Disclaimer : Todos los personajes tienen dueña (JK-soymultimillonariayeneuros-Rowling ¿Quién más?), excepto claro, los que mi imaginación concibió y yo los tomé prestados a todos un rato para desahogar esta locura.
Aquí está, un nuevo capítulo para ustedes
Capítulo 5
Durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, Blaise estuvo más distraído que nunca. Dió las gracias a Merlín que la clase fuera solo teórica, porque no se sentía con ánimos de practicar ningún hechizo que no sirviera para torturar a un pelirrojo Gryffindor sentado dos mesas delante de ellos. No podía creerlo, después de que prácticamente le hubiera declarado su amor a Hermione, ésta se refugiara en los brazos de esa asquerosa comadreja.
Sabia que su relación no iba a ser fácil, tenían que enfrentarse a muchas trabas, pero le hería enormemente que la chica lo ignorara de esa manera tan cruel y desdeñosa. El le había abierto sinceramente su corazón y ella le pagaba de esa forma, lanzándose a los brazos de otro. Los celos le ardían como lava hirviendo en el estómago, tenía que hablar con ella y averiguar porqué jodidos lo rechazaba sin darle ni siquiera una oportunidad.
Escribió rápidamente un mensaje en un trozo de pergamino y se aseguró de dejarlo caer en el regazo de la chica al pasar rumbo a la salida al término de la clase. Hermione se quedó perpleja al ver caer el pedazo de papel y antes de que Harry o Ron se percataran de lo sucedido, se lo guardó en la bolsa de su túnica, estaba segura del contenido del mismo.
Necesitamos hablar. Te espero detrás de la estatua del Troll del cuarto piso hoy a las diez de la noche, cuando termina tu ronda de prefectos. Si no vas, hablaré con Snape de lo sucedido en los terrenos del colegio.
BZ
-Se ha vuelto loco-pensó Hermione cuando terminó de leer el breve escrito-Pues se quedará esperando porque no pienso ir y si cree que amenazándome con hablar va a convencerme está muy equivocado¿pues quien se piensa que es?-Molesta, prendió fuego a la nota y salió del aseo de las chicas como si nada rumbo al Gran Comedor.
Esa noche, a las nueve y media, Blaise daba vueltas en la sala común de Slytherin. Pensó que la Gryffindor se mostraría temerosa de que si no iba a verlo él hablaría, pero no fue así, la vió durante la comida de lo más relajada, sonriente y -maldita sea- cariñosa con el estúpido pelirrojo. Trató de mantenerse ecuánime, pero los celos –no podían ser otra cosa- le impidieron seguir viendo el infernal espectáculo y salió dejando su plato a la mitad y a Draco y Kathian con la palabra en la boca, atónitos.
A las diez menos diez salió de la caldeada sala común rumbo al cuarto piso, algo dentro de él se removía inquieto, la sola idea de que la chica no apareciera le encogía el estómago. Desechando esos pensamientos pesimistas, llegó al lugar de la cita y se dispuso a esperar a la tozuda Gryffindor.
A las once menos diez y después de haber insultado con todas las malas palabras existentes a ese Weasley y toda su familia, regresó fúrico a su sala común con un objetivo en mente: hablar con Snape de lo ocurrido y asegurarse de que echaran a ese pelirrojo del colegio lo antes posible.
Tan enojado estaba que no se dió cuenta que una lechuza del colegio lo esperaba en el alféizar de la ventana con una nota atada a la pata. La lechuza ululó indignada por su falta de consideración y en ese momento Blaise se percató de ella. Rápidamente desató el rollito de pergamino y le ofreció una golosina lechucil en recompensa por su falta de atención; la lechuza le dio un amistoso pellizco en el dedo, tomó la golosina y salió volando rumbo a la lechucería del colegio. Con el corazón latiéndole a mil por hora, desenrolló el pergamino, con seguridad en esa nota estaba la razón por la que ella no había acudido a verlo.
Nuevamente te pido que no me busques más. No tiene caso hablar de algo que no sucede ni sucederá nunca. Hicimos un trato y no delatarás a Ron, obtuviste tu pago ¿no es así?. Sé que aunque seas un Slytherin, un pacto es un pacto y no puedes romperlo. Por favor respeta mi decisión. Mereces ser feliz con alguien más. Cualquier lazo entre nosotros es imposible.
