Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


TRES AÑOS DESPUES.

Tres años después del misterioso viaje de Hermione la vida de Ron había cambiado bastante.
Ron nuca hizo lo que le sugirió su hermana, nunca escribió la carta para enviarle a la castaña.
Los primeros seis meses sin Hermione fueron difíciles para el joven pelirrojo, y para todos los que estaban cerca de él, se comportaba de manera errática e irascible, su comportamiento y contestaciones eran absolutamente impredecibles.
Cada tanto se presentaba en casa de su hermana para hacerle preguntas sobre la castaña y llenaba a Ginny y a Harry de reproches, desde luego esto conllevaba grandes discusiones con su hermana, pero la joven se mantenía fiel a su palabra y no soltaba prenda del paradero de su amiga.

En una de esas noches Ron partió furioso de la casa del joven Matrimonio y fue directo a la tienda de los gemelos, golpeo la puerta varias veces hasta que Fred le abrió, el gemelo se encontraba solo en la tienda, su hermano George estaba en Londres con unos amigos.
Aquella noche Fred noto el estado alterado de su hermano y le ofreció un poco de vino,
El apuesto pelirrojo tomo un sorbo del vaso y despotrico contra Harry y Ginny, luego otro sorbo y despotrico contra Hermione, luego otro vaso y otro hasta terminar dormido sobre la mesa, en resumidas cuentas Ron termino bastante ebrio como para regresar a su casa y durmió en la tienda de los gemelos.

Se levanto con un dolor de cabeza infernal, era su primera borrachera, ni siquiera pudo tomar una taza de café, no recordaba nada de lo que había charlado con Fred, pero se sentía más aliviado. Por otro lado, Fred nunca le menciono al pelirrojo el episodio ni de lo que habían conversado entre copa y copa.
Termino sus estudios y se desempeñaba como Auror en el ministerio de Magia. Realmente era muy buen Auror, tanto el Pelirrojo como Harry eran dos promesas dentro del ministerio.
Con el dinero que les obsequiaron por la batalla ganada contra Voldemort, el joven mago se compro una casa cerca de la Madriguera, no era grande ni lujosa, pero era suya, era su lugar.

La casa tenía cierta similitud con la casa de sus Padres, estaba situada cerca de una colina y con vista a la parte trasera del Lago. Contaba con dos plantas, al entrar por la puerta principal mirando a la derecha se podía ver una sala amplia, la chimenea era grande y acogedora, las paredes estaban pintadas de blanco y tenía un gran ventanal desde el cual se podía observar el verde del campo.
La sala estaba compuesta por dos sillones color canela, uno de ellos, el que miraba hacia la ventana, era realmente grande, pero sobre todo, muy cómodo, la mayoría de las noches el pelirrojo dormía ahí, frente a este cómodo sillón, se ubicaba uno del mismo color pero de un solo cuerpo y de alto respaldo. En el medio de estos dos muebles se hallaba una bella mesa ratona.
Al lado de la chimenea, se encontraba un escritorio en donde Ron completaba los informes de las investigaciones que realizaba como Auror.

Entrado por la puerta principal a la izquierda se ubicaba la cocina, era amplia y con una mesa mar molada en forma de L, de las paredes colgaban sartenes, ollas y un reloj. La mesa de la cocina era de una sólida madera y en lugar de sillas tenía un banco largo de cada lado, compuesto del mismo material que la mesa.
En el medio de ambos ambientes se erguía una escalera, a la derecha del final de la misma se encontraba el baño, junto a este un pequeño cuarto de huéspedes que nunca fue usado por nadie, en ese lugar de la casa Ron guardaba cantidad de cajas de diferentes tamaños que apoyaba sobre la cama de una plaza dispuesta en forma horizontal contra una pared
A la izquierda se ubicaba el cuarto de Ron, siempre estaba muy desordenado y su cama de dos plazas cargaba con toneladas de Ropa que el pelirrojo nunca ordenaba. En el ropero, él muchacho guardaba cuidadosamente su escoba, mas cajas con papeles y una toga de gala. Era la típica casa de un muchacho que vivía solo.

