Disclaimer : Todos los personajes tienen dueña (JK-soymultimillonariayeneuros-Rowling ¿Quién más?), excepto claro, los que mi imaginación concibió y yo los tomé prestados a todos un rato para desahogar esta locura.
Aquí les dejo la cuarta entrega XD, que la disfruten
Capítulo 4
El fin de semana pasó volando y sin problemas, como Ron estaba castigado por tres fines de semana consecutivos y ese había sido el primero, Harry se fue con Ginny al paseo a Hogsmeade y regresaron más temprano de lo habitual para que la castaña no se sintiera sola. Ella había cumplido su objetivo de no asomar la nariz durante todo ese tiempo de la torre de Gryffindor y esperaba que la respuesta que había enviado a Zabini cortara de tajo cualquier intento del Slytherin de acercarse nuevamente a ella.
-Herm, después de Transformaciones tenemos una hora libre antes de Defensa Contra las Artes Oscuras… ¿tienes pensado ir a la biblioteca o a algún otro lugar?-Le preguntó Ron nervioso la mañana siguiente poco antes de salir de la sala común rumbo al Gran Comedor a desayunar.
-No, realmente no. Este fin de semana me sirvió bastante para adelantar las tareas pendientes, la verdad es que pensaba ir a la orilla del lago a respirar un poco de aire fresco después de mi encierro involuntario… ¿Por qué lo preguntas?.¿Necesitas algo?-le contestó pensando que el pelirrojo –como siempre-iba a pedirle ayuda en alguna tarea.
-No…bueno…si. La verdad es que no necesito nada de la escuela, más bien necesito hablar contigo…entonces… ¿podemos vernos a la salida de Transformaciones?-musitó con las orejas rojas como jitomates y apretando las mangas de su túnica compulsivamente, ante la divertida mirada de Harry que le daba pequeños codazos para alentarlo a seguir.
-Claro, nos vemos a la salida-respondió Hermione intuyendo sus intenciones. Ron, por fin, le iba a declarar su amor, estaba segura de eso, lo que no tenía muy claro es lo que le respondería; además de aprovechar el tiempo para poner en orden sus clases, había vuelto a pensar en todo lo ocurrido con Zabini y nuevamente, había llegado a la conclusión de que nada entre ellos era posible, y que si Ron se decidía a hablarle, lo aceptaría sin vacilar, pero ahora, que sospechaba que el momento había llegado, la duda de si era lo correcto volvía a oprimirle el pecho. Pero no había marcha atrás, haría lo que tenía que hacer y al diablo con Blaise Zabini y sus estupideces.
Salieron por el hueco del retrato rumbo al Gran Comedor, Harry y Ron iban delante de ella que se había rezagado un poco acomodándose la túnica, cuando de repente, al pasar por la puerta de un aula vacía, sintió un tirón en el brazo y la corriente eléctrica que ya le era familiar, pero antes de que pudiera musitar algo, Zabini había cerrado la puerta y le había lanzado un hechizo silenciador y por las dudas, uno que había hecho desaparecer el picaporte.
-Granger...¿Se puede saber porqué no quieres hablar conmigo?-su tono era duro y frío, pero sus ojos reflejaban una ansiedad y una angustia palpable.
-¡Suéltame Zabini!.¡No tienes ningún derecho a hacerme esto!.¿Pero quén te has creído que eres para jalonearme y traerme aquí?-replicó ella controlando el temblor que se había apoderado de sus piernas y soltándose de su mano que parecía una zarpa alrededor de su brazo.-Creo que fuí muy clara en mi respuesta, NO-QUIERO-VERTE ¿es eso muy difícil de entender?-farfulló molesta.
-Pues dá la casualidad que yo sí quiero verte y hablar contigo y no me dejaste otra alternativa que hacerlo a mi manera, disculpe su majestad si le parecieron bruscos mis modales, pero no me gusta que me ignoren así Granger -repuso mordazmente.