HG
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Tomar la determinación de escribirle no fué nada fácil, pero no podía arriesgarse a que el chico, en un arranque de furia, acusara a Ron y eso acarreara consecuencias desastrosas para el pelirrojo. Por fortuna, las vacaciones de navidad comenzaban en tres días; estaba segura que lejos del colegio, el Slytherin reconsideraría lo sucedido y se olvidaría de ella al darse cuenta que lo que pretendía era absurdo. Era lo mejor, aunque se sintiera incompleta para el resto de su vida, no iba a arriesgarse a cambiar diametralmente su existencia; había muchas personas a su alrededor que seguramente quedarían en medio y no iba a permitir que por su culpa alguien saliera lastimado (ya fuera física o emocionalmente).
Ese año, iba a pasar las vacaciones de navidad junto con Harry y Ron en la Madriguera, ya que sus padres habían decidido ir a esquiar a Suiza y a ella no le apetecía acompañarlos; por otra parte, Ron y ella iban a aprovechar la ocasión para dar la noticia a toda la familia de que por fin eran novios.
El resto de la semana pasó con relativa calma. En el Gran Comedor, Hermione procuraba siempre sentarse de espaldas a la mesa de Slytherin, de esa forma, evitaba que volaran puñales de una mesa a otra y al finalizar las clases que compartían con las serpientes, prácticamente arrastraba a Harry y Ron para no quedarse en el aula más tiempo del necesario.
Supuso que el Slytherin no descansaría y volvería a buscarla, pero no había sido así y eso, muy a su pesar la entristecía, no creyó que el chico se diera por vencido tan fácilmente aunque eso era lo que pretendiera desde el principio ¿o no? hacerlo desistir para que la dejara en paz y al parecer finalmente lo había conseguido, entonces...¿Porqué se sentía tan mal?. El hecho de que lo hubiera visto junto a esa tarada de Kathian Lowell en varias ocasiones no tenía nada que ver… ¿o sí? Definitivamente no -se dijo-, lo que le purgaba era que la Slytherin fuera tan pegajosa y anduviera colgada de su brazo por todos lados, sonriendo como una tonta por cualquier cosa y porque a las claras se veía que esa zorra descarada, derrapaba por el chico. Pero...¿Qué más le daba?.Ella estaba con Ron y eso era lo único que debía preocuparle (aunque muchas veces se imaginó lo divertido que sería hacerle un hechizo zancadilla a esa Lowell para que se estropeara un poco su infame trasero).
Zabini por su parte, se daba perfecta cuenta que todo lo que hacía la Gryffindor era para alejarle, y evitar que el pelirrojo y él tuvieran otro enfrentamiento, (sentarse de espaldas, salir volando en cuanto las clases en común que tenían terminaban, evitar a toda costa encontrarse en los pasillos y sobre todo no asistir a las reuniones del club) y eso le molestaba excesivamente.
Intentó acercarse a Kathian y tratar de interesarse en ella, pero fue inútil…la Slytherin era demasiado melosa e insulsa y se aburría enormemente a su lado. Dió largos paseos por los terrenos del colegio tratando de sacarse a esa maldita Gryffindor de la cabeza y del corazón, pero todo fué en vano, ella siempre estaba ahí a cada momento, y solo imaginarla en los brazos de esa estúpida comadreja hacía que la sangre le hirviera de celos.
Una tarde, al salir del aula de Transformaciones, escuchó a la menor de los Weasley decir que Hermione y Potter iban a pasar las vacaciones de navidad en su casa y eso le provocó un ataque de furia, sería más difícil contactarla y lo que era peor, iba a pasar todos esos días junto al pelirrojo y lo que menos iba a hacer era acordarse de él.
Tenía que hablar con ella antes de partir, pero con seguridad rechazaría un nuevo intento de acercamiento de su parte. ¡Mierda! Los días pasaban y no tenía ni puta idea de lo que debía hacer para que la castaña se enterara de una vez por todas de sus sentimientos, (y dejara de jugar al tonto con el Gryffindor) y de que estaba decidido a no convertirse en mortífago y huír lejos con ella si era necesario, aunque claro, primero tenía que lograr que la obcecada Gryffindor aceptara que ella también lo amaba como sus ojos se lo gritaban cada vez que por casualidad se topaban y a pesar de que los desviara apresuradamente.
