Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Ojala lo disfruten mucho
El Reencuentro
Cuando Harry grito el nombre de su amiga en la puerta de entrada, Ginny salió a toda velocidad.
Harry abrazo a Hermione con todas sus fuerzas y la castaña se emociono tanto que unas tímidas lágrimas rodaron por sus mejillas.
Ginny apareció desde atrás apartando a su marido, las chicas se miraron unos cortos instantes y luego se fundieron en un abrazo profundo y lleno de sentimiento, el moreno mago observaba a las chicas con una emoción profunda, él sabía cuánto quería su esposa a Hermione.
La castaña quiso decir algo, pero Ginny no la dejo:
-Shushhh, no digas nada, pasa, hablaremos adentro.
Hermione entro la casa escudriñando cada espacio con la mirada
-Es tal cual me la había imaginado! Que casa tan linda tienen.
Los jóvenes hicieron pasar a la chica a la sala, Ginny se sentó junto a ella en uno de los sillones y la tomo de la mano. Harry estaba sentado justo enfrente de ellas.
-Hermione te ves tan… Yo te veo…tan- Trataba de decir el moreno mago
-LINDA!!- Completo su esposa
- Si eso, te ves muy bien.
-Muchas gracias, Ustedes también se ven muy bien, más grandes…y muy felices...
La castaña no lo soporto y rompió en lágrimas, esta vez fue Harry quien rápidamente salió disparado para abrazar a la joven. Hermione apoyo su cabeza en el pecho del muchacho y dijo:
-Lo siento…lo siento tanto Harry, te juro que no quise irme así…perdóname,-
Lloraba desconsoladamente
-Hermione, no tienes que disculparte, nunca jamás, ni por un solo instante te he culpado ni me he enojado contigo- dijo el joven mago
Ginny acariciaba suavemente el pelo de la joven, esta se volteo y al ver a su pelirroja amiga se arrojo en sus brazos mientras le decía:
-Ginny, lo siento… eres la mejor amiga que una mujer puede tener..
La joven pelirroja la tomo del rostro con sus manos y le dijo:
-Basta de llorar Granger, no llores, si hubiera sabido que mi embarazo te haría regresar ¡Me hubiera embarazado antes! Jajajaja
Hermione río tímidamente como queriendo dejar atrás su ataque de llanto.
No había nada más para decir, sus amigos la entendían perfectamente.
Hermione no paraba de hablar. Les contó todo lo referente a su vida en Suiza. El joven matrimonio, escuchaba atentamente la aventura vivida por la joven bruja en estos tres años, lo difícil del idioma, acostumbrarse a otro clima, otras costumbre, nuevas personas…La charla estaba tan interesante, cada tanto Hermione ponía su mano en la panza de Ginny, la acariciaba con sumo cuidado, la pelirroja reía ¡feliz! …¡Tenía a su mejor amiga con ella!
GINNY: Bueno ahora cuéntanos un poco de tu vida amorosa…
Hermione se sonrojo levemente, Harry lo noto y dijo:
-Bueno yo iré a la cocina y preparare una jarra de Jugo y así podrán charlar
-No hace falta que te vayas, de verdad, puedes quedarte… - decía la castaña
-Oh por favor, deja que se vaya así podrás darme detalles, me encantan los detalles, jajajaja- Reía Ginny mientras Harry se fue a preparar el jugo.
Ginny alentó a su amiga a que le hablara en profundidad de los chicos que había conocido en Suiza:
-Vamos…. Cuenta, en tus cartas no eras muy grafica… Primero háblame de Lorenzo...
- Oh bueno, él fue el primero que conocí.
-ME LO CONTASTE EN TU CARTA!! FUE EL PRIMERO EN MUCHAS COSAS!! JAJAJJA
-Ya Ginny, como eres... Bueno es lo que te conté en la carta, lo conocí mientras estudiaba, era español, y muy guapo...Luego…Salimos 6 meses, pero no funciono.
- En ese momento me contaste que él no era para ti. ¿Qué paso?
-Bueno, me gustaba, y de alguna manera lo quería, pero…no sé, no…
- No te enamoraste- completo la pelirroja esperando que Hermione continuara con la historia
-Si eso, lo intente, de verdad que trate, pero esas cosas no se pueden forzar, era encantador, si lo hubieras visto Ginny, era tan guapo, pero bueno, no funciono.
