¡Hola Digifans! Aquí un nuevo capítulo del primer Fanfic dúo que escribo junto a mi amiga NievesJS13. ¿Qué sucederá? ¿Qué habrá pasado después que Takeru dejo a nuestra chica de la luz llorando? Pues… no se lo pierdan XD
NievesJS13:¡Hola Digilectores! He aquí el segundo capítulo de esta ¿catástrofe? Jaja. Si supieran que pasará por aquí… Bien, yendo al punto: Vamos a adelantarnos unos años :) ¡No duden en comentar si quieran aportar ideas!
El regreso en el día de la boda y lo prohibido
20 de Junio del 2017
El día soleado, un día perfecto para encontrarse con sus esposos o novios, para salir a los parques de Odaiba y mirar los hermosos cerezos de Sakura que, por el viento, caen como una densa lluvia en invierno. Parejas disfrutando el último día de la primavera, preparadas para darle la bienvenida al intenso verano. En los salones de la iglesia dos enamorados estaban a punto de casarse.
El chico de ojos marrones esperaba a su novia, a que saliera por la puerta para dar el paso para que puedan vivir felices para siempre. Espero unos 15 minutos y las puerta se abrieron dando paso a dos chicas; un peli-morada y otra pelirroja, tiraban pétalos de rosas para dar la bienvenida a la novia.
El chico no podía parar sus ansias, estuvo esperando este día el resto de su vida. Apareció ella, bella junto a un apuesto hombre que la llevaba hasta el altar. Un vestido rosado con pequeños estampados blancos llevaba, le llegaba hasta los talones y el velo tapada sus facciones detrás de ella, sosteniendo la tela transparente, se encontraba el pequeño Jin; hijo de la peli-morada.
—Hikari…—Susurro al verla.
Hikari, acompañada de su hermano, se estaba casando a sus 26 años. Era feliz ahora, muy felices de casarse con el chico que estuvo a su lado estos años.
—Daisuke…—Murmuro ella con una sonrisa.
Llego al altar y tomo las manos del moreno de pelo puntiagudo. Jin Ichijouji se despidió de la pareja con una reverencia y se dirigió a su asiento, junto a su padre.
El sacerdote empezó a hablar pero Hikari no le prestaba atención, se perdía mirando los labios de Dai pidiendo que el hombre sacerdotisa termine su discurso para poder besar a su amado de una buena vez, no un beso de novios un beso de esposos, de marido y mujer.
—Daisuke, ¿Aceptas a Hikari como tu legítima esposa? ¿Prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarla y respetarla todos los días de tu vida, hasta que la muerte los separe? —Pregunto el sacerdote.
El chico sonrió tras la pregunta y miro los ojos rubíes de la castaña le lanzo una mirada segura y ordeno un cabello rebelde a Hikari poniéndolo detrás de su oreja.
—Acepto— Contesto seguro de sí mismo.
Con esa simple seis letras se comprometió a protegerla con su vida, a amarla con todo su corazón, a respetarla hasta la muerte.
Una dulce sonrisa se formo en ella y, al ser descubierta por Daisuke, se ruborizo.
—Hikari—Prosiguió el sacerdote— ¿Aceptas a Daisuke como tu legítimo esposo? ¿Prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida, hasta que la muerte los separe?
Y ahí es cuando llego el turno de la florecilla. Respiro hondo haciendo que ese momento quede en pausa para poder disfrutar sus últimos segundos de soltera.
—Acep…—Intento decir pero fue interrumpida por el escandaloso ruido de una puertas abriéndose.
19 de Junio del 2017—Francia, un día antes de la boda.
—Takeru, espero que te vaya bien—Se despidió la anciana de cabellos rubios de su nieto.
Si, así fue. Takeru no se quedo meses en Francia como había prometido, 9 años estuvo en aquel país de Europa. Hubo momentos difíciles, muy difíciles. Aún intentaba superar la muerte de su abuelo pero, su madre le pedía a lagrimas que volviera, que lo extrañaba, su hermano intento contactar con él, es más, los mensajes le llegaban pero, los ánimos de contestar se esfumaron aquella navidad del 2008. Takeru vagamente había recordado a sus amigos, la verdad los extrañaba pero, el dolor de la perdida decía que no volviera y, además, se arrepintió de cómo dejo a su hermano, a Taichi y a Hikari.
