Disclaimer : Todos los personajes tienen dueña (JK-soymultimillonariayeneuros-Rowling ¿Quién más?), excepto claro, los que mi imaginación concibió y yo los tomé prestados a todos un rato para desahogar esta locura.

Normalmente publico capítulos lunes y jueves, pero mañana me va a ser imposible entrar a ffnet, así es que decidí adelantarles el capítulo de mañana, que lo disfruten!


Capítulo 7

Después de cenar, Harry, Ginny, Ron y Hermione habían salido a dar un paseo por el jardín antes de irse a dormir. Hermione se dió cuenta de que tanto Harry como Ginny no dejaban de observar como se comportaba con el pelirrojo, y esto la molestó. Sabía que tenía que hablar con Ron y decirle la verdad, pero no iba a hacerlo con sus amigos como perros policías detrás de ella como si fuera una delincuente. Haberse enamorado de Zabini no estaba en sus planes, simplemente sucedió sin que pudiera evitarlo y ellos tendrían que entenderlo, y en caso de que no fuera así, que se jodieran. Blaise tenía razón, si ambos se querían, era estúpido que no pudieran estar juntos porque alguien saliera lastimado. Sentía pena por Ron, pero el Slytherin le había dicho muchas verdades…no podía estar con alguien sin quererlo, eso equivalía a engañarlo y no era justo ni para Ron y mucho menos para ella.

Procuró comportarse normalmente con el pelirrojo, pero se le hacía verdaderamente sofocante soportar sus abrazos y sus mimos. Con Blaise quería que todo el tiempo la tocara, abrazara y besara y ella igual, no podía mantener sus manos alejadas de él mucho rato, pero los cariños del Gryffindor ahora le parecían cursis e insulsos y resolvió que antes de volver al colegio hablaría sinceramente con él antes de causarle más daño.

Un rato después, todos se despidieron y Harry y Ron subieron al ático, donde se encontraba la habitación de este último y que ambos compartían cada vez que iban a La Madriguera. Ginny y ella se dirigieron al cuarto de la pelirroja y en ese momento Hermione decidió a quien se confiaría. Después de todo, como ella misma le había dicho, ambas eran mujeres y sería más fácil que la comprendiera. No tuvo que pensar en como iniciar la plática, pues como si la menor de los Weasley le leyera el pensamiento, en cuanto estuvieron dentro, cerró la puerta y puso un hechizo silenciador en toda la habitación.

-Bueno Herm, he estado observándote y definitivamente se nota que ya no estás enamorada de mi hermano…dime¿lo que te dije sobre Zabini es cierto?.¿Estás enamorada de él?-Preguntó cautelosa mirando fijamente a la castaña.

-No voy a engañarte más Gin, tienes razón…estoy enamorada de Zabini…y antes de que me juzgues quiero contarte como ocurrieron las cosas para que entiendas porqué sucedió. Créeme que a quien menos quiero lastimar es a Ron, porque lo quiero demasiado –como mi hermano, como mi mejor amigo-agregó rápidamente al ver la cara de sorpresa de la chica.

Y le contó todo.

Le platicó de su intriga por las miradas que le dirigía el chico, de su visita a la enfermería para que no acusara a Ron, del pago que el Slytherin le pidió a cambio de su silencio y de cómo a partir de ese beso y lo sucedido después, todo había empezado a cambiar dentro de ella. La pelirroja escuchaba atenta el relato de la muchacha y de vez en cuando asentía o negaba con la cabeza, animándola a continuar. Cuando finalizó, Hermione tenía lágrimas en sus mejillas y veía a su amiga, sondeando el gesto de la menor de los Weasley sin atreverse a añadir nada antes de escucharla. Después de observar fijamente a la castaña, Ginny suspiró profundamente y esbozó una sonrisa que le devolvió el color al rostro de la llorosa Hermione.

-Vaya Herm, nunca me imaginé que Zabini tuviera esas…cualidades-Apuntó con picardía haciendo sonreír a su compañera-Todo lo entiendo Herm, sé que en el corazón no se manda, y que de repente cambien los sentimientos por alguna circunstancia…lo único que no me queda claro es ¿Por qué aceptaste a Ron si ya te habías dado cuenta que sentías algo por Zabini?-Preguntó posando su mano sobre la de Hermione.

-Ya te lo dije Gin, quería ignorar mis sentimientos y que el amor por Ron me hiciera olvidarme de Blaise, pero fué al contrario y ya no pude decirle nada a tu hermano, y aún ahora me cuesta mucho trabajo pensar que voy a decirle…no sé que hacer Gin…puede –y con toda razón-acusarme de haberlo engañado y yo no tendría cara para negárselo. Tampoco quiero que sufra por mi culpa, no se lo merece.

-¿Y cuando piensas hablar con él?-Preguntó Ginny

-He decidido que será antes de volver al colegio. No puedo decirte cuando porque todavía no sé que voy a decirle, pero te juro Gin que antes de irnos de aquí, ya habré hablado con él-Contestó mirando fijamente a su amiga.