La castaña bruja se había transformado con el correr del tiempo en una mujer de una belleza imponente, se distinguía por su belleza exótica, no era muy alta, pero llamaba poderosamente la atención, su pelo ahora era más largo, casi le llegaba a la cintura, lo tenía levemente ondulado y se veía que lo cuidaba mucho.
Hermione le contó a su amiga que en Suiza salía algunos fines de semana, cuando el clima lo permitía, con un grupo de la escuela, juntos iban a las montañas y practicaban alpinismo, desde ya tuvo que explicarle lo que era y de que se trabaja ese deporte. Gracias a él la muchacha había desarrollado unas piernas envidiables, su cintura era pequeña y su busto estaba más desarrollado, ya era, y se veía como toda una mujer.
Luego de contarle las historias de los pequeños romances que había tenido, le contó de su trabajo.
Mientras tanto en la cocina el futuro padre hacía tiempo para dejar a las dos amigas charlar en soledad. Pensaba en Ron, ¿cómo le diría que la joven estaba de regreso?, ¿Como lo tomaría el pelirrojo?
Se sentía feliz por su amigo, después de haberlo visto llorar a mares esa tarde que regresaron de Londres, sabía que Hermione llegaba en el mejor momento, no sabía cómo Ginny consiguió que regresara la castaña, pero sabía que para Ron esto sería lo mejor que le podría pasar. Se imaginaba situaciones como que lo veía en el trabajo, se le acercaría y se lo diría sin anestesia, luego se corregía, no… lo mejor, pensaba, es que vaya a su casa, en realidad no sabía cómo decírselo, mentaras estaba sumido en sus pensamientos, su esposa lo llamo.
-Ya puedes venir mi amor!!
Por fin!! Pensó el moreno mago. Tomo el Jugo de la mesa para reunirse nuevamente con las chicas, escucho que llamaban a la puerta y se apresuro en responder.
- No te muevas Ginny, yo abro.
El joven fue con la jarra en la mano, alguien golpeaba con desesperación.
-Ya voy- decía Harry mientras alcanzaba el picaporte. Al abrir la puerta su cara se desencajo. Ron estaba parado frente al él.
HARRY: Ro… ¡Ron!
- Al fin abres, ¡no sabes lo que tengo para contarte!- El pelirrojo traía colgando de su hombro una mochila que parecía muy cargada.
-Hazte a un lado y déjame pasar- decía Ron mientras se abría paso.
- Pasa Ron, le grito su hermana desde la sala.
Hermione se levanto de un salto, su rostro palideció, sabía que en algún momento lo vería pero no estaba preparada. Se restregaba las manos nerviosamente.
Ron seguía junto a la puerta hablando sin parar sobre cosas del trabajo, Harry quería advertirle, pero su amigo no lo dejaba meter bocado.
-Pero ¿qué demonios te pasa hoy? ¡Te estoy diciendo algo fundamental para la investigación! Pero ¿qué pasa?, ¿porque me haces esos gestos? Mejor voy a saludar a mi hermana.
El pelirrojo se giro, iba directo a la sala pensando que su amigo estaba hecho un tonto. Puso un pie en la sala y lo primero que vio fue Ginny sentada.
-Hola Gi… Se quedo de piedra, lo primero que pensó era que sus ojos lo engañaban. De pie junto a la chimenea estaba ¿Hermione? Se miraron a los ojos unos instantes, para ellos fueron años.
Hermione a pesar de los nervios que la carcomían, trataba de poner cara de serenidad, pero no lo hacía muy bien, tenía las manos juntas y se mordía el labio inferior.
Ron, no sabía que sentir ni que decir. Por suerte la castaña fue más valiente, tomo aire y dio el primer paso. De no haberlo hecho, se hubieran estado mirando toda la noche.
HERMIONE: Hola Ron,
Ron movió la cabeza como queriendo responder el saludo pero no articulo palabra.
Como siempre que se quedaba atónito, fue su hermana quien lo rescato, aunque los métodos de Ginny, no eran muy ortodoxos:
-Pero saluda ¡Idiota! Hace tres años que no la ves ¡y no dices nada!