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-Draco… ¿puedo pasar?-Preguntó Kathian tocando suavemente la puerta de la habitación del rubio prefecto.
-Por supuesto Kat, adelante-abrió él sonriendo de lado e invitándola con un elegante gesto de la mano. Cerrando la puerta tras de sí, se volvió a ella con una expresión de cortés desconcierto recorriendo disimuladamente el cuerpo de la chica-¿En que puedo ayudarte preciosa?-susurró con voz ronca e incitante.
-Verás Draco-Dijo acercándose a él y comenzando a juguetear provocativamente con la corbata del Slytherin-Tú eres muy amigo de Blaise y yo…bueno…creo que ya te has dado cuenta de mis sentimientos por él ¿verdad?…solo que…tengo el ligero presentimiento de que hay alguien que me está robando su atención…y quiero que me ayudes a quitarla de en medio… ¿entiendes cariño?-Sus labios rozaron sensualmente la boca de él que los tomó con avidez aprisionándola por las caderas y recorriéndolas con deseo.
-Por…supuesto…que te ayudaré…Kat…¡Oh Kat!-balbuceó entrecortadamente mientras los labios y dientes de ella recorrían su mandíbula con deleite dejando un camino de besos húmedos y llegaban hasta el lóbulo de su oreja, mordiendo y chupándolo suavemente-Supongo que…mmm... esto es un…trato…y…¿puedo preguntar cual será mi…recompensa…por ayudarte a conseguir a mi...amigo?-Preguntó mientras desabotonaba con impaciencia la blusa de la chica que comenzaba a deshacer el nudo de su corbata.
-Aquí me tienes cariño… ¿quieres otro pago?-murmuró sugestivamente jalándolo de la corbata para besarlo nuevamente con pasión.
-No…estoy completamente de acuerdo…cuenta conmigo…para todo…-contestó él alzándola por las caderas a lo que ella respondió enredando sus piernas alrededor de la cintura del Slytherin y sin dejar de besarlo con intensidad, se dejó llevar hasta la cama de impecables sábanas de seda verdes del prefecto.
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El día de la partida de Hogwarts había mucho alboroto en el vestíbulo del castillo; todos los alumnos que se iban se despedían de sus compañeros que pasarían las vacaciones en el colegio, deseándose felices fiestas. Poco después, los carruajes tirados por los espectrales thestrals iniciaban su recorrido hacia la estación de Hogsmeade donde el Expresso de Hogwarts, el tren escarlata, esperaba para llevarlos a Londres. Los alumnos abordaron el ferrocarril en medio de alegres e interminables parloteos, mientras se acomodaban en los compartimientos y los prefectos comenzaban sus rondas asegurándose de que todos guardaran orden.
Harry y Ginny encontraron uno vacío y se instalaron en espera de que Ron y Hermione terminaran su ronda, habían cargado el equipaje de sus amigos para que no perdieran más tiempo y junto con los demás prefectos de las otras casas cumplieran con su deber. Al poco rato, entraban discutiendo –como siempre-porque Ron había confiscado un disco volador con tentáculos (vendido por Sortilegios Weasley) y Hermione no estaba de acuerdo en que se lo quedara para entretenerse en La Madriguera molestando a sus hermanos.
-Ron, los artículos prohibidos que les confiscamos a los alumnos no son para que nos los quedemos nosotros, bien sabes que tenemos unas cajas en el vagón de los profesores para guardarlos ahí y entregarlos en el colegio cuando regresemos.¿Por qué insistes siempre en quedártelos?.-Repetía Hermione irritada y con el ceño ligeramente fruncido.
-Pero Herm...¿Qué tiene de malo? Yo no he dicho que me lo voy a quedar para siempre, solo quiero llevármelo unos días a La Madriguera y cuando volvamos a Hogwarts lo pondré en la caja de decomisos, anda, ya no me sermonees, te doy mi palabra que lo devolveré ¿si amor?-Pidió Ron con cara de cachorro abandonado y Hermione se echó a reír abrazándolo.
