Disclaimer : Todos los personajes tienen dueña (JK-soymultimillonariayeneuros-Rowling ¿Quién más?), excepto claro, los que mi imaginación concibió y yo los tomé prestados a todos un rato para desahogar esta locura.
Aquí les dejo el capítulo ocho...
Capítulo 8
Hermione había pasado una noche infernal. Quiso dormir, pero las imágenes de lo sucedido con Ron se repetían en sus sueños provocándole pesadillas y que despertara cubierta de sudor frío. En esos momentos sentía que lo único que podría reconfortarla serían las palabras y los cálidos brazos del Slytherin. Necesitaba verlo, y al mismo tiempo, tenía muy claro que en esas condiciones no podría sostenerle la mirada y el chico la conocía lo suficiente para darse cuenta de que algo le había pasado y no iba a cejar hasta sacarle la verdad. Así que reprimiendo su ansiedad, resolvió que en cuanto amaneciera y tuviera oportunidad, iba a contactarlo para cancelar su cita tal como lo había pensado la noche anterior.
-Buenos días Herm. ¿Cómo te sientes?-La voz de Ginny Weasley la despertó un par de horas después y cuando comenzaba nuevamente con las pesadillas.
-Mal Gin. No pude dormir-Contestó frotándose los ojos somnolienta.
-¿Quieres quedarte un rato más en la cama? Puedo decirle a mamá que no pudiste dormir y que quieres desayunar aquí para que te prepare algo y yo te lo traiga. Imagino que lo que menos quieres es encontrarte con mi hermano. Pero tengo que decirte que no van a poder ignorarse mucho tiempo o mi madre sospechará que algo grave sucedió-Repuso la pelirroja con semblante preocupado.
-Lo sé Gin. Te lo agradezco mucho. Había pensado darles las gracias a tus padres y volver al colegio con cualquier excusa. Creo que será lo mejor después de que hable con Ron. No quiero que se sienta incómodo con mi presencia aquí-Apuntó la castaña con tristeza.
-¿Sabes? Ahora que lo dices, creo que tal vez sea lo mejor. Tú sabes que eres mi mejor amiga y que no me gusta la idea de que pases la navidad sola en el colegio. Pero conozco a mi hermano y estoy segura que aunque no diga ni una palabra, su mal humor lo va a delatar y ya sabes como se pone mi madre...primero porque Percy no está con nosotros, y si aunado a eso se entera de lo que pasó entre ustedes, no dejará de llorar lo que resta del año.
-Eso es precisamente lo que quiero evitar. No quiero provocarle otro disgusto a tu madre. Voy a empacar mis cosas. Solo quiero pedirte algo antes de irme ¿Puedes preguntarle a tu hermano si podemos hablar? Iría yo misma, pero no estoy muy segura de cómo va a reaccionar-
-Claro, en este momento voy y te aviso en seguida-Contestó la pelirroja terminando de vestirse y saliendo de la habitación.
En cuanto Ginny cerró la puerta, un nuevo torrente de lágrimas traicionó a la Gryffindor. Los Weasley y Harry eran como su familia y jamás se imaginó que esa navidad la iba a pasar sin ellos. Pero estaba convencida de que estaba haciendo lo correcto. Se había prometido no lastimar a nadie y aunque le doliera quedarse sola, iba a cumplirlo. Solo le quedaba rogar a Merlín porque Ron aceptara hablar con ella antes de marcharse, para atenuar un poco su angustia. De igual manera, decidió que a su llegada a Hogwarts contactaría a Blaise y le contaría la verdad -a medias-, de porqué se encontraba de vuelta en el colegio y no en casa de los Weasley.
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Una sorprendida Minerva McGonagall fué la encargada de recibir a la atribulada Gryffindor en la entrada del Gran Comedor, poco antes de que finalizara el desayuno y por aviso del conserje, Argus Filch, quien la había visto llegar proveniente de la estación de tren de Hogsmeade.
