Disclaimer: Desgraciadamente Twiligth y su saga, le pertenecen a alguien más creativo. De esta historia, solo el argumento es mío, así que no se sorprendan.
Capítulo XIV. Reencuentro.
Rosalie PoV
La pequeña fiesta no llamaba mucho mi atención, pero Emmett debía asistir, así que nada mas dejar a Nahuel en casa y cambiarnos de ropa, nos pusimos en camino. Era una recepción sencilla, los asistentes eran los inversionistas y no había ningún otro jugador que no fuera Emmett. Como siempre su apellido y calidad de primogénito de la familia Cullen, le habían conseguido la entrada a ese mundo.
Entramos a la reunión tomados de la mano y como era de esperarse, ahí estaba un reportero de una exclusiva revista de sociales, también estaba un representante de una revista de negocios y otra de deportes. Esta vez se habían elegido minuciosamente a cada representante de la prensa, me dio gusto, ya que no tuve que responder preguntas extrañas e incomodas, solo pose al lado de Emm.
Me aburrí en cuestión de segundos, la mayor parte de las conversaciones no me incumbían o no entendía nada, pero Emmett en ningún momento soltó mi mano. Me quede a su lado, mirando de vez en cuando a la pista de baile, el lo noto y me llevo a bailar, al principio no pude hacerlo correctamente, mi pie aun no estaba del todo bien, pero fuimos lento.
A cuantas fiestas asistes al mes? le pregunte confundida, en realidad eran demasiados eventos.
Con o sin ti? me dijo, en un principio me moleste, pero luego una picara sonrisa me hizo reír también.
A cuantas has asistido en estos tres años? Tampa es una ciudad muy concurrida últimamente le dije mientras dábamos vueltas en la pista.
El me miro con el seño fruncido, entonces supuse que había notado la dirección de mi comentario.
Como...? Nahuel? pregunto.
Yo asentí con una sonrisa, mi relación con ese niño se volvía cada vez mas cordial, el día de hoy compartimos una bolsa de palomitas en el juego y parecía sentirse mejor a mi lado. El había comenzado a hablarme de los dos años y medio que Emmett había vivido en la casa solo. En un principio me impacto saberlo, pero luego me sentí mejor, a él le gustaba esa casa, esa ciudad y a diferencia mía, no tenia malos recuerdos de los que huir, al menos no tenia cargos sobre su conciencia.
Después de un rato, me canse de bailar y Emmett me saco de la pista antes de que le hiciera cualquier tipo de comentario. Pase largo rato examinando a la gente que había asistido a la fiesta, me di cuenta de que alguien estaba mirándome fijamente, podía sentir su mirada sobre mí. Busque inmediatamente su mirada, no me gustaba que me mirasen así, me hacia sentir incomoda e insegura, me daba miedo...
Busque temerosa la fuente de mi inquietud.
A lo lejos logre ver a una mujer, su cabello era oscuro y lo llevaba atado en un primoroso peinado, llevaba un vestido color vino, entallado en el área de arriba y con una amplia y larga falda que le llegaba a los pies. Emmett intento llevarme con el, pero yo me quede ahí, de pie, contemplando a esa extraña, me miro y siguió mi mirada.
Quien es? pregunto curioso.
No estaba segura, pero esos ojos cafés me miraban con una calidez extraña, entonces supe quien era. Me solté de la mano de Emmett y fui hacia ella, el me siguió de cerca algo intrigado.
Vera! exclame abrazándola.
Sentí su sonrisa en mi mejilla y me di cuenta de que ya no estaba sola.
Pero como...? pregunte ansiosa sin prestar atención a nadie mas.
Vera y yo habíamos sido compañeras en el internado de Vancouver, su madre era amiga de Esme y fuimos amigas desde que nos conocimos, ella era mi única amiga.
Sabia que estarías aquí y decidí venir dijo mi amiga con una sonrisa radiante.
