Disclaimer:
ok esta cosa no me deja, en fin, solo subire el cap, chicas, anonimas, dejenme tu correo para responder a sus reviews
Capitulo XXVI.— Papá y Mamá II
Emmett PoV
—Rosalie —la llame y toque su brazo.
Ella me miro sin soltar al niño, entonces note su mirada molesta, no me dejo decir nada, solo entro a la casa con el niño, ignorando por completo a su padre.
—Que gusto verte —le tendi mi mano a Marcus y lo invité a entrar y sentarse en la sala conmigo.
Hacia mucho que no lo veía, desde antes de mi boda con Rosalie, exactamente tres años atrás. Nunca había pasado mas de una hora con mi suegro, ni siquiera cundo Rose y Jasper se mudaron a casa con nosotros, él los visitaba, les enviaba regalos en navidad, pero eso era todo.
—Ella aun es testaruda, cierto? —pregunto después de un rato.
—Siempre —respondí yo con una sonrisa.
El comenzó a hablarme sobre el problema que enfrentaba nuestra familia.
—Seguro sabes quien es Cayo Volturi, no? —fue lo primero que dijo.
Asentí no muy confiado, lo que sabía de él, lo sabia por las noticias, era un criminal, pero uno con dinero, un mafioso en pocas palabras, uno muy peligroso.
—Hay gente que asegura que fue el quien asesino a Sasha Denali y a su hijo.
Todo me pareció muy complicado, si bien teníamos muchos nexos con la familia Denali, nada justificaba el hecho de que necesitáramos protección.
Rose regresó pasados unos minutos y con total indiferencia hacia su padre se sento a mi lado y se recostó contta mi hombro. Pasé mi brazo alrrededor de ella mientras Marcus la miraba anhelante.
—Hable con Jasper —comenzó el, entonces ella puso mas atención a la conversación. —Me habló sobre la persona que entro a su casa —dijo sin querer hacer alusión a ella solamente —me dijo que intentó atacarte...
Me quede quieto esperando su reacción.
—Emmett llego a tiempo —su respuesta fue contundente, muy segura de sí —el cuido de mi.
—Me da gusto que sea así —eso debió sonar como una felicitación, pero en el tono que Marcus lo dijo, sonó mas a lamento.
Lo siguiente fue un silencio incomodo y luego el volvió a darle otro sorbo a su café. Dejar a sus hijos, había sido el peor error de Marcus, tanto Rosalie como Jasper eran totalmente independientes y a estas alturas ambos se consideraban prácticamente huérfanos.
Marcus miraba fijamente hacia la puerta de la habitación y cuando sonrió escuchamos quien era.
—... No puedo dormir... —escuche decir a Karl muy suavemente.
Rosalie sonrió y después de darme un corto beso en los labios, fue hacía él y ambos desaparecieron. La escuché prometerle un cuento después de un vaso de leche tibia y deje salir un suspiro al verla tan feliz, ella iba a ser una buena madre en realidad, el único problema es que no teníamos un hijo.
—El...? —Marcus hizo un gesto hacia las escaleras.
—No es nuestro —respondí a su pregunta sin que la formulara.
—Sabia que no había pasado tanto tiempo desde la ultima vez que los vi —agregó pesaroso.
Sonreí ante su comentario pero no quite mi dedo del renglón, le pregunte sobre la llamada de Jasper y el dijo que había sido casualidad, pero no le creí.
—Mañana regreso a Sarajevo, después que lleguen los agentes que tu padre envió —me dijo cuando lo acompañe a la puerta. —Queria comprobar que ella estaba bien.
Estaba preocupado por ella y estaba en todo su derecho de aparecerse por ahi para asegurarse de que estaba bien. Rosalie era dificil y eso lo sabía perfectamente, pero este hombre era su padre y si alguien merecia una segunda oportunidad de parte de ella era él.
—Deberias comer con nosotros mañana.