-Solo te recomiendo que no tardes mucho, he observado a Harry y me parece que él sospecha lo mismo que yo, y ya lo conoces, mi Gryffindor no se distingue precisamente por su discreción y cautela, es capaz de preguntarte si quieres a Zabini en la cena de navidad y con toda la familia presente.-Agregó.

-Yo también ya lo había notado, hace preguntas que me desconciertan y estaba tentada a hablar con él antes de hacerlo con Ron, precisamente para evitar que esto se enredara más de lo que ya está…pero ahora creo que lo mejor es que hable directamente con tu hermano…-Añadió con pesar.

-Sí, creo que es lo mejor. Ahora. ¿Qué piensas hacer con Zabini?.¿Has pensado que tendrán que lidiar con una horda de poco amistosos Slytherin, además de su familia y sobre todo…Voldemort y los mortífagos?-Inquirió

-Si Gin, lo he pensado mucho, pero creo que no debo quitarle crédito a Blaise, él se está ocupando de esa parte…a mí lo que me importa son ustedes, mis amigos a quienes considero mi familia y ten por seguro que no haré nada que los pueda perjudicar de alguna forma, no dejaré que nada les pase-Acotó firmemente con mirada decidida.

-Tienes razón, no puedes cargar sola con lo que se les viene encima, tu Slytherin tendrá que sacar la casta y ver por tu seguridad. Y no te angusties, sé que después de un tiempo, mi hermano lo comprenderá y te perdonará y por Harry ni te preocupes, después de que hables con Ron, yo hablaré con él y le explicaré las cosas y aunque sabemos de antemano que tomará partido por Ron, no permitiré que se cierre y piense mal de tí. Y ahora, vamos a dormir que ya es tarde y mamá me pidió que mañana por la mañana la ayudáramos a sacar la ropa sucia de todos para lavarla y como somos muchos, ella no puede andar de arriba para abajo recolectándola. Hasta mañana Herm, descansa y tranquila ¿de acuerdo?-Agregó dándole un beso en la mejilla y abrazando fuertemente a la castaña.

-Gracias por todo Gin, por tu comprensión y apoyo-Dijo Hermione devolviendo el abrazo a su amiga y respirando profundamente. El primer paso para descubrirle la verdad a Ron estaba dado, sentía que habían quitado un pesado costal de sus hombros porque se había sincerado con la pelirroja y ella lo había entendido. Con nuevos ánimos se metió en la cama y en sus sueños solo aparecieron agradables escenas de las horas que había pasado con Blaise en la tranquila playa de Saint Tropez.

°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°

A la mañana siguiente, se despertó llena de ansiedad, faltaban solo unas horas para volver a ver a Blaise y pensó que se le harían eternas. Ayudó bastante que la señora Weasley las tuviera a ella y a Ginny sumamente ocupadas recogiendo la ropa sucia, pues todos los Weasley y Harry, como buenos hombres, dejaban todo botado por aquí y por allá haciendo que tardaran más tiempo del que deberían.

Faltando diez minutos para la hora en que había quedado de verse con Blaise, anunció que iba a dar su acostumbrado paseo y salió al jardín nevado. Ron y Harry se encontraban jugando una partida de Quidditch con los gemelos y le dejó a la señora Weasley el encargo de avisar al pelirrojo que estaría paseando por los alrededores y no tardaría demasiado.

Media hora más tarde, los chicos entraban sudorosos para tomar un refrigerio en la cocina, la señora Weasley se encontraba con Ginny en el cobertizo buscando el veneno contra la plaga que había infestado su anémona nemorosa, regalo del señor Weasley por su cumpleaños y no se percató de que los jóvenes dejaban de jugar y habían entrado a la casa.

Al no ver a nadie en la cocina ni en la estancia, Ron supuso que las chicas se encontraban en el cuarto de Ginny platicando, por lo que después de tomar un vaso de jugo de calabaza, subió rápidamente y sin tocar, abrió la puerta de la habitación para descubrir que estaba vacía, pero algo junto al baúl de Hermione a los pies de su cama, llamó su atención y se acercó a recogerlo. Su curiosidad se transformó en cólera al ver que se trataba de un fino pañuelo blanco con un escudo y unas letras BZ bordadas en la esquina. Arrugando furiosamente la suave tela entre las manos, dió media vuelta y salió presuroso a buscar a Hermione al jardín.

Mientras recorría el camino, su mente era un remolino de pensamientos… muchas cosas tenían sentido: las extrañas preguntas de Harry, lo sucedido en el tren, los cambios que había notado en la castaña desde hacía unos días, como si no quisiera tenerlo cerca… como forzada a devolverle sus besos y caricias, las veces que disimuladamente había rechazado su contacto…pensar en todo eso acrecentaba su ira y sentía que un líquido caliente le llenaba rápidamente el estómago. Tendría que controlarse, no podía llegar con la espada desenvainada ante Hermione o ella simplemente se rehusaría a darle alguna explicación, pero no estaba seguro si al tenerla frente a él iba a poder dominarse.

