Disclaimer : Todos los personajes tienen dueña (JK-soymultimillonariayeneuros-Rowling ¿Quién más?) excepto claro, los que mi imaginación concibió y yo los tomé prestados a todos un rato para desahogar esta locura.
Antes que nada, quiero pedirles una ENORME disculpa (sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry, sorry...hasta el infinito) por haber tardado tantísimo tiempo en actualizar, pero tuve una situación familiar sumamente fuerte y difícil y es por eso que detuve tanto tiempo el fic. (además de que el final que tenia ya casi terminado no me gustó y lo estoy cambiando, para que les voy a mentir)...En fin, que mi vida se volvió patas arriba de unos meses para acá, pero heme aquí de nuevo tratando de continuar la historia y terminarla (se lo he prometido a una personita muy especial e importantísima de mi vida, y aunque ya no esté junto a mí, físicamente, sé que siempre, siempre estára a mi lado T.A.P.).
Por favor, no se desesperen si no actualizo tan rápidamente como al principio, y tengan por seguro que voy a terminar la historia como me lo han pedido todos en sus reviews. Gracias por su paciencia...y aquí les entrego el capitulo catorce...
Capítulo 14
A la mañana siguiente, Blaise se encontraba totalmente aturdido y sin haber conciliado el sueño en todo el resto de la noche. Por un lado, tenía un enorme sentimiento de culpa por lo que casi había pasado entre él y Kathian…se había portado como un verdadero patán con ella al jugar de esa forma con sus sentimientos y todo por un desenfrenado momento de lujuria que no había podido controlar…pero por otro lado, no entendía como es que la chica había llegado a tanto…no ignoraba el hecho de que estaba enamorada de él, pero haberse arriesgado como lo hizo, a sabiendas de su posible rechazo, –como efectivamente sucedió- hacía que se replanteara seriamente el concepto que tenía de ella…por lo visto, la Slytherin no era ni tan inocente ni tan candorosa y simplona como aparentaba…¡Joder! Tendría que irse con cuidado frente a ella de ahora en adelante. No imaginaba de lo que podría ser capaz después de haberla despreciado de esa forma, o si tomaría represalias contra él o…Hermione.
De pronto, el nombre de la castaña trajo a su mente el detalle más angustiante de todo lo sucedido…el que por un momento estuvo a punto de llamarla Hermione…estaba completamente seguro que Kathian se había dado perfecta cuenta de eso, si no ¿porqué su último reproche refiriéndose a un "alguien" con el término sangre sucia?. Era imposible que supiera algo sobre él y Hermione antes de su imperdonable descuido… ¿o no?... ¿o acaso Draco había traicionado su confianza contándole algo a la chica?...no…eso no…-se dijo-fué su estupidez cuando casi pronunció el nombre de la Gryffindor por lo que ella le contestó de esa forma…su amigo no lo traicionaría… era impensable…
Con estos nefastos pensamientos se apareció a desayunar deseoso de que los Lowell volvieran cuanto antes a su hogar, para dejar de ver la acusadora mirada de reproche de Kathian que no pasó desapercibida para nadie y que el chico solo esperaba el momento en que ella dijera lo que había pasado entre ellos para que la bomba explotara, los padres de la chica lo acusaran de haber violado a su princesa y sus padres sugirieran una solución (que para nada se le antojaba viable) para reparar semejante oprobio.