—Gracias abuela, cualquier cosa me llamas—Le contesto este sonriendo esforzadamente.
—Si vuelves tu madre me va a matar—Rio la anciana de 64 años.
El rubio asintió divertido y se dirigió a su vuelo. Miro los carteles y sonrió al encontrar el nombre de su nacionalidad.
—Japón…—Murmuro recordando vagos recuerdos.
20 de Junio del 2017—Minutos antes de la boda
A la mañana siguiente ya se encontraba en Odaiba, en un pequeño departamento que había rentado apropósito. Si, lo había rentado para no ver a su madre ¿Qué le diría entonces?
"Hola Ma, volví porque hace 9 años me arrepentí de lo que hice ¡Te extrañe!"—Pensó.
—Eres un idiota, Takaishi—Se dijo a sí mismo.
Se paro y decidió buscar a sus amigos, estaba dispuesto a ser insultado por su hermano, porque, a pesar de que Yamato quería a Takeru, la mayoría de los mensajes mandados era con algún que otro insulto.
—Yamato—Murmuro recordando a su hermano— ¿Cómo estará?
Tomo las llaves de su nuevo departamento y salió a dar un paseo para buscar a sus amigos. Camino hasta al parque donde los arboles de Sakura decoraban el hermoso paisaje.
Siguió caminando hasta que llego a complejo de departamento donde vivía su hermano
"¿Qué sabes Takeru? Por ahí se mudo a otro lado o… a otro continente"
Sacudió la cabeza intentando sacar esos pensamientos de su mente. Subió al asesor donde lo llevaría al quinto piso puerta 202. Cuando encontró aquella puerta que muy pocas veces visito, golpeo suavemente. No tardo en que se abra y mostrar a un señor alto de cabellos castaños mezclado con algunas canas.
— ¿Papá? —Pregunto intentando no abrazar al hombre.
Hiroaki, confundido de que el chico lo llamase papá, lo miro brevemente.
— ¿Takeru? —Pregunto el hombre.
Acto seguido padre e hijo se unieron tras un fraternal abrazo. Al separarse, Hiroaki tomo los hombros del muchacho y lo miro firmemente.
—Estaba preocupado, Tk ¿Por qué no regresaste antes? —Pregunto su padre angustiado.
El tema a Hiroaki lo destrozo, recordaba aquella noche en que Yamato llego molesto a casa…
Un joven rubio de 20 años había cerrado la puerta de un portazo furioso de lo que acababa de suceder.
— ¿Yamato? ¿Qué pasa? —Le pregunto su padre preocupado.
— ¡Takeru es un idiota! —Grito este sorprendiendo a Hiroaki.
Nunca había pensado que sus hijos discutirían o pelearían. Le pareció raro que Yamato haya insultado a Takeru.
— ¿Qué paso?
Yamato solo se sentó en el sofá y, acto seguido, comenzó a derramar lágrimas llevándose las manos a la cara.
— ¿Yamato? —Con una mirada preocupada Hiroaki se sentó al lado de su hijo.
Era raro ver a Yamato llorar, casi nunca lloraba y le dolía verlo así. Suspiro y lo abrazo con cariño brindándole apoyo para que comience a platicar.
—Se fue…—Murmuro a lo bajo pero el padre escucho perfectamente.
— ¿Cómo que se fue? ¿Quién? —Pregunto sin comprender de quien hablaba su hijo.
—Takeru… se fue…
Hiroaki, aún confundido agarro el mentón de su hijo y lo obligo a mirarlo.
—No te entiendo ¿Takeru se fue? —Pregunto.
Yamato miro los ojos de su padre y asistió levemente. No tenía vergüenza de que su padre lo viera llorar, no ahora.
— ¿A dónde? —Pregunto Hiroaki.
—A… se fue a Francia… es-es-es un tonto. Le dije que lo superaríamos pero… no quiso escucharme…—Sollozo derramando más cataratas saladas.
Hiroaki no podía creer que su hijo menor se haya ido de sus brazos a un lugar lejano…
—Necesitaba ir—Contesto Takeru a la pregunta de su padre.
Hiroaki lo abrazo nuevamente apreciando el momento. Ahora su hijito tenía 26 años era todo un adulto pero, aun así, lo amaba.
