Disclaimer: Desgraciadamente Twiligth y su saga, le pertenecen a alguien mas creativo. De esta historia, solo el argumento es mío, así que no se sorprendan.
Capitulo XXVII. — Protector
Rosalie PoV
Después de mi platica con él, quise acompañarlo al aeropuerto, insistió en que los guardaespaldas fueran con nosotros. Fuimos en el jeep, no puse objeción alguna porque las cosas con Emmett no estaban bien, èl parecía muy molesto.
Camine del brazo de mi papa, llevando de la mano a Karl, Emmett estaba estacionando el jeep y nosotros habíamos entrado primero.
—Te dolió mucho perderla? —le pregunte a mi papa cuando estuvimos sentados en la sala de espera.
—Mas de lo que pude soportar —me dijo palmeando mi mano en su brazo —Desde que se fue... —hizo una pausa —me he sentido muerto.
Sentí mi corazón contraerse en mi pecho, porque por primera vez comprendí sus palabras, ahora cada vez que recordaba el vacío que sentía sin Emmett, comprendía como se sentía. El estaba muy solo, viviendo para su trabajo, sin nadie. Jasper había hecho su vida lejos de nosotros y yo ya había formado mi familia, el iba a quedarse solo?
—Hubo una vez... —dije recordando aquello —ibas a casarte de nuevo.. —le dije avergonzándome de mi comportamiento en aquella ocasión.
No me respondió inmediatamente, guardo silencio un momento y luego volvió a palmear mi mano, me dio un beso en la sien y escuche como anunciaban su vuelo.
—Eso ya paso —me dijo poniéndose de pie —termino —dijo el muy despacio.
Me sentí mal, cuando me planteo la idea de casarse de nuevo y de recuperar nuestra vida familiar, yo había hecho una rabieta trascendental, y con eso, conseguí alejarlo de esa mujer. Lo seguí y Karl se bajo del sillón de al lado de un salto, me tomo la mano en segundos, no me di cuenta en que momento apareció Emmett, pero camino con nosotros.
—Buen viaje —le dijo Em a mi papá.
—Gracias —dijo papa dándole un gran abrazo —por tus buenos deseos y por cuidar de mi niña.
Lo vi sonreír, a ambos en realidad y me sentí feliz, pero al mismo tiempo mal, yo le había negado la felicidad en venganza por su abandono, pero ahora que era mayor y que tenia a alguien que era mi vida entera, comprendía lo que la muerte de mi madre había sido para mi papá.
Mi papa le dio un paquete de chocolates a Karl luego de revolverle el cabello y despedirse de él, sonrei cuando le dijo que lo esperaba pronto en el colegio militar en que era director. Emmett rió suavemente y me recordó a cuando se burlaba del uniforme de Jasper.
Después de una breve despedida y de que me prometiera venir a visitarme pronto, se fue. Después de eso emprendimos el camino de regreso al estacionamiento, Karl caminaba de mi mano y miraba las tiendas de juguetes embelesado, debía recordar llevarlo a comprar unos cuantos juguetes, después de todo, solo tenia la pelota de playa, el rastrillo y la pala para la arena.
Justo antes de la salida, había una de esas maquinas donde por una moneda, sacabas una pelota de goma.
—Quieres llevarle una a Patches? —le pregunte señalando la maquina.
El me miro abriendo sus hermosísimos ojos azules y asintió muy feliz, de mi bolsa saque dos monedas y se las di, entonces lo acompañe a una distancia considerable, Emmett no nos había seguido, estaba de pie cerca de la puerta.
Volví a ver a Karl, estaba parado detrás de un niño, esperando su turno para usar la maquina, le sonreí cuando se volvió para saludarme, no estaba lejos, al menos a tres metros y podía verlo perfectamente.