La vida de soltero de Ron era bastante agitada, con el paso del tiempo se había vuelto muy popular y tenía mucho éxito con las chicas, ninguna bruja se negaba al cortejo de un joven mago apuesto, soltero y Auror.
Los días sábados jugaba al Quidditch con sus compañeros de trabajo, en el equipo también participaba Harry quien seguía jugando de buscador. Después de terminar los encuentros deportivos los dos amigos se quedaban en algún lugar solos para poder charlar y contarse sus cosas.
Un jueves a las 17:30 hs, el joven se encontraba en su casa trabajando en unos informes, se distrajo cuando una lechuza picoteaba con fuerzas el ventanal de su sala, se acerco a la venta y dejo pasar a la lechuza, quito la carta de la pata del animal y desplegó la nota.

Querido hermanito,
Esta noche celebraremos una fiesta en la parte trasera de la tienda.
La cita es a las 19:30
Hemos invitado a muchas señoritas!!
No faltes,
Fred.

Ron dejo la nota sobre el escritorio, y sin pensarlo dos veces subió la escalera de tres grades zancadas, se metió en el baño y después de una corta ducha se preparo para partir.
Salió de su casa y tomo el automóvil que su padre le había ayudado a conseguir, no era un auto común y corriente, el pelirrojo le había hecho varios encantamientos útiles.
A pesar de no ser un objeto que utilizaban los magos, Ron disfrutaba mucho de manejar, le parecía emocionante que el auto funcionara sin magia, también le era bastante útil para llegar a lugares donde no podía aparecerse.
Llego a la casa de los Gemelos a la 19:45hs. Ya habían llegado varios de los invitados a la fiesta, se sentó en una mesa con unos conocidos a tomar unos tragos y conversar. La noche fue transcurriendo y la gente seguía llegando, la música sonaba más fuerte y los jarrones de cerveza pululaban por todas partes.

El pelirrojo conversaba animadamente con unos amigos de los gemelos cuando de pronto vio en un rincón una mucha de pelo castaño que estaba de espaldas a él, se la quedo mirando fijamente, no podía ser, a caso esa era HERMIONE, se levanto de la mesa y sin sacar la vista de la espalda de la joven se fue acercando lentamente, su corazón latía a toda velocidad, ya estaba a unos pasos de ella cuando esta giro al sentir que la llamaban.

-Eh! Rosalín- Dijo Fred que venía desde atrás, -Que bueno que has venido –le dijo mientras saludaba a la chica con un beso en la mejilla.

Ron estaba lo bastante cerca de ellos y quiso girar para emprender la retirada pero Fred lo detuvo.

-Ron!! Ven aquí. Quiero presentarte a una amiga- Ron se sonrió tratando de parecer amable, y saludo a la chica estirando su mano y dijo:

-Mucho gusto.

-Encantada- contesto sonriendo

-Bueno, los dejo para que se conozcan, Rosalín hace poco que vive aquí y la hemos invitado para que se divierta un poco.

Rosalín era una mujer muy linda, su pelo era castaño y sus ojos celestes, Ron se sintió mal, por un momento le pareció que podía ser…pero no. Indudablemente no era Hermione.
De todas formas la mucha era guapa, llevaba un vestido negro ajustado hasta la rodilla, el escote no era profundo pero si provocador. Inmediatamente Ron le ofreció una copa a la joven, ella acepto gustosa, se sentaron en el mismo rincón donde Ron la había visto por primera vez, ella le contó que escribía para un diario y que hace poco se había mudado y compartía un departamento con su hermana y su prima, cada tanto la joven cruzaba y descruzaba las piernas y se tocaba el cabellos delicadamente, era muy graciosa y reía nerviosamente, el pelirrojo que no era ni lerdo ni perezoso fue acercando su silla a la de la chica con la excusa de que no la escuchaba bien por lo alto que sonaba la música. Cuando la tuvo lo bastante cerca le susurro al oído:

-¿Sabes? Eres muy linda.
Rosalín le sonrió sensualmente, tomó un sorbo de su copa y le dijo:

- Pues tú también eres muy apuesto.