A Merlín gracias, nada sucedió y los Lowell se marcharon sin mayor contratiempo, dándole un respiro para poder irse un poco más tranquilo a casa con sus padres y dejarse de pensamientos tan nefastos y pesimistas y borrar la imagen que bailaba en su mente de él con Kathian frente a un altar. Ya faltaban menos de veinticuatro horas para que volviera a reunirse con la castaña en el colegio, y un reciente e inquietante pensamiento no lo dejaba en paz: ¿debía ser sincero con Hermione y decirle lo que había pasado la noche anterior antes de que llegara a sus oídos por bocas ajenas, o definitivamente debía dar carpetazo al asunto e ignorar a Kathian?. Finalmente-se dijo-fué ella quien me buscó, pero nada sucedió… y tampoco le apetecía mucho ponerse en evidencia ante la Gryffindor y lo que era peor, que ella pensara que la Slytherin le importaba de alguna manera. Así que, decidido, resolvió no enterar a Hermione sobre el incidente y tratar de aclararlo a su vez con Kathian para que el embrollo no pasara a mayores…pediría la ayuda de Draco…porque conocía mejor a su compañera de casa que él y tal vez el rubio le orientara para calmar el enfado de la Slytherin y que la situación no se saliera de control para él y Hermione. ¡Mierda! Si tan solo hubiera imaginado las consecuencias que le iba a traer el viaje a Saint Tropez, aunque sus padres lo hubieran aborrecido de por vida, hubiera ido a refugiarse con Draco a Malfoy Manor, así ahora no tendría que estar pensando en como mantener callada a Kathian por miedo a que hablara de más y llegara a oídos de cierta Gryffindor algo que además ni había sucedido… sabía que se iba a comportar como un egoísta, pero por defender y mantener tranquila su relación con Hermione era capaz de todo, y lo que fuera necesario para sacar definitivamente a Kathian de su vida, iba a hacerlo.
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El trayecto a la estación de tren en Londres fué de lo más relajado y tranquilo para Harry, Ginny, Ron y Hermione que llegaron acompañados por los señores Weasley y alguno que otro miembro de la Orden del Fénix perfectamente camufleado para resguardar la seguridad del niño-que-vivió. Después de despedirse de los padres de Ron, abordaron el tren y en cuanto encontraron un compartimiento vacío, comenzaron a acomodar sus cosas para el viaje. Hermione era consciente de sus deberes como prefecta de Gryffindor y que ella y Ron deberían comenzar con su ronda por los vagones para cuidar del orden dentro del tren, pero los nervios de que en cualquier momento pudiera encontrarse con el Slytherin le estaban quitando toda la intención de hacer una ronda exhaustiva como siempre había sido su costumbre y convenció a Ron de que sólo dieran un rápido vistazo a unos cuantos vagones sin entretenerse demasiado. No le parecía que el Expresso de Hogwarts fuera el mejor lugar para arreglar sus diferencias con Blaise si es que aún el chico querría seguir adelante con la relación y menos teniendo a tantos Slytherin tan cerca (su mente voló presta hacia cierta escoba ojiazul resbalosa que seguramente también andaría por ahí y el nudo en su estómago se tensó aún más).
Ron disimuló una sonrisa ante los evidentes nervios de su amiga y asintió silenciosamente siguiendo a Hermione en lo que le pareció la ronda de prefectos más rápida de toda la historia de Hogwarts. Dió las gracias a Merlín de que no hubiera ningún profesor alrededor, pues de haberse encontrado a uno, seguramente los habría suspendido de sus deberes porque más que vigilar, Hermione sólo deambulaba a lo largo de los vagones y en más de una ocasión, Ron estuvo a punto de regañar a varios alumnos de primero que paseaban felices por todo el tren con artículos prohibidos (la mayoría procedentes de "Sortilegios Weasley") y que por lo visto Hermione no veía o ignoraba olímpicamente para no entretenerse demasiado en los pasillos y regresar rápidamente al compartimiento de los Gryffindor (Ron estuvo seguro que era más lo segundo).