Ron , que seguía parado en la puerta, dejo caer al suelo la pesada mochila, miro su hermana aun con cara de desconcierto y avanzo tímidamente a Hermione, la miraba como quien mira una obra de arte delicada. Hermione se retrocedió un paso hacia atrás, no sabía que esperar, cuando la tuvo a unos centímetros de distancia la tomo de la cintura y …la abrazo,
Ella se quedo unos instantes inmóvil hasta que reacciono y le rodeo el cuello con sus brazos, ahora el abrazo era mutuo.
El pelirrojo no decía nada, solo la abrasaba, al tenerla tan cerca podía sentir su perfume y lo agitado que estaba su pecho…
-HERM…Yo no sabía que...¿cuándo llegaste?- por fin pudo articular palabra el sorprendido pelirrojo
La castaña se separo de él tratando de evitar la mirada de Ron y dijo mientras se sentaba nuevamente en el sillón
-Llegue hace unas horas y vine directo a ver Ginny.
La cara del joven Auror no había cambiado mucho, se sentó por inercia en el sillón de enfrente.
-Oh, qué bien… y… ¿Como estas?
Hermione que para esto, era mucho más veloz que Ron, adopto inmediatamente su cara de altivez y dijo:
- Muy bien, ya sabes ocupada con mis cosas, y muy contenta con la noticia de los chicos.
-¿Te quedaras definitivamente?- El pelirrojo dijo esto con entusiasmo….
La castaña nuevamente miro para otro lado y respondió.
-Oh… no…yo solo…me quedare unos días, creo que unos 20 días.
La cara de Ron se transformo, no esperaba esa respuesta. Le dolió esa respuesta, ¿cómo no pensaba quedarse?, ¿Porque venía por tan poco tiempo?
-¿Saben? Es la hora de mi baño, con esto del embarazo se me hinchan los pies y el sanador me recomendó darme baños de inmersión... Regresare en unos minutos... Acompáñame Harry.
Su marido que seguía en la puerta con la jarra en la mano, la miro con cara de asombro, ¿de qué baños hablaba? Nunca se le había hinchado nada a Ginny.
- ¡Vamos Harry!- Le dijo mientras le hacía gestos con los ojos…
El moreno lo comprendió. ¡Qué tonto era!:
-Claro, yo…Te ayudare, eso... En un rato regresaremos y seguiremos charlando...
Ahora Ron y Hermione estaban solos en la sala. El pelirrojo no sabía cómo tratarla, estaba feliz, pero furioso, ¿como uno puede sentir esto al mismo tiempo? No perdió un segundo en tratar de dilucidar esta extraña sensación: el Ron furioso había ganado la batalla.
- ¿Y porque te quedaras solo 20 días?- atino a decirle
- Bueno he dejado muchas cosas por hacer y además tengo que regresar al trabajo, solo vine porque Ginny me lo pidió.
-Solo viste por Ginny… Entiendo. Y déjame preguntarte algo…. ¿Porque demonios nunca me escribiste una carta?
La chica sabía que esto podía pasar y había ensayado muchas respuestas, pero no sirvió de nada, el tono de Ron no le gusto y no permitiría que justo él le reprochara algo.
-Me parece que no es el momento para hablar de eso- dijo la joven bruja
-¿Y cuándo será el momento? Solo te quedarás 20 días y seguro que cuando te marches se te olvidara de nuevo despedirte de mí.
-¿Sabes una cosa? Ni Ginny ni Harry me han cuestionado nada. ¿Porque tienes que ser tú…justo tú el que me reproche algo?
- Pero, ¿cómo van a decirte algo y si te has escrito con ellos continuamente? Y si a ellos no les molesta tu total falta de tacto al irte así….entre gallos y media noches… a ellos, ¡Fue de mí que no te despediste!, ni siquiera me dejaste una nota, no pensaste...¿A caso no pensaste que me podría molestar? Hemos sido amigos por muchos años y no ¿fuiste capaz de decirme adiós?
Hermione se levanto de su asiento en pie de guerra.
-¿Molestarte? Pues no. No lo pensé, ¡al contrario! Imagine que ni siquiera ibas a notar que no estaba.