-Zabini, déjate de ironías¿Quieres? voy a ser muy clara contigo y espero que esta vez lo entiendas y este absurdo se termine: no tenemos nada que hablar, no hay nada que averiguar, entre tú y yo no pasó nada, me pediste un beso como pago y eso hice. Punto. Cada quien tiene su vida y un camino que seguir, caminos que no se han cruzado ni se cruzarán nunca. ¿Entiendes? Ahora¿Puedes hacer el favor de dejarme salir de aquí?-dijo cruzándose de brazos y evitando su mirada que la estaba taladrando sin piedad.
-¿Y si te digo que estás equivocada?.¿Que cada vez que me miras me olvido de quien soy y dónde me encuentro?.¿Si te digo que te sentí vibrar en mis brazos cuando nos besamos?.¿Y que cada vez que te toco siento algo que no sé como jodidos explicar?.¿Que nuestros caminos se han cruzado irremediablemente y que ni yo mismo sé cuando comenzó pero no puedo dejar de pensar en ti y de extrañartecuando no te veo? -soltó a bocajarro-Dime tú, que eres la experta¿A que crees que se deba eso?-bufó enojado tomándola por los hombros y obligándola a mirarlo a los ojos.
-N-no lo sé-murmuró ella a media voz y con los ojos brillantes por las lágrimas que estaba conteniendo-Te lo suplico, déjame salir…no me tortures más…-El Slytherin sintió un nudo en la garganta al verla a punto de llorar y decidió darle algún tiempo para que asimilara lo que acababa de decirle, porque nunca imaginó que le soltaría todo lo que sentía tan precipitadamente.
-Está bien Granger, voy a dejarte ir-susurró soltándola lentamente-pero quiero que sepas que estoy dispuesto a TODO ¿comprendes? a TODO si lo que te he dicho significa algo para ti y lo que tienes es miedo a enfrentarlo-agregó tomándole la barbilla y sacando su pañuelo para enjugar sus llorosos ojos-Esperaré el tiempo que creas necesario Granger, pero que no sea mucho, la paciencia no es mi mejor cualidad-diciendo esto, dejó el pañuelo en su mano y depositando un suave beso en ella, dió media vuelta, abrió la puerta y salió dejando sola a la atribulada Gryffindor.
°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°
-¡Herm!. ¿Dónde estabas? Te perdimos de vista casi cuando salimos de la sala común–preguntó Harry al verla llegar al Gran Comedor; no le había pasado desapercibido que Zabini había llegado unos minutos antes y que ella lucía como si acabara de llorar.
-Es que…olvidé mis apuntes de Transformaciones y me acordé casi al salir. ¿Qué hay de desayunar?-dijo cambiando el tema con una fingida sonrisa a su amigo que la escrutaba con sus verdes ojos tratando de descubrir algo.
-Ultimamente estás muy distraída Herm...-agregó Ron-¿Tienes algún problema?-preguntó engullendo un bocado de hot cakes con miel.
-No…todo está bien…me preocupan los EXTASIS ¿se dan cuenta que son los exámenes más importantes de nuestra preparación? No sé que haría si reprobara alguno y no me permitieran estudiar la carrera que he elegido-respondió tratando de sonar como la Hermione de antaño, solo preocupada por aprobar el curso.
-¿Tú reprobar? Vamos Herm, eso déjalo para Harry o para mí, tú eres la bruja más brillante de nuestra generación y yo…digo…Harry y yo estamos muy orgullosos de tí-Intervino Ron y volvió a ponerse rojo hasta las orejas. Hermione no pudo evitar sentir un gran cariño hacia él y en un arrebato, le acarició suavemente la mejilla. Gesto que no pasó inadvertido para Zabini que en ese momento tomaba jugo de calabaza y no pudo evitar soltar la copa que cayó estrepitosamente en la mesa de Slytherin salpicando a sus compañeros y provocando que más de uno de las demás mesas voltearan a ver que había sucedido. Ignorando las recriminaciones de sus compañeros, tomó su mochila y salió a grandes zancadas del comedor, con Kathian detrás suyo.
-Vaya, parece que la serpiente no amaneció hoy de muy buen humor ¿verdad?-se burló Ron y Hermione le dirigió una media sonrisa. El detalle de que Kathian Lowell saliera detrás de Zabini le había provocado un nudo inexplicable en el estómago.