Mire a Emmett de nuevo, estaba dando un autógrafo a unas adolecentes que saltaban a su alrededor. Suspiré algo celosa, no podía evitar sentirme herida, ahí estaba él, como siempre, guapo y agradable, charlando con un par de mocosas mucho mas jóvenes que yo y dispuestas a todo.
Emmett PoV
—Lou Malfoy —dijo la chica y pense que iba a desmayarse.
Habían llegado una tras la otra, muy discretas, no gritaron como otras, solo se limitaron a tenderme un cuadernito y una pluma.
—Malfoy? —le pregunte extrañado, la mire de frente y se sonrojo, era linda, se veía linda sonrojada —como el de Harry Potter?
Ella asintió sonriendo, la otra chica ni siquiera había hablado, solo tenia una cámara, me tome una foto con ella, la abrace mientras posábamos y ella grito después, me reí de eso.
—Me toca a mi! —grito la chica Malfoy, entonces me di cuenta de que tenia un jersey idéntico al mío, solo que en pequeño, pero atrás en lugar de mi apellido había un "I Love (era un corazonsito, pero no salio) Cullen"
Después cuando revisaron las fotos, ambas chicas gritaron llamando la atención de todos.
—Gracias! —exclamaron ambas.
Entonces justo cuando me iba, la chica Malfoy me planto un beso en los labios, me quede muy quieto, no iba a empujarla porque ante todo yo era un caballero, pero cuando me dejo y ambas se alejaron gritando emocionadas, entonces busque esos fulgorosos ojos ámbar.
La sangre de todo mi cuerpo comenzó a hervir, cuando la encontré, ahí estaba ella, tomando a Karl de la mano, hablando con un hombre, me miro y pude ver de inmediato que estaba asustada. Comencé a camina hacia ahí, olvidándome de lo que había pasado, ella intento alejarse de ahí, pero un fotógrafo le cerro el paso, intento hacerlo de nuevo y obtuvo el mismo resultado.
Llegue hasta ellos y empuje sin miramientos al de la cámara, vi el flash y Karl se abrazo a la pierna de Rosalie, ella le paso sus manos por los hombros, inclinándose un poco.
—Quien es el niño? —preguntó el hombre.
Lo ignore cubriendo a Rose y al niño con mi cuerpo, la inste a caminar, esta vez el hombre de la cámara se aparto por su propio pie.
—Es tuyo Rosalie? Lo has estado ocultando de la gente?
Seguí caminando, esta vez tome el brazo de Rose con fuerza, ella no dijo nada, solo siguió caminando a mi lado, no se ni como ni de donde salieron tantos reporteros, pero en instantes estábamos rodeados de ellos. Karl lloraba asustado y Rosalie se angustiaba por el llanto del niño, pensé que ella también iba a llorar en cualquier momento.
—Emmett, que pasô con Heidi? Porque estaba contigo en esa clínica de rehabilitación? Son las drogas la razón por la que abandonas el equipo?
Ignore sus estúpidas preguntas, ya que no estaban ni un gramo cerca de la verdad, Rosalie me miro molesta, seguro que había visto las fotos y las había ignorado. Llegamos a la puerta rápido, entonces vi como los agentes de Wolfe bajaban de su camioneta e iban hacia nosotros.
Faltaba poco para la puerta y la gente no dejaba de vernos, mis admiradoras estaban ahí, mirando atónitas a toda esa maraña de gente que nos seguía tomando fotos y preguntándonos cosas.
—Es verdad que no puedes tener hijos Rosalie?
Entonces sentí como la alejaron de mi de un jalón, fue como una reacción instantánea, vi la mano de ese imbecil sobre ella, luego apreté mi puño y lo golpee con fuerza en el rostro, mandándolo al piso.
—!No te atrevas a tocarla! —le dije sumido en la furia.
Vi a ese estúpido ahí en el piso, entonces una idea llego a mi mente, el pudo haber sido, el había lastimado a Rose. Se estaba poniendo de pie de nuevo, entonces iba a golpearlo de nuevo.