Ron también se levanto.
- ¿Como dices? ¿Que no lo notaría? Hemos sido compañeros de colegio, pertenecimos a la misma casa, peleamos la misma batalla ¡¿y tú imaginaste que no lo notaría?!
Era evidente que el pelirrojo no había comprendido las palabras de su amiga, ella inconscientemente, lo que quiso decir es que él no la notaba como mujer, que solo la veía como su inteligente amiga.
-Yo… lo que quiero decir… es que…-largo un suspiro para continuar-mira Ron, desde que te conozco lo único que hacemos es discutir, no se extraña a una persona con la que discutes todo el tiempo.
La castaña salía airosamente del brete en el que estaba tras el cuestionamiento de Ron. Era como una partida de ajedrez, ahora él debía responder:
-Eso… eso no tiene nada que ver, no peleábamos todo el tiempo, lamento mucho que lo único que recuerdes de mí sean las discusiones.
-Claro que no es lo único que recuerdo de ti. Por favor Ron ¡míranos! acabas de llegar y ya estamos discutiendo. No lo soporto, eres... un... Inmaduro.
-¡Como te atreves!-respondía con furia contenida Ron
-Pues es la verdad.
-Perdóname, tu eres tan madura…., tan inteligente…y yo solo soy el estúpido amigo que no se merecía ni siquiera un hasta luego.
Hermione caminaba por la sala, estaba furiosa, era el mismo idiota de siempre se dijo, solo pensaba en él.
-Ron, ya no quiero discutir, lamento mucho lo que paso. Tenía mis motivos, lo siento, por favor ya no discutamos…
-¿Qué motivos?
-Te he dicho que son ¡mis motivos! y no pienso compartirlos contigo mientras me sigas gritando y maltratando.
Ron camino hacia ella, si hubiera sido hombre, en este momento Ron estaría golpeándole, se acerco tanto, que sus rostros llenos de furia quedaron muy cerca, a Ron le temblaba el labio del enojo y Hermione lo miraba con los ojos muy abiertos.
-Si, ya me imagino tus motivos- decía Ron tan cerca de Hermione que ella sentía la respiración del muchacho. -Seguramente te fuiste detrás de algún inteligente mago como cuando te fuiste con Krum a Bulgaria
-¡¡Como te atreves Ronald!! (La chica quería darle una bofetada.) Que tú te vayas detrás de cada falda que ves no quiere decir que todos seamos iguales, y ya te redicho hasta el cansancio que no me fui a Bulgaria con Víctor, me fui a París con mis padres.
Hace algunos años atrás Ron le envío una lechuza a la chica para que pasara unos días del verano en la Madriguera, ella en esa oportunidad, se había excusado diciendo que iría a Paris con sus padres. Ron nunca le creyó y estuvo lo que restaba del verano diciéndole a Harry que estaba seguro que la chica estaba con el idiota de Krum.
-Yo no voy detrás de ninguna falda Hermione….Las faldas vienen a mí!- Dijo orgulloso el pelirrojo
- ¿Ah sí? Pues mira que bien, me alegro mucho por ti Ronald. Pero déjame decirte una cosa, cuando encuentres una falda con cerebro me avisas, porque siempre te he visto salir con chiquillas estúpidas, ninguna mujer con dos dedos de frente te miraría Ronald, eres patético.
La chica había llegado muy lejos y lo sabía
-Pues prefiero salir con chicas estúpidas... y no con fulanos fríos y aburridos como lo haces tú- contraataco Ron
-Para que lo sepas, en estos tres años me he divertido mucho!! Y te aseguro que el único frío que he sentido es el maldito clima.
Ron quería matarla, ¿porque siempre tenía que tener contestación para todo?
-Bueno, veo que todo regresa a la normalidad.- Dijo Ginny que hacía unos segundos estaba en la puerta
Ron y Hermione se separaron al instante. El pelirrojo se paro en la ventana y miraba de reojo por ella, como si hubiera algo interesante que espiar en el oscuro campo.
Hermione, fue directo a la chimenea y hacía como que miraba las fotos que estaban sobre ella.
Mientras tanto Harry, se tomaba la frente con su mano derecha, sabía que su amigo había metido la pata hasta el fondo.