Dando vueltas por el jardín, comprobó que la castaña no se encontraba ahí y regresó a la casa. Después de recorrerla de arriba a abajo y cerciorarse de que la única persona que faltaba era precisamente su novia, recordó que dijo haber paseado por el camino de entrada a La Madriguera, así que dirigió sus pasos hacia allá suponiendo que estaba leyendo bajo el mismo árbol del día anterior. Nada. No había señal de la chica en los alrededores y sin poder evitarlo, el enojo se hizo mayor. No quería pensar mal de su novia, pero ¿A dónde había ido y sin avisar a nadie?.¿Estaría con esa maldita serpiente riéndose de él, de su ingenuidad y de su amor por ella?. Maldiciendo una y mil veces al dueño de ese pañuelo, se sentó al pie del árbol, dispuesto a esperar a Hermione hasta que llegara, forzosamente tenía que pasar por ese camino para acceder a la casa, (ya que a partir de las verjas que rodeaban el jardín, no era posible aparecerse ni desaparecerse por los recientes hechizos de protección para Harry que había implementado su padre) y no iba a darle a la chica la oportunidad de llegar sin que hubieran aclarado antes muchas cosas.

°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°

Hermione, ajena a la tormenta que se había desatado dentro del pelirrojo, paseaba por la playa de Saint Tropez de la mano de Blaise, dejando que el mar lamiera con olas frescas sus pies y sintiéndose libre y feliz. El Slytherin ya la estaba esperando detrás del gran árbol cuando había llegado y después de un efusivo beso de bienvenida, se habían desaparecido igual que la tarde anterior, y con el corazón latiéndoles desbocado por la presencia amada a su lado.

-Blaise…tengo que contarte algo-murmuró soltando su mano y abrazando al chico por la cintura, a lo que este respondió de igual forma besando su cabeza que quedaba ligeramente recargada sobre su pecho.

-¿Qué princesa?-Preguntó suavemente apretando su abrazo.

-Anoche hablé con Ginny y le conté sobre nosotros. Tuve que hacerlo, cuando estábamos hablando por el espejo, entró súbitamente a la habitación y se dió cuenta de que lo tengo… empezó a hacerme preguntas y después de la cena me preguntó directamente si tú y yo teníamos algo que ver…no pude negárselo Blaise…ya no podía aguantar que ninguno de mis amigos no lo supiera…lo entiendes ¿verdad?-Preguntó temerosa de que el Slytherin se molestara porque no hubiera hablado primero con el pelirrojo como él se lo había pedido, pero al ver su gesto dulce, se tranquilizó.

-Por supuesto que lo entiendo, y me dá gusto que hayas confiado en tu amiga. Ginny Weasley siempre me ha parecido una mujer de carácter que no se deja llevar por el hígado como Potter y Weasley. Estoy seguro que te ayudará si es necesario, a calmar a la coma…-perdón, la costumbre-a Weasley-Apuntó con una sonrisa-¿Pero porqué tu carita de angustia¿Pensaste que iba a molestarme?-Preguntó volviéndose a la chica.

-Sinceramente si…pensé que te molestaría que hubiera hablado con Ginny antes que con Ron, como me habías pedido…pero créeme que no pu…-Blaise interrumpió sus disculpas recostándola suavemente sobre la arena y con un beso que hizo que Hermione se mareara. Intenso, irresistible…se dió cuenta que los besos del Slytherin le provocaban un ligero estado de amnesia, porque mientras la besaba, ella olvidaba todo y a todos y solo sentía y era consciente de esa boca sobre la suya despertando su libido y de esas manos que recorrían cada centímetro de piel expuesta tocando y estrujando por aquí y por allá con vehemente deseo y se perdió en esas sensaciones. Introduciendo sus manos por debajo de la camisa del chico, sintió por primera vez la piel desnuda de su espalda estremeciéndose bajo su contacto, y esto envió placenteras descargas directo a su vientre, y gimió dentro del beso, a lo que el chico respondió aumentando la intensidad y volviéndola loca de deseo. Quería hacer el amor con él en ese momento. Quería que fueran uno solo y para siempre. Quería ser suya y que todo el mundo lo supiera estuvieran de acuerdo o no. A ella le bastaba que él la amara como lo hacía y se lo demostraba. Y una vez más, el recuerdo de unos ojos azules y una melena pelirroja la devolvieron a la realidad y bruscamente se apartó del chico que la besaba en el cuello dejando un camino de besos húmedos en él, hincándose en la arena y cubriéndose el rostro con las manos, sonrojada.

-¿Qué pasa Hermione?-Preguntó contrariado ante la reacción de la chica.

-N-n-o…no puedo Blaise…no mientras no hable con Ron…aunque ya no sienta amor por él le debo respeto porque aún soy su novia…perdóname por favor-Dijo abrazándose desesperadamente a su pecho.