—Sácanos de aquí por favor... —su mano estaba en mi brazo.
El niño lloraba asustado y ella lo abrazaba, podía jurar que estaba apunto de gritar, así que solo me agache y tome al niño, pensé que no iba a dejar que lo llevara, pero no dijo nada, le dije a Rose que caminara frente a mi. No pasó mucho tiempo antes de que los agentes aparecieran, no me detuve para nada, el jeep ya estaba en la puerta, había alguien conduciéndolo.
Rose abrió la puerta trasera y subió sin decir nada, le pase al niño y ella lo sentó en su regazo, vi como nos tomaban varias fotos mas y luego subí al asiento delantero.
Rosalie PoV
—¿Que demonios hacían mientras esos malditos reporteros nos acosaban? —Emmett estaba muy molesto, yo nunca lo había oído gritarle a nadie de la manera en que lo hacia, mucho menos a alguien que estaba a su servicio.
—Lo siento... —volvió a decir Jared —no volverá a pasar.
—Eso espero, si un desconocido vuelve a acercárseles a una distancia en que pueda lastimarlos... —su sentencia fue tan ruda que tuvo que detenerse a tomar aire —te juro que yo mismo voy a matarte.
Mi corazón se oprimió ante la escena, Emmett no era así, nunca, a pesar de haber nacido en una cuna de oro, el nunca había sido prepotente o imperioso, por eso no podía dejar de pensar que era mi culpa.
Me quede ahí sentada hasta que termino, no dije nada por miedo a que me gritara, no quería sentir de nuevo su desprecio, era la peor tortura para mi. La tarde ya estaba cayendo cuando me levante para buscar a Karl, Emmett no había querido hablarme y eso me dolió. Nahuel me dijo que estaba en el gimnasio cuando fui a buscar a Karl para darle un baño.
—Me asuste mucho —dijo el niño.
Estaba en la tina, jugando con un muñeco que Nahuel le había prestado, hacia ruidos mientras sumergía al hombrecito en el agua y luego lo lanzaba haciendo que saltaran gotas de agua.
—Emmett te asusto? —le pregunte intentando averiguar algo mas.
El asintió con gesto pensativo, se quedo con la cabecita baja mientras yo seguía frotándole el cabello.
—Él no va a lastimarnos... —dijó el niño con voz suave —cuido de nosotros cuando esas personas nos molestaban.
El tenia razón, recordé entonces cuando levanto el niño en brazos, como cualquier padre protector... suspire y Karl me miro con el seño fruncido.
—Te asusto a ti? —me preguntó con sus ojos fijos y atentos.
—No —le respondí minimizando el hecho —no me gusta que grite, es todo.
—A mi tampoco —dijo —me recuerda a Royce...
Entonces lo mire de frente, clavando mis ojos en el, sabia quien era Royce King?
—Sabes quien es Royce King? —le pregunte entonces.
Ni por error el niño levanto la vista, siguió ahí, distraído con el muñeco y el agua jabonosa.
—Tienes que decirme como llegaste aquí —le dije quitando la espuma de su cara (usa jabón para niños, no te arde en los ojos) —donde esta tu mama?
—Me dejo solo! —sentencio el un poco asustado —nos dejo solos!
Decidi no preguntarle mas, había sido un día lleno de emociones, además yo también estaba cansada. Después de que el se durmiera, fui a mi habitación, pero no encontré a Emmett ahí, me di un baño y me puse la pijama, me sumí en mis pensamientos por un rato.
Que relación podía tener la madre de Karl con Royce kIng?
Estaba muy quieta y el sonido del celular me asusto, era el de Emmett, ya me había deshecho del mío hace tiempo, después de la última llamada de Royce lo tire a la piscina y fingí que había sido un accidente, después de los últimos acontecimientos no había tenido tiempo de remplazarlo.
El sonido no seso y entonces decidí contestar.