-He… Herm, ¿dónde te quedaras?, ¿Iras a casa de tus padres?- pregunto Harry rompiendo el incomodo silencio
-No... No ellos están de viaje, tengo algunas cosas que hacer y decidí quedarme en el Caldero Chorreante.
-¿Porque no te quedas a cenar?- Dijo su amiga
-Oh Ginny, sería genial, pero prefiero ir a darme un baño y descansar un poco
-Bueno ven mañana al medio día y almuerza con Ginny, yo estaré trabajando, podrán conversar a sus anchas y cuando regrese podemos cenar- Opino Harry
-¡Si! Qué buena idea. Mañana cenaremos los cuatro. Tú también Ron, los cuatro como antes…
-Ron puede llevarte al caldero- Propuso Harry
-No hace falta, tengo un teléfono celular y puedo llamar al mismo taxi que me trajo.
-Pero como te vas a pedir un TAXI?- intervenía Ginny que dicho sea de paso le encanto la idea de su esposo
Ron: Yo te llevare…
HERMIONE: Prefiero caminar…
HARRY: No se hable más, Ron te lleva y te esperamos mañana.
No quedaba más remedio, tendría que ir con él. Ginny abrazo a su amiga y le susurro algo inaudible para los dos amigos. Harry llevo a Ron hasta la puerta y le dijo.
-Ron por favor compórtate, ya no la atosigues, recuerda lo que hemos hablado
-Yo trato, pero me saca de mis cabales- decia Ron mientras el moreno lo miraba con reprobación- OK. Está bien, lo intentare, pero es que estoy molesto…
Ginny y Hermione ya estaban llegando a la puerta, la castaña saludo afectuosamente a Harry, y salió de la casa.
Bien dijo la joven, ¿en que iremos? Ya sabes que no me gusta mucho volar. Dijo la bella castaña.
-No te preocupes, iremos en auto, este que está aquí.
-¿Tienes auto?
- Si, mi padre me ayudo a conseguirlo, ya sabes cómo le gustan las cosas de los muggles, la verdad me sirve mucho.
Ron le abrió la puerta del auto a la chica, la mucha se acomodo en el asiento delantero, el pelirrojo fue rodeando el auto para llegar a la puerta del conductor, saludo con la mano a Ginny y a su marido que los miraban desde el umbral de su casa. Entro en su coche y arranco.
Durante el camino ninguno emitía palabra, hasta que Ron tomo valor:
- Herm, lo siento, me he comportado muy mal, es que… aunque no lo creas…me ha dolido mucho que te fueras sin despedirte, me dolió mucho que te fueras.
La chica miraba el oscuro campo bañado por la luz de la luna, no decía nada ni lo miraba. El pelirrojo se sentía inquieto, sabía que había actuado muy mal, no era la forma de empezar, pero es que no sabía cómo actuar con ella. ¿Porque era tan fácil con otras chicas y con hermione no?
La castaña lo cohibía, lo intimidaba, ella lo sobrepasaba, era incontrolable he inmanejable. Ron detuvo el auto, a Hermione no le quedo más remedio que mirarlo, estaba ahí, sola con él... En medio de ese bello campo y el auto ya no estaba en marcha. El joven se bajo del auto, cerró la puerta, se asomo por la ventanilla y le dijo:
-Baja del auto.
- ¡¿Qué?!
-Que bajes.
La chica bajo del automóvil y el pelirrojo le hizo señas para que lo siguiera, estaban cerca del lago, caminaron unos metros sin decir nada. Cuando estaban en la orilla del oscuro lago iluminado tenuemente por la luz de la Luna….
-¿Sabes? Cuando estoy muy molesto vengo a la orilla del lago, no hago nada, solo me siento y lo miro, al cabo de un rato, me siento mejor… Sé que estas enojada
conmigo…Por qué no te sientas aquí, miras el lago un rato, yo esperare hasta que ya no estés tan molesta.