De pronto, al pasar por uno de los compartimientos que habitualmente ocupaban los alumnos de Slytherin de quinto, Ron pareció distinguir una voz bastante conocida y a punto estuvo de avisar a Hermione que su serpiente también se encontraba en el tren, pero no estuvo muy seguro de la reacción de la chica, quien prácticamente había corrido hasta el final del vagón, sin voltear ni una sola vez, así que prefirió guardar silencio y pasar de largo. No estaba preparado todavía para ver al Slytherin abrazando y besando a la castaña frente a sus narices y menos después de que lo habían visto en la nevería de Florean Fortescue muy bien acompañado por una más que cariñosa Kathian Lowell. Ron sabía que Hermione se encontraba furiosa por ese incidente y aunque la castaña no le había hecho ningún comentario al respecto, la conocía demasiado bien para darse cuenta que desde ese día, Hermione no había vuelto a intentar comunicarse con Zabini por el dichoso espejo de intercomunicación y esto, aunque aceptaba que no debería ser así, le alegraba bastante porque pensaba que si la chica se desengañaba definitivamente del Slytherin, podría surgir una nueva lucecita de esperanza que pudiera ayudarle a recuperarla. Ahora solo faltaba que Zabini no volviera a enredarla entre sus anillos para que Ron tratara de acercarse nuevamente a ella y reanudaran su relación con un "borrón y cuenta nueva". Pero claro, no podía cantar victoria aún. Siendo sincero consigo mismo, no creía que Zabini fuera tan tonto como él de perderla por una tontería, así que solo le quedaba esperar y desear que por una vez en su vida, Merlín le concediera el deseo de que un basilisco se comiera vivo al idiota de Blaise Zabini en cuanto pusiera un pie en Hogwarts.
-Oye Herm… ¿no te parece que nuestra ronda de prefectos más parecía un paseo por el tren que una ronda de vigilancia?-cuestionó Ron en cuanto llegaron al compartimiento donde Harry y Ginny se entretenían jugando una partida de snap explosivo.
-No somos los únicos prefectos en el tren Ron y además, la ronda fué como siempre las hemos hecho, recorrimos todos los vagones, a pesar de que yo te había pedido que solo recorriéramos la mitad, ¿o no?-respondió ella ligeramente irritada sentándose al lado de Ginny y tomando un trago de jugo de calabaza.
-Si tú lo dices…-contestó el pelirrojo levantando ligeramente los hombros y sentándose al lado de Harry.
-¿Qué te pasa Herm? Te noto muy nerviosa…¿pasó algo allá afuera?-inquirió Ginny.
-Nada…nada…estoy bien…solo…-en ese momento, la puerta del compartimiento se abrió interrumpiéndola y un alumno de primer año de Slytherin entró cautelosamente observando a todos los ahí presentes y palideciendo ligeramente al darse cuenta que era un compartimiento lleno de Gryffindors.
-¿Si?.¿Podemos ayudarte en algo?-preguntó Harry al ver que el pequeño no decidía a quien dirigirse primero.
-Yo…yo…traigo esta nota para Hermione Granger… ¿está aquí?-balbuceó el niño mirando fijamente la cicatriz de Harry y a Hermione le dió un vuelco el corazón, esa nota no podía ser de otro más que de Blaise.
-S-sí…yo...soy Hermione Granger…gra-gracias-contestó con un hilo de voz tomando el pequeño rollo que el niño le ofreció inmediatamente para después dar media vuelta y salir de prisa del vagón. Hermione se quedó un rato con el pergamino entre las manos dudosa de abrirlo o guardarlo en el bolsillo de su túnica, porque con seguridad, Blaise quería verla en algún vagón del tren y ella había decidido no hablar con él hasta que llegaran a Hogwarts. Ron, frente a ella, casi podía ver la feroz lucha interna de su amiga y se aventuró a sugerirle algo que podía significar nuevamente el fin de sus pequeñas esperanzas, pero que era un paso que Hermione tendría que dar tarde o temprano.
-Herm… ¿por qué no lo lees? Sabemos perfectamente quién te lo envía… ¿no crees que es hora de que…hablen?-repuso suavemente mirando con intensidad a la chica.
-No…no sé Ron…yo…-musitó Hermione estrujando nerviosa el pergamino entre sus manos.
-Vamos Herm…Ron tiene razón, ábrelo y sal de dudas de que es lo que te dice Zabini…no me negarás que te mueres por saber lo que te escribió ¿eh?-intervino Ginny codeándola y dirigiéndole una pícara mirada que provocó que se sonrojara levemente.
-Está…bien…-aceptó la Gryffindor desenrollando el pequeño pergamino y no pudo evitar que un ligero temblor se apoderara de sus manos. Efectivamente, el mensaje era de Blaise :
Hermione :
Hay tantas cosas de las que debemos hablar…tantos malentendidos por aclarar, que no puedo soportar hasta llegar a Hogwarts para verte…han sido demasiados los días sin saber nada de tí que no sé como puedo resistir no ir a tu vagón para abrazarte y besarte interminablemente… ¿Sabes cuánto pude ser capaz de echarte de menos?...
