Disclaimer: Desgraciadamente Twiligth y su saga, le pertenecen a alguien más creativo. De esta historia, solo el argumento es mío, así que no se sorprendan.
Capitulo XII. El cielo.
Rosalie PoV
Abrí los ojos, algo ansiosa, me sentía al borde de uno de mis ataques de pánico, estaba desnuda en una cama, mi peor pesadilla revivía.
El sol me segó y casi grite ante la impotencia de no saber donde estaba, mi cuerpo temblaba y estaba al borde del llanto más desesperado que había sentido. Entonces mis ojos se acostumbraron y fije mi vista en él, ahí estaba a mi lado, durmiendo profundamente.
Un ligero temblor me recorrió la espalda cuando recordé todo.
No había nadie, al menos no alguien que pudiera dañarme de alguna manera. Mire a mi lado y ahí estaba, profundamente dormido, con un brazo sobre su frente, cubriéndose del sol y su otra mano estaba sobre su estomago. Su expresión era relajada y placida, se veía más joven de lo que era en realidad.
Mi mano estaba en mi boca y mordisqueaba mis uñas, era mi pequeño secreto, morderme las uñas en casos de extrema ansiedad y nerviosismo, no lo hacia desde los 15, cuando vi a Emmett en traje de baño por primera vez, a sus 17 años, el era el sueño de cualquier adolescente con las hormonas al tope, aun lo seguía siendo. Aun recordaba las mariposas en mi estomago cuando me sonrió pícaramente y vi sus preciosos hoyuelos por primera vez.
Me mordí el labio inferior cuando observe su boca suave y finamente delineada. Extendí la mano y rocé sus labios, luego lleve mis dedos a mis labios y saboree su esencia de ellos, fue como si el volviera a besarme.
Levante mis rodillas contra mi pecho, abrazándolas con mis manos, contemplándolo mientras dormía, lancé un profundo suspiro, en definitiva era la mejor mañana de mi vida.
Mire por la ventana, no tenia ni la menor idea de que hora era, pero por la luz exterior y la que invadía la habitación, en definitiva, la mañana se extinguía rápidamente.
Después de 5 minutos, decidí que quería beber agua, además una loca idea había venido a mi mente, desayunar juntos en la habitación, en la cama. Sonreí ante mi desquiciada idea mientras me estiraba.
Sentí mis huesos como nunca, fuertes, pero muy relajados, mis músculos estaban tibios y llenos de una increíble suavidad, era la sensación más placentera que había sentido, al menos en esa mañana.
Encontré mi camisón sobre una de las esquinas de la cama, lo tome y me lo puse. Busque mi ropa interior pero jamás la encontré, ni siquiera supe donde había terminado después de la noche anterior.
Camine despacio, con cuidado para no despertarlo, entonces algo interrumpió mi calma, un pequeño sonido, como el de una abeja.
Demonios!
Era mi teléfono celular, lo había olvidado por completo desde que había llegado ahí. Fui hacia el peinador de madera y tome el teléfono sin siquiera mirarme al espejo, me sentía bien, no tenia caso averiguar si lucia bien.
Salí de la habitación, abriendo y cerrando la puerta de la forma más silenciosa posible, entonces, una vez fuera, verifique mi teléfono. Tenía al menos 10 llamadas perdidas, todas ellas de Esme.
Deje escapar un suspiro, como es que no había escuchado nada?
Baje las escaleras y fui hacía la cocina, apreté la tecla y...
Rayos!
Mi crédito había expirado, tanto tiempo ignorando mi teléfono móvil, no había sido mi mejor idea. Fui hacia la estancia y tome el teléfono, todo estaba en calma y supuse que Huilien y Pire no tenían obligaciones ese día.
Hola contesto mi tía algo confundida ¿Emmett eres tu? ¿Como esta Rose?
Tía? la llame esperando que reaccionara favorablemente.
Hola mi cielo ¿como estas? Intente regresar hoy mismo, pero no podía hacerlo hasta que el barco se detuviera.
Tía...
Carlisle tiene asuntos aquí en Grecia, pero yo regresare mañana mismo. Oh mi niña, te he dejado tanto tiempo sola...