Después de algunas preguntas, la profesora McGonagall se convenció de que la chica poco o nada iba a decir sobre su sorpresivo abandono de La Madriguera –que había atribuído a "motivos personales" únicamente-y conociéndola como lo hacía, sabía que debía ser una razón muy poderosa la que la alejaba de sus amigos y de aquella familia a la que consideraba como propia. Y aunque trató de distintas formas convencerla de que se confiara a ella, platicándole dichos motivos, la Gryffindor parecía haber levantado una sólida barrera para no hablar más de la cuenta y la profesora desistió en sus intentos, convencida que al correr de los días, Hermione se encontraría un poco más dispuesta al diálogo con ella.
Un rato después, y no sin una buena dosis de convencimiento, la profesora había logrado que la chica tomara algo como desayuno y ahora ambas se dirigían a la torre de Gryffindor, para que ella acomodase sus cosas, ya que era la primera navidad –desde que había ingresado a Hogwarts- que lo pasaría en el colegio durante las fiestas.
-Solo hay dos alumnos de primer curso y dos de quinto en la torre de Gryffindor señorita Granger, así que estará sola la mayor parte del tiempo, al no haber alumnos de su curso; pero sé que eso no será inconveniente para usted. Las vacaciones en Hogwarts son como si las pasara usted en su casa. Dispone de todo el día libre para sus actividades y puede andar por el colegio como si hubiera clases. Los horarios de desayuno, comida y cena son iguales y solo en la noche de navidad y año nuevo les pedimos a los alumnos que se quedan que todos nos reunamos en el Gran Comedor para cenar juntos-Explicaba la profesora McGonagall a una más que ausente Hermione que solo asentía sin prestar demasiada atención a las indicaciones de la profesora.
El que Ron y Harry se hubieran negado tajantemente a hablar con ella, había sido el golpe de gracia a su frágil esperanza de tratar de recuperar a sus amigos antes de abandonar La Madriguera. Ginny había regresado compungida a los pocos minutos de salir de la habitación que compartían y la castaña había adivinado la respuesta de los Gryffindor en cuanto la menor de los Weasley había entrado nuevamente con la contestación de los chicos. Y aunque trató de asimilarlo lo más tranquilamente posible, no pudo evitar abrazar fuertemente a la pelirroja y llorar sobre su hombro su impotencia. "Tienes que darles tiempo a ese par de tercos Herm" habían sido las palabras de consuelo de su amiga y aunque sabía que eso era verdad, le dolía profundamente que Harry y Ron se cerraran de esa forma y no quisieran ni siquiera verla antes de regresar al colegio.
Admitía con pesar que su proceder no había sido el mejor, pero sus amigos la crucificaban sin siquiera una oportunidad de defenderse, contándoles la verdad. Ahora, parecía el fin definitivo de su amistad con ellos y se sentía en un barco que naufragaba y que el mar se lo tragaba sin remedio. Sin ánimos de nada, había terminado de empacar sus cosas y salió subrepticiamente de la casa, dejando el encargo a Ginny de explicar a sus padres que se había marchado. No tenía cara para ver a los señores Weasley de frente y darles las gracias por todo, pues sabía que lloraría sin remedio y los padres de Ron en seguida se darían cuenta que algo más pasaba y no iban a dejarla marchar.
Después de acomodar nuevamente sus cosas en la habitación, recordó su cita con Blaise y haciendo acopio de fuerzas para mostrarle una buena cara al Slytherin, y que él no sospechase nada, sacó el espejo de la bolsa de sus pantalones vaqueros y pronunció el nombre del chico frente a la lisa superficie. Después de unos segundos, que se le antojaron eternos comparados con la rápida respuesta del chico apenas unos días atrás, el sonriente rostro del Slytherin apareció en el espejo evidentemente sorprendido de que lo hubiera contactado a tan poco tiempo de volver a verse detrás del gran árbol en el camino hacia La Madriguera.