-No, perdóname tú a mí…no debí intentar nada…es solo que cuando te beso y estoy junto a tí me olvido de todo y quiero sentir que eres mía solamente-Contestó aferrándola fuertemente y besando su pelo revuelto lleno de arena aunque un poco descolocado por la negativa de la chica-Vamos, tenemos que sacudirnos la ropa antes de regresar a casa de Weasley.

-Te quiero Blaise-musitó ella mirándolo con los ojos brillantes y depositando un suave beso en los labios del estupefacto Slytherin porque nunca le había dicho "Te quiero" sin otras palabras que le quitaran un poco de intención a la frase.

-Y yo te adoro leoncita, no lo dudes-Contestó devolviéndole el beso. Y sonriendo, se tomaron de la mano e iniciaron el regreso a la casa para alistarse y partir.

°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°

Pocos minutos después, se aparecían a unos cuantos pasos del árbol tras el cual se encontraba Ron. Al escuchar el suave "plop", el Gryffindor se ocultó tras el grueso tronco. Estaba seguro que ella acababa de llegar y su rabia se acrecentó. Cautelosamente, se asomó por un lado y lo que vió provocó que su corazón estallara en mil pedazos como una burbuja de cristal y en su lugar quedara una bola de fuego hirviendo de ira.

En efecto, Hermione había llegado. Con Blaise Zabini. Y se besaban y abrazaban como si la vida se les fuera en ello.

El pelirrojo no pudo evitar que gruesas lágrimas escaparan de sus ojos. Lágrimas de impotencia, de coraje, de dolor porque había sido un imbécil al creer que ella lo quería y darse cuenta de que lo engañaba de la manera más vil y rastrera que existía. Ahora ya no tenía dudas, Hermione, SU Hermione, había resultado una embustera y una hipócrita. ¿En que momento se había enredado con esa serpiente? No era lógico. Hermione debía estar embrujada o algo así. ¿Por qué precisamente tenía que ser el amigo de su más odiado rival de Hogwarts quien le hubiera robado su cariño? No podía creerlo. La imagen que veía y trataba de evadir con todas sus fuerzas, pero que sus ojos parecía que se encontraban adheridos a ella y no obedecían sus órdenes, se estaba grabando dolorosamente a fuego en su mente y sabía que no la olvidaría nunca.

Haciendo un supremo esfuerzo, reprimió las ganas de salir a dar su merecido a ese par de farsantes y esperar a que la chica estuviera sola. A los pocos segundos, observó como se separaban y el Slytherin acariciaba suavemente la mejilla de la castaña y con una amplia sonrisa volvía a desaparecerse. Hermione dió media vuelta para echar a andar rumbo a la casa y la sonrisa se congeló en sus labios. Ron se encontraba frente a ella con la mandíbula tensa y los azules ojos velados por la ira. En una de sus manos, estaba el pañuelo de Blaise y Hermione sintió que el corazón se le caía hasta los pies.

-Hola Hermione… ¿Qué tal tu paseo con la serpiente?-Masculló sarcástico caminando lenta y peligrosamente a la chica, que había palidecido instantáneamente.

-¡R-r-on! Pe-pecosito… ¿Qué haces a-aquí?-Inquirió retrocediendo lentamente presa del pánico por el semblante de su novio. Nunca había visto a Ron tan furioso como en ese momento se lo delataban sus azules ojos que parecían dos estacas de hielo que la atravesaban sin piedad.

-Creo que la pregunta correcta sería ¿Qué hacías tú, MI NOVIA, besándote con Blaise Zabini en mi propia casa, no crees?-Siseó furioso a un palmo del rostro de ella que había llegado de espaldas hasta el tronco del árbol incrustándose dolorosamente en él y sin posibilidad de avanzar hacia ningún lado.

-Yo…yo…te-te lo iba a explicar… ¿do-do-donde encontraste ese pa-pañuelo?-Preguntó débilmente señalando la mano del pelirrojo quien no le quitaba la vista de encima, mientras sus orejas se ponían de un rojo vivo que no le dejaba ninguna duda de que el chico estaba realmente enfurecido.

-¿Esto? Cierto, es tuyo -Mirando con desprecio el blanco pañuelo lo apretó con rabia dentro de su puño para después lanzarlo directamente al rostro de la aterrorizada castaña-¡QUEDATELO!-Exclamó colérico-Supongo que…te ayudará a recordar y a soñar con tu amada serpiente… ¿No es así Hermione?-Agregó tomando de los brazos con fuerza a la chica que sintió sus frías manos cerrándose como pinzas sobre su tierna carne-¿Pensabas decírmelo?.¿Cuándo?.¿Cuando cumplieras tus bodas de plata?.¿Tan estúpido crees que soy? Si, lo admito, fui un ciego, un imbécil al creer que todavía me querías y que mis besos y mis caricias te gustaban…dime… ¿ese infeliz te hace sentir algo que yo no cuando te toca?-Espetó mientras sus manos bajaban hasta el cuello de la blusa de la chica que intuyendo lo que el Gryffindor trataba de hacer, forcejeó para librarse del peso de su cuerpo que la aplastaba contra el árbol.