—Hola? —respondí y espere pacientes.
—Señora Cullen? Es usted Rosalie Cullen? —la voz me parecía extraña, era un hombre.—Hola preciosa...
Me paralice ahí mismo.
Royce King...
No pude colgar y tampoco grite, me quede ahí de pie pensando en lo que podía hacerme.
—Solo llamaba para que supieras que estoy vivo —cerré los ojos y volví a sentir su asqueroso cuerpo sobre mi —también quería decirte que ya se que tienes a ese chico contigo, tan desesperada estas por tener un hijo?
Volví a cerrar mis ojos con fuerza sintiendo nauseas.
Escuche su risa, sonaba extraña, entonces recordé la herida que le había hecho con el cuchillo de cocina, estaba herido, eso me daba ventaja, podía irme de ahí con Karl, podía convencer a Emmett de que nos sacara de Tampa...
—No te preocupes por eso cariño —dijo él y rió de nuevo —cuando vuelva a verte, dejarte embarazada de nuevo, va a ser mi única prioridad.
Me lleve la mano al vientre y lo apreté con fuerza, esto no estaba pasando, era como una interminable pesadilla, no tenia fin. Reuní todas mis fuerzas y con los dientes apretados hable por fin.
—Emmett no va a dejar que te me acerques de nuevo! —sentencie recordando que había golpeado a ese reportero.
—Se que llamo a papi para que le enviara a esos gorilas, pero yo tengo mas poder, mas contactos. Los Cullen siempre han sido tan honrados... —suspiro teatralmente y casi pude sentir de nuevo su asqueroso aroma en mi, tape mi boca ahogando las nauseas.
Me apoye en la pared y camine hacia la ventana, afuera ya era de noche, así que respire el aire fresco mientras intentaba calmarme.
—No importa cuantas paredes o personas ponga entre nosotros —dijo en voz baja, casi en un susurro —voy a volver a poseerte Rosalie, te juro por mi vida que vas a volver a ser mía! —imperceptiblemente comencé a llorar, la garganta comenzó a arderme por las lagrimas —pero esta vez, voy a llevarte conmigo, hay tantas islas fuera del mapa, hay tantos poblados apartados y tantas naciones sin ley, ya veras que será muy fácil ocultarte de él.
—Rosalie? Estas aquí? —escuche la voz de Emmett y me volví solo para verlo en la puerta.
Por un momento me quede muy quieta, ahí estaba a unos metros de mi y tenia en mis manos la prueba de que Royce King me acosaba por teléfono, pero aun así no dije nada.
—Es él? —preguntó Royce —se que esta ahí cariño, pero espera, antes de que cuelgues quiero decirte algo mientras lo miras: aun tienes ese cuchillo con el que me heriste? Espero que si, porque es el mismo que voy a retorcerle en el cuello.
—¿Quien es? —preguntó Emmettt señalando el teléfono.
Entonces sin pensarlo colgué, me volví hacia la ventana de nuevo, sin decir nada, apretando el teléfono en mis manos. ¿Cuando iba a dejarme en paz? ¿cuando iba a morirse? ¿Iba a tener que matarlo yo misma?
—¿Estas bien? ¿Con quien hablabas? —preguntó Emmett tocando mi hombro suavemente.
No lo soporté, no pude mas y solté el teléfono, este se estrello en el piso y yo corrí al baño, sentí mi estomago retorcerse con fuerza al recordar las amenazas de Royce.
Volví lo poco que había comido y luego cuando sentía que no podía mantenerme en pie ahí estaban sus brazos a mi alrededor, sosteniéndome con fuerza. Me sostuvo mientras me enjuagaba la boca y luego me cepille los dientes con gesto ausente.
—¿Era él? —me preguntó cuando salimos del baño.
Lo mire entonces, se veía mas tranquilo y ya no estaba gritando o molesto, había vuelto a ser él.