-¡Hola Hermione!.¿Qué pasa? –Saludó alegremente el chico
-Hola Blaise…quería decirte que…que…-ahora que lo tenía prácticamente frente a ella, no encontraba las palabras adecuadas para cancelar su cita, en vez de eso, el nudo en su garganta parecía agrandarse velozmente y amenazaba con traicionar todo su autocontrol y soltarse a llorar angustiosamente.
-¿Qué sucede princesa?.¿Tienes algún problema?-Inquirió él suavemente notando las reacciones de la castaña y sus ojos brillantes por el llanto contenido.
-Sí…no vamos a poder vernos Blaise…se trata de Harry y Ron…yo…ellos ya saben de lo nuestro…-musitó a media voz conteniendo el llanto.
-¿Y ese par de imbéciles te hicieron algo?.¡Porque si es así, en este momento voy para allá a darles su merecido!-Contestó enfadado y algo en el tono de su voz previno a la Gryffindor de que empezaba realmente a enfadarse y cumpliría lo que le decía.
-No…no…por favor no hagas nada…yo…decidí irme de la casa de Ron y regresar al colegio…como habíamos pensado, su reacción no fué muy buena, pero los conozco y sé que al volver al colegio las cosas cambiarán, ya lo verás…-contestó ella recomponiendo el semblante y esbozando una ligera sonrisa para tranquilizar al Slytherin.
-¿Que estás en Hogwarts? Hermione, dime la verdad, esto no fué solo un "pequeño enfado" entre ustedes, tuvo que haber algo más para que decidieras marcharte de casa de la comadreja sin que ellos lo impidieran…¿Cómo fué que te dejaron ir así como así?-Preguntó incrédulo.
-Se molestaron bastante, Blaise. Y yo no iba a estar a gusto así en casa de Ron, por eso decidí que lo mejor era darnos tiempo y volver al colegio. Tampoco me apetecía que toda la familia se enterara de nuestra ruptura y comenzaran a indagar más sobre los motivos. Conozco a Ron, ahora está furioso, pero conforme pasen los días se irá tranquilizando y asimilando los hechos, forzarlo a vernos todos los días solo iba a incrementar el enojo y no quería darles ese disgusto a sus padres. Molly y Arthur siempre han sido muy amables conmigo y esto por sí solo iba a ser una situación difícil para ellos y no quise incomodarlos aún más con mi presencia en su casa.-Argumentó la castaña recuperando un poco la verdad que iba a contarle al Slytherin para convencerle y que no intentara salir en su defensa provocando un mal mayor.
-¿Estás segura que solamente se trata de eso Hermione? –Rebatió él no muy convencido mirando escrutadoramente a la castaña.
-Si Blaise. No te preocupes. Quedamos en que cada uno enfrentaría a sus respectivos amigos ¿O no? Déjame lidiar con Harry y Ron, los conozco y sé que todo esto pasará-concluyó categórica.
-Está bien Hermione. Solo quiero que sepas que no voy a permitir que ese par se pasen de listos contigo ¿Está claro? En el momento que vea que te hacen algo, no vas a impedirme que los pare en seco. Entiendo que son tus amigos y que los conoces mejor que nadie, pero ninguno de ellos va a hacerte sentir mal por algo que simplemente sucedió sin que nos lo propusiéramos y si la neurona que tienen en el cerebro no lo entiende, me aseguraré que la conecten correctamente-Replicó seriamente.
-De acuerdo Blaise-aceptó la chica a regañadientes. Si bien eran los Gryffindor -a decir de la mayoría de los alumnos- quienes ostentaban los honores de ser los más tercos y obstinados, Hermione estaba descubriendo que su serpiente hacía gala también de dichos atributos de forma bastante convincente.
-Bueno, pues ya que no estás en casa de las comadrejas –y no me mires así, que no voy a volver a llamarlo por su apellido mientras no rectifique su actitud para contigo- ¿Qué tal si nos vemos en Hogsmeade? Podemos ir a Honeydukes o pasear por el camino rumbo a la casa de los gritos-Sugirió el chico.