-¡Ay pecosito!. Ese disco era de un alumno de primero…no sé que le ves de interesante, pero está bien, quédatelo durante las vacaciones y lo regresas cuando volvamos-Dijo Hermione sonriente al ver la cara de felicidad de su novio-Ahora vuelvo, voy al lavabo de chicas, no tardo-agregó dándole un beso en la mejilla al pelirrojo.
-¿Quieres que te acompañe Herm?-inquirió Ginny.
-No Gin, gracias, mejor quédate con los chicos…te encargo un pastel de caldero cuando venga el carrito de los dulces ¿si?-Contestó la Gryffindor saliendo al pasillo rumbo al último vagón del tren, donde se encontraban los lavabos. Al pasar por el compartimiento de los Slytherin, su melena castaña fué reconocida de inmediato por uno de ellos, que vió la oportunidad que tanto buscaba y diciendo a sus compañeros que iba a los servicios, salió tras la chica que no advirtió que la seguían hasta que una puerta antes de llegar, fué arrojada estrepitosamente a un lado cayendo de bruces dentro de un compartimiento vacío.
-¿Pero qué dem…?-Se interrumpió súbitamente al reconocer a la persona que la había empujado y que ahora cerraba las cortinas del compartimiento y ponía un hechizo silenciador y uno cerrojo en la puerta-¡Zabini!.¿Qué haces?.¡Déjame salir!-Protestó nerviosa poniéndose de pie y lista para enfrentar al Slytherin; suponía que iba a reclamarle furioso el que lo rechazara, pero nunca imaginó que aunque su gesto era de enojo, sus ojos le revelaran la enorme tristeza que lo embargaba.
Tuvo que hacer un considerable esfuerzo por dominar las inmensas ganas de abrazarlo y besarlo…acababa de darse cuenta de cuánto lo había extrañado...cuánto había añorado que esos ojos color miel la miraran fijamente como lo hacían en ese momento. Lo siguiente que entendió fue que el chico se acercaba a ella, la tomaba con fuerza por la cintura y atrayéndola hacia sí, reclamaba su boca con rabia y pasión contenidas.
Instintivamente apretó los labios y comenzó a forcejear para soltarse de los brazos que la atenazaban, golpeándolo en el pecho; pero cuando el Slytherin le mordió, lamió y chupó el labio inferior con ansiedad, sus barreras se derrumbaron, y con un gemido que ahogó dentro de la boca de él, le devolvió el beso con la misma ferocidad y entrega; mientras sus brazos encontraban su lugar alrededor del cuello del chico, y sus dedos acariciaban y se enredaban entre los mechones del sedoso pelo castaño. Sentía los dedos de él clavándose febrilmente en su cintura y su lengua recorrer la suya como lava ardiendo, doblegándola a su seducción.
Se besaban con ansia, con anhelo, esperando encontrar en esos besos una razón suficientemente válida para no estar juntos. Cuando se separaron, aún abrazados jadeando y con los labios rojos e hinchados, Zabini reclinó su frente contra la de ella suspirando profundamente y mirándola con fijeza.
-¿Por qué Granger?.¿Por qué me rehuyes?.¿Por qué te niegas a aceptar esto? Y no me digas que no es nada porque no te creo, ahora mismo siento como vibras entre mis brazos… ¿Por qué no nos damos una oportunidad?-Murmuró suavemente acariciando la punta de la nariz de ella con la suya.
-Zabini…yo…por favor compréndeme…nuestras vidas son muy distintas…nadie lo entendería…pondríamos en peligro a demasiada gente por una locura así…-Susurró Hermione mientras sus ojos se llenaban de lágrimas-…es mejor que lo olvidemos y cada quien siga con su camino…-añadió mientras él acariciaba su mejilla y enjugaba sus lágrimas.
-No…no lo acepto…creo que si queremos podemos luchar por esto que sentimos…eres una Gryffindor Gran…Hermione… ¿Dónde esta la célebre valentía de los leones?-Preguntó tomándole la barbilla para mirarla a los ojos.
