¡Hola Digifans! Después de tiempo digifans, espero que les guste este capítulo, es el numero tres y no se olviden de dejar sus comentarios XD
NievesJS13: ¡Hola Digilectores!~ Aquí estamos con el tercer capítulo de esta locura, jaja. Aún tenemos muchas cosas que contar pero, al estar escribiéndolo juntas, no tenemos mucho tiempo las dos para estar escribiéndolo ¡Sean pacientes, por favor! ~Les mando saluditos, abrazos y digibesos (?)
20 de Junio del 2017—Salida del salón
El rubio corrió hasta su departamento, no quería creer lo que había visto, no quería. Sus zapatos chocaban fuertemente contra el suelo haciendo que más de uno de los ciudadanos se aparte del camino del Takaishi. Las lágrimas no tardaron en salir como cataratas saladas dando a entender que su corazón se había roto, como un cristal que impacta contra una roca, para hacerse pedazos y cortar a los demás provocando las heridas dolorosas, como el mismo amor de verano en su corta adolescencia.
Llego a su departamento y se tiro en el sofá. Empezó a pensar un poco, era tonto enojarse con Daisuke y Hikari… ellos solo hicieron su vida ¿no?
—Eres un idiota… ni siquiera la abrazaste…—Se murmuro a sí mismo.
Se dio la vuelta para mirar el techo y pensar mejor.
Hace tanto tiempo que no veía Odaiba… hace tiempo que no veía a sus amigos y lo único que hizo al verlos fue huir de aquel 'mundo perfecto', por decirlo de una manera. Paso sus manos por los parpados de sus ojos frotándolo suavemente.
—Necesito un respiro—Se dijo así mismo mientras se levantaba del sofá.
Camino hacia la cocina en busca de algún refresco pero, al abrirla, se acordó que hace rato que se mudo y no hizo las compras. Suspiro y cerro de un portazo la nevera. Se dirigió al lavabo y abrió el agua fría. Haciendo un cuenco con sus manos, dejo que el agua inundara aquel hueco. Aguantando un poco la respiración hundió su rostro en el agua relajándose al momento del contacto. Cuando el agua ya se escurrió levanto la vista y se apoyo contra la mesada. Se seco la cara con la manga de su campera.
—Si tan solo estuviera Patamon…— Le dijo a nadie en especial.
El celular de su bolsillo empezó a sonar y, como era costumbre en él cuando se encontraba en Paris, lo ignoro por completo. Camino hacia la pequeña habitación donde solo descansaba un colchón en una cama de madera. Se recostó y, al sentir la suavidad de la tela, cayó en un profundo sueño.
Salón de bodas—Fiesta después de la celebración.
Mientras la fiesta se celebraba con familiares, niños, adultos, el rubio Ishida maldecía por dentro al escuchar el pitido de su celular. Había llamado a su hermano pero, otra vez y como siempre desde hace 9 años, no le contesto.
—Por favor, Takeru— Rogo mientras marcaba el número de su hermano nuevamente pero el resultado fue el mismo.
Guardo el teléfono con rabia y apretó los dientes con fuerza ¿Por qué su hermano lo ignoraba? Tenía ganas de despedirse de sus amigos y buscar a Takeru pero, como buen amigo y heredero del emblema de la amistad, no podía hacerlo. Suspiro y busco con la mirada a Hikari y Daisuke. Encentro a Hikari apartada con su celular y a Daisuke charlando con Taichi. Se dedico a caminar hacia la heredera de la luz para hablar con ella pero, cuando llego a atrás de ella, se dio cuenta que estaba intentando llamar a alguien.
— ¿Hikari? —Pregunto mientras posaba la mano en el hombro descubierto de la castaña provocando que se sobresalte.
—Yamato… me asustaste ¿Pasa algo? —Le pregunto sonriente.
Él asintió suavemente pero, antes de que pueda hablar con ella, Hikari se voltio al celular de ella e insulto a lo bajo.
—Estúpido Takeru—Murmuro pero Yamato la escucho.
— ¿Intestas llamar a Takeru? —Le pregunto lo obvio.
Se giro a él y se sonrojo al ser descubierta llamando al propio hermano del rubio, asintió levemente.
—Sí, quisiera que este aquí, celebrando con nosotros— Dijo media melancólica.
El rubio le sonrió de costado entendiéndola.
—Nueve años…—Murmuro recordando la 'despedida' del chico, de su hermanito a la edad de 17 años.
