Disclaimer: Desgraciadamente Twiligth y su saga, le pertenecen a alguien más creativo. De esta historia, solo el argumento es mío, así que no se sorprendan.

Capítulo XV. Mi mejor amiga.

Rosalie PoV

No le revele todos los detalles, ni la forma como lo hicieron, ni lo que me decían, tampoco le dije cuantos habían sido, ya tenia mas que claro, que todos esos horripilantes detalles me pertenecían solo a mi y que me perseguirían siempre. Ella pidió mas te para ayudarme a calmarme, solo hasta que la vi realmente preocupada, logre dejar de llorar, no quería angustiarla mas, mucho menos si esperaba a su segundo bebe, tal vez esto lo estaba dañando de una manera inconsciente.

Alguna vez se lo dijiste a alguien? me preguntó ella cuando estuve mas tranquila.

No, jamás se lo conté a nadie, ni siquiera a Emmett. El piensa que yo lo engañe sonreí con pesar Deje que pensara eso, en realidad el tenia razón, esas eran mis verdaderas intenciones.

Pero... dijo ella dudando de si preguntar o no Si no se lo dijiste...

Sonreí, esa era la segunda cuestión, la parte mas difícil de todo eso, la forma como el se había enterado de mi engaño y como me condene yo misma.

Después de esa noche, yo regrese a Londres, a mi departamento, no quería que nadie me viera, tenia golpes y... me ahogue al intentar tragar y no podía dejar que me vieran así, terminarían sospechando.

»Mi tía Esme fue quien me encontró, ella siempre supo que algo andaba mal. Fingí estar deprimida por la pelea que había tenido con Emmett y me negué a ver a cualquier medico. El no me busco durante un tiempo, así que contemple la posibilidad de cancelar mi boda, después de todo, quien iba a quererme después de lo que me había pasado?

»Entonces él volvió a buscarme, me pidió perdón y yo... no pude contárselo, no me atreví. Tenia miedo a que me rechazara o que sintiera asco por mi, así que fingí que no pasaba nada y continué con la boda, no quería perderlo, no a el.

Nos casamos y mi boda fue la mas hermosa del mundo, al menos así la catalogaron las revistas entonces... nadie supo jamás que el día mas feliz de mi vida, yo me sentía miserable y sucia.

»Fuimos a vivir a Tampa y yo no pude negarme, no quería molestarlo ni contradecirlo, lo único que quería era que me abrazara, pero ni siquiera podía soportar sus besos. Alegue seguir enferma para evitar compartir la cama con el, Emmett acepto que durmiéramos en cuartos separados y soporto mi histeria y mi depresión, pero entonces... descubrí que estaba embarazada.

Observe a mi amiga llevarse las manos a la boca, me miro dolorida y al mismo tiempo con amor y compasión, ella no iba a soportar saber lo que había hecho yo con ese niño.

Donde... donde esta ese niño, Rose? me pregunto.

Tenía sus manos sobre las mías y entonces sentí como temblaba.

Yo me encargue de que no naciera le dije por fin, mirándola de frente Una de las chicas con las que estuve esa noche, se entero del rumor y me dio la solución a mis problemas, de haberla tomado en el momento, tal vez hubiera podido continuar con mi vida normal, pero no fue así.

»Las pastillas que ingerí iban a provocarme... omití la palabra al ver el semblante libido de Vera El caso es que tarde mucho en hacerlo, así que todo se complico. Me encontraron en mi habitación, inconsciente, lo ultimo que recuerdo fue haber tomado las pastillas, luego todo es... confuso. Estuve en el hospital cerca de dos semanas, tenía una fuerte infección que casi me había llevado a la muerte, yo esperaba que lo hiciera, pero no morí.

»Entonces Emmett se entero. Como podía ocultarle mi "infidelidad" si había llevado el fruto de ella en mi vientre. Intente decírselo... pero no pude. Cuando tome conciencia de lo que había hecho, yo solo... solo quería morirme, como lo había hecho mi bebe.

Me quede callada entonces, llorando lo mas que podía, intentando sacar mis sentimientos, al contrario de lo que pensé, Vera no se aparto de mi, siguió ahí tomándome de la mano y brindándome su apoyo.

Nadie lo supo? me pregunto después de un rato.

No... dije negando con la cabeza Algunas revistas publicaron una versión bastante cercana, pero nadie supo la verdadera razón de nuestra separación. Mis tíos, se enteraron de que perdí un bebe, pero no de quien era su padre y mucho menos que yo fui quien lo provocó. Ellos pensaron que Emmett me había abandonado después de perderlo y el permitió que lo pensaran, aun después de lo que le hice, el siguió cubriéndome las espaldas...