Por favor, encuéntrame en el compartimiento que está junto a los servicios (¿lo recuerdas?) en diez minutos. Te estaré esperando. No tardes demasiado.
BZ
Después de leer el mensaje, Hermione no pudo evitar que las lágrimas la traicionaran y un cúmulo de sentimientos se agolparan en su pecho hasta formar una dolorosa piedra que sentía atravesada en la garganta. Ginny, a su lado, supuso el contenido de la nota y sin decir nada, abrazó fuertemente a su amiga tratando de infundirle apoyo para que tomara la decisión que le pareciera la correcta. Frente a ellas, Harry y Ron las contemplaban expectantes y con semblante confundido ¿Qué pudo haberle escrito el imbécil de Zabini para que se echara a llorar de esa forma?.
Después de unos minutos, se secó los ojos calmadamente y con una mirada de entendimiento a la pelirroja, salió del compartimiento sin decir ni una palabra a los estupefactos Harry y Ron. Caminó tranquilamente rumbo al último vagón y justo frente a la puerta del último compartimiento, deslizó la nota que acababa de escribir por debajo de ésta entrando en seguida en los servicios.
Blaise, que paseaba sumamente nervioso en el interior del vagón, se percató de inmediato que alguien pasaba y rápidamente deslizaba una nota por debajo de la puerta y aunque se apresuró a abrir, seguro de que esa persona era Hermione, solo alcanzó a ver como se cerraba la puerta contigua con un sonoro "click". Sintiendo que el corazón se le encogía de angustia por lo que diría la nota, cerró nuevamente y la recogió recargándose en la puerta no muy seguro de que sus piernas lo sostendrían si la nota decía lo que más temía.
Blaise :
Estoy de acuerdo contigo…hay muchas cosas que debemos aclarar…pero no en el tren…no es conveniente…te espero hoy después de la cena en el corredor del séptimo piso junto al cuadro de Barnabás el chiflado (el tonto que quiere enseñar a los trolls a bailar ballet) sé de un lugar donde podemos platicar con tranquilidad y sin presiones de tiempo.
HG
P.D. Yo también te extrañé mucho…no tienes idea cuanto…
Al terminar de leer el breve escrito, una sonrisa iluminaba su rostro. Aunque al principio sintió que el estómago se le encogía de angustia porque Hermione le pedía hablar hasta el colegio, la post data del mensaje le devolvió el alma al cuerpo…si la chica tuviera en mente mandarlo a volar, nunca le hubiera escrito que lo había extrañado y eso calmó enormemente su ansiedad.
Con calma, salió del vagón y casi se cae de espaldas al encontrarse cara a cara con Kathian Lowell que lo miraba sorprendida.
-Hola…Blaise… ¿disfrutando de un paseo por el tren? Porque no creo que vengas a los servicios ¿verdad? Estos son los lavabos de las chicas por si no lo recuerdas-murmuró la Slytherin sonriendo con sarcasmo.
-¡Kat!...no…solo estaba…estaba…-La presencia de aquella a la que menos quería ver en ese momento lo descolocó visiblemente, lo que no pasó desapercibido para ella que quería desquitarse un poco del coraje que aún la saturaba por el rechazo del muchacho hacía dos noches.
-¿Pero porqué estás tan nervioso Blaise? –Preguntó con peligrosa dulzura acercándose a él -Ya sé…tal vez quedaste de verte aquí con alguien y yo sin querer estoy interrumpiendo… ¿es eso Blaise?-agregó mordazmente con un malévolo brillo en sus azules ojos.
-¿Nervioso yo? No Kat, simplemente…no esperaba encontrarte por aquí…-respondió incómodo. No le agradaba el tono ni las insinuaciones de la chica. Era apremiante largarse de ahí cuanto antes.
