Disclaimer: Desgraciadamente Twiligth y su saga, le pertenecen a alguien mas creativo. De esta historia, solo el argumento es mío, así que no se sorprendan.

Capitulo.- XXXI.- Deseos

Rosalie PoV

Gracias a la madre de Karl, el proceso de adopción había ido más rápido, así que pronto pudieron decir que día iban a entrarnos al niño.

Todos habían dejado de vernos, los agentes ya ni siquiera eran necesarios, porque Tampa era la capital del chisme y no precisamente por nosotros, así que habíamos pasado a segundo termino.

Iba a haber un homenaje a Royce King I, por supuesto en el Rowland Palace, donde más podía festejarse?

Yo no quería ir, pero no pude negarme, Emmett me lo pidió de una manera muy convincente.

"Hot Flash Back" _o_

-Por favor... -gemí cuando sus manos en mis caderas me empujaron mas contra su boca -Emm.. -me queje sonoramente y el se rió.

Todo había comenzado mientras veíamos una película, luego no había podido hacer nada más que enredar mis dedos en su cabello cuando se puso de rodillas frente a mí.

Estaba volviéndome loca con su boca, yo no podía hacer más que aferrarme al sillón y pedir clemencia.

-Emmett... -su nombre volvió a salir en forma de jadeo.

Se detuvo un poco, solo para levantarme un poco mas el vestido, aun tenia los zapatos puertos, solo mi ropa interior estaba en el piso y la falda de mi precioso vestido azul, un diseño exclusivo, debo agregar, estaba enrollada en mi cintura, arrugándose de forma terrible, el iba a tener que comprarme uno nuevo.

Le enterré las uñas en la espalda cuando succiono, esto no estaba funcionando, no había forma de resistirse a él. Gemí fuerte cuando el orgasmo me atrapo contra el respaldo del sofá, lo único que pude hacer fue aferrarme con fuerza a él.

-Exquisita -dijo cuando se puso de pie.

No podía levantarme siquiera, estaba agotada, así que ahí me quede, muy quieta, esperando que hubiera puesto el cerrojo.

-A las 9:00 esta bien -lo escuche decir y lo vi hablando por teléfono.

Volví a cerrar los ojos, sentía mi cuerpo pesado, exhausto, esto de la ausencia de Karl y Nahuel en la escuela, iba matarme, Emmett no dejaba de hacérmelo a la menor provocación y yo... no podía resistirme.

-No quiero ir -le dije cuando se sentó a mi lado.

-Nena, tu ultimo gemido fue un rotundo "si". Pero si quieres podría hacerlo de nuevo -puso sus manos en mi pierna y lo detuve.

Suspire pesadamente cuando sentí sus manos de nuevo sobre mi cuerpo, uno podía pensar que estaba tan cansada que ya no me provocaban nada, pero eso no paso, inmediatamente comencé a sentir mi piel arder.

"Fin del Hot Flash Back" _o_

El salón estaba abarrotado de gente, eso me daba un poco de miedo, tal vez Royce estaba por ahí, esperándome, me estremecí ante ese pensamiento y Emmett me abrazo mas fuerte.

-Tienes frío? Pregunto, quieres que vaya por tu abrigo? -pregunto.

Negué con la cabeza, era la enésima vez que me preguntaba eso. Las cosas no iban bien, en primer lugar no quería ir a la fiesta, me sentía extraña, estaba muy cansada y por si fuera poco, había subido de peso.

Saludamos a unas personas mas y luego nos quedamos solos.

-Ven -sin previo aviso, Emmett me tomo en sus brazos y me beso con mucha pasión, como solíamos besarnos cuando estábamos solos.

Su boca estaba abierta sobre la mía y lo único que pude hacer fue suspirar cuando me dejo.

-Por dios... -suspire un poco acalorada.

-Olvídalo cielo -me dijo dándome un beso en al nariz -aquí no podíamos hacerlo, hay mucha gente. A menos que vayamos a al terraza o que bajemos al jardín.

Fruncí el seño y el sonrió, acomodo mis cejas con sus dedos y luego me beso en la frente.

-Cullen? -me asuste al escuchar esa exclamación.

Estaba abrazada a Emmett y el no me soltó. Se acercaron a nosotros dos hombres, altos y vestidos de forma muy elegante, eran altos y hasta cierto punto fornidos, en realidad eran algo flacuchos, pero yo estaba entre los brazos de acero de mi esposo, así que no estaba siendo parcial.

-Un gusto verte de nuevo -él más viejo extendió una mano a Emmett.

-Lo mismo digo -dijo el saludándolo, no me soltó en ningún momento.