-¡RON!.¡NO!.¡POR FAVOR DEJAME!-chilló desesperada pero el pelirrojo la tomó bruscamente de las muñecas lanzándola al suelo y cayendo sobre ella que se defendía como un animal atrapado en una trampa.

-¡VOY A DEMOSTRARTE QUE PUEDO SER TAN HOMBRE COMO ESE DESGRACIADO! Tal vez esto es lo que querías desde el principio ¿no? bueno ¡PUES AHORA LO VAS A TENER!-Rugió besándola con furia mientras sus manos recorrían sus piernas salvajemente tratando de subir la falda de la chica-¿Esto te gusta Hermione?.¿Sientes lo mismo que con él?-Agregó mientras frotaba su excitada entrepierna contra los muslos de la castaña que aún no podía creer que esa fiera que la atacaba fuera su amigo de toda la vida y la persona a quien había amado tanto por mucho tiempo.

-¡DEJAME!.¡SUELTAME!.¡RON POR PIEDAD!-Gritó enloquecida tratando de hacer entrar en razón al pelirrojo.

-No creo que con ese estúpido supliques piedad ¿VERDAD ZORRA¡SEGURAMENTE SE HAN ESTADO REVOLCANDO Y RIENDO DE MI TODO ESTE TIEMPO!.¡PERO NO MAS HERMIONE!.¡SE ACABO EL IMBECIL AL QUE LE ESTABAS VIENDO LA CARA!.¡VAS A SER MIA AUNQUE NO QUIERAS!-Vociferó desgarrando con una mano la blusa de la chica y apretando dolorosamente uno de sus pechos mientras sus dientes se hundían con rabia en el frágil cuello de la Gryffindor que creía ya todo perdido cuando escuchó pisadas que se dirigían velozmente hacia donde se encontraban.

-¡HARRY!.¡AUXILIO!.¡POR FAVOR!.¡AYUDENME!-chilló histérica al ver que quienes se acercaban eran Harry y Ginny.

-¡RON!.¿QUE HACES?.¡SUELTALA!-Gritó Harry al percatarse de lo que sucedía y tomando al pelirrojo por la camisa, lo apartó de la muchacha que rápidamente se incorporó refugiándose en los brazos de Ginny.

-¡DEJAME HARRY!.¡ESTA ZORRA SE ENTIENDE CON ZABINI!.¡ACABO DE VERLOS JUNTOS!.¡VOY A DARLE SU MERECIDO!-Aulló señalando a Hermione que lloraba incontrolablemente en el regazo de Ginny.

-¿QUE DICES?.¿ESTAS LOCO?-Gritó Harry conteniendo a su amigo que ya se lanzaba nuevamente en pos de la castaña.

-¡LO QUE OISTE HARRY!.¡ELLA Y ZABINI SE ENTIENDEN!.¡YO LOS VI CON MIS PROPIOS OJOS!-Espetó furioso.

-¡NO ES POSIBLE RON!.¿HERMIONE Y ZABINI?-Preguntó incrédulo volviéndose a las chicas.

-Harry, por favor llévate a mi hermano, después te lo explicaré todo-Intervino Ginny con una mirada de súplica a su novio.

-¿TU LO SABIAS GINNY?.¿DESDE CUANDO?.¡ERES UNA TRAIDORA!-Graznó Ron asesinando a su hermana con la mirada.

-¡POR FAVOR HARRY LLEVATELO!-Bufó Ginny exasperada al ver que Harry se había quedado de una pieza mirándola acusadoramente.

-Vamos Ron…acompáñame-Dijo tomando a su amigo por el brazo y obligándolo a caminar.

-¡DEJAME REGRESAR HARRY!.¡ESAS DOS TIENEN MUCHAS COSAS QUE EXPLICARME!-vociferó colérico tratando de soltarse de su amigo.

-No Ron, vamos a la casa. Estoy igual de consternado que tú y sé que necesitas desahogar tu coraje, pero haciéndole daño a Hermione no solucionarás nada. Vamos a que te calmes un poco y después hablamos con ellas-Repuso Harry viendo como el semblante de su amigo pasaba de la cólera a una repentina y enorme tristeza y sintió un gran coraje contra la castaña que había sido capaz de traicionar de esa forma a su mejor amigo.

Con lentitud, caminaron el trecho que faltaba hasta llegar a la casa sin dirigirse ni una sola palabra más. Al entrar, ignoraron las preguntas de todos y se dirigieron al cuarto del pelirrojo encerrándose en él.

°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°

Mientras tanto, Ginny había ayudado a Hermione a recomponerse un poco, no podía llegar a la casa en semejante estado. Su madre iba a acribillarlas a preguntas en cuanto pusieran un pie dentro y por supuesto no iban a dar ninguna explicación. Después de unos minutos, pudo lograr que la castaña dejara de llorar y trató de arreglar el desgarre de la blusa y de la falda con un hechizo reparador. Cuando se sintieron preparadas, se encaminaron a la casa rogando a Merlín porque no hubiera nadie a la vista y así pasar desapercibidas. Por fortuna, cuando la pelirroja asomó la cabeza por la puerta, la estancia estaba vacía y entraron apresuradamente dirigiéndose a la habitación de Ginny y, al igual que los chicos, encerrándose en ella.