-Te conozco demasiado bien Blaise…que no se te olvide…y ahora que lo pienso… ¿no será acaso que al verme recordaste la excitación que sentiste por mí hace dos noches que estuvimos juntos y por eso estás tan turbado cariño?-dijo con toda la mala intencion de hacerse escuchar por aquella que estuviera dentro del maldito vagón para que supiera que (sin mencionar el rechazo, claro) había compartido la cama del Slytherin y por lo menos, provocar una bonita y fuerte discusión entre ambos y así sentirse un poco mejor, no siendo la única con un nudo de coraje subiendo y bajando por todo su estómago; al tiempo que deslizaba con hipócrita lisonjería un dedo por la mejilla del Slytherin que aún no se podía creer la desfachatez de la que hacía gala su compañera de casa.
-¿De qué hablas?-Cuestionó con franca molestia atrapando la mano traviesa que ya bajaba por su pecho.
-No es necesario que finjas querido…sé muy bien lo que sentiste hace dos noches…tu entrepierna lo podría corroborar… ¿porque no se lo preguntamos? Este vagón vacío...¿porque esta vacío verdad?... podría sernos de utilidad después de todo… ¿vamos Blaise?-insinuó con descaro mientras zafaba su mano del agarre del chico y trataba de llevarla hasta su entrepierna ante los atónitos ojos del Slytherin. De pronto, la puerta del lavabo de las chicas se abrió con gran estrépito y Hermione salió con el semblante lívido de coraje.
-Eres un...un...una…serpiente rastrera y asquerosa Blaise Zabini… ¡no sabes cuanto te detesto!-Increpó ásperamente con los marrones ojos colmados de lágrimas para acto seguido, estampar su mano derecha con insólita fuerza en la mejilla del estupefacto Slytherin y ante a la mirada de asombro de Kathian para después, dar media vuelta y salir corriendo rumbo al vagón de los Gryffindor.
-¡Hermione! En este momento iba a buscarte pe…¿Qué te pasa?.¿Porque lloras Herm?-preguntó Ron en la puerta del compartimiento cuando al abrir para salir se encontró de frente con la llorosa castaña.
-¡Abrázame por favor pecosito!-pidió ella con ojos suplicantes y Ron sintió su estómago arder de furia. ¿Qué habría pasado con el infeliz de Zabini para que Hermione llorara de esa forma?. Con miles de preguntas atravesadas en la garganta, la abrazó fuertemente sin percatarse que al fondo del vagón, unos ojos color miel los observaban pasmados, y, a su lado, unos ojos azules brillaban de triunfo y emoción contenidas.
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-Herm… ¿quieres platicarme lo que sucedió en el tren?-Pidió Ron con cautela durante la cena en el Gran Comedor. Después de que la chica se arrojara a sus brazos y él la sostuviera hasta que los espasmos del llanto cesaran, no habían podido hacerle decir ni una sola palabra, pues a todo lo que le preguntaban solo se concretaba a responder con monosílabos insulsos y repetitivos, por lo que decidieron no hostigarla con preguntas y dejar que pasara un rato sin hablar para que terminara de calmarse y por fin dijera lo que fuera que le hubiera pasado durante su breve encuentro con el Slytherin.
-No Ron…ahora no…ni yo misma acabo de comprender lo que sucedió…déjame asimilarlo ¿si?-Respondió la Gryffindor calmadamente pero sus ojos nuevamente inundados de lágrimas provocaron un estremecimiento en el pelirrojo y sin poder contenerse, volvió a abrazarla con fuerza tratando de transmitirle todo su amor por ella con ese simple gesto. La muchacha lo agradeció enormemente dejándose envolver por esos brazos que le proporcionaban la fuerza y el apoyo que no sabía que necesitaba tanto en esos momentos.
Frente a ellos, Harry y Ginny guardaban silencio respetando los sentimientos de su amiga. Disimuladamente, la pelirroja no había podido evitar dirigir la mirada un par de veces hacia la mesa de las serpientes solo para descubrir primero y constatar después que el único que faltaba era precisamente Blaise Zabini. ¿Qué había sucedido en el tren para que Hermione se encontrara así y Zabini no asistiera a la cena?. A los únicos que veía de repente cuchicheando misteriosamente eran a Malfoy y a Lowell, sobre todo cuando Pansy Parkinson platicaba con alguien más que no fuera ellos…todo resultaba muy extraño…Ginny estaba segura que esa nota de Blaise era para arreglar las cosas con Hermione, lo había intuído en la mirada de su amiga cuando salió al encuentro del Slytherin…entonces ¿Por qué Hermione no dejaba de llorar? Y lo que es más ¿Dónde rayos se había metido Zabini?.