- Quieres salir a tomar un poco de aire- pregunto Ron

-Seria fantástico.

Salieron y se encontraron con una calle desierta y sin testigos, Ron se apoyo contra una pared y la tomo de la mano la trajo hacia él y la tomo con sus fuertes brazos por la cintura mientras le decía:

- Eres realmente muy bella- ella apoyo sus manos en el pecho de Ron y contesto:

- No suelo hacer esto pero… eres encantador.

Ron no perdió tiempo, la estrujo entre sus brazos y la beso, la boca del joven estaba endemoniada y besaba con pasión a Rosalín, luego la giro y fue ella la quedo apoyada contra la pared, el pelirrojo la tenia cercada y le propinaba besos cada vez más apasionados, luego beso su cuello haciendo que la joven suspirara entrecortadamente, regreso a su boca y con ambas manos tomo el rostro de la joven que ahora acariciaba la espalda de Ron con desesperación, las manos de Ron bajaron lentamente por los hombros de la joven hasta que llegaron a los pechos de Rosalín; que se dejo hacer.

Los jadeos de ambos iban en aumento hasta que Ron le pregunto si quería ir a su casa. Rosalín se hizo del rogar unos minutos pero accedió. Entraron a la casa nuevamente, Rosalín se despidió de unas amigas y el pelirrojo saco una botella del bar mientras le guiñaba un ojo sus hermanos que se reían y le hacían todo tipo de gestos.
Ron espero en la puerta de la casa a Rosalín y se subieron al auto.
En el camino Rosalín se había puesto muy cariñosa y peguntaba a Ron por que conducía un auto cuando podía viajar en escoba o aparecerse. El joven Auror le contó que le gustaba manejar pero que igualmente le había hecho unos cuantos encantamientos.

-Por ejemplo, si me duermo, me lleva a casa directamente

-Huy, es un encantamiento bastante útil… y por ejemplo si quiero besarte ahora, ¿se conducirá solo?- Ron se rió a carcajadas y contesto:

-Pues… no había pensado en eso, pero es el próximo encantamiento que le haré.

Rosalín se acerco a él y comenzó a besarle el cuello, Ron continuaba con los ojos fijos en el camino pero se le estaba haciendo muy difícil concentrarse.
Llegaron a la casa del joven y este la hizo pasar, con un movimiento de su varita encendió algunas luces y el fuego en la chimenea.
La tomo nuevamente por la cintura y bajo rápidamente el cierre del vestido, las manos del muchacho acariciaban la espalda de Rosalín hasta que logro sacarle el vestido y la dejo solo en ropa interior, la miro unos segundos y se saco su remera mientras le decía,

-Eres realmente hermosa Rosalín.

La mucha apoyo sus manos en el torso desnudo de Ron besándole el cuello, el pelirrojo aprovecho esto para desabrochar el sostén negro de la joven. La recostó en el sillón y la beso… Las manos de Ron acariciaban todo el cuerpo de Rosalín que no paraba de jadear, con mucha velocidad el joven mago se deshizo de su pantalón y ropa interior quedando desnudo tumbado boca arriba. Luego se recostó sobre ella y con mucha agilidad retiro la única prenda que le quedaba puesta a la joven.
Ron no perdió ni un segundo, le separo las piernas con la firme intención de penetrarla, pero Rosalín se lo impidió:

- ¿Porque te apuras tanto? disfrutemos este momento.
Ron, sabía muy bien lo que tenía que decir, ya lo había dicho muchas veces.

- Es que eres muy bella y has estado besándome durante todo el trayecto, eres muy hermosa y no puedo esperar a tenerte, dicho esto la beso. Eres preciosa, le decía mientras su mano acariciaba el pecho de la joven, Rosalín gemía y pelirrojo continúo hablándole al oído.

- No puedo esperar más…. me fascinas.

Dicho esto Rosalín abrió suavemente las piernas en señal de aprobación, él la penetro mientras le besaba los pechos y pasaba su lengua por los pezones de la joven, al cabo de una hora, todo había terminado.