-Y usted debe ser la señora Cullen -dijo de nuevo él más viejo.

-Es un placer -le dije dándole la mano.

-Créame, el placer es todo mío -dijo besando mi mano.

Intente no hacer una mueca, pero Emmett noto mi incomodidad y apenas me soltó, tomo mi mano y la apreso en la suya.

-Rosalie, este es Stefan Von Waldek, es amigo de mi padre -asentí a forma de saludo, no iba a dejar que tocara mi mano de nuevo -y este es su hijo Vladimir.

Estuvimos un tiempo con ellos y no pude evitar ruborizarme ante la mirada de Stefan, miraba mi escote muy fijamente, si bien este vestido tenia un escote pronunciado, nunca me había pasado algo así.

La ceremonia comenzó y ambos hombres se fueron, Emmett le pidió que se adelantaran, entonces cuando iba a preguntarle que pasaba, me puso su saco en los hombros.

-Te das cuenta que esto es absurdo? -le pregunté mirándolo incrédula.

El nunca se ponía celoso, a decir verdad si lo hacia, pero nunca había reprimido mi forma de vestir, el no era tan celoso.

Me tomo del brazo y me llevo a la terraza, ahí si estaba haciendo un poco de frío, así que me abrace a mi misma. Fue hasta el barandal y se recargo contra el, me coloco frente a el, entre sus rodillas, estaba sentado y nuestros rostros quedaban a la misma altura.

-Que pasa? -le pregunte.

-Espera... -me dijo antes de meter sus manos bajo el saco y ahuecar la palma contra mis pechos.

Suspire al sentir sus cálidas manos, la tela del vestido no era gruesa, pero se sentía como si no fuera nada, había quedado reducida a nada.

-Emmett... -le dije entre jadeos -que haces...?

-Comprobando mi teoría -dijo muy tranquilo.

Mi vestido tenia unos tirantes grandes, se unían a la falda del vestido, así que cuando me bajo uno, aun bajo el saco, mi pecho quedo completamente desnudo.

-Espera -me revolee un poco -qua haces? Van a vernos...

Iba a seguir reclamándole, pero de mis labios salió un gemidito cuando su mano toco mi piel directamente. Apretó ligeramente mi pecho y gemí de nuevo, aferrándome a sus piernas. Metió su mano bajo el otro tirante e hizo lo mismo, lo único que pude hacer fue gemir cuando sus dedos acariciaron con fuerza mis pezones.

-Shh -me dijo al tiempo que me pegaba más a su cuerpo.

Solo me deje llevar, de todas formas, su saco estaba cubriéndome bien, no había nada que temer.

Con una mano en mi espalda y la otro en mi cintura, me acerco a el y bajo sus labios hasta mis pechos desnudos. Me queje de lo indecentes que era y luego volví a gemir cuando jadeo contra mi piel.

Chupo mi piel que parecía arder como el fuego mismo, podía sentir como explotaría mi pecho, era como una bomba. Pensé que iba a desmayarme cuando paso su lengua por el espacio entre mis senos, entonces casi lo golpee cuando escuche a alguien aclarándose la voz tras de mi.

-La ceremonia ya comenzó, si son tan amables -dijo un camarero señalando la puerta.

-En un segundo -dijo Emmett con una sonrisa.

Estaba molesta y podía sentir mi rostro arder, estaba segura de que parecía un tomate, como había permitido algo así?

-Voy a matarte si vuelves a hacer lago así -le dije acomodando la parte de arriba de mi vestido.

-No se dio cuenta -dijo el con naturalidad.

Dude de eso, pero me di cuenta que no había nada mas que hacer, que creerle. Iba a darme la vuelta y entrar al salón cuando me sorprendió abrazándome de nuevo, me beso en los labios y luego subió sus manos hasta mis senos, volvió a acunarlos como hasta hacia unos momentos y beso cada uno lentamente, pasando su lengua suavemente por encima de cada uno.

-Definitivamente -dio un suspiro y se separo y me contemplo con una mirada extraña.

-Que pasa? -le pregunte buscando a lo que se refería.

El homenaje fue aburrido, en realidad no tenían mucho que resaltar acerca de la vida de King, no había hecho cosas del todo relevantes, mas que tener dinero.

-Como estas? -me pregunto una mujer que estaba sentada a mi lado.

Paula era una joven muy agradable, era de mi edad y según me habai contado era psicóloga infantil. La había conocido en la clínica donde evaluaron si Emmett y yo podíamos tener un bebe, ella llevaba años intentando tener uno.