Durante la clase de Transformaciones Hermione comenzó a ponerse nerviosa…había quedado de pasear con Ron en cuanto ésta terminara, ella sabía perfectamente cuál era el motivo de ese paseo y ahora más que nunca quería que esa plática ya hubiera sucedido, quería ser ya la novia de Ron y así poner un escudo más fuerte contra las pretensiones de Zabini. No iba a pensar ni un momento en lo que el Slytherin le había dicho en el aula vacía, no iba a sacar conclusiones ni a imaginarse soluciones. Simplemente, iba a borrar de su mente esos recuerdos e iba a ser feliz con Ron, el hombre a quien siempre había amado.
Cuando la clase terminó, Harry se despidió de sus amigos deseándole por lo bajo buena suerte a Ron y fue a buscar a Ginny quien también tenía tiempo libre y habían quedado de verse en el jardín de los invernaderos. Ron y Hermione se dirigieron a los terrenos del castillo. Era la primera vez que realmente estaban a solas y en otro plan que no fuera el estudio, por lo que ninguno de los dos sabía muy bien como comportarse con el otro. Definitivamente, era mas fácil pelear con él pensó ella.
-Este-e ¿Te parece bien si nos sentamos aquí Herm?-preguntó Ron bajo la misma haya donde había ocurrido el percance con Zabini unos días atrás.
-Si…me parece bien-accedió ella procurando no pensar en nada más que en el chico que tenía a su lado.
Se quedaron unos minutos contemplando la superficie del lago y viendo como unos alumnos de primero arrojaban trozos de tostadas a él y como al poco tiempo desaparecían atrapados por los tentáculos del calamar gigante que habitaba ahí.
-Herm-dijo Ron suspirando audiblemente y volteando hacia ella-sabes que no soy muy bueno para expresar mis sentimientos, y tampoco con las cosas románticas que les gustan a ustedes…pero te quiero, te he querido desde siempre…quiero estar contigo y formar parte de tu vida ya no como tu amigo, sino como tu pareja…eres lo más importante para mí y te prometo hacer hasta lo imposible para verte feliz… ¿Quieres...quieres ser mi...novia?-concluyó rojo como un jitomate y tomando la mano de la chica que sonreía dulcemente.
-Ron…te quiero así como eres, conmigo no necesitas aparentar nada, porque nos conocemos desde hace mucho y hemos pasado por muchas cosas juntos… tú también eres muy importante para mí...y...sí…acepto ser tu novia…-contestó ella ruborizándose.
-¿De verdad Herm?.¿Aceptas?.¡Qué feliz me haces amor!-dijo con una amplia sonrisa y abrazándola con ímpetu. Hermione sonrió también y correspondió al abrazo del pelirrojo. Ya estaba hecho, ya era su novia y la serpiente había quedado atrás, ahora sólo importaban ella y Ron y lo demás era el pasado que debía quedarse enterrado en lo más profundo de su alma.
Sintió los labios del Gryffindor acercarse poco a poco a los suyos y se preparó para sentir una bomba atómica detonar en su interior... pero no sucedió. No lo entendía, Ron era tierno y gentil y la besaba con delicadeza, pero sus labios no le transmitían nada, no sentía lo mismo que había sentido con… ¡No! No iba a pensar en él. Eran los nervios, se dijo, había esperado mucho tiempo para que esto sucediera y era su primer y ansiado beso, el que había visto muchas veces en sus sueños y que ahora era una hermosa realidad…tal vez era tanta su emoción que por eso no sentía nada con esos labios tibios sobre los suyos, con esa lengua jugueteando con la suya explorando y descubriendo cada rincón de su boca…todo era cuestión de tiempo, resolvió no muy convencida y se abandonó en los brazos de su novio.
°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°
-¡Blaise espera, no camines tan rápido!-gritó Kathian que lo seguía sin aliento, pues el chico no se había detenido ni un momento desde que abandonara el Gran Comedor rumbo a las mazmorras de Slytherin y ella no había podido alcanzarlo para que supiera que iba detrás de él.