-No Blaise…la verdad es que estoy muy deprimida…no tengo ganas de pasear en ningún lado…de hecho, iba a pedirte que no nos viéramos más hasta que regreses al colegio…-Y añadió rápidamente al ver que él iba a interrumpirla-También lo hago por ti, terco… ¿no te has puesto a pensar que cualquiera puede vernos paseando alegremente por Hogsmeade, y lo que eso significaría?
-Tienes razón princesa, no lo había pensado…son tantas mis ganas de verte que por un momento me imaginé que ya podíamos tener una cita normal…pero eso de no verte hasta que regrese al colegio, definitivamente no lo acepto, así que no insistas… entonces… ¿Qué tal si voy a Hogwarts? Podemos encontrarnos cerca de la cabaña de tu amigo Hagrid y paseamos un rato por las orillas del lago…nadie nos verá… ¿si?-Insistió el Slytherin y como siempre le sucedía con él, derribó las barreras de la chica que siendo sincera consigo misma, también moría de ganas por verlo de nuevo.
-Está bien Blaise…tú ganas…te veo entonces dentro de una hora detrás de la cabaña de Hagrid, en el huerto de las calabazas… ¿Te he dicho que tú eres la única persona a la que para mi desgracia no puedo negarle nada?-Agregó con una sonrisa floja. La idea de volver a verlo tan pronto había inyectado nuevos bríos a su deprimido ánimo.
-Lo sé…por eso te adoro…te veo en una hora. Te quiero. Te mando un beso-se despidió cariñosamente y su imagen desapareció del espejo dejando a Hermione un poco más tranquila porque sabía que los brazos de su serpiente ayudarían a calmar su ansiedad y tristeza. Una vez más, el empecinamiento del Slytherin había doblegado su voluntad. Se preguntó si no se encontraría sin darse cuenta, bajo los efectos de un eficaz filtro de amorque el chico le hubiera echado discretamente en su jugo de calabaza y en seguida con una sonrisa, rechazó su loca teoría aceptando que simplemente, se había enamorado de él como una tonta.
Decidiendo que un paseo a solas por los terrenos del colegio le caería de maravilla antes de ir a encontrarse con su Slytherin, se puso un suéter ligero y salió de la sala común de Gryffindor rumbo a la entrada principal con una sonrisa en los labios. Tanta era su emoción de volver a verlo, que olvidó por completo el motivo principal de cancelar su cita: el aparatoso moretón que lucía en el cuello y que su cabello disimulaba solo en parte.
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Por su parte, Blaise no había podido zafarse tan rápidamente del engorroso picnic como era su idea en un principio. Kathian era demasiado empalagosa con él y estaba comenzando a enojarse verdaderamente cuando sintió que vibraba el espejo que siempre traía en la bolsa de su camisa, señal de que la castaña quería hablar con él. Como pudo, se separó de la Slytherin argumentando su necesidad de ir a los servicios, y desapareció rápidamente detrás de los árboles rumbo a Malfoy Manor, pero el súbito cambio en su actitud, hicieron sospechar a Draco que tal vez se trataba de otra cosa. Así que sin perder tiempo y excusándose con Pansy con el mismo pretexto de los servicios, salió detrás de su amigo sin que éste se percatara de su presencia.
-Qué interesante Blaise… ¿así que tu cita misteriosa es nada más ni nada menos que con Granger?…-siseó el rubio a sus espaldas en cuanto vió que guardaba nuevamente el espejo.
-¡Draco! –dijo volviéndose tan bruscamente hacia su amigo que fué una fortuna que no se dislocara el cuello en ese momento.
-Entonces mis sospechas eran ciertas…estás enamorado…y no de cualquiera…sino de Granger…la sangre sucia amiga de San Potter…y por lo que veo, ella también te corresponde ¿verdad? Ahora me explico tu actitud-repuso incrédulo.