Sonrió recordando la anterior noche donde pudo ver a su hermano llorar por la muerte de su abuelo, la última vez que lo vio sin discutir entre ellos. Hikari bajo la vista y miro apenada el suelo, necesitaba de su mejor amigo, en cuál fue su novio hace 9 años…
— ¡Hey! ¡Chicos! ¿Por qué tan deprimidos? —Grito Miyako quien abrazo a Hikari al verla.
Hikari también el abrazo y rio junto a Yamato.
— ¿De qué se ríen? —Pregunto ofendida Miyako mientras sobaba su vientre.
Hikari rápidamente negó con la cabeza —Nada, nada.
Yamato abrazo a Hikari con un brazo y le revoloteo los cabellos.
—Luego hablare con él, ahora disfruta tu fiesta—Le dijo con cariño, tratándola como si fuera su hermana.
Ella asintió lo abrazo fuerte y fue corriendo hacia su nuevo marido, Daisuke Motomiya.
— ¡Pero mira quien viene! —Grito Sora al verla acercarse a Dai y ella que hablaban —La señora Motomiya —Rio.
Hikari la abrazo con fuerza y luego la libero para ver como se alejaba de ellos e iba con Yamato. Hikari deba decir que Sora se veía hermosa con el vestido y con su kilitos de más.
— ¡Mami!
— ¡Viejo!
Del otro lado Yûki corría de Aimi, temía que la Ishida lo terminara aplastando. Y, llamando a su padre de mala educación, corrió hacia sus piernas.
—Ustedes nunca dejaran de pelear ¿No? —Rio Taichi que veía como su hijo se escondía detrás de él. — Yûki, es Ishida ¡Demuéstrale quien eres! —Grito eufórico animando a si hijo.
— ¡Ni se te ocurra! —Grito Sora a lo lejos — ¡Taichi! Recuerda que Aimi tiene sangre Takenouchi, eh—Rio ella mientras acariciaba la mano de Yamato que se encontraba en su gran vientre.
Taichi miro a su hijo, quien se aferro más fuerte a la pierna de su padre al escuchar el grito de su esposa.
—Yûki, no tengas miedo. Solo quiero jugar contigo—Admitió la rubia ruborizada.
Taichi rio a lo bajo y se agacho a la altura de su hijo. —Ve a jugar, campeón —Lo animo mientras lo empujaba hacia la niña.
El chico miro a su padre. Trago saliva y se acerco a ella. Ella le sujeto la mano y lo arrastro hacia algún lado, cerca de los postres.
Al ver a su hija partir a lo lejos, Takenouchi miro el rostro de preocupación de su marido y agarro uno de sus rubios mechones.
—Deberías ir a buscarlo—Opino Sora con un tono dulce.
Al escuchar esas palabras, el rubio Ishida, mira a la distraída pareja de novios que acababan de casarse y a su mejor amigo, que asiente con la cabeza dándole la palabra a la pelirroja.
—Pero…
—No pudo haber ido muy lejos…—Susurro levemente Taichi para que nadie más lo escuche, aparte del rubio y la pelirroja—… además, Hikari y Daisuke no se darán cuenta, falta poco para que se marchen hacia su luna de miel.
—Sí pero, eso sería falta de educación de mi parte…—Dice Matt aún más bajo que los susurros de Taichí por causa de la vergüenza.
— ¡Ve Yamato! Sabemos lo mucho que necesitas hablar con él—Dijo Sora.
Al ver la mirada de los ojos rubíes de la pelirroja, Yamato sede y, sin llamar la atención, se retira del salón, excepto por una pequeña mirada azul que no lo perdía de vista.
Al salir del salón Yamato sacó tranquilamente el celular y vuelve a marcar el mismo número que no contestaba sus llamadas hace 9 años. Esperando que el rubio menor contestará, al final no hubo respuesta. Empezó a frustrarse. Se tapo la cara, sobándose tranquilamente la frente y llevando sus cabellos rubios para atrás. En un momento de descuido, siente dos pequeñas manos rodeando sus piernas, era la pequeña Aimi que había seguido a su padre hasta el exterior, al ver a la pequeña, ella le sonríe.
—Aimi… ¿qué haces aquí? ¿No estabas con Yûki jugando o buscando bocadillos?—Pregunto seriamente.
—Si… solo que te vi caminando hacia afuera y le dije a Yûki que iba a ir contigo y él se fue con su papá Taichi— Contesto con cierto sonrojo.
—Entiendo… preciosa ¿quieres ir a buscar a alguien conmigo?—Le pregunta dulcemente.