Vi como se dirigía al teléfono y las palabras de Royce resonaron de nuevo en mi cabeza, quería matar a Emmett, el quería asesinarlo. Fui mas rápida y tome el teléfono del piso, entonces busque la llamada con desesperación y la borre, entonces me arrebató el teléfono.
—¿Borraste el numero? —preguntó y sentí que comenzaba de nuevo, su furia estaba ahí de nuevo.
Me volví y comencé a caminar a la puerta, no quería dormir ahí con él si iba a gritarme, ya sentía la suficiente presión teniendo su vida en mis manos.
—¿Porque? —me jaló del brazo regresándome hacia él.
No supe que decirle, solo comencé a llorar de nuevo, eso pareció molestarlo mas porque tomo mi otro brazo y me zarandeó.
—¿Porque? ¿Porque no me dejas protegerte? —me habló casi en el rostro y eso me hizo soltar un gritito —¡respóndeme! ¿Cual es el motivo?
—¡No puedes protegerme de todo el mundo! —le dije intentando liberarme de sus manos.
No me permitió alejarme, lo único que conseguí fue molestarlo mas, me arrepentí en ese momento.
—¡Puedo y voy a protegerte del mundo entero si es preciso!
Entonces soltó mis brazos y me rodeo con los suyos, puso su frente contra la mía, inclinándose mucho para mirarme a los ojos. Solté un sollozo y enterré mis uñas en su pecho, esto estaba peor, el estaba dispuesto a morir por mi y Royce estaba dispuesto a matarlo por mi.
—No quiero perderte... —le dije con suavidad —no quiero que me dejes.
No supe ni porque le dije eso, en realidad el mejor sitio para él en ese momento era lo mas lejos de mi, pero en realidad mis deseos eran mas egoístas, su presencia me hacia sentir fuerte.
—Solo quiero su nombre —dijo suavemente, tal vez noto que sus gritos me ponían nerviosa.
—No vas a tenerlo mientras estés en peligro —le dije yo sin más.
—¿Y tu? —preguntó acariciando mi frente —no voy a soportar que vuelvan a lastimarte.
Después de eso no dije mas, recosté mi cara sobre su pecho y escuche los latidos de su corazón por un largo rato, deseando que nunca parara, rogando que se quedara conmigo siempre...
Estaba apunto de decirme algo pero no le di tiempo, me puse de puntillas y le di un beso en los labios, fue pura pasión entonces. Me soltó para quitarse la playera y apenas lo vi libre de la prenda, me lancé a sus brazos de nuevo, tocando su piel, devorando su suavidad con mis manos.
Su boca fue a mi cuello inmediatamente, mientras sus fuertes manos recorrían desde mis brazos hasta mis costados y de ahí a mi cintura, rozó el nacimiento de mis pechos con a yema de sus dedos y sentí mi piel endurecerse. Jadee cuando me bajo la ropa interior desesperado, apenas la tela toco el piso, me levanto contra su cuerpo.
Lo rodee con mis piernas al tiempo que él bajaba su boca hasta mis pechos, suspire cuando empapo la tela de mi camisón, la calidez era insoportable y reparadora.
Emmett PoV
Fue tan rápido que sentí miedo de lastimarla, la tome con mucha fuerza, mas de la que debería emplear con ella.
Apenas me rodeo con sus piernas, la levante más, solo para llenarme la boca de la temblorosa piel de sus senos. Presione mi boca con fuerza contra uno mientras mis dedos la abrían desesperado, ella no estaba del todo lista pero a mi me urgía tenerla, así que me lleve los dedos a la boca y los moje, abrió sus ojos desmesuradamente cuando me vio y adivino la intención. Volvió a cerrar los ojos y soltó un gemidito cuando mis dedos la tocaron esta vez, sentí como se derretía entre mis brazos y supe que eso bastaría.