—Papá…—Interrumpió el joven — ¿Esta Yamato? —Pregunto avergonzado de haber arruinado tal momento.
El padre se puso en una pose pensativa.
—Yamato… Yamato está en una boda ¿Quieres que te lleve? —Le pregunto a su hijo.
—Si, por favor—Contesto este.
"¿Yamato en una boda? ¿Quién se estará casando?"
20 de Junio del 2017
—Acep…—Intento decir pero fue interrumpida por el escandaloso ruido de una puertas abriéndose.
—Hikari…—Murmuro el rubio que había entrado al salón.
Hikari Yagami, su novia en su adolescencia, estaba casándose con Daisuke Motomiya; uno de sus mejores amigos.
— ¡Takeru! —Grito Yamato al reconocer aquellas facciones.
Todo el mundo volteo a ver al nombrado, la mayoría de ellos no podían creer lo que veían, un gran amigo que se había marchado hace 9 años estaba en sus narices. La novia de vestido rosado corrió hacia su mejor amigo para abrazarlo pero, este, la esquivo.
Takeru no quería creer en lo que había visto sus ojos. No quería ver que Hikari había crecido y había elegido a Daisuke para casarse.
— ¿Takeru? —Dijo extrañada del comportamiento del rubio.
El nombrado se dio la vuelta y salió de aquel salón, deprimido y adolorido por aquella escena. Yamato miro la salida preocupado por su hermano, hace mucho que no lo veía pero, salir de la boda ya iba a ser de mala educación. Taichi se paro.
— ¡Que siga la ceremonia! —Grito sabiendo que Hikari iba a romper en llanto si todos se quedaban mirándola apenados de lo sucedido.
El sacerdote invito a la castaña de nuevo al altar y prosiguió.
— ¿Acepta señorita Hikari? —Le pregunto.
Hikari en aquel momento empezó a dudar. Haber visto a Takeru le trajo felicidad pero, al a verla ignorado, entristecían. Respiro hondo y pensó en un futuro con Daisuke. Empezó a imaginarlo… en su mente aquel mundo junto a Daisuke, era perfecto. El era perfecto para ella, era caballeroso, amable y honesto tenía ese toque rebelde y divertido que lo hacía especial. Imagino una linda y gran familia junto a él, perfecta. Sonrió y abrió sus ojos para ver los ojos de su futuro esposo.
—Acepto—Dijo finalmente la Yagami.
Daisuke le sonrió y no pudo contener las lágrimas de felicidad. La levanto de las caderas y giro en sí, provocando que el largo vestido rosado hondee. El salón se lleno de aplausos y chiflidos. Miyako y Sora, las señoras que habían desparramado las flores, se abrazaron fuertemente haciendo que los vientres grandes de Miyako y Sora, al esperar un hermoso obsequio, patearan. Koushiro beso a Mimi fuertemente. Aimi, la hija rubia mayor de los Ishidas, abrazo fuertemente a Yûki, el hijo primogénito de Taichi. Kokoa, la mayor de los Ichijouji, abrazo a su padre quien rio y alzo a su hija poniendo celoso a Jin. Jyou rio tanto que termino ahogándose con su saliva. Cody y su hija aplaudieron fuertemente. Yamato y Taichi se abrazaron, aunque el rubio seguía preocupado por su hermano.
—Señor Motomiya, ya puede besar a su esposa.
Digimundo —Cabaña familiar.
— ¡Patamon! Deja de hacer eso— Grito una agotada Gatomon.
— ¡Nee! No es mi culpa él empezó— Se quejo el alado mientras manchaba de pintura a Pobomon.
Pobomon era un pequeño digimon en forma de un Poyomon pero con orejas y el color de Yukimibotamon.
— ¡Patamon! ¡Ya él es un bebe! Demuéstrale, como todo padre, como se tiene que comportar.
Si, Pobomon era una de los dos críos que Patamon y Gatomon tuvieron en secreto.
—Pero Gatomon…—Se quejo Patamon pero, al mirar el gesto desaprobatorio de su amada, se rindió—Esta bien. Pobomon, hijito mío, dame el pincel que tengo que terminar de pintar el cuartito de tu hermanita.