-No tiene caso que lo niegue porque por lo visto, escuchaste toda mi conversación Draco-respondió molesto-Solo voy a pedirte que no la nombres así en mi presencia…y sí, es la mujer que amo...¿ahora comprendes porqué no podía decirte nada?-.
-Pero Blaise… ¿te das cuenta del peligro que significa para ti si el Lord se llega a enterar?-Cuestionó con fingida preocupación.
-Entonces… ¿no estás molesto porque no te lo había dicho antes?-Preguntó descolocado por la actitud de su amigo, pues esperaba que Draco se enfureciera por su "traición" al enamorarse de alguien del bando contrario y no de Kathian como era el deseo de todos.
-¿Molesto? No, estoy sorprendido y preocupado por ti… ¿estás seguro que no comiste o bebiste algo que viniera de parte de la sang…perdón…de Granger?-Insinuó el rubio.
-No Draco. Simplemente sucedió, me enamoré de ella y ella de mí. Sé que debí confiar en tí, pero no lo hice precisamente porque no quiero que haya más gente involucrada en esto y quien corriera riesgos ante el Lord fueras tú. Tampoco te he dicho que he hablado ya con mis padres y mi negativa de unirme a Voldemort es definitiva-.
-Pero…pero…Blaise no puedes… ¿Cómo vas a negarte? Sabes de sobra como va a reaccionar el Lord con tu negativa, te estas lanzando a la boca del lobo voluntariamente…-replicó alzando una platinada ceja.
-Digamos que…si, se va a molestar un poco…pero hay cierto "detalle" que mi padre va a recordarle para que su furia no llegue a tanto, así que no te preocupes…-Contestó tranquilamente.
-"Detalle"… ¿A que te refieres?-Inquirió el rubio en todo dudoso.
-Una vez más tendrás que disculparme, pero no puedo decirte nada por el momento, pero que no te quepa duda de que ni mis padres ni yo corremos peligro-Respondió convencido.
-Esta bien…si tú lo dices, no tengo porqué no creerte…pero… ¿Cómo crees entonces que recibirán tus padres la noticia de que te enamoraste de…Granger?-arremetió sagazmente a lo que su compañero guardó silencio y Draco supo que había hallado el punto débil de aquella estupidez. Evidentemente –pensó Draco-no les va a parecer nada agradable enterarse que prefieres a la sangre sucia en lugar del bomboncito de Kathian amigo…y no seré yo quien te haga desistir, al contrario, tu enamoramiento y obstinación por Granger son excelentes para mis planes…traidor asqueroso…así que…-Blaise,-continuó el rubio-aunque Granger no es para nada de mi agrado, he de reconocer que ha cambiado bastante y puedo entender porqué te enamoraste de ella, pero… ¿te has puesto a pensar también que a la comadreja y a San Potter tampoco creo que les guste la idea de que su amiga esté contigo?.¿Piensas que te recibirán con los brazos abiertos después de que por años hemos sido los peores enemigos y nunca hemos perdido oportunidad de fastidiarlos lo más posible? Claro,-añadió pensativo-está el hecho de que una persona puede cambiar por amor, aunque esas estupideces son más de los Hufflepuff que de nosotros los Slytherin, pero creo que si les demuestras que tu amor por ella es sincero, terminarán aceptándolo-.
-Draco… ¿estás hablando en serio?-preguntó inseguro-¿entiendes que me haya enamorado de ella y no de Kathian como querían todos?-.
-Ya te lo dije, Granger no es de mi agrado, pero tú eres mi amigo y siempre nos hemos apoyado ¿no es así?, tampoco es que me alegre mucho porque sé que Kathian te quiere y va a sufrir, pero cuando uno se enamora se olvida de todo...como sea, quiero que sepas que cuentas conmigo, pero eso sí, no me pidas que organice un picnic con Potter y Weasley¿de acuerdo?-bromeó y palmeando al chico por la espalda, continuó-Vamos, hay que encontrar un buen pretexto para que te vayas a tu cita de amor, no hay que dejar esperando a la dama-.