El llanto de un pequeño atrajo mi atención, a sus espaldas había un hombre de cabello rubio y vestido elegantemente, en sus brazos había un niño de ojos claros y cabello oscuro que intentaba liberarse.
Vera me sonrió y dejo mis manos para ir hacia ellos, tomo al niño en brazos y entonces comprendí, aquel hombre era su esposo, el mismo con el que se había fugado y ese era su hijo, gracias al cual había sido desheredada y rechazada de la sociedad.
Sentí una punzada de envidia al ver su feliz realidad comparada con la mía.
Rosalie, esta es mi familia me dijo con orgullo.
Déjame cargarlo, vas a hacerte daño el hombre a su lado, tomo al niño de nuevo y entonces Vera coloco su mano derecha sobre un redondo y abultado vientre, no había notado su embarazo.
Me quede quieta, observándolos atenta, eran adorables, no pude evitar comprar, era algo común para mi. Tenia 25, igual que ella, ambas estábamos casadas, solo que ella tenia un matrimonio feliz, un hijo y esperaba a otro.
Emmett se aclaro la garganta y entonces me di cuenta de que me había seguido hasta ahí. Antes de que pudiera decir algo, el esposo de Vera se acerco y extendió su mano.
Stephen Klum dijo algo ansioso.
Emmett Cullen tomo su mano y le dio un ligero apretón.
Ella es mi amiga Vera Talbot le dije intentando remediar mi mala educación.
Ahora soy Vera Klum dijo ella sonriente pero sigo siendo su amiga. Tú debes ser la superestrella del fútbol de la que Stephen no deja de hablar. Deberías haber visto su cara cuando le dije que tu esposa era mi mejor amiga.
Emmett me sonrió ante el comentario de Vera, le sonreí de regreso y tome su mano de nuevo, me sentía mejor con ellos. Vera hablo sobre sus hijos y nos contaron una graciosa historia sobre como se habían enterado que el pequeño Henry venia en camino, Emmett apretó mas mi mano mientras continuaban con su historia, reía a carcajadas atento a todo aquello, yo me sentía mejor, sabiendo que por lo menos había una parte de mi vida que no le hacía daño.
Fueron días muy lindos.
Vera regreso a ser mi mejor amiga, durante su estadía en Tampa no pude ser mas feliz. El fin de semana siguiente, los invitamos a comer a nuestra casa, yo hice de nuevo un postre, esto de la cocina estaba dándoseme mejor de lo que había pensado, mientras que Emmett era feliz conviviendo con Stephen, había descubierto en él a un gran admirador, además le encantaba jugar con el pequeño Henry.
Aunque Vera me contó todo lo que había pasado después de que nos dejamos de ver, yo no le conté lo que me había pasado y mucho menos lo que había hecho después...
Le conté la posibilidad de estar embarazada y ella se puso muy feliz, charlo conmigo sobre los malestares y me contó como había sido su primer embarazo, el de Henry, y como se sentía ahora con el segundo. Ella estaba segura de que tendría una niña, aunque no se había hecho una sola ecografía. Escuche cada palabra, sabiendo de antemano que se sentía estar embarazada, yo ya lo había vivido, pero era una de las muchas cosas que aun seguía ocultándole a mi única amiga.
Vera debía regresar en pocos días, ahora ella vivía en Rochester, donde había vivido con sus padres, solo que ahora lo hacía con su propia familia, estuve con ella todo el tiempo que pude, mientras Stephen se dedicaba a maravillarse con los entrenamientos del equipo y los juegos.
Era de noche y estaba recostada en la cama, hablando con Vera por teléfono, intentaba convencerla de que no era necesario que me acompañara al medico. Ella quería que me hiciera los análisis cuanto antes, estaba muy feliz por mí y quería saber si seria "tía". Me había hecho prometerle que seria la madrina de un bebe que no sabia si existía o no.
De verdad no es necesario... le dije por enésima vez, tenia mucho miedo de que fuera verdad.
Estas segura? me preguntó un tanto desanimada.