La chica no pudo evitar sonreír, había sido un gesto muy tierno departe de él, lo miro unos instantes y pudo verlo con calma por primera vez en tres años. El muchacho estaba más grande, corpulento, su cabello más largo, sus ojos, a pesar de la oscuridad, denotaban ese azul profundo e intenso, se veía sensacional, de pronto lo vio apuesto, extremadamente apuesto. La chica no dijo nada, pero hizo caso a la sugerencia de Ron, se sentó a la horilla del lago. Ron la imito, se sentó al lado de la chica, no quería mirarla para no incomodarla, pero era imposible, se la veía tan bella, sus morenas piernas eran fantásticas, su cabello lucia hermoso…
-Te queda muy bien el pelo así de largo.- no pudo evitar el comentario el pelirrojo
-Gracias, tu también lo tienes más largo- Ron se sonrió y hermione continuo hablando: -Te queda muy bien, de verdad que te queda bien
Ahora el pelirrojo estaba valga la redundancia, ¡Rojo!
- Herm, lo siento, por favor dime que me perdonas,
-Ron, ya no es como en el colegio que me pedías disculpas y al otro día todo había pasado, ahora es diferente, me lastimas mucho…
Ron se acerco más a ella, quería abrazarla, pero sabía que no debía, impulsivamente le tomo la mano. La chica se puso muy nerviosa, hubiera preferido que el muchacho no la tocara.
- Herm, lo último que haría en este mundo sería lastimarte, por favor, perdóname, te lo juro, nunca quise hacerte daño, soy un idiota, lo que pasa es que….Perdóname por decirlo, pero me ha hecho mucho daño que te fueras así, hubiera querido que nunca te marcharas…
La castaña aparto su mano de la de Ron, se cruzo de brazos, en realidad quería apartar sus manos para que el no volviera a tocarla.
-Ya no hablemos de esto ¿quieres? Ya paso. Olvídalo, ya no estoy enojada.
El pelirrojo se sintió un poco más animado.
-¿Vamos? De verdad quiero darme un baño-Cerro la castaña
Los dos amigos se pusieron de pie y regresaron al auto. Cuando el auto se puso en marcha el clima entre ellos era distinto, estaban más distendidos y definitivamente la pelea había quedado atrás.
-Me gusta mucho este lugar, siempre soñé con tener una casa en un sitio como este. Recuerdo que cuando venía a tu casa sentía una sana envidia… Me gustaba tanto… Estaba rodeada de árboles, me gustaría tener una casa así.
- ¿En serio? Jajajaja, Sabes mi casa está muy cerca de aquí…
-¿Vives junto al lago?- se notaba la sorpresa en la voz de Hermione
-¡Sí! ¿Quieres ir a conocer mi casa?
- ¡NO!, quiero ducharme, ya sabes después del viaje…en otro momento…
El joven Auror se sintió muy tonto- ¿Que hice? -Se pregunto, ahora tenía que pensar rápidamente, no quería dejarla, quería pasar un poco más de tiempo con ella.
De pronto no pensó, dijo lo que sentía:
-¿Donde vas a cenar?
-Oh…Pues supongo que en el Caldero.
-Tengo una idea, ¿porque no cenas conmigo? Podemos ir a …no se algún lugar bonito, podríamos hablar y contarnos cosas..
-No se…Yo…
-Si, ya se te quieres dar un año y todo eso…bueno. Te esperare...De verdad no me importa esperarte.
La joven dudo un poco, no quería, sabía que si pasaba un minuto más con Ron estaría perdida, durante todos estos años trato de olvidarlo pensando que él nunca la querría más que como una amiga, no podía permitirse volver a pensar en él. Pero la idea era tentadora, podrían conversar y contarse lo sucedido en sus vidas durante estos tres largos años…Y ¿si no le gustaba lo que le contaba? ¿Si estaba con alguien?
-No, gracias, creo que los dos debemos descansar un poco…
-Herm, por favor, solo una corta cena.
El pelirrojo no acostumbraba a suplicar, siempre le era muy fácil conseguir una cena ó una salida.
-Esta bien, pero te advierto que tendrás que esperarme, debo lavarme el cabello y …..
-Te esperare todo lo que haga falta, tengo que leer algunas cosas del trabajo, puedo hacerlo mientras te espero….
Estaba decidió, cenarían juntos.
Comentarios del capitulo: Este es uno de los mas lindos con las emociones a todo lo que da, es dificil comentar un capitulo asi.