Después de la cena, los cuatro amigos se dirigieron hacia la torre de Gryffindor más callados de lo habitual en ellos. Casi hacia el final de la cena, Hermione había hecho una pequeña broma respecto a Ron y su forma de comer la tarta de manzana del postre que hizo que todos sonrieran aligerando notablemente el pesado ambiente que podían cortar con un cuchillo de tan tenso que se sentía, pero que ni aún así logró que recobraran el buen humor que normalmente había entre todos. Estaban a punto de llegar a la entrada de la torre de los leones cuando escucharon a alguien llamar con gritos ansiosos a la chica.
-¡Hermione!...¡Espera por favor!...¡Necesito hablar contigo!...-la voz no era de otro más que de Blaise que venía corriendo seguramente desde las mazmorras de Slytherin sin importarle que muchos alumnos de Gryffindor lo miraran con extrañeza. Hermione se detuvo y con todo el autocontrol del que fué capaz, se volvió lentamente para encarar al Slytherin que llegaba frente a ella sin aliento.
-Tú y yo no tenemos nada de qué hablar Zabini y aquí frente a mis amigos te voy a repetir lo que te dije en el tren por si no lo entendiste bien: eres una serpiente traicionera y asquerosa. Te detesto y no quiero que te me acerques en todo lo que te reste de vida… ¿está claro?. Ron…vámonos por favor-Volviéndose hacia el pelirrojo lo tomó de la mano y entró detrás de los desconcertados Harry y Ginny que habían abierto el hueco del retrato que daba acceso a su sala común mientras Blaise terminaba de asimilar no solo las lacónicas palabras de la Gryffindor, sino toda la tristeza y el resentimiento que había visto claramente en sus ojos marrones enrojecidos de tanto llorar y que no le dejaron lugar a dudas de que había escuchado toda su conversación con Kathian en el pasillo del tren, y se aborreció con toda el alma por haber sido tan débil y caer en el estúpido juego de la Slytherin. Pero no se iba a dar por vencido, si Hermione había escuchado toda esa sarta de tonterías que Kathian le había dicho para provocarlo, tenía que concederle por lo menos el beneficio de la duda y escuchar como habían pasado realmente las cosas, así que aporreando el retrato de la Señora Gorda (e ignorando los reproches de la misma por el maltrato a su cuadro) llamó a gritos a la castaña seguro de que lo estaba escuchando.
-¡Hermione!.¡Abreme!.¡Maldita sea!.¡No me iré de aquí hasta que me escuches!-.
-¡Auxilio!.¡Un Slytherin se ha vuelto loco!.¡Ataque a la torre de Gryffindor!.¡Auxilio!-Gritaba la Señora Gorda y todos los cuadros a su alrededor voltearon a ver con miradas recelosas y gestos reprobatorios al enfurecido Blaise que pateaba y golpeaba con los puños cerrados a partes iguales el lienzo.
-¡Déjeme entrar!.¡Con mil demonios!.¡¿No entiende que tengo que hablar con ella?!.¡Abra estúpida!...¡ABRA!-.
-¡Señor Zabini!-la airada voz de la profesora McGonagall llegando velozmente a su lado cayó como un balde de agua fría sobre su espalda, pero sin dejarse amedrentar, continuó golpeando el cuadro fingiendo no haberla escuchado-¡Basta!.¡HE DICHO QUE BASTA SEÑOR ZABINI!.¡¿QUE ES LO QUE PRETENDE TRATANDO DE ENTRAR EN LA TORRE DE GRYFFINDOR?!.¡PETRIFICUS TOTALLUS!-Exclamó la profesora al ver que el chico hacía caso omiso a sus reclamos, y al momento, Blaise cayó boca arriba completamente inmóvil pero con la furia aún relampagueando en el rostro.