-¡Kathian!.¿Qué carajos haces aquí?.¿Por qué me sigues?-preguntó enfadado deteniéndose repentinamente y fulminándola con la mirada.
-D-d-discúlpame Blaise…solo quería...saber si necesitabas algo, pero si te molesto, me voy…-respondió ella recuperando el aliento y desconcertada por la forma en que le había hablado.
-No…no Kat, discúlpame tú a mí, no debí ser grosero contigo…es solo que no me esperaba verte aquí…ven, siéntate...estás muy agitada-la tomó del brazo y se dirigieron a las escaleras que conducían a las mazmorras.
-Blaise… ¿Qué te pasa? Hace varios meses que te noto distinto…como ausente… ¿tienes algún problema en tu casa?.¿O aquí en el colegio?-preguntó.
-No Kat, no es nada…pero te agradezco mucho que te preocupes así por mí-respondió dándole un pequeño apretón en la mano que ella aprovechó para detenerla y enlazarla con la suya.
-No tienes nada que agradecer Blaise y voy a ser directa contigo porque sé que ya lo sabes y no puedo seguir callando más tiempo. Te quiero con toda mi alma, haría cualquier cosa por tí porque te amo… ¿puedes dame la oportunidad de demostrártelo?-pidió acercando su rostro al de él que se quedó anonadado por la repentina declaración, y reaccionando rápidamente cuando sintió que los labios de ella buscaban los suyos, se separó de prisa poniéndose de pie.
-Kat…yo…no me esperaba esto…me siento halagado de que me quieras en esa forma pero…-se detuvo sin valor para continuar, era muy difícil decirle que alguien más ocupaba su mente y su corazón, no quería herirla, el hecho de que le pareciera tonta y simple no significaba que pudiera jugar con sus sentimientos y regodearse rompiéndole las ilusiones.
-¿E-e-es alguien más?.¿Por eso no puedes decírmelo?.¿Estás enamorado de otra?-inquirió tristemente y Blaise no se sintió con fuerza para decirle la verdad.
-No…no es eso Kat…son...otras cosas…algo que debo cumplir dentro de pocos meses y que no me va a permitir tener una vida tan apacible como yo pensaba…la verdad es que no quisiera arrastrarte conmigo mientras yo no definiera bien mi situación y eso puede llevarme mucho tiempo porque no es fácil renunciar así como así a algo que es costumbre ineludible en mi familia y que implica peligro constante…-Dijo lo primero que se le vino a la mente, esperando que la chica desistiera de su amor por él y lo olvidase, si le planteaba lo que sería su vida al lado de un mortífago seguramente ella se asustaría y preferiría pasar de su lado sin arriesgarse, aunque era una Slytherin, en su familia no había habido nunca uno solo y estaba seguro que la sola mención de ellos como parte de su posible futuro cortaría de tajo con sus deseos.
-Lo-lo entiendo Blaise, sé que no puedes rehuír de esa responsabilidad…pero te dije que estoy dispuesta a todo por ti…no me importa que tan arriesgada sea tu misión o tu vida futura, quiero estar contigo…por favor-reiteró con lágrimas cayendo silenciosamente por sus mejillas.
-No Kat…no sería justo de mi parte empujarte a algo tan peligroso… compréndeme por favor…no puedo-replicó él nervioso y tomó su mochila para seguir su camino.
-Está bien Blaise…pero por favor, prométeme que lo pensarás ¿si?-cedió ella secándose las lágrimas con la manga de su túnica.
-Te lo prometo Kat…nos vemos después…cuídate-se despidió acercándose para darle un beso en la mejilla pero ella volteó rápidamente y sus labios se unieron por unos instantes dejándole una radiante sonrisa en el rostro mientras que él se marchaba a toda prisa.-No sé quien es ella Blaise, pero te juro que lo voy a averiguar y la voy a quitar de en medio…tu discurso de los mortífagos casi me convence, pero te quiero para mí y voy a destruír a quien se interponga-Pensó mientras lo veía alejarse.