—Crees que ella este de acuerdo?
Me encogi de hombros y le dije que lo veria aqui a las 2 mañana, me dejó el nombre del hotel y el numero de su habitación.
Después de que se fuera, hable con los policías sobre los agentes que llegarían al día siguiente. Entre a la casa aun confundido, era muy extraño, Marcus nunca tenía tiempo para sus hijos, yo lo había comprobado cuando tuve que pedir la mano de Rosalie a Esme y cuando Jasper entro en la iglesia para entregar a la novia el día de mi boda. Se había alejado por completo de sus hijos, como si ellos no existieran y ahora regresaba como si nada pasara.
Rosalie PoV
—Me gusta tu cabello —dijó el niño enredando su dedito en un mechón de mi cabello —se parece al de mi mamà.
Le sonreí y le di un beso en la mejilla, acariciándole el cabello.
De donde había salido ese niño? Donde estaba su mamá? Y lo mas importante, iba a quedarse conmigo?
—Como llegaste aquí? —le pregunté yo, pero no respondió y fingió dormir.
Después del cuento y la leche, me quede con él hasta que se durmió, no quería regresar abajo, donde estaba mi papá, no me gustaba verlo, me recordaba a todas las veces en que lo extrañe y lo necesite, pero él no estuvo para mi.
Desperté alrededor de las 3:00 am, estaba teniendo un mal sueño, la visita de papá no había sido buena para mi, me causaba demasiado daño verlo y recordar como nos había abandonado a Jasper y a mi sin importarle nada mas.
Sonreí cuando entre en la habitación, la televisión y la luz estaban encendidas, y él recostado en la cama, con un rostro de desvelo crónico. No se movió cuando fui al vestidor por mi pijama, pero cuando comencé a desnudarme, decidió entrar en acción.
—No vuelvas a dejarme —me dijo en el oído mientras me abrazaba por la espalda —no puedo dormir si no estas cerca.
Todo comenzó con sus manos en mi cintura, apretándome contra su cuerpo, luego sus labios en mi mejilla y en mi cuello.
—Te extrañe mucho —balbuceo antes de besarme en los labios.
Me gire entre sus brazos y cruce mis brazos por su cuello, poniéndome a su altura. No funcionó por mucho tiempo, solo hasta que mis pies se cansaron de estar de puntillas, apenas me separe un poco de él, me levanto contra su cuerpo y yo solo pude rodear su cintura con mis piernas.
Me abrace a su cuello, recostando mi cara contra su hombro, sintiendo su cálido cuerpo, lo había extrañado mucho, como si hubiéramos estado separados por años. El se movió rápido y me llevo de regreso a la cama, me bajo al piso y entonces me desabrocho el sujetador, yo saque mis manos de él arrojándolo al piso, le ayude con el botón y cierre de mi pantalón.
Casi alucine cuando se hinco para quitarme el pantalón y la ropa interior al mismo tiempo.
—Emmett —le dije entre dientes cuando antes de subir beso mis muslos.
No le importo nada mas, sentí su cabello contra mi vientre y lo único que pude hacer fue enredar mis dedos entre su espeso cabello. Un gemidito se me escapo cuando su lengua me invadió, jadee un poco cuando mire hacia abajo, esto de verdad era en extremo excitante, podía ver su boca besándome, su lengua en mi...
—Por dios! —exclame cuando sus manos en mis caderas me empujaron mas contra su boca —mis rodillas...
Supliqué cuando sentí que me volvía de gelatina, entonces me perdí, vi todo de un color negro intenso y de no ser por él, me hubiera desmayado ahí mismo.
Lo sentí sobre mi cuerpo, besando mis labios, sin pensarlo comencé a besarlo tan frenéticamente como él lo hacia, acariciando su pecho desnudo, agradecí en silencio que él prefiriera dormir sin camisa, me había ahorrado el problema.