Si le respondí.
Hum... seguro que Emmett quiere ir contigo y van a querer celebrarlo solos después dijo como en tono de reclamo Aun así, me gustaría verte mañana, antes de irme.
Claro le conteste.
Emmett apareció de nuevo en la habitación, casi me quede muda cuando lo vi solo con los pantalones de pijama, era la primera vez en días, que me permitía verlo con el torso desnudo. Nuestra relación había cambiado mucho, parecía como si hubiéramos vuelto a ser novios, me moleste conmigo misma al recordar que yo había fomentado esa actitud con mi comportamiento.
Rose... Vera me llamaba.
Si... Mañana te veré en el hotel le dije.
Ella se río de mí y colgó.
Vera? pregunto él alzando las cejas.
Si le respondí aun sin aliento Te envía saludos.
Colgué después de despedirme.
El asintió de una manera extraña, tomo su playera y se la puso. Sentí desilusión ante aquel gesto, yo quería estar con él y parecía no ser reciproco, tal vez se sentía extraño con la idea de que estaba embarazada. Me recosté con resignación cuando el apago la luz, se recostó a mi lado y no dijo nada.
Stephen me dijo que regresan mañana me dijo el en tono neutral.
Si le dije yo Vera tiene una junta con los accionistas de su empresa.
Si? Supongo que no debe ser fácil ser empresaria y madre... quería hacer una broma, pero note como cambió la dirección de su comentario.
No habíamos hablado aun y yo no quería hacerlo, tenía mucho miedo de que fuera cierto, además últimamente me sentía mal y tenia nauseas, como la última vez...
Cerré los ojos intentando no recordarlo, pero fue inútil, el pánico que sentí cada día desde que comencé a sospechar de mi estado, fue horroroso.
Como conociste a Vera? me pregunto girándose de lado hacia mi.
Sonreí al verlo, no podía evitar hacerlo, el sonreía cada vez que me miraba y era una reacción espontánea.
Me gire hacia el y pase la mayor parte de la noche contándole como nos habíamos conocido.
Emmett PoV
Intente no pensar mucho en las inquietudes de mi mente, pero la repentina aparición de una desconocida mejor amiga y luego sus constantes salidas de casa, me causaban una inquietud que prefería no explorar.
Ella comenzó a relatarme todo de nuevo.
Rosalie había sido una niña muy segura de si misma y muy fuerte. Siendo hija de un general y habiendo quedado huérfana de madre siendo tan pequeña, desarrollo un carácter como pocos. Sin embargo cuando comenzó a contarme lo sola que se sentía en el internado, me dieron ganas de abrazarla y lo hice. Ya había oído esa historia un centenar de veces, era idéntica a lo que había pasado con mis hermanos y conmigo.
Según Rosalie, Vera era una de las niñas tímidas del internado y un día encontró a varias chicas molestándola, ella la defendió y desde entonces se volvieron amigas. Pasaron años siendo las mejores amigas, pero entonces Vera se enamoro de Stepehn Klum, un chico que se encargaba del mantenimiento del autobús escolar.
Según Rosalie, el no era lo suficientemente bueno para su amiga.
Reí al imaginarme a mi desdeñosa princesa haciéndole gestos a Stephen.
Que? Pregunto ella entre mis brazos Siempre estaba lleno de grasa y tartamudeaba cuando hablaba con Vera.
Me reí mas, la abrace mas fuerte besándole los cabellos.
La insté a seguir y entonces llegamos a la parte difícil, según Rosalie, ella le advirtió a Vera sobre lo incorrecto de su romance y entonces ella comenzó a escaparse con el chico. Ella cubría cuantas escapadas podía, pero un día las descubrieron, fue la única ocasión en la que Rose fue castigada.
Me reí otra vez, recordé entonces aquélla ocasión en la que la habían enviado a casa. Edward y yo nos burlamos de ella, ganándonos una paliza excepcional por parte de Jasper, después de la paliza papá nos reprendio a los tres, aprendimos a no molestar a Rosalie.