°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°
Esa noche, cuando Hermione subió a su dormitorio después de pasar unos agradables momentos junto a Ron en la sala común, buscó en las bolsas de la túnica del colegio su varita para guardarla en el cajón de su mesita de noche, y encontró el pañuelo que Blaise había utilizado para secar sus lágrimas. Tenía un escudo bordado en una de sus esquinas, sin duda, de la familia Zabini y unas pequeñas "BZ" entrelazadas debajo de él.
Sin poder evitarlo, se derrumbó en su cama llorando angustiosamente estrujando el pañuelo contra su pecho. No tenía caso que se lo negara a sí misma, estaba enamorada del Slytherin. Se sentía querida y protegida al lado de Ron, igual que al lado de Harry, como si fuera su hermana...pero no era nada parecido a lo que había experimentado al estar entre los brazos de Zabini…con él se sintió deseada como mujer, los labios del Slytherin le descubrieron una pasión desconocida y fascinante… ¿Por qué habían cambiado tanto sus sentimientos?.¿En qué momento había dejado de ver a Ron como su pareja para verlo de nuevo como su mejor amigo, casi su hermano?.
Recordó con pena la triste mirada de Ron cuando rehusó disimuladamente un beso de buenas noches volteando a ver como llegaban Harry y Ginny para acto seguido, retirarse a su dormitorio con solo un "hasta mañana pecosito" por toda despedida.
No era justo que le hiciera eso a Ron, él la quería sinceramente y sentía que lo traicionaba cuando se abrazaban y su mente volaba presta al recuerdo de los brazos del Slytherin. Se recriminó mentalmente por su falta de carácter y por haber permitido que las cosas llegaran a tanto. Pero no más, decidió que no derramaría una sola lágrima más por Blaise Zabini, ella era Hermione Granger y ese tipo de cosas no deberían afectarle de esa forma, no iba de acuerdo a su temperamento racional el portarse como una tonta enamorada de un imposible lloriqueando por los rincones, teniendo al lado al hombre de su vida.
Tomó el pañuelo, y a punto de lanzarle un incendio con su varita, lo pensó mejor y lo guardó en el fondo de su baúl, junto con todos los recuerdos que no consentiría que volvieran a ella.
°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°
Al día siguiente, antes de salir de su dormitorio, respiró profundamente y posando en sus labios una radiante sonrisa, resolvió que en adelante iba a convertirse en la mejor novia del mundo, la que Ron (es decir su pecosito) merecía. Bajó a la sala común donde ya la esperaban Harry, Ginny y Ron.
-¡Buenos días amor!-saludó alegremente depositando un beso en los labios del Gryffindor.
-¡Vaya Herm!.¡Pero qué contenta amaneciste hoy! Creo que mi hermanito se decidiera ayudó a traerte de regreso de estos meses que estuviste como ausente ¿verdad?-Dijo Ginny con una sonrisa pícara sentada en el regazo de Harry.
-Así es Gin, la verdad es que le estaba dando su tiempo, y si no me hubiera hablado pronto, lo habría estrangulado-contestó sonriente abrazando al pelirrojo.
-No lo dudo amor, a veces eres demasiado impulsiva-Sonrió Ron volviendo a besarla.
-Bueno tortolitos, yo creo que mejor nos vamos-Apuntó Harry-hemos de tomar los sagrados alimentos matutinos antes de dirigirnos a nuestra temprana tortura con la serpiente mayor-finalizó dramáticamente y se ganó un cariñoso pellizco de parte de su novia.
Salieron por el hueco del retrato tomados de la mano y aún sonrientes rumbo al Gran Comedor. Al llegar se dirigieron a la mesa de Gryffindor y para nadie de los presentes pasó inadvertido que Hermione Granger y Ron Weasley llegaban tomados de la mano, y los cuchicheos no se hicieron esperar.
-Hermione...¿es verdad lo que mis ojos están viendo?-inquirió Parvati Patil ansiosamente sin perder de vista sus manos entrelazadas.
-Así es Parvati, Herm y yo somos novios-Contestó el pelirrojo y galantemente ayudó a la chica a sentarse a la mesa (Hermione tomó la precaución de sentarse de espaldas a la mesa de las serpientes, no iba a permitir que NADIE interrumpiera sus atenciones hacia su pecosito).