Se hecho para atrás un poco y me quede muy quieta, mirando lo que hacia, me sentí descarada cundo me miro fijamente, estaba bajándose el pantalón de pijama. Se me aceleró el pulso, estaba quitándose el pantalón y la ropa interior al mismo tiempo, como lo había hecho conmigo.
Iba a cerrar mis ojos, pero no lo hice, lo mire y se me fue el aliento, nunca, en toda mi vida, había visto a un hombre desnudo, al menos por mi voluntad, me dijé a mi misma mientras sentía que mi sangre subía completa a mi cara.
—Lista? —preguntó el recostándose a mi lado.
No pude responder, tenia tantas dudas, tantas preguntas...
—Siempre es... —no pude terminar la pregunta.
El frunció el seño y pareció no darse cuenta de lo que me pasaba, entonces me sentí muy tonta, así que solo lo bese.
—No —murmuro el cuando me abrazo, paso una mano bajo mi cuerpo y alcanzo uno de mis pechos, frotándolo con suavidad.
Deje escapar un gemido cuando sus dedos rodearon mi pezón, lo apretó ligeramente y me mordí el labio con fuerza, entonces su mano fue a posarse sobre mi vientre.
—No siempre es así —me dijo frotando su mano contra mi vientre —solo cuando tu estas cerca... —murmuro contra mi oído y me estremecí ante su cálido aliento.
No comprendí, puse mi mano sobre la suya y él se la llevo a los labios, beso la palma de mi mano y paso su lengua por la yema de mis dedos, así me ahogue con mi propio aliento cuando condujo mi mano por su pecho.
Amaba esa sensación, su cuerpo bajo mi mano, sus músculos duros y firmes que se contraían ante mi contacto. Cuando mi mano estaba en su abdomen me acobarde un poco, pero cuando vi sus ojos me relaje, me amaba y hacia esto lo mas placentero posible, así que le debía esto, no era justo que me negara a tocarlo cuando él era capaz de hacer todo por mi.
No deje de mirarlo a los ojos, ni cuando mi mano lo toco o cuando gimió, me dio miedo y estuve apunto de retirarme, pero en lugar de eso cerré mi mano entorno a el.
—Wow... —suspiró echando su cabeza hacia atrás —...lo vez? —preguntó después de tragar con dificultad —temerme es absurdo... —soltó otro gemido y esta vez jadeo —soy todo tuyo.
Se me encogió el corazón cuando dijó aquello, ni siquiera estaba haciendo algo relevante, solo estaba... tocándolo...
Me beso de nuevo y esta vez aparto mi mano y abrió mis piernas, supe lo que venia enseguida y temblé al recordarlo, tan fuerte... tan suave... tan...
No pude pensar mas, gemí y entró en mi, en un solo empellón estuvo dentro, completamente dentro... me moví un poco incomoda, pero fue una sensación de placer inigualable, fue como la primera vez...
—Te lastimo...? —su pregunta salió en un jadeo contra mi oído y me estremecí de placer.
—No... —le dijé perdida en un gemido.
El se movía lento y suave, cada embestida era deliciosamente lenta y larga... ambos jadeábamos y yo sentía que mi cordura pendía de un hilo.
—Voy a dejar el equipo... —dijó entre jadeos mientras seguía moviéndose, apenas y lo escuchaba, estaba perdida en las ondas explosivas de la pasión —quiero que regresemos... —no escuche a donde quería que fuéramos, pero no me importaba.
Yo era capaz de ir al mismo infierno si era a su lado.
Lo vi soltar un gemidito cuando apoyo su mano contra mi pecho, yo solo sentí mi piel ardiendo con furia, como si me estuviera quemando. Seguía murmurando cosas, pero no lo escuchaba bien, estaba apunto de volver a tener un orgasmo cuando bajo su mano hasta mi vientre bajo y se inclino sobre mi.
—... Quiero que tengas un bebe... —me dijo sobre mis labios.
Eso fue nuevo y arrollador.