-No se trata de valentía, se trata de no lastimar ni arriesgar a nadie…hay mucha gente de por medio…tus amigos…mis amigos…nuestro destino es odiarnos porque pertenecemos a casas enemigas...¿Cómo crees que podemos explicarles que hay algo más que no es odio entre nosotros?-Inquirió ella.
-¿Acabas de aceptarlo?.¿Admites que nos queremos?-Rebatió él.
-Por favor Zabi…Blaise-Dijo al ver la expresión de él-No tiene caso que sigamos hablando…debo irme…-agregó tratando de soltarse del abrazo.
-¡Maldita sea, Hermione!-Dijo exasperándose-¿Por qué eres tan testaruda?.¿Por qué te cuesta tanto trabajo aceptar que nos enamoramos y ya? Te quiero ¿lo entiendes? yo también traté de negarlo, de ignorarlo, de sacarte de mis pensamientos…estos días que no me acerqué traté de hacerte a un lado, pero fue inútil, no pude…me enamoré de tí y quiero luchar porque estemos juntos… ¿Hay mucha gente en medio?.¡Pues al carajo con ellos!.¡Vámonos lejos donde no conozcamos a nadie si eso es lo que quieres!-añadió volviendo a abrazarla fuertemente.
-No Blaise…no puedo hacerle eso a Ron ni a los demás…Ron es mi novio…lo quiero y es con él con quien debo estar-repuso a media voz evitando su mirada.
-¿Lo quieres? ...A ver, mírame a los ojos y dime que después de esto a quien quieres es a esa comadreja y no a mí, anda, dímelo-objetó molesto tomándola por los hombros.
-¡No tengo nada que decirte!...por favor no me hagas esto…si me quieres como dices, respeta mis deseos y déjame ir-suplicó ella con voz trémula.
-¡Es que no sé como hacerte entender!.¡No puedo creer que tú, la perfecta Gryffindor, la que fue capaz de desafiar a Umbridge el año pasado, no se atreva a defender sus sentimientos!. Has estado con Potter y Weasley todos estos años en los que de alguna forma se han enfrentado al Señor Oscuro, ayudándoles incondicionalmente, has sido más que su amiga, los ayudas a estudiar, los ayudas en las clases, en los exámenes… ¡Demonios Hermione!.¡Pareces su madre de tanto que te preocupas por ellos!.¿Y tú?.¿Donde dejas tus deseos, tus ambiciones?.¿O es que ellos tienen que dar primero el visto bueno para que tú decidas como vives tu vida?-inquirió cruzándose de brazos.
-¡Por supuesto que no!-chilló irritada-¡Ellos son como mi familia!.¡Me defienden y se preocupan por mí!.¡Y Ron…!-Se detuvo porque no quería volver a tocar el tema de Ron con el Slytherin; estaba segura que si él seguía insistiendo, iba a confesarle que si, que lo amaba a él y que lo que sentía por el pelirrojo solo era ya un inmenso cariño fraternal, y de lo que se trataba era de convencerlo para que no insistiera en una relación, no quería arriesgarlo, temía por su vida…definitivamente él tenía mucho más que perder que ella si iniciaban algo…
-¿Weasley qué? Si sólo es la rémora de Potter-Dijo despectivamente-Se conforma con estar siempre tras él recogiendo lo que desecha-agregó con desdén.
-¡No te refieras así a él!-Protestó ella-Mira Blaise…esta discusión no tiene caso…no voy a cambiar de parecer y ya debo irme, deben estar preguntándose porque no he vuelto…ábreme por favor-añadió dándole la espalda al Slytherin y dirigiéndose a la puerta.
-Está bien Hermione, por esta vez tú ganas-Aceptó él a regañadientes-pero escúchame bien: tienes de plazo estas vacaciones para pensar en lo que te he dicho…si al volver estás dispuesta a luchar conmigo por este amor, lo haremos juntos. Y si decides huír como una cobarde y refugiarte en alguien que dudo mucho que te quiera como yo lo hago, no volverás a verme porque he decidido no unirme a Voldemort y puede que tenga que esconderme lejos...-respondió apesadumbrado y procedió a quitar los hechizos que había colocado-Te buscaré en unos días, sé que vas a casa de Weasley a pasar las vacaciones-agregó acercándose a la puerta.