Esme estoy bien dije por fin dejándola muda.
Era una desgracia que Esme no hubiera podido tener hijos propios, ella era la madre perfecta, siempre estaba atenta a sus hijos y nos cuidaba y defendía como si en realidad fuera nuestra madre.
¿Estas bien? Dime ¿Has tomado los medicamentos a tiempo? ¿No faltas a tus citas en el hospital?... se detuvo un momento y luego reanudo sus preguntas ¿Porque me llamas de Florida?
Me reí ante su pregunta, ella se pondría feliz cuando le diera las buenas nuevas.
Estoy con Emmett... de hecho estamos en Tampa, en nuestra casa.
Escuche como llamaba a Carlisle a gritos.
Las preguntas llovieron por un espacio de 20 minutos, me sentí extraña hablando con ellos de mi relación con Emmett, la sentía tan intima y nuestra que el egoísmo me invadía por completo. Esme estaba feliz por mí, mientras que Carlisle se mostraba un poco más cauteloso. Ambos querían regresar cuanto antes, pero les pedí que terminaran sus asuntos y que después nosotros los veríamos en Forks, donde estaba su residencia fija.
Me despedí de ellos y seguí revisando mi teléfono, no había tenido noticias de Jasper, desde el accidente le envié un mensaje diario, a excepción de los días que había pasado en Tampa, pero aun así, el no había contestado a ninguno.
Suspire, tal vez estaba muy ocupado, o también se había olvidado de su teléfono móvil. El solía hacerlo seguido, llevaba una vida de ermitaño gruñón.
Deje ambos teléfonos sobre la mesilla de la estancia y fui hacia la cocina.
Estaba bebiendo un vaso con agua cuando lo escuche tras de mi. Me quede quieta, no quería verlo, me daba vergüenza. Me reí ante mi estupidez y me volví lentamente.
Estaba recargado en el marco de la puerta, llevaba una toalla enredada en la cintura y me miraba fijamente, estudiándome.
Con quien hablabas? pregunto el sin dejar de mirarme.
Con Esme le respondí sonriendo para mí.
Porque andas por ahí sin ropa interior? me pregunto y casi escupí el agua.
Que tenia que ver con la llamada a mi tía?
No es verdad le dije volviéndome hacia la encimera.
Vacié lo que quedaba del agua en el fregadero, sabía que estaría tras de mi en cuestión de segundos así que me quede muy quieta hasta que lo sentí tras de mi. Su calor era inconfundible y su aroma igual.
Le dijiste que estábamos juntos? sonó mas como una afirmación que como una pregunta, entonces yo sonreí.
Si respondí.
El hizo un sonido de afirmación antes de seguir.
Si no es cierto. Entonces... dijo pasando un brazo por mi cintura, pegándome mas contra el de quien son estas?
Frente a mi estaba mi ropa interior, la que había llevado la noche anterior. Intente alcanzarla pero el no me dejo, las puso mas arriba sabiendo que yo aun no podía saltar.
Emmett le dije entre dientes regrésamelas casi se lo dije como una orden.
Como respuesta el me beso en los labios, abriendo mi boca, yo me limite a dejar que me besara. Llevo su manos hasta mi vientre y luego extendiéndola por completo, me apretó contra el. Solté una exclamación al sentirlo contra mi trasero, no tenía que ser adivina para saber lo que quería.
Cuando dejo de besarme me volví hacia el con la intención de recuperar mi ropa interior, pero estaba acorralada contra la encimera. Sus brazos seguían alrededor de mi cintura.
Regrésamelas... le pedí tímidamente y con la respiración agitada.
El levanto una ceja y luego llevo su mano hasta mi trasero, me acaricio sobre el camisón, levantándolo suavemente.
Estas mejor sin ellas dijo dándome una palmadita.
Me recosté contra su pecho mientras me mordía los labios, ahogando mi risa, el seguía tocándome, pasando las palmas de su manos por encima de la tela y bajo ella. No podía creer lo que estaba permitiendo que me hiciera.
De pronto paro y me levanto, abrí mis pierna instintivamente, rodeando su cintura, me aferré con fuerza a su cuello.