Llegue hasta la cima escuchando aquello, fue como si... como si con solo tocarme hubiera desatado una explosión en mi, dentro de mi.
Emmett PoV
Llegue a la cima del placer contemplando su precioso rostro contraerse placenteramente.
No supe siquiera porque lo dije, pero lo hice.
Tal vez yo también quería un bebe o eran mis deseos de complacerla, no sabia bien, pero había sido maravilloso, la hice llegar dos veces antes siquiera de que yo pudiera comenzar a sentir que iba a al mitad del camino.
Se quedo muy quieta después, respirando agitada, sobre la cama, cuando abrió los ojos me sonrió.
Después de unos minutos la desperté con besos y mordisqueando su oreja. Ella estaba medio adormilada aun, pero cuando la coloque encima de mi, supo lo que quería. Disfrute mucho verla sobre mi, su piel perfecta, su glorioso cuerpo moviéndose sobre mi con ritmo delirante.
—Emmett... Emmett... Te amo... te amo...
Termine escuchando su preciosa voz clamando mi nombre y diciéndome "Te amo" eso fue muy fuerte, me pareció irresistible y embriagador.
No me di cuenta cuando se quedo dormida, solo la sentí sobre mi pecho, respirando agitada y jadeante, unos minutos después, ahí estaba, completamente dormida. Pensé en acomodarla en la cama, pero ella se aferró a mi con fuerza, entonces la deje donde estaba, sobre mi pecho, con su resplandeciente cabello esparcido por su espalda, tome un mechón y lo enredé en mi dedo.
Me encantaba hacerlo con ella, esa noche tenia un plus especial, ella me había tocado, pero ni el sexo desenfrenado, ni la reciente desinhibición que mostraba mi esposa, se comparaban con la sensación de mi corazón henchido de amor, la misma sensación que tenia cuando ella dormía sobre mi o abrazada a mi.
Rosalie PoV
Desperté cuando sentí algo vibrar contra mi brazo, abrí los ojos dificultosamente, solo para ver la luz del sol entrar por la ventana. Me moví un poco y lo que vibraba contra mi brazo me siguió, también sentí unas manitas frías sobre mi brazo, entonces comencé a mirar a mi alrededor.
Ahí estaba mi angelito, durmiendo a mi lado, con gato y todo.
Patches se había acurrucado contra el y estaba ronroneando, por eso sentía algo vibrar, me senté en la cama, tenia puesto un albornoz, era el recuerdo de mi ultima y placentera visita a la tina.
Me estire gozando de los recuerdos y la placentera sensación después de una noche desenfrenada. Estaba mas descansada que nunca y al mismo tiempo, deliciosamente exhausta.
Karl dormía, así que aproveché para vestirme rápido y ver que hora era.
Apenas eran las 12:00 del día, algo que me espanto porque hoy teníamos un invitado a comer, nada mas y nada menos que papá.
Baje a la estancia, vestida y lista para comenzar el día, entonces me tope a Nahuel que estaba rebuscando en la casa desesperadamente.
—Bis, bis, bis —llamé a Patches.
El animalito apareció en breve y bajo las escaleras a prisa, salió directo al jardín y ahí escuche gritar a Nahuel.
—Estaba pensando seriamente en ir y traerte aquí por la fuerza.
No pude evitar bajar la mirada nada mas verlo, aun no podía olvidar la sensación de su piel contra la palma de mi mano, el cosquilleo en mi mano me hizo sentir extraña.
—Como dormiste? —me pregunto al tiempo que me tomaba en brazos y besaba mi cuello.
—Como nunca y como siempre —le dije yo sonriendo —cuando entro Karl a la habitación?
Me interesaba saber si no había visto nada indebido.
El me coloco frente a el y me abrazo por atrás, cruzando sus manos sobre mi vientre.
—Cuando salí a correr, estaba en la puerta. Se quedo dormido en el piso, tal vez fue a buscarte y no pudo entrar por el cerrojo.