-Vamos Herm, necesitas un baño caliente-Dijo Ginny abrazando por los hombros a la castaña que comenzaba a llorar nuevamente.

-Gin…no sé que decirte…yo…tú sabías que yo no quería que pasara esto…Ron… ¡Oh Dios Ginny!.¿Qué le he hecho a tu hermano?...-murmuró avergonzada dejándose conducir al baño y contemplando sin ver como Ginny llenaba la tina con agua caliente.

-No hables ahora, date un buen baño y después platicamos ¿si? Verás que el agua caliente te reconforta y podremos hallar una solución-repuso la pelirroja saliendo del cuarto.

-Gracias Gin…de verdad…-musitó esbozando una ligera sonrisa a Ginny que le devolvió el gesto cerrando suavemente la puerta.

Hermione se quitó la ropa y se dió cuenta de las magulladuras en brazos y piernas y también del aparatoso moretón que empezaba a formarse en su cuello producto de las agresiones de Ron y lloró angustiosamente. No podía culpar al pelirrojo por haberla lastimado. Es cierto, se sentía humillada y mancillada, pero sobre cualquier coraje que pudiera sentir contra él, estaba el motivo que lo había empujado a actuar así: haber descubierto de la forma más dolorosa que ella se había enamorado de otro. Comparado con esto, sus golpes no eran nada ante el dolor que ella, sin que pudiera evitarlo, le había ocasionado.

Muchos minutos y lágrimas después, salió con pasos cansados envuelta en una gruesa bata de baño y con unas profundas ojeras alrededor de los castaños ojos que gritaban la enorme tristeza que la embargaba. Ginny se encontraba recostada en su cama leyendo y al ver salir a Hermione, cerró su libro en espera de que la chica iniciara la plática. Al notar que la Gryffindor no decía nada, decidió guardar silencio. Si ella quería hablar, lo haría cuando se sintiera lista. Hermione se puso el pijama lentamente como si cada parte de su cuerpo estuviera entumecida y metiéndose a la cama se volvió hacia su compañera que la observaba tranquilamente.

-Gin… estoy muy avergonzada contigo y con Harry… si no hubiera sido por ustedes, Ron…-musitó con la voz apagada.

-Lo sé Herm…y créeme que la apenada soy yo por el comportamiento de Ron…no debió intentar algo así contigo… ¿Quieres contarme lo que sucedió para que mi hermano perdiera de esa manera los estribos?-Preguntó suavemente.

-Ron…me vió llegar con Blaise y después vió también que nos abrazábamos y besábamos para despedirnos… ¡Oh Gin! Hubieras visto su cara cuando quedamos frente a frente ya que Blaise se había marchado…parecía…parecía un loco…jamás lo había visto así de enojado…-Contestó enjugando nuevas lágrimas que brotaban sin que pudiera contenerlas.

-Harry y yo estábamos en el jardín platicando cuando oímos los gritos y lo primero que vino a mi mente fué que Ron había descubierto algo. Tú lo conoces Herm, es la persona más tranquila del mundo, y puede parecer un tonto a los ojos de los demás, pero cuando se enoja se transforma y lo que vió debió enfurecerlo enormemente…lo que no entiendo es ¿como sabía que iban a aparecerse justo allí?-Inquirió

-Sospecho que vino a buscarme cuando terminaron de jugar Quidditch y fué cuando –aún no sé dónde, porque no lo creo capaz de haber registrado mi baúl-descubrió el pañuelo de Blaise y como ayer les había dicho que estuve en ese árbol leyendo, supongo que por eso fue hacia allá para esperame-Contestó la Gryffindor atando cabos.

-Mira Herm: no lo disculpo, porque como te dije, no me parece correcto lo que intentó hacerte…pero puedo entenderlo…primero, encuentra un pañuelo de Zabini entre tus cosas, luego no te encuentra por ningún lado y finalmente, cuando apareces, lo haces precisamente junto al dueño del famoso pañuelo y en actitudes bastante más que amistosas o casuales. Sé que mi hermano se extralimitó contigo pero, honestamente, no sé que hubiera hecho yo en su lugar-Repuso la pelirroja

-Yo también lo entiendo Gin y tengo que hablar con él…también quiero que sepas que no le guardo rencor ni le tengo coraje…no estoy pasando por alto su agresión, pero no puedo odiar a quien quise tanto y que además es uno de mis mejores amigos…solo espero que me dé la oportunidad de hablar con él y explicar las cosas…-Agregó apesadumbrada porque recordó de pronto las contadas ocasiones en que se habían disgustado y el pelirrojo había hecho gala de su terquedad y obstinación para no querer arreglar las cosas, que eran nimiedades a comparación de lo que había sucedido unas horas antes.