-¿Cómo lo…?.¡No, no lo hagas te lo ruego!…te prometo que lo pensaré, pero no intentes buscarme antes de volver al colegio, por…-musitó ella asustada pero sus protestas fueron acalladas con un nuevo e intenso beso que interrumpió para salir de prisa a encerrarse en los lavabos de las chicas a llorar desconsoladamente.
La quería…se lo había dicho…estaba enamorado de ella…y había faltado tan poco para que ella aceptara que sentía lo mismo por él…pero lo que más la angustiaba era saber que no se iba a unir a Voldemort, con eso le iba a dar una buena razón al Lord Oscuro para liquidarlo…el solo pensamiento hacía que su corazón se encogiera dolorosamente…¿Qué iba a ser de ella si no volvía a ver esos hermosos ojos color miel nunca más?.
Después de unos minutos y cuando sus sollozos se hicieron casi inaudibles, se lavó la cara para disimular que había llorado y sus amigos no se preocuparan. Un poco más calmada, salió de los servicios, y al pasar frente al compartimiento de las serpientes, se topo cara a cara con Draco Malfoy, que parecía que la estaba esperando intencionadamente.
-Con permiso Malfoy-Dijo haciéndose a un lado para pasar, pues el chico prácticamente acaparaba todo el pasillo.
-¿Qué tal Granger?.¿Cómo estás?-Preguntó recorriéndola con la mirada de una forma bastante indecente y sin ningún pudor-Aunque no hace falta que me contestes…puedo ver perfectamente que estás…muy bien…-siseó al oído de la chica que se había quedado de piedra al oír las palabras del rubio, puesto que nunca le había dirigido nada hacia su persona que no fueran insultos.
-¿M-me de-dejas pasar Mal-foy?-Inquirió nerviosa ante la penetrante mirada del rubio
-¿Sabes Granger? He estado pensando mucho estos últimos días…y para serte sincero, creo que podría hacer una excepción contigo y pasar por alto el detalle de tu origen… muchas matarían por estar en tu lugar…así que… ¿Qué te parece si al volver al colegio te invito una noche a mi habitación?-susurró sensualmente deslizando uno de sus dedos a lo largo del brazo de la Gryffindor que reaccionó ante su toque con una sonora bofetada en la mejilla del Slytherin.
-¿Qué te pasa Malfoy?.¿Quién crees que soy?.¡Idiota!-Gruñó furiosa y de un enérgico empujón lo hizo a un lado para pasar, pero en cuanto estuvo a su lado, sintió unos dedos aferrarse fuertemente a su brazo y jalarla con brusquedad hasta quedar aplastada entre la pared del tren y el cuerpo del Slytherin, con las manos sujetas por arriba de su cabeza y completamente a su merced.
-¡Estúpida!.¡Nadie trata así a un Malfoy!.¡Y menos una asquerosa sangre sucia por muy buena que esté!-Espetó enojado con un brillo perverso en los grises ojos y la besó con rudeza.
Hermione forcejeaba tratando de liberarse de esas manos como garras que la lastimaban y la obligaban a no moverse, pero en la posición en la que se encontraba, con el cuerpo de él tan pegado al suyo, no tenía mucho espacio para actuar, además, los dientes de Draco mordían sus labios sin compasión, tratando de obligarla a que abriera su boca para él.
Cuando creyó que su resistencia se iría a pique, repentinamente sintió que la liberaban del peso del chico contra ella y soltaban sus brazos que cayeron laxos a sus costados. Abrió los ojos y ahogó un gemido de sorpresa al ver que su salvador no era otro que Zabini.
-¡Suéltala Draco!.¡No te metas con ella!-Bramó furioso jalando de la túnica a su compañero y lanzándolo al piso ante la mirada de desconcierto de los demás Slytherin que habían salido al escuchar el alboroto.
-¿Qué te pasa Blaise?.¿Por qué defiendes a esa sangre sucia?-Refutó Draco poniéndose de pie y encarando a su compañero-¿A ti que te importa lo que pase con ella?-siseó enfurecido empujando al chico del pecho.