-Gracias Draco…te confieso que nunca pensé que lo tomarías así…ahora sé que verdaderamente eres mi amigo-contestó abrazando al rubio por los hombros e iniciando el regreso al lugar donde se encontraban las chicas.
-Pansy...¡Es precioso!-decía Kathian a una muy orgullosa Pansy que le mostraba su anillo de compromiso recién estrenado.
-¿Verdad que sí Kat? Draco lo escogió personalmente y yo también me quedé maravillada, nunca había visto un diamante negro tan finamente tallado, así que fué una verdadera sorpresa de mi rubio adorado-agregó abrazando al Slytherin que llegaba a su lado y propinándole un apasionado beso.
-Es lo que te mereces mi amor...-contestó el rubio abrazándola y mirando lascivamente a Kathian por encima del hombro de su novia a lo que ésta respondió sonriéndole con coquetería un instante para luego desviar la mirada y la sonrisa hacia Blaise que ya se aproximaba a ella.
-Blaise¿no te parece hermoso que nuestros mejores amigos se quieran tanto?-Preguntó melosa colgándose del brazo del chico.
-Si Kat, están hechos el uno para el otro-contestó rodando los ojos irónico-bueno chicos, me van a disculpar pero tengo que irme-añadió soltándose del brazo de Kathian.
-¿Cómo que te vas?.¿A dónde? Tu madre dijo que…-farfulló molesta.
-Tengo otro compromiso Kat, discúlpame-Respondió cortante interrumpiendo las quejas de la chica.
-Eso es precisamente lo que veníamos platicando¿verdad Blaise?-intervino Draco conciliador-ese… compromiso lo aceptó hace varios días Kat, por eso ya no puede cancelar ahora. Pero no te enojes, Blaise nos acompañará pasado mañana y tomaremos un helado en El Callejón Diagon. No te negarás ¿eh Blaise? Recuerda que es navidad…-añadió mirando significativamente a su compañero que pescó al instante la cuerda salvadora que le había lanzado el rubio.
-Claro, claro, nos veremos en la heladería al medio día¿les parece?-repuso asintiendo con la cabeza.
-¡Pero como que en la heladería Blaise!, un caballero nunca permite que una dama ande sola por la calle…así que… ¿Por qué no vas por Kat a su casa?.¿Que va a pensar de nuestra educación si la dejas llegar sola?-Añadió maliciosamente mirando a Kathian con complicidad.
-¡Si Blaise!.¡Anda!.¿Pasas por mí a mi casa? Mis padres estarán encantados de verte, no sabes como me preguntan por ti…-Apuntó Kathian con los ojos brillantes de emoción volviéndose a colgar del brazo del Slytherin que fulminaba a su amigo con la mirada por ponerlo en semejante predicamento. Ya era suficiente con ir a tomar un helado con ellos y encima¿ir por Kathian a su casa? Había sido el colmo de la desfachatez de Draco; pero en cuanto volviera de su cita con Hermione, hablaría con su amigo. Si su ayuda iba a significar aguantar a Kathian contra su voluntad para "guardar las apariencias", prefería entonces que lo dejara solo. Tampoco le parecía justo que la chica se hiciera ilusiones equivocadas respecto a él y después, cuando pudiera gritar a todos que Hermione y él se amaban, se diera cuenta que todos sus intentos por conquistarlo habían sido estériles y sufriera por su culpa, aún si era empalagosa, no era mala persona.
-Está bien-aceptó a regañadientes apretando los puños-ahora¿me disculpas Kat? Draco, Pansy un gusto estar con ustedes-agregó ladeando ligeramente la cabeza a manera de despedida y se marchó a Malfoy Manor para desaparecerse fuera de la vista de los chicos con rumbo a los terrenos de Hogwarts.
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La tarde era fresca. Casi no había alumnos en el colegio y la enormidad del mismo era aún más notable. Normalmente, a esa hora de la tarde los terrenos lucían ocupados por aquí y por allá por grupitos de parlanchines amigos de todos los cursos. Una suave brisa fría recorría los vastos valles por donde Hermione paseaba arrebujada en su suéter marrón de cachemir con las mejillas encendidas por el frío.