Fuimos de regreso a nuestra habitación, jadeando entre besos ansiosos, agradecí que Hulien y Pire no se aparecieran por ahí hasta la hora de la comida, hubiera sido muy vergonzoso. Me llevo a la habitación y mire la cama algo anhelante, se veía cómoda y suave, aun y cuando estaba completamente deshecha, los recuerdos me causaron un agradable escalofrió en la columna.
La bañera estaba llena y lista para usarse.
Me dejo en el piso y fue a cerrar la puerta, yo observe la bañera un poco extrañada, tan mal lucia que quería que me diera un baño?
Volvió a rodearme la cintura y me apretó de nuevo contra el, esta vez estaba desnudo. Me quede muy quieta, sintiendo un poco de miedo ante su tacto, cerré los ojos y respire profundo.
"Es él"
Me repetí a mi misma como loca.
Quieres ayudarme con el baño? Me pregunto besando mi hombro Fantaseo con esto desde que te caíste en el departamento de Edward.
Sentí mis mejillas arder y mi sangre ardió con ellas, pensando en lo que el había imaginado.
Uno de sus brazos estaba en mi cintura, la otra mano estaba completamente extendida sobre mi torso, me llevo hasta la bañera, empujando su cuerpo contra el mío. No podía mas con aquélla sensación, entonces me volví hacia el entre sus brazos.
Va a gustarte me dijo besándome en la nariz yo me encargare de que te guste dijo besándome en los labios.
Fue hacia la bañera y se metió, intente ignorar su desnudes, pero era... simplemente magnifica.
El estaba sentado, con el agua cubriéndole hasta la cintura. Lleve mis manos temblorosas al borde del camisón, pero entonces el me tomo de la mano.
Ven me llamo, yo lo mire extrañada Ven aquí me halo hacia el con una sonrisa.
No sabía exactamente que quería pero me deje llevar, me hizo entrar en la bañera con el camisón puesto y luego me puso sobre el. Me erguí al sentirlo bajo mi cuerpo, estaba excitado y muy ansioso por lo que pude sentir.
Te dije que estábamos mejor sin tus braguitas llevo una mano hacia mi trasero y levanto el camisón hasta mi cintura.
Me apoye sobre sus hombros, haciendo cada movimiento que me pedía, en segundos sus manos estaban orientándome sobre el. En un leve empujón estuvo dentro de mi, sentí como si todo le aire de mis pulmones se hubiera ido y un ligero ardor me hizo hacer una mueca, apoye mi cara contra su pecho, esperando que el malestar pasara.
Relájate murmuro el levantando mi rostro No quiero hacerte daño tembló contra mi cuerpo y me abrazo fuerte, sentí como trago intentando calmarse.
Tenia ganas de llorar pero no lo hice, era mi culpa que lo nuestro no funcionara, siempre era mi culpa. Seguía dentro de mí, la sensación era extraña, era de invasión, pero al mismo tiempo era excitante saber que lo tenía dentro.
No se... le dije sintiéndome mas relajada no se hacerlo le confesé intentando relajarme.
Su pecho se estremeció con una risita, provocando que yo lo sintiera dentro de mí. Solté un pequeño quejido y note como el malestar ya no estaba.
Yo te muestro como dijo el.
Metió sus manos bajo el agua y me tomo por las caderas, lentamente guió mis caderas, muy suavemente contra su cuerpo, me queje de nuevo sintiendo como la calidez me invadía. EL movimiento aumentaba al igual que mis jadeos y sus gemidos, estaba dentro de mí, ambos estábamos en la bañera y yo estaba semi vestida. Algo exploto dentro de mi cuando nos observe en el espejo del lavabo, yo me aferraba a su cuerpo, jadeando contra su pecho, el había echado su cabeza hacia atrás y gemía.
Casi sin darme cuenta comencé a moverme yo misma, buscando mi propio placer. Él me tomo por los hombros y me hizo erguirme sobre el, lo observe a la cara, estaba disfrutando tanto que me sentí complacida. Sus manos fueron a mis hombros y casi con furia, arranco uno de los finos tirantes, me bajo el otro desesperado y apenas mis pechos estuvieron libres, los tomo en su boca. Eché la cabeza hacia atrás, jadeando mientras el me besaba y lamía desenfrenadamente.