-Trataré mañana de verlo y decírselo Herm…también debo hablar con Harry porque no le agradó en lo más mínimo que yo supiera de Zabini y tú y él no-Agregó con mirada preocupada-En fin…vamos a dormir, que hoy fué un día difícil…hasta mañana Herm-Se despidió apagando la luz de su lámpara de lectura y arrebujándose entre las cobijas.

-Hasta mañana Gin…y una vez más…gracias por todo-Contestó Hermione acomodándose también entre las sábanas llorando nueva y silenciosamente. Había quedado de verse con Blaise al día siguiente a la misma hora y en el mismo lugar…ahora no sabía si acudir o no a la cita…la marca en su cuello era bastante evidente como para que el Slytherin no la notara… ¿Qué iba a decirle?.¿Que Ron había perdido la cabeza y había intentado violarla? No, de ninguna manera iba a dejar que Blaise le hiciera algo al pelirrojo, porque seguramente al saberlo, intentaría vengarse de Ron a como diera lugar y no era eso lo que ella buscaba.

Tendría que hablar con Blaise por el espejo antes de la hora de la cita e inventarle algo creíble para que el Slytherin se quedara tranquilo y no sospechara nada ¿Pero que iba a decirle? En ese momento, su cabeza era una maraña de pensamientos sin pies ni cabeza y sabía que no iba a poder volver a ver a Blaise si antes no hablaba y aclaraba todo con Ron. Se lo debía. Por el amor que le tuvo y sobre todo por su amistad, ahora Ron era su prioridad. Sin darse cuenta se fué quedando dormida pensando en como afrontaría al pelirrojo al día siguiente.

Entre tanto, Harry y Ron pasaban por algo similar. Después de que el pelirrojo le contara con detalle a su amigo como era que había descubierto el engaño de su novia, no pudo aguantarse más y lloró desconsoladamente sobre el hombro de su compañero que se había quedado estupefacto. ¿Qué podía decir para calmarlo?.

Sus sospechas habían resultado ciertas. Hermione sí tenía algo –mejor dicho, bastante- que ver con el Slytherin ¿Por qué no habló con ella antes para hacerla entrar en razón?.¿Por qué se quedó callado cuando se dio cuenta de lo que había visto en el mapa del merodeador aquella noche que fué a verlo a la enfermería?.¿Por qué había sido tan estúpido y no había intervenido a tiempo para evitar el dolor que ahora ahogaba a su amigo? Se reprochaba mentalmente mientras consolaba al destrozado pelirrojo y recordando las palabras de Ginny de repente sintió una oleada de rabia contra su novia también ¿Cómo es que Ginny lo sabía todo y no había hecho nada? Tenía que hablar muy seriamente con ella y pedirle una explicación, no aceptaría que Ginny hubiera permitido sufrir de esa forma a su hermano sin hacer nada.

También sabía que Ron y Hermione debían hablar, lo que no sabía era como abordar el tema con su amigo sin que un nuevo ataque de furia lo invadiera y decidió tratarlo con él al día siguiente. Primero debía dejar que Ron se desahogara completamente y asimilara las cosas. Entendía como debía sentirse el pelirrojo. Si a él, que solo era amigo de Hermione le había dolido su traición como si hubiera sido a su persona, imaginaba como se encontraba Ron. Dolido. Incrédulo. Deshecho. y sobre todo, defraudado, como se sentía él mismo.

Quería mucho a Hermione, ella había sido la hermana que nunca tuvo y la mejor amiga que se pudiera encontrar, la admiraba por su inteligencia y su carácter, pero esto…había roto de pronto la imagen de perfección que tenía de su amiga. Nunca la creyó capaz de algo así, estaba totalmente desilusionado de ella y sabía que aunque su explicación fuera sensata, no iba a perdonarla tan fácilmente porque había sido la primera en quebrantar su amistad al no confiar ni siquiera un poco en él como él lo hacía con ella.

Un poco más calmado, Ron dio las buenas noches a Harry y poniéndose rápidamente el pijama, se metió en su cama sin decir nada más. Harry lo imitó y siguió tratando de encontrar el punto del camino donde había perdido a su amiga y ella se había desviado tan dramáticamente hacia uno de sus más acérrimos enemigos del colegio.

°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°°0o..o0°

-¡Blaise!.¡Mira quienes han venido a visitarte querido!-La cantarina voz de Helena Zabini llegó hasta los oídos del Slytherin que bajaba las escaleras y no le auguró nada bueno. Si llegaban visitas inoportunas que pretendieran pasar medio día en su casa, iba a llegar tarde a su cita con Hermione.

Con gesto contrariado, recorrió la distancia de las escaleras hasta el hall pensando en una buena excusa para zafarse rápidamente del engorroso deber de buen anfitrión y no pudo evitar un mohín de disgusto, al llegar y encontrarse con que las visitas no eran otros que Draco y Kathian, quien abrazaba efusivamente a su madre con la mejor de sus sonrisas.