Me lamente entonces de haber hecho eso, yo misma le había pedido que pusiera el cerrojo, así él no iba a entrar.
Desayunamos juntos en el jardín, en realidad yo desayune, el solo me acompaño leyendo la sección de deportes.
—Anoche dijiste que ibas a dejar el equipo —lo mire y él a mi.
—Royce King esta muerto y yo no tenia un contrato de trabajo —respondió de lo mas natural y serio, eso me extraño —además él... él esta aquí... no quiero que vuelva a acercársete —dijo acariciando mi mejilla suavemente.
Me quede pensando un momento mas, eso era lo mejor, irnos de ahí, pero y Karl? El no era mi hijo, yo no podía sacarlo de la ciudad nada mas así.
—Oye Rose! —la voz de Nahue me distrajo —No me gusta tu niño...
"Mi niño..." mi corazón salto al escuchar eso y Emmett lo noto, su rostro era de preocupación y esperó mi respuesta atento.
—...—No pude decir nada, Nahuel se me adelantó.
—Se lleva a Patches como si fuera suyo —dijo en tono molesto.
Intente en vano defender a Karl, solo conseguí hacer que Nahuel no soltara a Patches el resto del día.
Poco después de las 1:00 pm, aparecieron los chicos de Wolfe, solo reconocí a Embry y a Jared, a los otros no los conocía. Emmett les explico la casa y las puertas que había, ellos comenzaron a tomar notas y a hacer planes y luego se separaron para comenzar a cubrir la casa. Vi a Nahuel muy atento a cada cosa que hacían y eso me recordó al pequeño angelito que dormía en mi habitación.
Cuando subí a verlo, me invadió una placentera sensación al verlo dormir, era como ver dormir a Emmett, con las pierna y brazos extendidos a diferentes lados.
—Ya esta aquí... —Emmett llamo a la puerta y me volví para callarlo —lo siento...
Soltó una risita y fue hacia mi, me abrazó unos momentos y luego comenzó a besarme el cuello.
—Necesitas afeitarte —le dije arrugando la nariz.
—De verdad? —me preguntó raspando su mejilla contra mi cuello.
Me hizo cosquillas, así que me reí, pero luego solté un gritito cuando rozo mi hombro.
—Vamos a despertarlo —le dije entre risas.
—Ok —dijo el riéndose pero no me soltó, al contrario me levanto y yo lo rodee con mis brazos y piernas.
Mientras me llevaba al baño, seguía besándome y haciéndome cosquillas, bajo mi blusa lo suficiente para que su barbilla rozara el nacimiento de mis pechos, entonces volví a gritar y me encogí de hombros.
—No la lastimes! —escuche el grito histérico de Karl y de inmediato levante la vista —Déjala! Déjala no le hagas daño!
Me asuste al verlo tan atemorizado, Emmett no me soltó, al contrario me abrazo mas fuerte, lo empuje para que me soltara, pero me ignoro, tal vez no se dio cuenta que quería bajar porque estaba tan absorto en la reacción del niño como yo.
Fue extraño, no supe ni como o cuando, pero Karl salto de la cama y en segundos estaba golpeando a Emmett en el estomago, el me bajo pero me sostuvo lejos del niño.
—Esta bien —le dije buscando tocar a Karl —suéltame, solo esta asustado.
El no parecía escucharme, solo me pegaba a el y miraba al niño atónito.
—Ya Emmett! Suéltame! —entonces nos quedamos en silencio.
Todo el ruido pareció desvanecerse en ese momento, porque no escuche mas, me solté de los brazos de Emmett, entonces me aleje de el, vi su mirada extrañada y hasta cierto punto herida.
—Sh...— le dije a Karl hincándome frente a el —Esta bien, todo esta bien.
Entonces el comenzó a llorar y me abrazó con fuerza, vi el rostro consternado de Emmett y luego salió de la habitación.