Emmett... le implore casi, me sentía al borde.
Me lleve una mano a los labios casi inconscientemente, comencé a morder mi uña y no podía dejar de moverme. Saco mi mano de mi boca y me beso los dedos, entonces su mirada me atrapo de nuevo. Me dolía la mano mientras apretaba el crucifijo contra mi palma.
Juntos... jadeo el mientras deslizaba su mano de mi cadera hasta donde nuestros cuerpos se unían de una forma salvaje.
Ah! me queje cuando presiono alguna parte de mi cuerpo.
Sentí como todo se volvía confuso y frenético, iba a llegar al final, entonces el empujo contra mi, haciéndome conocedora de su orgasmo, apretó mas fuerte entre mis piernas y casi me sentí como si cayera a un barranco. Me movía más rápido y más fuerte, sintiendo su calidez dentro de mí. El placer era embriagante.
Después de que nuestras respiraciones se calmaron, el comenzó a lavarme el cabello y luego yo le ayude a lavarse el cuerpo, fue la experiencia mas erótica de mi vida. Terminamos haciéndolo de nuevo y entonces tuvimos que lavarnos de nuevo.
Salimos de la bañera y me envolvió en un albornoz, haciendo él lo mismo, pero con una toalla en su cintura. Fuimos juntos hacia la recamara, entonces no pude mas, me tire sobre la cama, estaba deliciosamente exhausta.
Emmett PoV
Después de haber tomado el baño mas placentero de mi vida regresamos a la habitación y ella fue a acostarse en la cama, sin siquiera vestirse o cepillarse el cabello, en cuestión de segundos estaba dormida.
Me vestí a regañadientes, no quería ir a entrenar, solo quería unirme a ella en la cama y deshacerme de ese molesto albornoz que cubría su maravillosa figura. Dormía plácidamente, su expresión abandonada al sueño, era lo mas hermoso y cautivador del mundo.
Termine de vestirme y seguí contemplándola, entonces un rayo de sol sobre su rostro hizo que presenciara el espectáculo mas increíble. Se estiro con un gemido, entonces se revolteo de una manera extraña y en segundos esos preciosos ojos dorados me miraban fijamente, ocultos entre esas densas pestañas castañas.
Hola dijo con voz ronca.
Buenas tardes dormilona le dije caminando hacia ella.
Me senté en el borde de la cama, quedando frente a ella que se había incorporado sentándose sobre sus piernas.
A donde vas? pregunto tallándose los ojos de una manera graciosa.
Tengo entrenamiento le dije yo.
En la mesilla de noche estaban las rosas que le había dado la noche anterior después de que regresáramos de la playa. Tome las flores y luego se las di, ella las tomo de mi mano, pero entonces yo tomes sus dedos con fuerza.
La estire contra mi y pase un brazo por su espalda, la acerqué, dejándola completamente a mi merced, la bese en los labios, sintiendo como mi mundo colapsaba en ese mismo instante. Ella se dejaba besar, incluso abrió su boca a la mía y busco tímidamente mi lengua. Soltó un gemido cuando le baje el albornoz por un hombro y metí mi mano para acariciarle un pecho.
Estaba en el cielo...
Me separe de ella agitado, ella se apoyo en ambas manos contra la cama, entonces tome el albornoz de ambos lados y lo baje por completo, dejándole el torso completamente desnudo. Abrí mi boca con urgencia y devore gustosos la suave e hinchada piel de sus pechos. Arqueó la espalda cuando succione uno de sus pezones, entonces cambie de uno a otro, demorándome igualmente sobre el otro.
Ella jadeo cuando aleje mi rostro, levante la vista y la observe ansiosa y excitada, como odiaba mi trabajo en esos momentos, estaba preciosa y mas deseable que nunca.
Deslice mis manos por sus costados, tomando sus pechos con cada una, la acaricie mientras la besaba y luego como debía hacerlo, le subí de nuevo el albornoz y ella suspiro como frustrada.
Me imagino como te sientes, pero se supone que no debo hacer esto, sabes? le dije recordando el próximo partido según el entrenador, necesito todas mis energías concentradas en el partido de debut, así que me prohibió que te hiciera el amor.