Ella me contó lo mucho que sufrió Vera cuando sus padres se enteraron de su romance, le habían prohibido las salidas los fines de semana y la vigilaban todo el día.
Los Talbot eran conservadores me pareció un calificativo cómico, viniendo de alguien que estudio toda su vida entre monjas Además Vera era su única hija, supongo que querían algo mas que un mecánico para la heredera de su fortuna dijo con pesar Luego Vera se escapo con el y deje de hablar con ella.
Suspiro y se quedo callada, seguí acariciando los rizos que caían por su espalda. Rosalie siempre había estado sola, no tenía una sola amiga, además de Alice, Vera y Maggie, no la había visto llevarse bien con nadie más.
Y ahora... la insté a continuar.
Ahora el padre de Vera esta muerto, le pidió perdón antes de morir y también a Stephen, conoció a su nieto y según Vera, le dio mucha felicidad saber que se llamaba como el.
Rosalie PoV
A la mañana siguiente me sentía mucho mejor, ahora ya casi no había secretos, mi vida comenzaba a ser un libro abierto desde que me decidí a hablar con Emmett, ahora solo quedaba una cosa por decir, la más difícil y dolorosa.
Al día siguiente.
Vera viene? me pregunto el mientras desayunábamos en el jardín.
No le respondí Yo voy.
Asintió con pesar, aun le causaba temor que yo condujera un BMW por las calles de Tampa.
Quieres que te lleve? le pregunté mostrándole las llaves.
El soltó una carcajada y sin poderlo evitar me reí con el.
No cielo me respondió levantándose, me beso en la frente tal vez estoy siendo un poco pretencioso, pero quiero vivir para mi próximo cumpleaños. Tú sabes, quiero volver a ver la luz del día y caminar con mis dos piernas... cosas así... estúpidas superficialidades.
Me reí de su argumento, en realidad me parecía muy cómico su falso temor, después de todo el manejaba peor que yo.
Vera me esperaba impaciente, según me dijo, Henry estaba dormido y quería aprovechar el tiempo, según ella tenia pocas oportunidades como esa. Comenzó a charlar sobre lo loco que estaba Stephen por haber conocido a su ídolo y además por haber asistido al entrenamiento del equipo.
Yo estaba escuchándola casi ausente. Mientras hablaba con Emmett, me pregunte a mi misma porque había perdido la confianza en mi mejor amiga, así que había ido decidida a contarle la verdad.
El jamás creyó que en realidad hubieran regresado, así que cuando dieron esa entrevista juntos y confirmaron su regreso, decidí venir me dijo sonriendo Tenia tantos deseos de volver a verte me dijo extendiendo su mano hacia mi.
Tome su mano y le sonreí con cierto pesar, ella se mostraba feliz y tranquila, estaba apunto de echarme atrás cuando ella toco el tema, entonces decidí que era el momento.
Jamás me preguntaste porque nos separamos le dije yo intentando empezar de la manera mas fácil.
Vera bebió un poco mas de te, dejando su tasa y plato en la mesilla.
Oh dijo ella No lo consideré necesario, después de todo, somos amigas, si tu quisieras contármelo, lo harías me dijo con semblante serio.
Evalué su expresión, estaba expectante y yo sabía que era injusto para ella, mi desconfianza podía estarla hiriendo, pero ella no iba a mencionarlo nunca.
El hecho es... que quiero contártelo, en realidad, necesito contártelo le dije yo y mi voz ya sonaba quebrada.
Comencé contándole el principio de nuestra relación, después de que el padre de Emmett y mi tía se casaran, luego le hable de mis citas con Edward, que habían sido por pura conveniencia, así comencé a llamar la atención de los medios.
Le hable de nuestro rencuentro en Paris, de lo insistente que había sido y de la mágica primera cita que habíamos tenido. La primera vez que nos besamos y cuando me propuso matrimonio, la ocasión en la que conocí a las hermana Denali y los celos que le tuve a Kate.