—Si papi — Contesto la pequeña.
Ella empezó a saltar, extendiendo los brazos para que Yamato pudiera cargarla y llevarla en su espalda—Papi… ¿a quién vamos a buscar?
—Lo sabrás cuando lo conozcas…— Contesto él con media sonrisa.
Departamento Takaishi—Zombi levantándose
El hambre lo despertó de su sueño. Aún no se podía quitar aquella imagen de su mente. Su novia de la adolescencia y uno de sus mejores amigos… juntos. Ella se veía hermosa con su vestido de novia. Parecía un ángel, un hermoso ángel que iluminaba el mundo con su sonrisa. Quería huir. Quería irse nuevamente. Primero fue por su abuelo…y ahora ella.
Unas lagrimas salieron de sus ojos vidriosos al rondar esos pensamientos por su mente. Sus mejillas se humedecieron. Después de 9 años…él aún la amaba… la amaba lo suficiente para no dejar de aferrarse a ella… pero ella simplemente… se fue de sus brazos…
—Fue cruel hacerla sufrir así. No veo razón para no dejarla vivir feliz con la persona que ama…—Se dijo así mismo mientras intentaba levantarse de la cama, al recordar que no tenía comida y recordar el pequeño detalle de que su estomago rugía por alimento, se coloco la chaqueta. Agarro las llaves de su departamento y se dedico a abrir la puerta para ir al mercado, tal vez una caminata borre esos sentimientos de su mente.
Camino hasta la tienda pero, en el camino, no tardo a darse cuenta de que no había traído su billetera. Estaba en el departamento. Paró en medio de la calle y empezó a buscar en uno de sus bolsillos. Para su suerte, traía un poco de dinero con él, lo suficiente para comprarse algo para comer.
—No puedo creer que haya olvidado la billetera—Se dijo así mismo mientras
Recordó quien le obsequio aquel guarda billetes. Hikari se la regaló. Se lo obsequio unos meses antes de enterarse del fallecimiento de su abuelo. Antes de se marchara de Odaiba, de Japón. Antes de que todo este 'desastre' sucediera. Olvidando por completo que tenía que ir de compras, se dirigió a un cercano parque para reflexionar de lo sucedido el día de hoy.
—Pasó demasiado rápido…— Susurró para nadie en especial.
Se sentó en la primera banca que vio. Empezó a recordar todo. El único a quien q podía maldecir en estos momentos era a Dios. Si no se hubiera llevado a su abuelo, nada de esto hubiese pasado, él no se habría ido de Odaiba. No habría estado es ese trance de deprecio. No lo habría extrañado tanto como aún lo extraña. Estaría contento con su abuelo. Tampoco habría dejado a Hikari sola. Deseo retroceder el tiempo y evitar todo lo sucedido. Pero, era imposible, tan solo era un simple humano en un mundo desesperante.
"—Estamos aquí para apoyarte. Estoy aquí para que te desahogues ¡No quiero perderte, Takeru! —"
Aún recuerda aquel grito desesperado de Hikari. Era desgarradora aquella frase que Takeru escucho salir de los labios de su novia, antes de irse. Él la quería demasiado y a su hermano amaba mucho, Taichi era su fiel amigo y lo quería tanto como a Patamon, pero… cuando la desesperación, la tristeza y el sufrimiento te consumen, no puedes controlarte, no puedes tranquilizarte, ¡No piensas el sufrimiento que puedes causarle a los demás! Incluyéndote a ti mismo. Ahora, Takeru sabe las consecuencias de sus actos pero, lo único que puede hacer es vivir con aquellos errores que no pueden corregirse. "Si amas algo, no importa lo tan difícil que sea, debes dejarlo ir". Takeru se rehusó a aquellas palabras. Amará a Hikari por siempre, no importa cuánto tiempo pase o los obstáculos que se le crucen en el camino, pase lo que pase, jamás se olvidará de ella.
Suspiro e intento sacar esos pensamientos de su mente pero, antes de poder salir de aquel parque, una pequeña niña sonriente le seca un par de lágrimas con sus delicados dedos. Ella le sonrío a él. Él no tardo en percatarse que la niña usaba un vestidito muy peculiar. Lo había visto hoy en el salón de la boda de Hikari. Subió un poco la mirada y noto a una figura de alta estatura. Esmoquin, corbata. Cabello rubio y ojos azules. No tardo en darse cuenta que, el chico que tenia al frente, era su hermano.
—Yamato…— Es lo único que pudo salir de sus labios.