Ella me miro extrañada y entonces me incliné y le hable al oído.
Será nuestro pequeño secreto.
Rosalie PoV
Como odiaba a ese maldito entrenador, habíamos estado apunto de hacer el amor de nuevo, por tercera ocasión en el día y gracias a él y sus estúpidos entrenamientos ahora me sentiría frustrada todo el día.
Vuelvo a las 6, saldremos a cenar, podemos ir en tu auto nuevo me dijo antes de cerrar la puerta tras el.
Se había despedido besándome de nuevo, esta vez de forma más tranquila, reprimiendo sus deseos.
Me asome por la ventana y lo vi salir en el jeep, llevando una enorme maleta con el.
Suspire cuando cruzo la salida.
No podía creerlo, estaba viviendo un sueño, un hermoso sueño.
Después de que el se fuera, mi corazón aun seguía latiendo acelerado, como si no hubiera otra cosa que pudiera hacer.
Estaba muy feliz, me sentía completa y muy satisfecha.
"Nunca podrás saber lo bueno que es en la cama"
Me reí al recordar el comentario de Jane, en realidad ahora lo sabía y también sabía que podía ser igual de bueno en la bañera. Me abrace a mi misma, cuando las imágenes regresaban a mi mente, mi piel se erizo al recordar que me había dicho que me amaba, sonreí complacida, era la primera vez que tenia recuerdos bonitos.
Cuando baje mi mirada, me tope con las rosas rojas que Emmett me había dado, seguían ahí sobre la cama, entonces cuando las levante, uno de los pétalos se había quedado en la sabana blanca, luego cayo otro. Parecía sangre, me dije a mi misma y sonreí con una extraña sensación de triunfo, era como si la noche anterior, hubiera perdido mi virginidad con Emmett. Le quite un par de pétalos mas y los deje caer sobre los otros, era una tontería, pero ese siempre había sido mi mas grande sueño, que el fuera el primero... el único...
Me quede unos minutos mas en la cama, intentando ignorar mis dolorosos recuerdos y haciendo planes para el futuro.
Ahora podríamos tener una vida normal, visitaríamos a nuestros padres en navidad, o tal vez antes... Y tal vez podríamos vivir en otro lugar, sentí que algo me oprimía el pecho, yo no quería quedarme ahí y seguir viendo por siempre a Royce King, no quería que nada empañara mi felicidad.
Decidí que ya era tarde y me dispuse a levantarme, era el momento de seguir con mi vida, al menos hasta que mi sol regresara, me reí de lo ridículo que sonaba y lo cierto que era, el se había convertido de nuevo, en mi razón para vivir.
Me levante de la cama y fui hacia el vestidor, había muchos armarios vacíos y en ese momento decidí lo que haría ese día. Me vestí de la manera más cómoda que encontré.
Recogí mi cabello en una cola de caballo y salí de la habitación, al parecer seguía sin haber nadie, así que camine segura, sintiéndome dueña tanto del espacio como de la situación.
Fui hacia la habitación que había ocupado Emmett hasta entonces y comencé a saquear los armarios, comencé a llevar algunas de sus cosas a la otra habitación, no quería separarme de el nunca más.
Ese día yo misma me hice cargo de la limpieza de la habitación, me daba pena que Huilien viera el agua sucia en la tina, o mi ropa rasgada en el piso. Eran poco más de las 3:00 cuando estaba en la otra habitación, ya solo me faltaba mover sus camisas y los escasos trajes.
Escuché como alguien subía a toda velocidad las escaleras y entonces mi corazón salto esperando que fuera el. Un chiquillo entro corriendo a la habitación gritando Emmett! Con todas sus fuerzas.
Me quede muy quieta observándolo, era Nahuel, llevaba demasiado tiempo sin verlo así que mi cerebro se tardo en reconocerlo. El se quedó muy quieto y tras el apareció Pire.
Disculpe señora Cullen dijo tomando al niño de la mano Te dije que no corrieras, ya sabes que no estamos solos en la casa.
Escuche como le explicaba al niño, el solo la observaba atento, fijando esos ojos oscuros en ella.