-Te dije que no te metieras con ella y te lo repito, déjala en paz. Mis motivos no te interesan ¿estamos?-masculló mirando retadoramente a su amigo y volviéndose a la chica, añadió-Vete Her…Granger, te aseguro que Draco no volverá a molestarte.
-Gra-gracias…Za-zabini-murmuró entrecortadamente y echó a andar presurosa con los ojos nuevamente inundados de lágrimas.
-¡Herm!.¡Estaba a punto de ir a buscarte!.¿Qué sucedió?.¿Por qué estás llorando?.¿Por qué tardaste tanto? -Preguntó atropelladamente Ron cuando la castaña irrumpió en el compartimiento lanzándose a sus brazos llorando.
-Mal…Malfoy-Dijo a media voz-Trató de…me empezó a molestar…pero ya le dieron su merecido…-agregó de prisa al ver que el semblante de su novio enrojecía violentamente, señal inequívoca de que comenzaba a enfurecerse.
-¿Malfoy te molestó?.¡Maldito hurón!.¡Voy a enseñarle a ese desgraciado a respetarte!-Bufó Ron furioso haciendo ademán de salir del compartimiento.
-¡No Ron, espera!.¡Te digo que ya no es necesario!...Por favor pecosito, cálmate ¿si? No pasó nada…-Pidió con voz trémula abrazándose al pelirrojo. Ron no pudo evitar soltar unas cuantas maldiciones contra el Slytherin pero desistió en su idea de salir y darle un escarmiento a esa detestable serpiente al contemplar los suplicantes ojos de su novia.
-Herm… ¿Quién le dio su merecido a Malfoy?-Preguntó Harry mirándola con suspicacia.
-No…no sé…fué alguno de sus compañeros...creo…la verdad es que estaba tan asustada que no me fijé quién había sido-Contestó esquivando los verdes ojos de su amigo que la miraban inquisitivamente.
-¿Acaso fué Zabini Herm?-Arremetió Harry atento a la reacción de la Gryffindor.
-¿Za-Zabini? No-no sé Harry…te digo que no me dí cuenta…en cuanto pude eché a correr para acá sin fijarme en lo que pasaba…-Respondió esquivamente rogando porque el interrogatorio de su amigo terminara.
-¿Zabini? No lo creo amor-Apuntó Ginny-Es el mejor amigo del hurón. ¿Cómo crees que él iba a ayudar a Herm? No dudo que hubiera estado detrás de Malfoy azuzándolo… ¿Por qué iba a defenderla si su actividad favorita es fastidiarnos lo más posible?.¿O no es así Herm?-añadió volviéndose a la castaña.
-Exacto. Gracias Gin…Harry¿Cómo iba Zabini a defenderme de su mejor amigo?-Preguntó pescando al vuelo el estupendo pretexto que acababa de darle la menor de los Weasley.
-Yo no estoy asegurando nada-Rebatió el Gryffindor entrecerrando los ojos-Es solo que me parece muy extraño que hayas dicho que alguno de sus compañeros fué quien lo detuvo… ¿Y quién pudo haber sido sino Zabini?.¿O tú crees que Malfoy les hubiera hecho caso a los trolls sin cerebro de Crabbe o Goyle?.
-Bueno Harry, dejemos ese tema ¿quieres? Lo importante es que Herm está bien-Dijo Ginny alborotando el rebelde pelo azabache de su novio y, mirando significativamente a Hermione, concluyeron el asunto dándole a la castaña unos minutos de paz.
Extrañamente, Ron no había vuelto a abrir la boca desde que lo detuviera en su intento de poner en su lugar a Malfoy y ella sabía que aunque no lo dijera, continuaba molesto y era cuestión de tiempo para que descargara su coraje. Por lo pronto, se había salvado de tener que dar más incómodas explicaciones, pero el nudo que se le había formado en el pecho al imaginar lo que tendría que enfrentar Blaise con los Slytherin la oprimía constantemente y solo pudo rogar porque el chico estuviera bien.
¡¡Hola!!
Bueno, pues este fué el capítulo de hoy. Espero que les haya gustado. Gracias a todas (os) por leer. Cuídense mucho. Les mando un beso y por aquí los espero el próximo lunes, a la misma hora, en el mismo fic y con un nuevo capítulo XD
