- Así que no digas que no sé que es doloroso fingir que finges amar, Kuon. Yo lo sé muy bien… No he hecho otra cosa últimamente…
Ren le sonríe con tristeza, secando con sus manos las lágrimas de Kyoko. Apoya su frente en la suya.
- Parece que no hacemos otra cosa que hacernos daño, Kyoko…
- No…
- ¿Me perdonas? ¿Por todo?
- Hmm. Te perdoné desde 'Me casé con ella'… Yo…, yo no sabía que te sentías así… Que estabas sufriendo por mí… Perdóname…
- No, Kyoko, no hay nada que perdonar…
Él lleva sus manos a sus mejillas, y se aleja lo justo para mirarla a los ojos.
- ¿Podemos empezar de nuevo?
- ¿Empezar de nuevo?
- Sí.
- ¿Cómo?
- Kyoko… Cásate conmigo…
- Tonto… Ya estamos casados…
- Ah, no… No me quites eso… Eso sí que no… Nos saltamos todo el proceso. No fuimos novios, no hubo una proposición formal, conmigo de rodillas y todo eso… -Kyoko ríe en voz alta-, tampoco tuvimos ceremonia… Y yo, escúchame bien, Hizuri Kyoko, -le dice mientras la toma por la cintura para sentarla en su regazo. Ella lanza un gritito de sorpresa-, yo quiero contigo una boda por todo lo alto… Que al mundo no le quepa duda de que nos casamos enamorados. Que el mundo sepa que yo te quiero y que tú me quieres.
Kyoko ríe de nuevo y estaba a punto de decir algo, pero la boca de Ren se lo impide…
Ah, los besos de amor… ¿Qué te puedo decir que no se haya escrito ya? Los besos de amor son mágicos. El mundo se detiene y en un solo instante vives la eternidad.
Y entre beso y beso...
- Kuon…
- Dime, mi vida.
- Sabes qué día es hoy ¿verdad?
- 14 de febrero… Día de los Enamorados…
- Ajá…
- ¿Y?
- Ah, bueno… Para que apuntes la fecha.
- ¿Por?
- No hemos tenido… -y se acerca a su oído para susurrarle- nuestra noche de bodas…
- Ah -Kuon se quedó con la boca abierta. ¿Estaba Kyoko dando a entender lo que él estaba pensando?-. ¿Eh?
- Oh, vamos, Ren… No me hagas decirlo. A mí estas cosas me dan vergüenza…
Ren sacude la cabeza para salir de su estupor, reaccionando.
- No te preocupes, Kyoko… Mi vida, mi luz, mi amor, mi todo… -dice mientras con cada palabra la besa suavemente en los labios-. No te preocupes, porque después de esta noche ya no te darán vergüenza…
- ¡KUON!