Pero quería que el lo viera mama le dijo el niño con inocencia mientras apretaba una hoja de papel contra su pecho.
Ya me lo dijiste cielo ella lo llevo a la puerta.
Salieron de la habitación, ella lo llevaba de la mano al tiempo que el niño replicaba.
No puedo dejarlo en su habitación? así cuando el regrese lo vera escuche como decía el niño con voz llorosa.
No puedes le dijo su mama con paciencia La señora Cullen esta ahí y ya sabes lo que Huilien dijo sobre molestarla.
Yo solo quería dárselo dijo el niño al borde del llanto.
Sentí mi corazón oprimirse ante la tentativa de que se pusiera a llorar por mi culpa, apreté las camisas de Emmett contra mi pecho, aspirando su aroma, a el le agradaba ese niño, lo había visto jugar con el en el jardín.
Deje la ropa sobre la cama y fui hacia la puerta, ahí estaba Pire, de rodillas frente al niño y abrazándolo con fuerza mientras el lloraba.
Que es lo que quieres darle a Emmett? le pregunte no muy segura.
Pire me miro algo extrañada, en realidad estaba asustada, pero intente ignorar ese detalle. Nahuel fue a pararse tras su mama, ella se puso de pie tomando la hoja que su hijo había dejado en el piso.
No es nada de importancia señora dijo ella con una sonrisa amable no haga caso.
Pire se giro y tomo al niño de la mano, comenzó a caminar hacia las escaleras. Me di cuenta de lo alejada que en realidad estaba de la vida de Emmett, el apreciaba a sus empleados y al parecer ellos también lo hacían. Desee poder ser más amable con ellos y así, poder entrar un poco en su vida.
Parecía algo importante dije intentando evitar que se fueran.
Pire se detuvo en las escaleras y se giro a verme, debo decir que aun seguía asustada, tenia que averiguar que había dicho Huilien sobre molestarme.
Solo son tonterías de niños, disculpe dijo ella levantando a su hijo en brazos.
Me preguntaba si... dije yo, en realidad no sabia que pedirle, pero debería inventar algo, ella ya estaba prestándome atención de nuevo quiero llevar la ropa de Emmett a la otra habitación, pero no puedo hacerlo sola.
Dije agradeciendo por primera vez la férula en mi pierna.
Claro dijo sonriendo de nuevo, puso al niño en le piso y después de limpiarle las lagrimas le hablo Debo ayudar a la señora Cullen, ve abajo y quédate con Hulien.
El niño asintió apesadumbrado y luego me miro asustado. Sus ojos eran tan transparentes que casi podía ver como se sentía en ese momento.
Deja que se quede le dije yo.
Pero... el es muy inquieto dijo aferrándose a la mano de su hijo.
Era un gesto extraño, parecía como si quiera demostrar que estaban juntos en todo y que no lo abandonaría jamás.
No importa le dije Además Hulien debe estar cocinando, es peligroso que este en la cocina le dije yo buscando ganar unos cuantos puntos.
Pire asintió y me acompaño a la habitación.
Comenzamos a llevar las cosas, al principio ella me preguntaba donde poner las cosas y yo improvisaba, luego cundo estuve perdida tuve que aceptar mi derrota.
En realidad no se como le gustan las cosas a Emmett, yo no... como iba a decirle que a pesar de llevar casados mas de tres años, yo jamás había sido una verdadera esposa para el.
Pues en realidad el señor Emmett no es alguien exigente, supongo que cualquier lugar que usted decida estará bien dijo acomodando unas playeras en un cajón.
Le sonreí y ella me devolvió la sonrisa, estábamos en el vestidor y Nahuel estaba sobre una repisa, seleccionando los calcetines en pares, aun llevaba esa hoja de papel con el y supuse que era algo importante para el, ya que no la había soltado nunca.
Terminamos cerca de las 5:00pm, subestime el guardarropa de Emmett, en realidad tenia mucha. Pire me ayudo también con mi ropa, la que no había sacado de la maleta desde mi ultimo intento de huida. No pregunto nada, solo se limito a hacer su trabajo, en realidad me agradaba, ahora entendía porque Emmett apreciaba tanto a esas mujeres.