A pesar de la angustia que la embargaba por no haber podido aclarar las cosas con sus amigos, sentía una mezcla de tranquilidad y nerviosismo porque en unos minutos estaría nuevamente con el Slytherin y aún no se explicaba como, en tan poco tiempo, había terminado enamorándose tan profundamente de él, que su necesidad por tenerlo siempre junto a ella la desconcertaba aún más, porque nunca había sentido tan palpable la ausencia de alguien.
El futuro era incierto, de eso no tenía duda alguna. Ella juraba que Ron sería el hombre de su vida…qué equivocada estaba…el destino le había dado una bofetada y la había colocado inexplicablemente al lado de la persona más inesperada para ella, pero así es la vida –se dijo-cuando creemos firmemente que nuestro camino está trazado y sin posibilidad de modificación, de pronto surge algo que nos desvía completamente del sendero que iniciamos, cambiando las perspectivas.
Tan absorta iba en sus pensamientos que, sin pensarlo, sus pasos la dirigieron de forma automática al huerto de las calabazas que se encontraba detrás de la cabaña del guardabosques del colegio, cuando percibió de manera sutil, y a pesar del frío vientecillo que corría, el tan familiar aroma a sándalo y almizcle que la enloquecía y se detuvo al sentir la calidez del cuerpo que la abrazaba por la espalda y la suave voz amada a su oído, estremeciéndola.
-Hola… ¿Por qué tan pensativa leoncita?-La cálida voz del Slytherin fue como un bálsamo para su atormentado corazón y volviéndose lentamente se abrazó con fuerza al chico tratando de absorber lo más posible su calor y seguridad.
-Blaise…no te oí llegar… ¿Dó…-su saludo fué acallado con un tierno beso que hizo que su mente quedara en blanco y solo se dedicara a disfrutar de esa tibia lengua recorriendo suavemente sus labios, secos por el frío, humedeciéndolos y llenándolos de calor y de esos dientes que daban pequeños mordiscos en el centro de su labio inferior provocándole cosquillas en el vientre y aferró fuertemente la nuca del Slytherin con ambas manos devolviéndole el beso que se había tornado más apasionado cuando el chico tocó la punta de su lengua con la suya y ella ya no pudo resistirse más y abriendo su boca, atrapó la lengua de él para morderla con suavidad y en seguida, succionarla con deleite.
-Estas bienvenidas me gustan cada vez más…me estoy volviendo adicto a tus besos Hermione…-jadeó suavemente recargando su frente contra la de ella y envolviéndola con su aliento.
-No sabes cuánto te he extrañado… ¿estás seguro que nunca me diste un filtro de amor disfrazado de jugo de calabaza?-Preguntó Hermione esbozando una ligera sonrisa.
-Lo mismo te pregunto yo…eres tan buena lanzando hechizos que he llegado a pensar que me lanzaste una imperius no verbal un día que me viste distraído-Contestó devolviéndole la sonrisa.
-Entonces estamos perdidos…si tú me diste un filtro de amor y yo te lancé una imperius, ahora… ¿Quién podrá salvarnos?-repuso divertida.
-Yo no quiero que me salven, por voluntad propia quiero quedarme así el resto de mi vida-agregó besándola nuevamente con avidez.
Después de unos minutos y muchos besos más, se separaron para echar a andar tomados de la mano rumbo a los linderos del bosque prohibido. Aunque no había mucha gente en el castillo, sabían que si se quedaban ahí, se exponían a que apareciera Hagrid o alguien más y los descubriera. Caminaron un rato en silencio, disfrutando de su cercanía y al llegar a un pequeño solar, decidieron sentarse en las robustas raíces de los árboles que sobresalían de la tierra creando extrañas formas y que los alumnos utilizaban habitualmente como bancas para charlar o estudiar.