-¿Y desde cuando? Porque si no mal recuerdo hace poco se pelearon ¿o no?-preguntó Lavender Brown al lado de Parvati arqueando las cejas y sonriendo maliciosamente.
-Desde ayer Lavender y bueno, puede ser que nos hayamos peleado unas cuantas miles de veces ¿verdad pecosito? Lo importante es que nos conocemos y aceptamos como somos y no nos importa lo que piensen los demás-replicó Hermione frunciendo el ceño, y dando por zanjado el interrogatorio, sirvió una generosa ración de huevos con jamón a su novio que la miraba embelesado.
-Vaya…parece que por fin el pobretón y la sangre sucia se han enrollado, yo siempre dije que terminarían juntos…son tal para cual-siseó Draco desde la mesa de Slytherin y volteó a ver a Blaise que había palidecido en cuanto observó que SU Hermione llegaba de la mano de la comadreja.- ¿Te pasa algo Blaise? Te has puesto pálido-añadió al ver el descompuesto rostro de su amigo.
-No dormí bien Draco, eso es todo-Argumentó con la voz densa por el enojo que sentía como una pesada piedra cayéndole sin piedad en el estómago.
-La verdad es que Weasley no es tan tonto…de un tiempo para acá la sangre sucia se ha puesto muy…apetecible. ¿No te parece Blaise?-masculló mirando lascivamente a Hermione sin perder de vista las reacciones de Zabini. El, al igual que Kathian y varios Slytherin habían notado cambios en su compañero y Draco no era tonto, conocía a su amigo desde niños y estaba seguro que esos cambios eran a causa de una mujer y no debía ser cualquiera…nunca lo había visto realmente enamorado y una corazonada le decía que ahora lo estaba y él tenía que averiguar quien era la que había podido hacer caer de esa forma a su escurridizo amigo.
Si sus sospechas eran ciertas y Blaise se había enamorado de la sangre sucia, iban a tener muchos problemas…pero también podría significar el pase automático (sin necesidad de la terrible ceremonia de iniciación) a las filas de los mortífagos. Entregar en bandeja de plata a la mejor amiga del niño dorado de Dumbledore les abriría significativamente el camino para ganarse la confianza del Lord Oscuro.
Si…jugaría bien sus cartas y le demostraría a su padre que no era ningún cobarde y podía con cualquier misión que su Señor le encomendara. Aunque le remordía un poco saber que le causaría dolor a su amigo; pero seguramente él no se encontraba en su sano juicio cuando decidió encapricharse con la sangre sucia ¡por Merlín! No quiso ni imaginar lo que dirían sus padres si lo supieran. Tenía que sacarlo de su error, pero sabía que si le llevaba la contra y se oponía abiertamente, Blaise terminaría alejándose por completo de él y eso no le convenía, así que sin perder su temperamento Malfoy, iba a "entender" el absurdo enamoramiento de su amigo y si podía iba a "ayudar" a que consiguiera a la chica.
-¿Hmm?.¿Dijiste algo Draco?-Se volvió a su amigo con la mandíbula tensa echando fuego por los ojos.
-Si…te decía que Granger se puso muy apetecible…me pregunto si costará mucho trabajo llevársela a…-.
-¡No te atrevas Malfoy!-bramó Blaise con los puños apretados y los ojos como carbones encendidos.
-Blaise… ¿Qué te pasa?.¿De cuando acá defiendes a la sangre sucia?.¿Y desde cuando me llamas "Malfoy"?-resopló Draco con indignación mirando ceñudo a su amigo.
-Perdóname Draco…estoy muy nervioso…a ti sí puedo decírtelo porque lo hemos platicado varias veces…estas vacaciones voy a hablar seriamente con mis padres…no quiero unirme al Lord-musitó recomponiendo el tono y desviando la conversación aunque sus ojos seguían lanzando cuchillos hacia cierto pelirrojo sentado en la mesa de los leones.
-Pero Blaise ¿estás loco?.¿Sabes a lo que expones a tus padres con tu negativa? Conoces perfectamente el temperamento del Lord…una traición la cobra muy caro. ¿Por qué insistes en lo mismo?-Bufó Draco exasperado llevándose una mano a la frente.