-¡Lo siento mucho señor Zabini, pero no me ha dejado otra alternativa!. Ahora, le pido que guarde la compostura necesaria para retirarle el hechizo y poder hablar como personas adultas o de lo contrario, pediré que venga por usted el jefe de su casa y tome las medidas necesarias a su arrebato de insolencia ¿Entendido?-Agregó duramente y Blaise asintió cerrando lentamente los ojos que era la única parte de su cuerpo que podía mover un poco después del potente encantamiento de la líder de los leones. Asintiendo levemente, la profesora procedió a girar su varita deshaciendo el hechizo y Blaise se incorporó rápidamente al sentir su cuerpo libre y no tuvo más remedio que enfrentar la severa mirada de la profesora que a pesar de que hablaba tranquilamente, podía notarse el gran enfado en el hosco tono de su voz-Bien. ¿Puede ahora explicarme porqué golpeaba de esa forma la entrada a la torre de Gryffindor señor Zabini?-.
-Lo siento profesora…siento haber perdido el control de esa forma…pero necesito…hablar…con…err…una persona…-argumentó Blaise atropelladamente sin atreverse a mirar el adusto semblante de la profesora y decirle a quien buscaba realmente.
-¿Con una persona?. Eso es indignante e insultantemente obvio señor Zabini, no quiera tomarme el pelo, ni pretenda pasarse de listo conmigo. Ahora veamos…esa persona es un Gryffindor, no me cabe la menor duda, y dado que yo soy la jefa de la casa, tengo derecho a saber a que alumno se refiere, así que le pido se deje de rodeos y me diga a quien buscaba de esa forma tan poco apropiada antes de que mi paciencia se acabe y usted termine con cincuenta puntos menos para Slytherin-.
-A…a…a…Hermione Granger profesora…-Musitó titubeando y bajando la mirada con la esperanza de que la profesora no lo hubiera escuchado.
-¿La señorita Granger?-preguntó confundida con el entrecejo ligeramente fruncido- Y… ¿puedo saber para que quiere usted hablar con ella que le pareció necesario aporrear la puerta de esa manera?.¿Acaso no acaba de verla en el Gran Comedor?-.
-No…no asistí profesora…no…pude…pero créame…necesito hablar con Hermione…-A punto de dar media vuelta y dejar el interrogatorio en boca de la profesora, lo pensó mejor y decidió hacer uso (claro, si ella aceptaba) del poder de la jefa de los Gryffindor para hacer salir a Hermione de la seguridad de su torre-Por favor profesora…si usted pudiera…-.
-¿Hermione…?-la sorpresa hizo que la profesora McGonagall abriera los ojos desmesuradamente, pues sabía como todos en Hogwarts que entre los alumnos de Slytherin y Gryffindor nadie se llamaba entre sí por sus nombres de pila…siempre usaban los apellidos para referirse los unos a los otros, como confirmación de la eterna enemistad entre ambas casas.
-Por favor profesora…solo usted…podría entrar a llamarla…se lo suplico…me urge hablar con ella…-dijo con la voz más dócil y solícita que pudo lograr rogando interiormente por ablandar el corazón de la estoica mujer. La profesora McGonagall aún no asimilaba lo que estaba escuchando, pero una corazonada le advertía que tal vez se encontraba en el meollo del problema que había traído de regreso al colegio a Ron y Hermione a mitad de las vacaciones de invierno y del cual ninguno de los dos Gryffindor quiso decir ni una palabra a nadie.