Rosalín quedo recostada en el sillón, Ron se levanto coloco sus pantalones y le ofreció a la chica un vaso de jugo, se fue a la cocina y regreso con dos vasos de un fresco jugo de manzana, luego se acomodo en el sofá de un solo cuerpo y dijo.

-Rosalín, la he pasado muy bien y no quiero ser descortés, pero en unas horas llegaran por la chimenea unas personas del ministerio, es por un caso importante (dijo esto como dándose mucha importancia) Lo siento tanto Rosalín, pero debo dormir.
La cara de Rosalín se transformo, solo había estado dos horas en casa del pelirrojo y ya la estaba echando? El joven Auror, pareció leer este pensamiento.

-Por favor, no sientas que quiero que te marches, pero no me gustaría que esta gente llegara y te encontrara aquí, sería muy incomodo para ti. A demás vienen por trabajo.

La joven se incorporo en el sillón y quiso decir algo pero Ron se lo impidió.

-Me gustaría volver verte- esto nunca le fallaba al joven mago. La cara de Rosalín se compuso, salió de un salto del sillón y se sentó en las piernas de Ron.

-¿Sabes usar el teléfono?

- Si- mintió el pelirrojo.

-Puedo anotarte el teléfono del apartamento y puedes llamarme.

-Claro- mientras dijo esto le acaricio el mentón.

-¿Me permites pasar el baño?

El joven le indico a la chica donde estaba el baño. Mientras la chica subía las escaleras se coloco una camiseta y acomodo el sofá.
Al regresar Rosalín, ya vestida, tomo su abrigo, se dirigió al escritorio del mago y en un trozo de papel anoto el número. Ron le pregunto si no quería que la llevara. La mucha le contesto que no, que podía desaparecerse
El pelirrojo le dijo que tendría que hacerlo fuera de la casa, por medias de seguridad nadie podía aparecerse ni desaparecerse dentro de su propiedad. La acompaño hasta la puerta y le dio un beso que no era ni la mitad de apasionado del que le había dado hace un rato atrás. La joven camino unos metros, lo saludo con la mano y desapareció.

El Auror cerró la puerta, fue hasta el cuarto de baño y se ducho, esta era una noche como muchas otras, no soportaba tener una chica mucho tiempo en su casa, solo tomaba de ellas lo que necesitaba, no les pedía ni les prometía nada. En estos tres años ninguna de las mujeres que habían visitado su casa pasó una noche entera con él, no lograba enamorarse ni tener ningún sentimiento. Era como si estuviera incapacitado para sentir amor.
Las chicas que habían pasado por su cama no le dejaban huellas, solo saciaba una necesidad fisiológica, nada más.

Luego del baño regreso a su sillón favorito, apago las luces y la sala solo quedo iluminada por el tenue fuego de la chimenea, sus ojos se fueron cerrando, recordó lo que sintió esa noche cuando creyó ver a Hermione. Por eso trajo a la joven a su casa, mientras estaba con Rosalín haciendo el amor, le pasó lo que tantas veces, cerró los ojos y aunque su mente le decía que no, pensaba en Hermione.
Al día siguiente se levanto a media Mañana, debía ir a casa de Harry, lo estaban esperando.


Como una lectora mas que soy de este fic, que no he escrito yo, deseo compartir mis comentarios de cada capitulo empezando con este, espero no les moleste, y tal vez si asi lo desean podamos comentar este fic entre lectores, algo un poco rara ya que lo reviews se dan mas bien con una relacion lector-escritor, pero veremos que pasa.

Comentario del capitulo: Pobrecito Ron? la verdad es que como que no, pero eso de no mandar la carta con Ginny, como que demaciado sufrimiento, aun que por otro lado no se, el orgullo y el coraje de decir por que ellos si saben donde esta y yo no? Debe de ser duro para Ron ademas todo un experto para "terminar" pronto y sacar a las compañeras en menos de 2 horas !! y sin que se ofendan ufff (maldito) mira que hay algunos de ese tipo ...

Saludos.