EPÍLOGO
La pequeña, de ojos verdes, como los de su papá, iba sentada en el asiento trasero del coche, con la espalda recta, tal y como le habían enseñado, y el cinturón de seguridad abrochado.
- ¿Estás emocionada? -dice su padre, echándole un vistazo por el retrovisor.
- Muchísimo, papá…
- Es una ocasión importante. Nos reuniremos todos por primera vez en mucho tiempo…
- Sí, papá. Lo sé. ¿Crees que les gustaré?
- Claro que sí. Y ellos a ti. Ya lo verás. Eras muy pequeñita la última vez que te vieron.
- Vienen de Faran-Fera-Fran-cia… Francia, ¿verdad?
- Francia, sí, muy bien, Koko-chan. Y los tíos Johnson vienen de Estados Unidos, como los bisabuelos. A los tíos Hizuri ya los conoces.
- Pues claro, papá… Viven a tres casas de nosotros…
- Ajá… Pues ya que sabes tanto… ¿Me puedes decir cuántos primos tienes?
- Puff, papá… Espera… -la pequeña empieza a contar con los dedos-. La tía Nanami tiene dos y está esperando la cigüeña otra vez. La tía Saika me has dicho que tiene ¡cuatro hijos! Y luego están los gemelos Kaito y Keizo, y Harumi, que es también mi mejor amiga, papá… -el padre sonríe. Como si no lo supiera…-. Así que son… diez.
- Doce.
- Conmigo y Nii-san, sí.
- Mamá ha ido a recogerlo al colegio. Nos veremos directamente en la fiesta.
- Sí, papá.
El silencio dura tres minutos. Demasiado largo para una cría de seis años.
- Papá…
- ¿Sí?
- No, nada…
- Vamos, dime…
- Bueno… Yo quería preguntar una cosa…
- Dispara.
- Yo quería saber por qué los abuelitos tienen tres fiestas de aniversario de bodas. La gente se casa una vez ¿verdad?
Muy buena pregunta…
Sí, sus padres celebraban tres aniversarios al año. Su niña era demasiado pequeña para entender la enredada historia de amor de sus abuelos. La primera boda, falsa, pero absolutamente legal, en el Registro Civil. La tercera, una renovación de votos y llena de la pompa nupcial pertinente. Pero la segunda… No había forma de que él le dijera a su pequeña la razón por la que sus padres celebraban 'ese' segundo aniversario… Ni loco… No podía decirle que su segundo aniversario fue su verdadera noche de bodas… Y que exactamente nueve meses más tarde, nació él…
- Koko-chan…
- ¿Sí, papá?
- Mejor que te contesten eso los abuelos…