Con muy poca delicadeza la lleve contra la pared mas cercana y una vez ahí baje mi pantalón solo lo suficiente, intente que fuera lento, pero no lo conseguí, en segundos ya la había poseído y ella jadeaba y me arañaba el pecho con desesperación. Mi mano estaba en su espalda baja, sosteniendo su cuerpo lo mas cerca del mío mientras la embestía con fuerza.
—No me sueltes por favor... —me pidió enredando sus dedos con fuerza en mi cabello.
Y eso hice precisamente, presione su cuerpo contra la pared al tiempo que presionaba el mío contra el suyo, se quejo de algo, pero por primera vez ignore ese detalle, solo seguí moviéndome.
—¡Emmett! —suspiró contra mi oído y su cálido aliento me hiso estremecer.
Debido al movimiento, sus labios se deslizaron desde mi cuello hasta mi hombro, jadeaba contra mi piel, rosándome con su húmeda lengua.
—Rosalie... —suspire levantándola un poco mas y bajándola de nuevo.
El movimiento hiso que la mesa al lado de nosotros se tambaleara, de ahí cayó un florero, pero ignore el punto, estaba demasiado ocupado.
La apreté mas fuerte cuando se derritió entre mis brazos, ahogo sus gemidos contra mi cuello y me araño el pecho como siempre lo hacia, entonces enterré mi rostro en su cabello y apoyándome contra la pared termine dentro de ella de una manera abrazadora.
Rosalie PoV
Pensé que iba a soltarme cuando se apoyó en la pared, había terminado segundos después de mi y si yo me sentía completamente exhausta, él debía estar igual o peor, ya que estaba llevando mi peso.
No me soltó, inconscientemente me abrace mas fuerte a él, pasando mis manos por su espalda desnuda, me gusto la sensación de su piel húmeda bajo mis manos, fue extrañamente gratificante.
—Te amo. —murmuro en mi oído antes de besarme en la mejilla.
—También te amo —le dije yo aun abrazada a el.
Entonces escuché los suaves golpes, me asuste y lo empuje suavemente, tal vez era Karl, entonces me incliné hacia un lado e hice que una foto cayera de la mesa.
—¿Están...? ¿bien? —era Pire.
—Bájame —le dije entre risas.
Me bajo de inmediato y yo me acomode la ropa, iba a ir a abrir la puerta, pero él me detuvo y me dio un beso en los labios.
—No quiero que te lastimen —me dijo apretando mi rostro entre sus manos —promete que si se te acerca vas a decírmelo.
Entonces me quede muy quieta, eso no iba a pasar, si Royce King volvía, Emmett era a la ultima persona que iba a llamar.
Abrí la puerta y le dije a Pire que estábamos bien, que solo me había tropezado, pero ella de inmediato noto que era una mentira, porque yo estaba muy sonrojada. Me dijo que ya se iban y me recomendó poner el seguro a la puerta, ya que los chicos de la seguridad, entrarían de improviso al escuchar de nuevo un ruido extraño.
Volví a la cama, el ya había levantado mi ropa y estaba sobre la cama, iba a ponérmela cundo me pidió que no lo hiciera, yo me reí tontamente como siempre lo hacia, ya sabia lo que me esperaba esa noche, así que no me opuse, solo le pedí quedarme con el camisón por si Karl despertaba.
Emmett PoV
Fue lindo despertar a su lado, en realidad solo ella dormida, como siempre, ahora cada vez que comenzaba, no podía parar. Cada vez que algo malo pasaba quería hacerle el amor hasta la muerte, siempre lo hacia, era la única forma en que me sentía seguro, teniéndola unida a mi cuerpo.
Ella se había quedado dormida, así que por eso habíamos parado, solo por eso, porque ahora estaba despertándola de nuevo.
—Cielo —murmure contra la piel de su cuello mientras con mi mano exploraba bajo su camisón.
—Basta —la escuche reírse —tengo sueño.
—Yo no —le dije y provoque que volviera a reírse.