-¡Hola Blaise!-Saludó Draco estrechándole la mano-Kat y yo venimos a raptarte. Pansy y ella idearon un picnic para cuatro, en los jardines de Malfoy Manor. ¿No es genial?-Dijo sonriente.

-¡Blaise!.¡Que alegría me dá verte!-Intervino Kathian lanzándose a los brazos del chico y plantándole un sonoro beso en cada mejilla.

-Hola…no los esperaba… ¿Por qué no me avisaste que vendrían Draco?-Inquirió seriamente fulminando a Draco con la mirada.

-¡Vamos Blaise! Esto se acaba de decidir hace un rato-Repuso el rubio-Pansy y Kat llegaron conmigo y pensé en ti para acompañarnos…no te negarás ¿o sí?.¿O es que acaso tenías ya algún plan para hoy?-Preguntó suspicaz mirando fijamente a su amigo.

-¡Por supuesto que no Draco!-Intervino Helena Zabini-últimamente mi hijo está muy retraído…necesita distraerse y ¿Qué mejor que con sus amigos?.¿Verdad hijo?

-Yo…madre…-titubeó porque sabía que cuando a su madre se le metía una idea en la cabeza, no había poder humano -mágico o muggle- que la hiciera cambiar de opinión.

-Por favor Blaise-Agregó Kathian melosamente-me…nos daría mucho gusto que nos acompañaras…en la escuela nunca podemos hacer cosas así y será divertido. Te lo prometo

-No lo dudo Kat, pero…-Contestó el chico

-¡Nada de peros! –Interrumpió su madre-Diviértete y no te quiero aquí hasta bien entrada la tarde ¿de acuerdo? Anden, márchense, no sigan perdiendo el tiempo-Repuso alegremente abrazando a Kathian-Me dio mucho gusto verte, querida. Y espero que ésta no sea la última vez que vengas. Recuerda que ésta es tu casa. Dale mis saludos también a June por favor y dile que tenemos pendiente un té-Repuso guiñándole un ojo con complicidad.

-Por supuesto señora, se lo diré hoy mismo. Y muchas gracias de nuevo-contestó la chica con una radiante sonrisa-¿Vamos Blaise?-añadió prendiéndose de su brazo, e ignorando el disgustado semblante del Slytherin, se dirigieron a la chimenea donde después de lanzar polvos flú, desaparecieron con rumbo a Malfoy Manor.

-Draco… ¿Por qué sospecho que esto fue idea tuya?-Preguntó Blaise después de haber saludado a Narcissa Malfoy, dirigiéndose a los amplios jardines de la propiedad.

-¿Por qué te molesta tanto Blaise?.¿Realmente tenías planes para hoy?-Rebatió Draco un poco harto de la antipatía de su amigo-Además, no fue idea mía, fue de mi madre…sí, aunque no lo creas-Repuso al ver el gesto de sorpresa de su amigo-Resulta que hace unos días platicó con tus padres y ellos le comentaron que te notan cambiado y ya sabes como son las madres…habló inmediatamente con Pansy y con Kat y bueno, aquí nos tienes tratando de…alegrarte el día ...-Agregó irónico.

-Ya lo veo…lo único en que no estoy de acuerdo es que no me hayan tomado en cuenta para nada. Me molesta que hagan las cosas a mis espaldas y lo sabes Draco-Repuso ásperamente.

-Mira, ya no exageres. Vamos a pasarla bien ¿De acuerdo? Kathian no piensa comerte ni nada parecido. Y la verdad es que es bastante…agradable-rebatió el rubio sonriendo maliciosamente.

-Sabes bien que no opino lo mismo que tú. En fin…de cualquier forma te aviso que voy a estar con ustedes solo un rato. Tengo que ir a otro lado-

-¿Y se puede saber a donde vas?.¿Se trata de una chica?-Preguntó Draco arqueando las cejas con mirada traviesa.

-No puedo decirte nada Draco-contestó tajante.

-Está bien…no te molestes…la verdad es que sí que has cambiado y lo que te traigas entre manos debe ser algo muy gordo, pero respetaré tu decisión de no decirme nada hasta que lo creas…conveniente-musitó incordiado.

-Gracias Draco-Contestó brevemente mientras pensaba en una buena excusa para largarse de ahí lo más pronto que pudiera. No pensaba faltar a su cita con Hermione y menos por estar soportando a Kathian y sus zalamerías.


¡¡Hola!!

Bueno, pues este ha sido el capítulo de hoy¿que tal? Ron ya descubrió que Hermione y Blaise se entienden y no le pareció nada bien...veremos lo que sucede después...

Quiero dar las gracias a sofi por su review ¡Gracias linda! me encanta que me escribas y me eches porras. Es un aliciente para esta pobre escritora.

Ya saben, todos los reviews son bienvenidos, sean de porras o de jitomatazos XD Cuídense mucho y nos veremos por aquí el lunes, en esta misma página, en este mismo fic y con un nuevo capítulo. Gracias por leer. Un beso.