—Hope—
Día III
Resumen: Heridos y con la muerte en los talones, a Elfman solo le queda tener esperanza por no poder a esa mujer.
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"Los miembros de Fairy Tail nunca pierden la esperanza".
Esas palabras las tenían todos tremendamente gravadas en su mente. En su cuerpo probablemente. Era esa clase de gremio que no se rendía y continuaba hacia delante sin perder nada de esperanza por ello.
Por eso mismo, cuando sus manos la sujetaron con tanta ternura fue como si su corazón bombeara en busca de esa esperanza. Era tan condenadamente frágil. Parecía que estaba rota o que la rompería de no ser así.
Pero él no tenía fuerza. Sus heridas eran tan terribles como las de ella. La diferencia es que él si mantenía la consciente, ella no. El riesgo de perderla le provocaba un nudo en el estómago. La mínima idea le revolvía hasta el alma.
Arrastrando los pies, se decidió a sí mismo no perder la esperanza. Al menos, ella se salvaría. Solo esperaba que ningún otro enemigo decidiera interponerse en su camino. Desgraciadamente, no podría con él. Por mucho que le pesara.
Pero que él muriera era algo que no podía evitar, sin embargo, nunca permitiría que ella muriera por su culpa.
—¡Mira! — gritó cuando vio el campamento ante sus ojos. Ever tembló contra su cuerpo, magullada.
Su hermana se volvió para verle. Con la boca abierta, corrió hacia ellos. Elfman no se sostuvo más y cayó de rodillas.
—¡Ahora mismo te trataré! — indicó Mira cargando con el botiquín. Elfman negó.
—Ella primero. Salva a Ever— gruñó.
Y luego todo fue oscuridad.
No supo cuanto tiempo estuvo inconsciente. La fiebre le provocó pesadillas y en todas ellas, Ever moría de muchas formas distintas, a cual más tétrica y dolorosa. Incluso la fiebre le mostró como la mujer era violada antes sus ojos, sin poder evitarlo, mientras gritaba su nombre sin cesar.
Elfman despertó, clavando los ojos en el techo algo borroso. Cuando la vista se le controló, giró a su alrededor. Vio a sus hermanas inclinadas sobre una mesa, enrollando vendajes con el rostro serio. No pudo ni mover los labios para hablar, pero sonrió de verlas seguras.
Algo se removió a su lado con un quejido de dolor que llamó su atención. La mujer que había ocupado parte de sus pesadillas estaba ahí, vendada y cubierta de ungüentos para sus cuidados. A salvo.
Tener esperanza había servido de algo. De mucho más bien. Ella estaba a salvo, en el campamento. Viva.
No había muerto en sus brazos.
Las lágrimas resbalaron por sus mejillas silenciosamente, mordiéndose el labio inferior.
También era de hombres llorar.
Y tener esperanza.
n/a
Bien, hoy sí a tiempo, yey. Está basado en la escena de la isla, cuando Elfman aparece con Eve en brazos. Algo cambiada la cosa, pero de ahí salió la idea nwn.