-Bueno, ahora dime ¿Por qué te fuiste de casa de Weasley?.¿Qué paso entre tus amigos y tú verdaderamente?-Preguntó frunciendo levemente el entrecejo.
-Ya te lo dije…se enojaron muchísimo…no me dieron oportunidad de explicar nada…y la verdad es que no iba a estar a gusto así, por eso preferí regresar al colegio y dejar que las cosas se enfríen para hablar con ellos con más calma-Repuso lo más tranquilamente que pudo rogando porque el chico no quisiera averiguar mas.
-¿Y como te sientes? Veo tus ojos irritados, señal de que has llorado mucho y eso no me gusta…no me cuadra que me digas que todo se va a arreglar si veo tus ojos así y tu carita triste aunque me sonrías…por otro lado, entiendo como deben sentirse tus amigos, no es fácil aceptar que alguien a quien queremos esté con la persona que creemos que es la peor de todas, pero el corazón no distingue amigos o enemigos para enamorarse y pensé que ellos harían berrinche, si, pero que terminarían aceptándolo porque se supone que te conocen y quieren que seas feliz ¿no?-objetó seriamente
-Sí…supongo que tienes razón…pero no los conoces, para ellos fué muy doloroso enterarse de quién estoy enamorada, estoy segura que piensan que me estás utilizando o algo así…claro que lo comprenderán, pero recuerda que son Gryffindor hasta el tuétano y les llevará un poco más de tiempo…y no me digas que ustedes los Slytherin son de lo mas comprensivos porque no te creo…ustedes tienen fama de fríos y calculadores-respondió desviando la conversación hacia temas menos escabrosos para ella.
-Pues aunque no lo creas, habemos Slytherin sumamente comprensivos. Sin ir más lejos, hoy Draco me encontró cuando hablábamos por el espejo y no tuve más remedio que aceptar frente a él que estoy enamorado de ti-.
-¡¿COMO?!. ¿Malfoy sabe de lo nuestro?-preguntó temerosa abriendo mucho los castaños ojos.
-Sí y no te asustes…es mi amigo y lo entendió…claro, tampoco le agradó mucho la idea, pero no me armó una escenita como la que seguramente te hicieron tus amigos. Es más, me ofreció su ayuda…desinteresadamente-concluyó no muy convencido porque todavía tenía que aclarar ese término con el rubio en cuanto tuviera oportunidad.
-Bueno, como comprenderás, no estoy muy segura de eso, pero tú lo conoces más que yo y si dices que no hay problema, yo lo acepto…lo único que te pido es que no me hagas tolerarlo cerca de mí…no aún…no he olvidado lo que me hizo en el tren-dijo tomando suavemente su mano.
-De ninguna manera princesa, todo a su tiempo...no te preocupes-contestó suavemente tomando un rebelde mechón de su rostro y acomodándolo con ternura detrás de su oreja. Ese simple movimiento descubrió una parte del cuello de la chica y comprendiendo al momento el significado de ese horrible moretón, ahora expuesto, su gesto dulce se transformó en segundos en una mueca de furiosa sospecha.
-¿Quién te hizo esto Hermione? Y no me digas que fué un pellizco accidental o algo parecido porque tiene toda la pinta de que fué una mordida ¿QUIEN FUE?.¿FUE WEASLEY ACASO?.¡CONTESTAME HERMIONE!-Espetó colérico fulminando a la chica que había palidecido instantáneamente.
Estúpida. Se había olvidado por completo de la marca que la agresión de Ron le dejara y ahora iba a enfrentarse al enfurecido Slytherin que la acribillaba implacable lanzando fuego por los acaramelados ojos.
¡¡Hola!!
Bueno, pues aquí tenemos un capítulo más...ahora es Blaise quien ya se dió cuenta de la agresión de Ron...¡vaya! esto se complica cada vez más...XD
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Nos veremos por aquí el jueves, en la misma página, en el mismo fic y con un nuevo capítulo. Cuídense mucho. Gracias por leer. Un beso.