Conversamos un poco, me dijo que los doctores habían encontrado el problema y que era de ella y no de su esposo, me dio algo de tristeza. Paula estaba casada con un actor joven, no era muy famoso pero era muy agradable, acababa de hacer varias películas de vampiros o algo así, las chicas estaban locas por el.

-Esa es la esposa de...? -me preguntó Emmett -como demonios se llama? Siempre olvido su nombre.

-Kellan Lutz, cielo -le respondí, el era malo con los nombres y peor con los actores.

Guardamos silencio cuando anunciaron que Bree pasaría a recoger un reconocimiento de no se que... a nombre de su fallecido esposo.

Todo el salón se unió en un gemido de asombro cuando apareció en el escenario con una barriguita de por lo menos 5 meses de embarazo.

Ella dio un discurso y luego invito a pasar a Royce con ella, lloro durante un momento y luego volvió a hablar.

-Estoy segura que mi aspecto les ha desconcertado, pero... no había querido hacerlo publico hasta que hubiera pasado un tiempo prudente. Solo puedo agregar, que Royce murió sabiendo... que seria padre por segunda ocasión -dijo con lágrimas en los ojos mientras abrazaba a Royce.

Royce King II PoV

-Maldita bruja -le dije al oído cuando me abrazó -te vas a arrepentir. Nadie cree que en realidad es hijo de Royce King I.

-Nadie cree tampoco que tu lo seas -me dijo con aire de autosuficiencia -tu padre era estéril, se entero el mismo día que murió.

No dije nada más porque en segundos nos rodearon muchas personas y periodistas. No me importo su comentario, en realidad mi relación con mi padre no era buena, así que no me importaba ser su hijo o no.

Me bebí de un trago la copa que tenia en la mano, ahí estaban los Rudleff, tal vez Victoria estaba con ellos, eso me entretendría un poco, así que subí para buscarlos.

Desde lo alto la vi, entre los brazos del estúpido de Cullen, el la estaba besando y ella reía divertida. No soportaba ver eso así que llame su atención.

-Cullen! -le grite y comencé a ir hacia ellos.

Me fascinó la mirada de pánico en la rostro de Rosalie, fue un regalo anticipado, estaba deslumbrante en ese vestido azul oscuro.

Emmett no me dijo nada, siguió ahí con sus manos en la cintura de ella, apretándola posesivamente contra su cuerpo, eso me molesto, pero los recuerdos de su piel bajo la mía, de sus jadeos y gritos, eran un alivio parcial.

-Así que sigues teniendo a la mujer mas hermosa del mundo? -le dije caminando hacia ellos.

La vi retroceder un paso y sonreí, el miedo me daba poder sobre ella, un poder que nadie iba a poder quitarme.

-Es hermosa -respondió el -y es mía, supongo que la respuesta es si -volvió a besarla en la mejilla y ella rió de nuevo.

Junto a ellos estaban ese actorcillo y su esposa, era linda, pero no se comparaba con Rosalie, ella era la mujer mas radiante y hermosa que jamás había visto.

-Salud por eso -le dije tomando otra copa.

Después de eso la vi marcharse aun entre sus brazos, sentía deseos de matarlo, yo iba a borrar cada huella suya del cuerpo de Rosalie, aunque tuviera que arrancarle la piel.

Roslaie PoV

-Basta... -me queje pero seguí moviéndome.

Después de la exploración tan exhaustiva que había hecho Ememtt en la terraza, la siguió en el auto y finalmente tuve que amarrarme fuerte a su cuello cuando me saco del auto y me llevo corriendo hasta la habitación.

Clave mis ojos en los suyos cuando sentí arder mi cuerpo entero, entonces el se levantó un poco y me sostuvo contra su pecho, jadeándome al oído.

-Te amo... -decía entre cada embestida.

Intente responderle, pero no lo conseguía, no tenia aliento suficiente para gemir y hablar al mismo tiempo.

Clave mis dedos en su estomago cuando un abrasador orgasmo me echó a volar, entonces caí sobre su cuerpo, no tenia mas fuerzas, estaba exhausta.

El se giro y se coloco encima de mi, penetrándome de nuevo, lleve mis manos hasta la almohada y enterré mis uñas en ella mientras el se mecía fuerte contra mi.

Grite de nuevo cuando lo sentí explotar dentro de mi, amaba esa sensación, su calidez dentro de mi cuerpo, era como si pudiera tenerlo dentro de mi para siempre.

Se quito de encima de mí y se acomodo a mi lado y de inmediato me tomo en sus brazos, susurrándome cosas al oído. Respire profundo varias veces y cuando menos lo pensé me quede dormida, al poco tiempo desperté de golpe, ya no me abrazaba, tenia su cara apoyada en una mano y me miraba dormir con esa maravillosa y linda mirada que tenia, sonreí de felicidad.