-Espere aquí señor Zabini-fue la seca contestación y sin más, dió un golpecito con su varita sobre el marco del cuadro y este se abrió en seguida revelando parte de la sala común rojo-con-dorado-por-doquier de los leones. Escudriñando lo más posible al interior, vió que la profesora murmuraba algo a quien parecía un alumno de primer año para en seguida salir donde se encontraba él y cerrar nuevamente la entrada-He mandado llamar a la señorita Granger señor Zabini, pero como comprenderá, no voy a dejarla sola con usted después de su pequeño exabrupto, así que permaneceré aquí mientras habla con ella. Como jefa de la casa Gryffindor, soy responsable de la seguridad de mis alumnos-finalizó con la autoritaria ceja levantada y Blaise sintió que el suelo se abría a sus pies…si McGonagall se quedaba ahí ¿Cómo carajos iba a poder hablar con Hermione de lo que había pasado con Kathian?. Maldiciendo por lo bajo, asintió sin mucho entusiasmo al gesto de interrogación de la profesora y esperó a que la castaña saliera de la torre, iba a tener que ingeniárselas para que ella le diera otra oportunidad de verse a solas sin la inoportuna profesora de por medio.
Dos minutos más tarde, que a Blaise se le antojaron dos siglos, Hermione hizo su aparición por el hueco del retrato y su sorpresa no tuvo límites al encontrar a la Profesora McGonagall acompañada de Blaise que la miraba con ansiedad y desesperación.
-¿Me…me…mandó llamar profesora?-murmuró a duras penas, evitando a toda costa mirar hacia donde estaba él, pues lo menos que esperaba era volver a encontrarse cara a cara con el Slytherin tantas veces en un día.
-Así es señorita Granger...bueno, realmente no soy yo la que desea hablar con usted. Tal vez no se dió cuenta, pero el señor Zabini, aquí presente, estuvo tratando de entrar a la sala común a la fuerza para buscarla porque tiene algo muy urgente que decirle…adelante señor Zabini, puede hablar con toda confianza…-Dirigiendo una severa mirada a Blaise se alejó unos pasos sin perderlos de vista.
-Yo…yo…-Ahora que tenía delante a la chica, parecía que las palabras se habían atorado dolorosamente en su garganta, por supuesto que también la presencia de la estricta profesora impedía que dijera todo lo que sentía, así que tenía que pensar rápidamente en algo que solo Hermione y él entendieran para que la Gryffindor aceptara verlo a solas para hablar sin testigos. Y armándose de valor, respiró con profundidad y disparó a bocajarro-Hermione…perdóname por favor…el lugar y el tiempo del cuadro del séptimo piso es el correcto…lo que escuchaste en el tren no es totalmente cierto, pero sé que Barnabás se esfuerza al máximo por lograr su objetivo y ojalá tuviera la oportunidad de escucharte…sé que le agradaría muchísimo escuchar tu opinión…¿Qué dices?...-concluyó mirando con anhelo a la castaña que, comprendiendo a la perfección el mensaje se había quedado muda al notar que la rápida mente del Slytherin había acomodado las palabras de forma que la profesora McGonagall no sospechara que había una relación involucrada. Después de la sorpresa inicial, recuperó su posición y se preparó mentalmente para dar su negativa rotunda al Slytherin y dejara de buscarla definitivamente.
-Blai…Zabini-se corrigió de inmediato y se percató del leve jadeo del chico al escuchar que lo llamaba nuevamente por su apellido-No hay nada porque disculparse, te lo comenté, creo yo, bastante claro en el tren cuando Lowell estaba a tu lado…agradezco tu interés, pero ya tuve oportunidad de hablar con Barnabás y ya no existe ningún problema…esa discusión sin sentido ha quedado zanjada y no volveré a mencionar el tema con él…es increíble la importancia que podemos darle a veces a tonterías como ésa, ¿no te parece?...y ahora, si me disculpas, tengo deberes de prefecto que cumplir…-sin decir ni una palabra más, se dió media vuelta y después de cruzar algunas palabras con la profesora McGonagall, desapareció detrás de ella por el hueco del retrato dejando a Blaise a punto de decir algo más y en los ojos una muda súplica de perdón.
Mil gracias a verillo, megumi1909, Andreína Malfoy, nanita 44445 y Sweet evil angel por sus reviews, y a todas (y todos por si hay algún chico por ahí) por leer!!
Cuídense mucho, los veo pronto por aquí, en esta misma página, en este mismo fic, con un nuevo capítulo. Ya saben que los reviews de apoyo y los de jitomatazos son bienvenidos...hagan felíz al alma de la presente dando "click" al botoncito de abajo a la izquierda. Gracias por leer. Un beso.