Miro impresionado a la pequeña. Empezó a compararla con Yamato.
—E-e-ella es…
—Asombroso ¿no? —Sonrió su hermano— Te perdiste de mucho estos 9 años, enano-
Extendió su mano hacia él para ayudarlo a levantarse del asiento.
—Ella es Aimi. Mi primer hija—La presento Yamato.
El rubio menor no sabía si sorprenderse porque era la hija de él o por la palabra "primer"
—Saluda, cielo—Le indico Yamato a Aimi.
La niña asintió y se posiciono delante de Takeru
—Mucho gusto en conocerlo, señor—Saludo con una reverencia—Mi nombre es Aimi, Ishida Aimi
Jalando el borde de su vestido hacia delante, se presento.
Takeru rio.
—Salió menos penosa que tú— Comento sin contener una carcajada —Hola, mi nombre es Takeru, Takaishi Takeru— Se presento amablemente Takeru.
Yamato sonrió ante la escena. Necesitaba hablar con Takeru, a solas.
—Aimi ¿quieres ir a los juegos? —Pregunto Yamato—Puedes jugar con aquel caballo de juguete. Toma, ten esta monedas para que pueda moverse.
Viendo como su hija se alejaba con la monedas en la mano, dirige su mirada a Takeru, quien seguía agachado mirando el suelo.
—Lo siento. Soy un completo idiota—Dije este avergonzado aguantando las lagrimas.
—Lo sé. —Contesta Yamato sencillamente—Creí que cuando fueras más grande serias una persona que pudiera tomar mejores decisiones pero, creo que estoy equivocado ¿Por qué no viniste antes?
Yamato tenía esa mirada fría que a Takeru siempre la veía como una mirada dulce y comprensiva pero, ahora, veía esa mirada como si fuera puñales de hielo a punto de atravesar su corazón.
—Lo siento— Se lamento Takeru levándose del suelo para mirar directo a los ojos azulados de su hermano.
Desprevenidamente, él lo abrazo. Ya no pudo contener las lagrimas, ninguno de los dos rubios pudieron contenerlas.
— ¿Sabes? ¡Eres un completo idiota!—Grito Yamato aferrándose cada vez más a los brazos de su hermano. Dejo caer más lagrimas—Todo este tiempo preocupándome por ti…quise saber algo, si estabas bien si ibas a volver o no. Tú… t-tú nunca atendiste mis llamadas, no contestaste ninguno de mis mensajes. Me dejaste así, como una mierda sin hermano…
Intento contener las lagrimas, frenarlas de una buena vez. Abrazo a Takeru mas fuerte, aquel abrazo fraternal, intentaba regañarlo. No podía regañarlo. Hace 9 años que no veía a su hermanito y nunca contestó sus mensajes… era difícil contenerse y mas frente a su hermanito.
—Lo siento. Perdón. Lo lamento, Yamato—Contesto Takeru mientras hundía su cara en el hombro de su hermano.
—No tienes que lamentarlo. Solo que- que te extrañe mucho, enano—Lo perdono él acariciando la espalda de Takeru para tranquilizarlo— ¿Dónde te quedaras? ¿Tienes algún trabajo?-Le pregunto para cambiar el tema.
—De hecho… ya me alquile un departamento… y termine la universidad en Paris. Lo único que me falta es conseguir trabajo o más bien empezar el trabajo—Contesto Takeru.
Se separo del abrazo y seco el rastro de lagrimas con su manga.
— ¿A qué te refieres—Pregunto Yamato— ¿Ya tienes trabajo? — No pudo evitar sonreír orgulloso de su hermano. Ahora era el turno de el de limpiarse sus lagrimas.
Antes de proseguir se fijaron en Aimi. Seguía jugando en el caballo mecánico.
—Soy escritor— Contesto Takeru después de un rato.
Se volvió a sentar en la baca invitando a Yamato a sentar se a su lado.
—Respóndeme algunas preguntas, por favor—Le pidió.
—Sí, dime.
—¿Cuándo pasó todo esto? ¿Cuándo paso la relación de Hikari y Daisuke?
—Esto paso hace tiempo… el mismo día en que te marchaste y la dejaste llorando…
—+—
Debajo un árbol, en un parque cercano al Aeropuerto. Hikari se encontraba sollozando pronunciando el nombre del que la dejo plantada, sola en aquel aeropuerto.
—Hikari… ¿qué haces aquí? ¿Qué paso? —Pregunto un chico de cabello color granate. Sostenía una pelota de fútbol.