-Mira, esto no podemos platicarlo aquí, es demasiado peligroso; solo te diré una cosa: estoy decidido a no unirme a Voldemort aunque tenga que esconderme para que no me encuentre ¿entiendes? y ni tú ni nadie me harán cambiar de opinión…y ahora vámonos, tenemos clase con tu padrino y no conviene llegar tarde-contestó jalando a Draco para que lo siguiera. Pero el Slytherin advirtió que "casualmente" Granger y su novio iban delante de ellos tomados de la mano.
-¡Pero mira nada más Blaise!.¡La comadreja y la sangre sucia derrochando amor!.¡Qué escena más romántica!.¿No te parece?-Se burló Draco señalando despectivamente a los Gryffindor.
-¡Y el hurón saltarín y su mascota destilando veneno!.¡Madura Malfoy!.¿No tienes algo mejor que hacer que cotillear como mariquita con tu "amiguito"?-gruñó Ron volviéndose a ellos, soltando la mano de Hermione y adelantándose hasta quedar frente a Draco. La considerable estatura del pelirrojo saltó a la vista cuando quedó junto al rubio que instintivamente retrocedió unos pasos sin perder su gesto de altivez y repulsión.
-Ron ¡vámonos! No vale la pena escucharlo-Hermione se apresuró a tomar de nuevo la mano de su novio, porque sentía la enfurecida mirada de Zabini sobre ella y quería desaparecer cuanto antes.
-Anda comadreja…hazle caso a tu novia-siseó Blaise entornando los ojos con furia-Por cierto…te felicito…solo asegúrate de que realmente esté contigo por amor y no por lástima…-añadió con sorna acribillando a la chica que se había puesto mortalmente pálida por la osadía del Slytherin.
-¡Tú que sabes idiota!.¡Y no te metas con ella o ya sabes a lo que te atienes!-bramó el Gryffindor empujándolo del pecho con ambas manos.
-¡Puede que sepa más que tú estúpido cretino! Y ya sé como te gusta arreglar las cosas, escudándote con tus "amiguitos" ¿no Weasley?.¡Bajo las faldas de tu novia y entre los pantalones de Potter!-Gritó furioso enfrentando al pelirrojo y devolviéndole el empujón.
-¡Repite eso desgraciado!.¡Maldito hijo de…!-Vociferó Ron sacando su varita, dispuesto a fulminar al Slytherin. Al ver lo que estaba a punto de pasar, Hermione entró en pánico.
-¡No Ron!.¡No lo hagas!-chilló ella arrebatándole la varita y dando media vuelta, echó a correr rumbo al aula de Defensa Contra las Artes Oscuras.
-Tu novia te acaba de salvar el culo comadreja, dale las gracias…no es mi estilo atacar a un infeliz desarmado. Anda, corre tras ella y recuerda lo que te dije-murmuró sarcástico sacudiéndose las solapas de la túnica con desdén.
Ron le lanzó una última mirada furiosa y salió detrás de Hermione.
-Blaise…¿A que te referías cuando le dijiste a Weasley que se asegure de que Granger lo ama?.¿Acaso sabes algo que yo no?-Preguntó Draco suspicazmente y Blaise palideció, se había olvidado por completo que su amigo estaba aún ahí.
¡¡Hola!!
Antes que nada, quiero dar las gracias a fosi07 por su review (Gracias linda! no tuve manera de responder a tu review, pues lo dejaste anónimo, pero aquí va mi agradecimiento por tu mensaje) y también a basicidea por agregarme a su lista ;) mil gracias también linda.
Agradezco también a aquellas (os) que leen sin dejar review. A veces el tiempo no nos ayuda para escribir un comentario -a mí me sucedió muchas veces- pero no significa que no estamos ahí y eso es lo importante. Para ellas (os) lectores anónimos...¡Gracias!
Bueno, pues no me resta más que decirles que los veo el próximo jueves, en la misma página, en el mismo fic y con un nuevo capítulo. Cuídense mucho. Gracias por leer. Un beso.