-Estas muy cansada -no fue una pregunta si no una afirmación.

Me quito el cabello de la cara y me acomode mas cerca de el mientras cerraba mis ojos de nuevo.

-Creo que estoy muerta -le dije dando un pequeño suspiro.

-No creo que estés muerta, en realidad yo creo... -estaba riéndose de algo, pero ya no comprendí sus palabras, me quede dormida.

Emmett PoV

No supe si me escucho o no, aun así no la desperté, la deje dormir durante toda la noche, estaba comenzando a enloquecerla, así que pensé que debíamos hacer otras cosas...

Cosas fuera de casa, de la habitación y la cama específicamente o del auto, o de la oscuridad...

Suspire al verla ahí a mi lado, completamente desnuda bajo las sabanas.

No iba a ser fácil.

Cuando me desperté ella seguía ahí, durmiendo profundamente, ya teníamos la fecha para recoger a Karl y firmar los papeles para que fuera nuestro hijo al 100%. Aun faltaba arreglar lo de Corin...

Me quede un momento pensando en eso, no sabíamos si íbamos a quedarnos también con el bebe, pero si ella desidia que lo quería, yo no iba a poder negarme.

Prepare el desayuno, en realidad Huilien lo preparo, yo solo lo puse en una bandeja que subí hasta mi habitación. Ella seguía durmiendo, así que encendí la televisión y corrí las cortinas para despertarla, no quería tocarla, no iba a resistirme.

No despertó hasta 10 minutos después, olfateo unos segundos y luego de sonreírme gateo hasta mi y se acomodo entre mis brazos, le puse enfrente un plato de fruta con yogurt y ella comenzó a comer al mismo tiempo que veíamos las caricaturas.

Cuando terminamos le dije que día teníamos que ir por Karl y le pregunte como decoraría su habitación, ella pareció volverse loca por un segundo y en minutos estábamos bañándonos y vistiéndonos.

Rosalie PoV

Fuimos a una tienda de muebles que me encantó, tenían mucha variedad en muebles para niños.

Le pedí a Nahuel ayuda con la decoración, los estampados de las paredes y el color, cosas así. Estaba observando una camita en forma de nave espacial cuando vi a Emmett observar detenidamente una cunita, una vendedora "demasiado amable" se acerco para mostrarle todo el juego de muebles blancos.

Llame a Nahuel y fui hacia ellos llevando al niño de la mano, sentía la necesidad de abrazarlo fuerte y gritar "Mío". Cuando llegue estaban riéndose de algo y le di a esa mocosa una mirada de furia cuando toco su mano.

Ella me miro asustada y luego regreso a su lugar junto a otra vendedora.

-Mira –me dijo Emmett mostrándome la cunita –son lindos no?

Evalué los mueblesitos y si bien eran muy lindos, no supe exactamente porque Emmett estaba viéndolos si necesitábamos cosas para Karl.

-Van a tener un bebe? –pregunto Nahuel asomándose dentro de la cuna.

Le sonreí, era lo que mas quería, pero al parecer el destino se negaba a dejarme ser madre, al menos por mis propios medios.

-Si, son lindos –le dije a Emmett –pero Corin ya es grande, no creo que una cuna le sirva de mucho.

-Claro –dijo el sonriéndome –olvide que edad tenia.

Pasamos una buena tarde y luego fuimos a comer helado, casi hice que la vendedora se volviera loca cuando no podía decidir que sabor quería, pero es que todos parecían deliciosos.

Encontramos a Paula en el centro comercial y charlamos un rato mientras Nahuel y Emmett brincaban en una de esas maquinas de baile que había en un local de videojuegos.

Le conté como iban las cosas y le hable de la posibilidad de adoptar, ella aprecia muy triste por no poder tener un bebe. Le hable del orfanato donde estaba Karl y le pregunte si quería ir un día de estos, yo solía ir y llevarles cosas a los niños, eso me ayudaba mucho a mitigar el dolor de haber perdido a mi angelito.

Emmett PoV

Como siempre fuimos a comer con Karl, para su agrado habíamos logrado que llevaran a Corin a su mismo orfanato, así ambos podían estar juntos.

Me divertí mucho con ellos y el resto de los niños, esta vez les llevamos pizza a todos, fue una locura, los repartidores llegaban y llegaban.

Corin era lindo, como Karl, y era rubio como mi Rosalie, hubo un momento en que ella lo tomo en su brazos y lo acuno de una manera que me hizo suspirar, estaba comenzando a desear verla embarazada.