Nos quedamos vario tiempo en silencio, ella no dejo de abrazarme jamás.

No se que decir me dijo ella.

Ahora entiendes mis miedos? le pregunte yo mirándola de frente Tal vez estoy embarazada de nuevo y... y estoy muy asustada, no se que voy a hacer.

Rose... me dijo en un suspiro mientras limpiaba una solitaria lagrima Que quieres hacer? No tienes más opción que ser feliz.

Me reí de su comentario, parecía tan natural como si le hubiera contado cualquier superficialidad y no le hubiera confesado el Capítulo mas oscuro de mi vida.

Nos quedamos ahí mas tiempo, sentadas en el piso de su habitación, Henry despertó en unos minutos. La niñera lo dejo con nosotras tras una orden de Vera y me animo a jugar con el.

Stephen apareció una hora después, entusiasmado por un jersey autografiado que Emmett le había dado, al verlo con Vera, supe que mi amiga no se había equivocado con el, la amaba como a nada en el mundo.

Su vuelo era hasta después de la comida, por lo que me invitaron a comer, en realidad nos invitaron a ambos, pero Emmett no podía venir, aun seguía entrenando y al parecer estaban intentando nuevas estrategias... y cosas así... Stephen parecía frenético mientras hablaba y hablaba de fútbol. Yo no entendía nada, y me di cuenta de que Vera tampoco lo hacia.

Comimos en el apacible restaurant del hotel, tenía una vista preciosa y además el cielo era azul y perfecto, nada podía ser mejor.

Henry tiraba cuanta cosa le ponían enfrente y Stephen intentaba reprenderlo sin éxito, ese niño era precioso.

Vera por su parte, devoro dos rebanadas de pastel de fresa, argumentando que en definitiva el bebe era niña, entonces hizo algo que nunca imagine, mucho menos después de mis confesiones de esa mañana.

Te molestaría que la llamásemos Rosalie? me pregunto mi amiga acariciando su enorme vientre con dulzura.

Me quede perpleja y observe a Stephen, el me sonrió y luego volvió su atención a Henry y su comida voladora, mire a Vera de nuevo, buscando un porque?.

Es un nombre hermoso y seguramente le traerá tan buena suerte como a ti, tal vez se case con la siguiente estrella del fútbol dijo mientras sonreía.

Después de la comida, los acompañe al aeropuerto, una vez ahí, Vera me hizo prometer que la visitaría antes de que su bebe naciera, también me eligió como madrina de su pequeña. Henry me dio un enorme beso, repleto de saliva y Stephen también me abrazo, fue extraño, pero a la vez, tranquilizador, esa era la señal de que había olvidado mis gestos e insultos.

Después de que su avión saliera, decidí recoger a Emmett en el estadio. De camino le compre una hamburguesa doble con papas, eso lo haría muy feliz. De regreso al auto, encontré un puesto de revistas con un encabezado algo llamativo:

"Infidelidad?"

Me quede mirando la revista, había una fotografía de Heidi, Emmett estaba sosteniéndola en sus brazos mientras ella reía como histérica. Me quede muy quieta observando la imagen, la seguía viendo...?

Intente mantener la calma por los días siguientes, pero no tuve éxito, aun tenia grabada en mi cabeza, la imagen de Emmett con Heidi.

Compre la revista, ante un muy atónito y debo decir, que muy perturbado vendedor, pensé que entraría en un shock nervioso cuando le pedí, específicamente, la revista donde se planteaba la supuesta infidelidad de mi marido.

La imagen de la portada, no resulto ser más que una de las fotografías anteriores de Emmett y Heidi, justo antes de mi accidente, había memorizado cada una de esas imágenes que me atormentaron durante tanto tiempo. Dentro de la publicación, había varias fotografías mas, tomadas por un paparazzi nada bueno, ya que estaban borrosas y no podías distinguir a nadie, estuve apunto de desechar aquélla tonta idea, cuando en una fotografía apareció el cuello del chico, ahí estaba mi crucifijo, en definitiva era él.

No le dije nada, fingí que no ocurría nada, tenia experiencia ocultando cosas dolorosas, así que no fue mucho esfuerzo. Por primera vez en mi vida, me sentía insegura de hacer mi voluntad, el tenia más derecho a engañarme con otra mujer, que el que yo tenía a vivir.

Estas ahí? su voz me saco de mi pequeña reminiscencia.

Si le respondí levantándome del piso ya salgo anuncie.