—Daisuke… —Se sorprendió al verlo ahí—Es que Takeru…
—Me enteré hace rato que se fue. Los gritos de Yamato se escucharon por todo el parque pero… no tienes que preocuparte, Hikari. El regresara—Dijo seguro de sus palabras.
—No, Dai. Él no lo hará, no volverá. Su mirada lo dijo todo… cuando me miro … no le importó dejarme ahí… no le importó la desesperación de Yamato…¡Yo no le importo! —Grito aumentando su llanto.
—No digas eso, Hikari. Takeru te ama ¿quién no lo haría?…—Le dijo Dai un poco sonrojado al declarar esa pregunta.
—P-pero su mirada y… s-s-su… s
—Tranquila…—La tranquilizo mientras limpiaba con su pulgar aquellas lagrimas de sus mejilla—Prométeme que no llorarás, Hikari. Se lo que sientes, es duro. Es duro que el amor de tu vida se niegue o aleje de ti…
—Da-Daisuke…
—Pero el dolor se ira. No te preocupes. Debes de estar de acuerdo con las decisiones que toma esa persona. No solo debes pensar en ti, sino también en él o ella.
Hikari rio un poco —Es lo más serio que te he escuchado decir. Gracias— Le agradeció con un beso en la mejilla
Daisuke, sonrojado saco un pañuelo de su bolsillo y le seco las demás lagrimas a Takeru
—+—
—A ella le dolió tu partida y Daisuke fue el único que la ayudo a salir de su depresión— Termino de redactar Yamato.
—Soy un completo imbécil. No sabía que iba a pasar todo esto, no quería que pase esto…— Al decir aquello un par de lagrimas salieron de sus ojos azules.
—Aun la amas ¿verdad? —Pregunto Yamato
—No sabes cuánto…—Takeru intento parar de llorar cuando noto que su sobrina venia corriendo hacia la dirección de los dos hermanos.
—Papi… vamos a regresar con mami—Le dijo firme la niña.
—Preciosa, aún no podemos—Contesto él
—No era una pregunta papi, era una orden—Le dijo con una risilla.
—Tenía que ser Takenouchi—Comento Takeru. Su sobrina le levanto el ánimo.
—Bueno…—Yamato mira la hora y empezó a calcular—Hikari y Daisuke ya se deben haber ido a su luna de miel. Takeru, vienes con nosotros… ¿Qué te parece? —Le ordeno al mismo tiempo preguntó.
—Claro…—Sonrió con melancolía Takeru—Quiero ver cómo están todos después de todo…
En las afueras del salón—Al terminar la fiesta
Hikari lanzó el ramo lleno de flores mientras bajaba por las escaleras. Daisuke la llevaba por el brazo para ir al carro lo más rápido posible, ambos se veían felices… sonrientes… ambos se amaban pero, antes debían tomarse la foto grupal con todos sus amigos (los elegidos) como lo suelen hacer desde que se casaron Yamato y Sora… Hikari ve sonriente la cámara y en eso se percata que faltaban cierto dos rubios, Yamato y Aimi… así que no duda en preguntarle a Sora la ubicación de ambos.
—Sora, ¿donde están Matt y Ai? —Pregunta agregándole los apodos.
—Ellos se fueron… es que Yamato tenía cosas que arreglar y se tuvo que ir rápido y Aimi lo siguió— Contestó ella nerviosa.
A Hikari se le vino a la mente, ¿qué tal si Yamato fue a buscar a Takeru?, él estaba tan preocupado por, él igual que ella, después de todo…
—"¿Intestas llamar a Takeru?"—
Tenía que admitirlo. Ella le importaba Takeru, era su mejor amigo después de todo pero, ¿Qué fue lo que paso en aquel momento? Cuando ella quiso abrazarlo y él la esquivo. Se deprimió al recordar aquel momento. Persiguió a Daisuke, su marido. Subieron al carro que los llevaría a su dulce velada, la luna de miel. Desde el carro conducido por caballo, suspiro mirando los cerezos que pasaban
—¿Pasa algo, amor? —Pregunto Daisuke al verla deprimida.
—No, no es nada—Sonrió para despreocupar al moreno. —Te amo—Le susurro y apoyo su cabeza en el hombro de él.
—También te amor, Hikari—Contestó él besando los finos labios de Hikari.
Espero que les haya gustado este tercer capítulo. Si quieren aportar alguna idea ¡No lo duden!
Saludos y abrazos
—Digilover XD y NievesJS13—