El digimon bebé, aún con la brocha en su boca, negó con la cabeza y corrió hacia la pequeña cocina que había en esa pequeña cabaña que construyo su padre con sudor y esfuerzo.
—Lo ves, Gato… no me respeta—Dijo Patamon mirando el suelo y caminando a detener al su hijito juguetón.
Gatomon rio a lo bajo y negó con la cabeza. A veces Pobomon era muy travieso muy opuesto a su tímida hermanita, Yukikomon.
Yukikomon tenía la forma de un Yukibotamon pero tenía el color de Patamon; las orejas naranjas y lo demás blanco crema.
— ¡Nononono! ¡Pobomon baja de ahí! —Un grito, proveniente de Patamon, se escucho desde la cocina — ¡Gatomon ayuda, por favor!
La gata rio y se llevo una pata a la cara. Patamon siempre terminaba llamándola cuando había un problema con su hijo.
Camino hacia la cocina tranquilamente. Al llegar vio a su querido hijo arriba de la nevera.
— ¡Ay Patamon! En vez de trepar ¿Por qué no usas tus alas?
Para Gatomon parecía ilógico que su marido este intentando trepar cuando podía volar. Respiro profundo, esperando la respuesta.
—Es que me lo prohibiste ¿Recuerdas? —Pregunto Patamon irónico.
Gatomon poso su mano en su mentón en señal pensativa… sus mejillas se tornaron en un rojo carmesí al recordar aquel momento…
—Patamon ¿Podrías alcanzarme la lata de tomates de la repisa?
Una Gatomon, años atrás, se encontraba cocinando una rica cena. Y su querido ser alado se encontraba a su lado.
— ¡Si señorita! —Contesto este y empezó a volar hacia la repisa.
Lo que no tomo en cuanta Patamon era los cálculos de su vuelo ya que, al elevarse, toco uno de los Digihuevos que reposaban en una fina almohada de hilo, provocando que este se caiga. Recordó como Patamon había abierto los ojos aterrorizados.
— ¡Mi bebe! —Grito ella soltando el cuchillo que sostenía en sus manos.
Pero, justo a tiempo, un digimon atrapo el Digihuevo. Los dos esposos suspiraron aliviados. Gatomon recogió su Digihuevo de las manos de aquel digimon.
— ¡Gracias Gabu! —Grito Patamon abrazando a su invitado.
—No fue nada. No iba a dejar que mi futuro sobrino callera— Contesto Gabumon rascándose la cabeza.
La felina devolvió el Digihuevo en su lugar y lo acaricio.
—Shu… Shu… Si lo sé papá es un poco despistado… shu… shu—Murmuro ella.
— ¡Hey! No soy despistado, solo se me fue la pata…—Se defendió el ser alado.
—Las alas…— Corrigió Gatomon —Pata, por favor, no vueles en este pequeño lugar, tengo miedo de que algo les pases. No es que no me guste como vuelas ¡Me encanta! Y siento que prohibírtelo es un pecado que no debo cometer…
— ¡No te preocupes! No volaré, jeje. Estate tranquila, amor— Aseguro el camarada de Takeru sonrientemente.
La verdad es que Patamon también se llevo un susto cuando su bebe estaba a punto de convertirse en Digihuevo-frito…
—Jejeje—Rio nerviosa al recordar ese momento—Lo siento, pero ahora no son Digihuevos, por favor Patamon, rescátalo volando—Sonrió ella.
El nombrado obedeció de inmediato, como siempre. Si, Patamon siempre obedecía a Gatomon por que la amaba o tal vez… porque lo intimidaba.
Algunos nuevos nombres aparecieron en este capítulo: (No todos los hijos fueron nombrados)
*Aimi Ishida:Significa amor y belleza (Amor *cof cof Sora*)
* Yûki Yagami: significa coraje (Perfecto para el hijo del heredero del valor/coraje)
*Kokoa Ichijouji:significa corazón y amor (Su madre es una de las herederas del amor)
*Jin Ichijouji: significa amabilidad o bondad (Su hermoso padre es heredero de dicho emblema)
Esperamos que les haya gustado :) y que lo hayan disfrutado tanto como nosotras disfrutamos en escribirlos.
¡Saludos y abrazos!
—Digilover XD y NievesJS13—