Llevaba mas de 10 minutos en el baño, esperando a que de un momento a otro, apareciera el indicio de que no había por que preocuparse. Según mis cuentas mas recientes, mi periodo debía llegar justo ese día, pero no había señales de que fuera a ocurrir.

Salí del baño para toparme con su perfecta figura envuelta en un elegante esmoquin, me sonrió con calidez mientras se abotonaba el saco, eso era lo que mas me lastimaba, que el no sintiera lastima de mi o que simplemente no le importara que yo supiera lo suyo con Heidi.

Estas lista? me pregunto yendo hacia la salida.

Si le respondí resuelta.

Estábamos de camino a una nueva celebración, esta vez por el reciente triunfo que el equipo había tenido.

Vámonos me dijo mientras me tendía su mano.

Respire profundo al verlo ahí, de pie y mas elegante que nunca, tendiéndome su mano, era como un sueño.

Te veo en el auto le respondí yo tomando mi bolsa olvide algo.

OK metió las manos en sus bolsillos y se marcho.

Fui hacia el baño tan rápido como pude, abrí el anaquel donde estaban mis cosas y tome lo que necesitaba, quería estar preparada, mis cuentas decían que ese día comenzaría mi periodo y yo era bastante regular como para que no fuera a suceder.

Emmett se detuvo frente al enorme recibidor del lujoso hotel, como todas las fiestas de los King, el Rowland Palace, era la opción principal. Mi estomago dio un vuelco vertiginoso cuando bajamos del auto, ahí estaba de nuevo el escenario de mi infierno personal, imponente y magnifico, con su perfecto diseño barroco, albergando a la crema innata de Tampa, ese hotel, era mi peor recuerdo, había sido años atrás, el escenario ciego de mi desgracia.

Puedo tomarles una fotografía para Star Society? la pregunta de una reportera llevo a Emmett a abrazarme por la cintura como si nada pasara.

Posamos unas cuantas veces más antes de entrar al hotel, sonreí todas aquéllas ocasiones, pero no fingí, de verdad estaba feliz de volver a estar entre sus brazos, aunque fuera solo para una fotografía.

Y entonces...

"Sorpresa"!

Gritaron todos al unísono, en lo alto había un letrero que proclamaba una felicitación para una estrella. Me fui de espaldas cuando todos comenzaron a felicitarlo, su cumpleaños...

En efecto, era su cumpleaños, eran las 10:00pm y yo apenas había tomado conciencia de que ese día era su cumpleaños. Lo felicitaron muchas personas, pero agradecí que no soltara mi mano, a pesar de que la gente lo abrazaba y reclamaba su atención, el no me dejo sola.

Apreté su mano con fuerza cuando los vi...

Ahí estaban todos, Jane, Renata, Chelsea, Afton, James...

Me estremecí escuchando su voz en mi cabeza, al verlo abrazando a Victoria, casi pude volver a sentir sus asquerosos tentáculos sobre mi...

Royce estaba charlando animosamente con su joven madrastra, me miro pero no me presto atención. Solo faltaba Alec... me estremecí al recordarlo... gracias a el había tenido las peores heridas de mi vida...

Y entonces una ola de murmullos inundo la habitacion, pasando por encima de la música, mire a mi alrededor, todos nos miraban y luego murmuraban entre ellos, que estaba pasando?

Emmett PoV

Yo sabia que no era una buena idea llevarla a esa fiesta, pero ella lo había descubierto antes de que pudiera proponerle salir de viaje. Yo quería llevarla de nuevo a esa playa en México, de la cual no recordaba su nombre, ahí podríamos hablar y tal vez confirmar si seriamos o no padres, pero entonces, llego la invitación a la fiesta y al parecer ella no recordaba mi cumpleaños porque inmediatamente decidió que quería asistir.

Entonces apareció ella, su entrada fue como siempre espectacular.

Rosalie llamaba la atención con su belleza, pero Heidi siempre se las arreglaba para ser notada en todos los eventos, era por eso que era medida constantemente con Rose.

Estábamos en le centro del gran salón de recepciones, el maestro de ceremonias estaba apunto de comenzar con los anuncios cuando la mire entrar. Sonriendo como siempre y caminando como por una pasarela, llamo la atención de todos, además ahí estaba Rosalie y yo, eso complicaba aun mas las cosas.

Vaya! Exclamo nada mas llegar a nosotros creo que llegue en el momento justo.

Sonreía como siempre, con su hermoso rostro denotando que era consiente del revuelo que causaba, llevaba un vestido entallado y blanco, el cabello recogido y los labios rojos, suspire, esa era su forma de ser, llamativa y arrogante.