Bueno, creo que ya esta dijo mirando la habitación reluciente Ahora tu y yo tenemos mas cosas que hacer.
Nahuel fue hacia su mama y le tomo la mano, aun seguía llevando esa hoja de papel en la mano.
El niño miro de manera anhelante a su mama y ella negó con la cabeza, el volvió a bajar el rostro con tristeza.
Quieres que yo se la entregue a Emmett? le pregunte siguiéndolos al pasillo.
Cuando levanto su pequeño rostro, tenía los ojos brillantes e ilusionados, entonces miro a Pire y ella me sonrió, asintió dándole confianza y aprobación al niño. El dio unos pasos sin soltarse de su mama y me tendió la hoja de papel.
La tome y le sonreí.
No la leas me dijo muy ceremoniosamente.
Nahuel! lo reprendió Pire.
Es de mala educación leer las cartas de otros fue la defensa del niño.
Me reí, ese niño había pasado demasiado tiempo con Emmett.
Regrese a la habitación y puse la hoja en la mesilla de noche, del lado donde el había dormido, le contaría lo mucho que me había gustado ese niño, pero ahora solo quería vestirme y arreglarme para el.
No paso mucho tiempo hasta que escuche el jeep aparcar en la entrada, entonces fui hacia las escaleras eufórica, tal y como lo había estado Nahuel cuando quería entregar su carta.
Emmett PoV
Me sentía extraño, aun no sabía si lo había soñado o si en realidad ella me esperaba en casa, así que me puse en marcha lo más rápido posible. Cuando llegue todo estaba en silencio, como lo había estado por mucho tiempo, entonces escuche pasos en la escalera y cuando levante la vista, me quede sin aliento, ahí estaba la cosa más hermosa que jamás había visto.
Llevaba un vestido color azul que le llegaba a la pantorrilla, como siempre, llevaba zapatos bajos y su cabello estaba arreglado de una manera muy sencilla, solo llevaba un pasador que sujetaba la mitad de su cabello hacia atrás, lo demás le caía en ondas sobre los hombros y el pecho.
Llego al final de la escalera y saltó hacia mi, yo la atrape en mis brazos, la apreté con fuerza hasta que se quejo de que no podía respirar. Decidí que no quería salir, estaba tan linda ese día, que no quería que nadie más la viera, estaba radiante y fresca, además estaba tan feliz me alegre de tener algo que ver en esa felicidad.
No deberías correr de esa manera le dije sonando como mi padre en realidad no deberías correr.
Ella sonrió mientras tomaba un bocado de ensalada.
Ya me siento mejor, en realidad creo que ya puedo quitarme la férula.
Creo que deberíamos llamar a la doctora Shiobban, tal vez ella nos recomiende un buen medico aquí.
Y si visitamos a Carlisle? me pregunto jugando con su comida.
Sonreí, ya sabia que quería ver a Esme, después del parloteo que intercambiaron en la mañana, era de esperarse que deseara ver a su madre y contarle con lujo de detalle, pero había un inconveniente, yo no podía viajar, pronto seria el partido debut y yo seria la estrella principal.
Tal vez después le dije yo.
Terminamos de comer y entonces me mostró como había acomodado mi ropa en la habitación principal con la suya, casi se me salió el corazón al saber que me quería cerca de ella. Entre en un estado un poco frenético, comencé a besarla y luego la lleve lo mas rápido que pude a la cama, la necesitaba, necesitaba tocarla, sentirla y besarla, debía comprobar que no había sido un sueño, que ella ahora estaba conmigo, que por increíble y extraño que sonara, ella era mi mujer.
Le deje sobre la cama en poco tiempo, en cuestión de segundos, había recorrido con besos su cuerpo, desde sus dulces labios, hasta su torso. Me detuve solo lo suficiente para quitarme la playera, quería sentir su piel contra la mía. Volví a colocarme sobre ella, buscando bajo la falda su ropa interior.
Que estas haciendo? me pregunto ella.
Quitándote la ropa le dije de la manera mas natural hay alguna objeción?
Ella negó con una risita tonta, pero con las mejillas encendidas.
Le saque las bragas casi sin problema, ella cooperó mordiéndose los labios de una manera picara, me volvió loco la sola idea de lo que pasaba por su cabeza en esos momentos.