Después de un rato lo sentí tranquilizarse, lo lleve al jardín y nos sentamos en el pasto, el no soltó mi mano en ningún momento.
—El no estaba lastimándome —le dije cuando dejo de llorar —el nunca me lastimaría, el me ama.
Él negó con la cabeza y se arrojo contra mi pecho, lo abrace y comenzó a llorar de nuevo.
—Él no te quiere —me dijo entre sollozos —es malo, no quiere que me quede contigo, no quiere que seas mi mama, te quiere solo para el.
Sus acusaciones me hicieron sentir rara, molesta hasta cierto punto, nada de lo que decía era verdad, Emmett me amaba mucho y me protegía, además estaba segura de que iba a dejar que me quedara con el niño si se lo pedía.
—Eso no es verdad —le dije con voz clara, mirándolo a los ojos —no vuelvas a decir eso, yo amo a Emmett y el me ama a mi.
Emmett PoV
Rosalie se quedo con él mucho tiempo mas, sentados en el jardín, conversando de cosas que no supe. Me aterraba su reacción, me había empujado, se había alejado de mis brazos para abrazar a ese niño que no era nuestro hijo. todo el incidente me hacia pensar en algo:
¿Ella seria capaz de dejarme con tal de ser madre?
—Así que, como se llama este pequeñín? —Marcus pregunto al ver a Karl sentado frente a el.
—Carlisle —respondió Rosalie bastante segura.
Vi la reacción de Marcus y preferí no hacer comentario alguno, esto era asunto de ambos, así que decidí mantenerme al margen.
—Carlisle, eh? —se quedo callado un momento, como asimilando la noticia —debe estar orgullos.
Rosalie PoV
No me importo su tono esta vez, no importo nada mas que herirlo y que entendiera hasta que punto el había dejado de valer algo para mi.
—Carlisle fue un padre —le dije hiriéndolo tanto como lo esperaba —cuido de nosotros y se encargó de nuestra educación, nos dio amor y una familia.
Mis declaraciones parecieron poner a todo el mundo tenso, lo sentí en el mismo momento en que Patches se fue del comedor.
—Me puedo ir? —cuestiono Karl.
Le dije que si y lo vi correr tras el gato, eso presagiaba una pelea entre los niños.
Terminamos la comida y luego pasamos a la sala, ahí mi padre charlo de cosas sin importancia, hablo sobre su traslado de Sarajevo hasta Tokio, le pregunto a Em sobre el equipo y este le respondió lo mismo que a mi. Entonces el teléfono sonó y Huilien le informo que era para él.
—Voy a responder en la cocina.
Lo vi marcharse y comencé a colocar las tasas de café en la bandeja.
—Rosalie, hija... —me quede helada al escuchar aquello —necesitamos hablar.
—No —fue lo único que dije en mi defensa.
Ahora las cartas estaban sobre la mesa y necesitaba hablar, no era justo que Marcus regresara como si nada, buscando una redención que no existía para el.
—Sabes lo que yo amaba a tu madre? —su pregunta me pareció absurda.
—Ella nunca nos hubiera dejado de haber podido quedarse!
No pude contener mis lagrimas, todo había comenzado ahí, la enfermedad de mi madre, su muerte era la principal causa del dolor de mi familia.
—Imagina que pierdes a Emmett —sus palabras me dolieron.
—Ya lo perdí una vez! —le dije furiosa, no dando tiempo a que me atacara.
—Por dio Rosalie! No intento atacarte! —se coloco frente a mi y vi sus ojos llenos de dolor, entonces supe que no estaba defendiéndome de nada, lo único que hacia era lastimarlo mas de lo que ya estaba —Imagina por un momento que lo pierdes —volvió a preguntarme —volvieron a estar juntos porque se amaban. Pero no importo cuanto ame yo a tu madre, al final no valió de nada porque ella murió de todas formas.