Saludo al señor King y al resto del comité, luego se dirigió a mí.

Felicidades! exclamo antes de abrazarme.

Observe a Rosalie enrojecer de furia, entonces soltó mi mano, intente alejar a Heidi lo mas rápido posible de mi.

Oh! exclamo cubriéndose la boca con una mano con un gesto lleno de falsa inocencia olvidaba que has vuelto a ser un hombre casado dijo antes de soltar una risita musical Oh querida! Exclamo tomando una mano de Rosalie espero y no te moleste, sabes las cosas que tu marido me hace sentir.

Pensé que mi Rose iba a arrancarle la cabeza en ese momento, pero no paso, estaba molesta pero disfrazo su rostro con la sonrisa mas falsa que jamás le había visto poner, casi me reí de su mueca.

No hay problema fue lo único que dijo ella. Sabemos quien importa y quien no.

Rosalie PoV

Espectacular exclamo Mary Rudleff refiriéndose a mi vestido.

Sonreí falsamente, esa era la mayor mentira que había escuchado, en realidad mi vestido era bastante común, además de que ya lo había usado antes, pero nadie se daba cuenta de eso.

Debes ponerme en contacto con tu diseñador me dijo dándome una pequeña palmadita en la mano Ahora que Victoria ha comenzado su carrera necesitara varios modelos nuevos, no puede andar por ahí como cualquier chica rió por su comentario y el resto de las mujeres la siguieron Además, tal vez pronto se case...

Todas prestaron más atención a la charla, me compadecí de Mary, era una buena mujer, era algo chismosa, pero en verdad me agradaba. Observe por el rabillo del ojo a la pandilla de Jane, todos permanecían alejados de mi, en realidad era yo quien prefería estar en esa mesa con mujeres mayores que yo, a toparme con Jane o con...

Su estruendosa risa hizo eco por todo el salón, todos se giraron para verla. Heidi lucia espectacular con ese vestido corto, mientras que yo me sentía incomoda y molesta. A pesar de que Emmett no había vuelto a hablar con ella, no podía dejar de pensar en esa fotografía.

Con permiso me levante dirigiéndoles una sonrisa.

Todas me sonrieron de regreso y apenas me di la vuelta, comenzaron a murmurar, estaba molesta, no me gustaba estar ahí, las cosas ya no eran igual.

Emmett charlaba con algunos empresarios, corredores de bolsa y por supuesto banqueros, me miro fijamente, entendí su pregunta silenciosa y le mostré mi bolsa, el entendería que iba a retocarme el maquillaje.

Crucé el enorme salón, había dos baños, uno cerca del escenario y el otro que estaba al lado de la terraza y cerca de los ascensores. Me dirigí al de la terraza, era el más alejado, pero el más tranquilo también, ahí no iba a toparme con Jane o con Heidi.

Cuando llegue unas chicas muy jóvenes estaban saliendo, reían entre ellas y al verme abrieron mucho sus ojos, se quedaron como pasmadas, les sonreí y entre al baño. Había un sofá dentro y un espejo grande, avance hacia los lavabos, lo único que quería era refrescarme.

Deje mi bolsa sobre la cubierta de mármol mientras contemplaba mi imagen en el gran espejo. Mis ojos estaban opacos y mi maquillaje no había sido tan bueno, mire mi vestido era rosa pálido, me arrepentí de habérmelo puesto, lucia mas pálida, tal vez si estaba enferma.

O embarazada...

Me recordé a mi misma que aun no había indicios de que no fuera así. Di un suspiro, me mire en el espejo, de frente y luego de perfil, como iba a ser mi estomago?

El de Vera era muy redondo, así de grande iba a ser el mío?

Me pase una mano por encima del vientre, imaginándome con un enorme balón bajo el vestido, me sentí extraña, un escalofrió agradable me recorrió los brazos y sonreí al imaginar a Emmett acariciando mi vientre cuando fuera muy grande...

Escuche la puerta abrirse y recupere la cordura, me sonroje un poco al recordar mis delirios. Me alise el vestido y saqué mi espejo y el delineador, estaba punto de retocar mi maquillaje cuando note un par de ojos azul frío contemplándome.

Jane dice que le debes algo.

Me volví inmediatamente, dejando de lado el delineador para apoyarme en el lavabo con fuerza, mis piernas temblaban y mis manos igual. Busqué bajo las mamparas un par de zapatos, pero no había nadie más que nosotros en el baño, evalué la distancia a la puerta con desesperación, tal vez si corría lo suficientemente rápido