Deja eso donde pueda encontrarlo señalo su ropa interior en mi mano.
Baje mi cabeza aun riendo y le bese el vientre bajo mientras le acariciaba los muslos, ella suspiro trémulamente mientras buscaba mi cabeza con desesperación.
Rosalie PoV
Esa tarde fue excepcional. Me hizo el amor lento y suave, cada rocé y cada beso fueron inolvidables y se quedaron marcados en mi piel para la eternidad.
No me importo quedarnos ahí desnudos, en cualquier otro caso, me habría puesto histérica y me hubiera cubierto, pero era un momento perfecto que decidí vivir en todo su esplendor. El no había dejado de besarme y yo sentía que iba a explotar por todo lo que sentía.
Mi corazón seguía en su sitio a la mañana siguiente, pero la ropa que acababa de ponerme, no estaba en su sitio, el vestido color frambuesa estaba en el piso, junto con mis zapatos y mi ropa interior. Me estire en la cama evitando mirarlo mientras se vestía, tenia que salir de prisa, haber hecho el amor después de habernos levantado, había provocado que se le hiciera tarde.
Tu teléfono esta sonando dijo el tomándolo del buro y entregándomelo es Jasper.
La sonrisa se me desvanecio y de imediato me envolvi en la sabana, era algo estupido, no era como si mi hermano pudiera verme desnuda en la cama de Emmett o algo asi.
No vayas a decirle donde tenia mis manos hace 5 minutos me dijo provocándome una carcajada aun recuerdo esas clases de box que tomo en la secundaria dijo frotándose la barbilla.
Hola? le respondi aun riendo.
Ciao baby, avandona tuo marito e fuggire con me.
Me reí de lo que estaba diciéndome y Emmett se asomo para verme, baje la vista cuando me di cuenta de que el estaba contemplándome mientras hablaba con mi hermano.
Eso mismo tenía planeado yo le respondí fingiendo pesar pero no me respondiste el celular, así que tuve que conformarme con mi marido.
Me reí de nuevo cuando Emmett entrecerró sus ojos y fue hacia mi con la playera colgando de su hombro y sin zapatos, intento quitarme el teléfono y yo jugué con el tapando la bocina para que mi hermano no escuchara nuestro absurdo jugueteo.
Quédate quieto un rato le murmure a Emmett cuando comenzó a besarme el cuello.
Esta ahí? cuestiono él un poco molesto, adivine por donde iba su intensión, seguramente quería regañarlo o algo así.
Si respondí yo mirándolo de reojo mientras seguía besándome el cuello.
Puse la mano sobre la bocina de nuevo cuando el me tiro sobre la cama y comenzó a quitarme la sabana que tenia sobre mi, lo bese de nuevo intentando calmarlo.
Puedo hablar con el? pregunto mi hermano.
Va saliendo al entrenamiento, tiene trabajo de nuevo, así que no es un vago o desempleado, esta portándose muy bien le dije empujando a Emmett lejos de mi, el me sonrió y me giño un ojo murmurando que no me dejaría dormir esa noche.
Me concentre en contarle los detalles sobre mi accidente y en rectificarle que estaba completamente restablecida, además le repetí 15 o 10 veces, lo feliz que estaba.
Jasper alguien lo llamo a lo lejos y por un momento reconocí la voz, pero no recordé de quien era.
Tal vez el tenia novia de nuevo o algo así, mi hermano no era conocido por sus solidas relaciones amorosas, así que no le pregunte sobre ese detalle.
Estas bien? pregunto el casi por milésima vez, yo solo sonreí vas a estar bien?
Mejor de lo que nunca he estado le respondí feliz es maravillosos Jazz, como si nada hubiera pasado.
Me pidió hablar con Emmett de nuevo y yo volví a negárselo, aun no era tiempo, mi hermano necesitaba ver mi sonrisa para que se convenciera de una vez por todas que yo estaba bien y feliz. Yo colgué cuando volvió a insistir con lo de hablar con Emmett, además el ya estaba saliendo para el estadio y yo quería besarlo antes de que se fuera, así que corrí y logre alcanzarlo en la escalera.