Entonces comprendí todo, tal vez porque no había querido hacerlo antes o tal vez porque me dolía reconocerlo, pero mi padre no fue el único que se alejo tras la muerte de mama.
Aun y cuando Jasper y yo prometimos que estaríamos juntos, no fue así, él decidió hacer su vida muy lejos de la mía y yo nunca busque su compañía en realidad, lo llamaba y le escribía, le enviaba fotografías en días festivos, pero nunca vivimos juntos.
—No voy a pedirte perdón porque no me lo darías, yo mismo aun no me perdono, dejarlos fue mi mas grande error —vi a mi padre frente a mi, con sus ojos llenos de dolor —solo quiero que me dejes verte de vez en cuando, que me dejes saber de ti, te amo, los amo a ambos, a ti y a tu hermano.
Entonces sentí mis lagrimas traicioneras, esas que no había sentido en casi toda mi vida y que últimamente parecían salir a la menor provocación. Intente renegar de su mano en la mía, pero en lugar de eso la apreté mas fuerte e hice lo único que había deseado hacer en años, me lancé a sus brazos y llore cuanto pude.
—Y recuerdas aquélla ocasión en la que Jasper colgó a tu muñeca del barandal de la escalera? —me pregunto riendo.
Solo asentí mis lagrimas habían cesado un poco y ahora solo suspiraba de vez en cuando. El comenzó a hablarme sobre las travesuras mías y de Jasper, me contó cuando conoció a mi mamá y cuando le pidió que se casara con ella, también me contó de cuando se entero que nos tendrían.
—Casi me fui de espaldas cuando escuche esos dos corazoncitos —sentí que algo muy cálido me recorría —en ese momento me asuste porque tu mamá estaba enferma, pero ella me hizo sentir seguro, ella era... —suspiró un poco —era como Jasper, siempre te hacen sentir bien, como si pudieran controlar las emociones.
—Jasper no me hizo muy feliz cuando colgó a Paula desde el barandal —le dije recordando aquélla ocasión.
Teníamos 5 años y Jasper no había recibido lo que pidió para navidad debido a su mal comportamiento en la escuela. Siempre competíamos por las calificaciones del colegio, pero el tenia en su contra su carácter protector, siempre golpeaba a alguien porque me halaba el cabello. Me reí de eso, yo solía ponerme a llorar cuando me sujetaban el cabello con un moño, me gustaba soltarlo, me gustaba mucho que las niñas me dijeran lo lindo que era mi cabello, así que yo provocaba las peleas de Jasper y a consecuencia sus castigos. No me acordaba de eso, me sorprendí a mi misma al aceptarlo, yo no me acordaba porque sencillamente no había convivido con mi hermano en años.
—Perdón por haberte dejado... —me dijo cuando por fin dejamos de reír por una anécdota —pero cuando ella se fue... me sentí tan solo y vació... me dolió tanto perderla que no pude seguir, sentí miedo, me aterre en el mismo instante en que les dije a ti y a Jasper que su madre estaba muerta...
Me estremecí al recordar ese día en el hospital, mamá llevaba tiempo enferma, por eso no habíamos tenido fiesta de cumpleaños y por eso tía Esme estaba quedándose en casa. Llamaron a papá y el se fue de la sala de espera sin decir nada, Jasper estaba ocupado haciendo algo con papel y unas tijeras, pero yo si lo vi y cuando lo seguí no me dejo ir con el.
Entonces después solo recuerdo que comencé a gritar pidiendo ver a mamá, pero esta vez nadie me dio lo que quería, ni siquiera papá. Estaba en un sofá, rodeado de personas que le daban palmadas en la espalda y le decían cosas, entonces yo había comenzado a gritar mas fuerte, esperando que esta vez me escuchara y me llevara con ella, yo ya la había visitado antes en el hospital.
—Ella no va a regresar! —su voz no pude olvidarla a pesar de los años, estaba ahí, recordándome cada momento de mi vida lo sola que estaba.