Pero el te prefirió a ti dijo con aun sonrisa confiada.
Siempre le respondí, era cierto, aun después de nuestra separación, el no regreso con Kate.
Como pudiste sentir celos? Pregunto ella eres la mujer más hermosa del mundo.
Me reí de su comentario, ella siempre me lo había dicho y aunque yo tenía una idea del efecto que causaba en los demás, no me sentía nada hermosa, mucho menos en esos momentos.
... Luego el compro la casa para nosotros le dije bajando la mirada, había llegado a la parte difícil Sabes lo mucho que te envidie? le pregunté yo.
Vera se río de mi comentario, pero al ver mi rostro se quedo muy quieta, comprendiendo mi estado de ánimo.
Vinimos a revisar la casa, un mes antes de la boda, era la última vez... Conocí a los ejecutivos del equipo y a unas personas más. Nos hospedaríamos en el Rowland Palace, cada uno en su habitación le sonreí, ella me devolvió la sonrisa, conocía mi estúpida moral Esa noche el me pidió que me quedara con el, pero yo me negué y me moleste porque el quería arruinar mis planes. Yo quería que todo fuera perfecto y eso incluía nuestra noche de bodas.
»Me parecía absurdo que no quisiera esperar, faltaban menos de tres semanas para la boda. El me dijo lo mucho que me deseaba e intento convencerme, pero yo solo me moleste mas. Esa noche peleamos como nunca lo habíamos hecho, el me llamo caprichosa y malcriada, y tenia razón... Sollocé.
Vera me miraba algo confundida, no entendía nada, pero en segundos entendería donde radicaba mi dolor, estaba apunto de contarle como había labrado yo misma el final de mi felicidad.
Rose... le impedí hablar, levantando una mano, quería terminar la historia, debía hacerlo.
Esa noche estaba dispuesta a regresar yo sola y cancelar la boda. Estaba tan segura y tan encerrada en mi misma que no me importaban las consecuencias.
»En la entrada del hotel me encontré con algunos de los chicos que había conocido durante nuestra estadía ahí no iba a mencionar los nombres, no había necesidad Uno de ellos me reconforto, dándome la razón, justo lo que yo quería, ese chico siempre había mostrado interés en mi y planee como demostrarle a Emmett lo fácil que era para mi remplazarlo le dije apretando mis dientes, mi orgullo me había condenado El me insto a demostrarle que no me tendría por siempre, así que me fui con el y sus amigos. Habían organizado una fiesta en un centro nocturno, así que estuve encantada mientras duro la felicidad.
»Me arrepentí, pero cundo quise echarme para atrás, fue muy tarde, ellos... me aclare la garganta y clave mi mirada en el piso, no quería verla mientras lo decía ellos no me dejaron ir le dije tajante.
Me miro con preocupación y entonces se acerco mas a mi, tomo mis manos y yo comencé a llorar, no podía continuar hablando pero debía hacerlo, tenia que decírselo a alguien, llevaba tantos años callando, que si no lo hacia en ese momento explotaría.
Me obligaron a acompañarlos de regreso al hotel y me llevaron a mi habitación... hice otra pausa y tome aire Grite lo mas fuerte que pude... pero no se detuvieron.
En ese momento comencé a temblar descontroladamente mientras ella intentaba calmarme, recordaba todo tan nítidamente, como si hubiese ocurrido el día anterior.
Rosalie... Que paso? Vera no supo que decir.
Yo asentí sabiendo lo que pensaba.
Esa noche abusaron de mi le dije ahogando un sollozo violaron mi cuerpo de la manera mas asquerosa y malsana que existe, me usaron como un objeto, una y otra y otra vez...
Me eche a llorar como una tonta, ahogando mi dolor en mis lágrimas, como lo había hecho entonces, solo que ahora no estaba sola en mi apartamento, estaba en otro lugar, en los brazos de mi mejor amiga.