La tome por la cintura y la puse sobre mi, ella solo acomodo sus piernas a cada lado, pero no despego su rostro de mi pecho. Me reí de eso, estaba negándose a hacerlo conmigo, eso nunca me había pasado.
—Anda —le dije bajándole los tirantes del camisón —hazlo preciosa, solo una vez mas.
—Me duele la cabeza.
—No eres propensa a la migraña, no me mientas.
Ella se rio de nuevo, ya que yo lo sabia mejor que nadie, ella en ningún momento de su vida había sentido dolor de cabeza espontáneamente.
—Ok —dije cuando ella se negó a levantarse.
Nos gire y quede sobre ella, entre sus piernas. Le subí la parte de abajo del camisón y le baje la de arriba, dejándolo enredado en su cintura, esa cintura,
La acaricie hasta que comenzó a gemir, entonces nos gire de nuevo y la acomode sobre mí.
—Eso es trampa —comenzó pero no la deje terminar, la levante sobre mi y la deje bajar, entonces como siempre la vi quedarse sin aliento.
Entonces me recosté a verla moviéndose sobre mi.
La noche no termino con la aparición del sol y mucho menos cuando nos bañamos, termino cuando ella desidió que tenia hambre, entonces bajamos a la cocina y apareció el niño, eso dio por terminada la noche. No me molestaba que estuviera ahí, pero si me desilusionaba el pensar que ya no podía tenerla porque ese niño me la estaba literalmente, robando.
Recibí otra llamada, esta vez era el abogado de la televisora donde trabajaba el reportero al que había golpeado, estaba exigiendo la reparación de los daños o una entrevista exclusiva acerca de ese niño, mi retiro del equipo y la supuesta adicción de Heidi.
Como siempre los mande al demonio, pero entonces me dijo algo que cambio el juego:
—Sabia que tener a un menor, que no es su hijo, en su casa es privación ilegal de la libertad? Usted y su esposa podrían ir a la cárcel si aparece la madre del chico.
Tal vez pensó que iba a intimidarme, pero eso no iba a pasar, nadie me intimidaba de ninguna manera, tal vez yo no tenía esa capacidad en mí.
—¿Conoce a Eleazar Denali? —le pregunte y el respondió que naturalmente conocía al abogado mas famoso de Estados unidos —entonces comuníquese con él, le daremos seguimiento a todo este asunto.
Estaba molesto cuando regrese a la sala, porque a se habían atrevido a agredirnos físicamente y ahora resultaba que yo tenia que pagar por defender a mi familia.
Mi familia.
Las palabras resonaron en mi cabeza cuando entre y Rose estaba ahí hincada en la mesa de centro con el chico, tenían un libro de colorear y unos crayones, me impresiono ver lo bueno que era, de verdad era bueno coloreando.
—¿Que paso? —me preguntó cuando me senté en el sofá sin mucha emoción.
Era hora de que se enterara. Mire al niño un momento y ella comprendió.
—Karl —lo llamo, él me miro y luego volvió a mirarla a ella.
—Ya termine —dijo sonriéndole.
—Muy bien. ¿Podrías ir a buscar a Patches? Creo que es hora de su comida.
El niño suspiro y por un momento pensé que se iría inocentemente como cualquier niño, pero se detuvo justo antes de la puerta y se volvió para mirarnos.
—¿Van a tener una conversación de adultos? —preguntó.
Me reí cuando Rosalie abrió los ojos sorprendida, tal parece que ese niño era mucho más astuto que nosotros juntos. Ella no tuvo mas remedio que asentir, no podía decir nada mas, el se fue corriendo y luego se escucharon los gritos de ambos niños peleando por el gato de nuevo.
No se sentó conmigo, solo recargo su cara en mi pierna y me miro con esos hermosos ojos ámbar.
—Debemos llevar al niño a la policía —solo lo dije, no había forma de hacer que eso sonara un poco mejor de lo que era.
