Disclaimer: Desgraciadamente Twiligth y su saga, le pertenecen a alguien mas creativo. De esta historia, solo el argumento es mío, así que no se sorprendan.

Capitulo.- XXXII.- Loca de celos

Rosalie PoV

Las cosas iban de maravilla, ya había olvidado todo, nada estaba mal. Emmett estaba conmigo y me amaba mucho, pronto tendría a mi hijo conmigo, me estremecí al pensar en Karl como "mi hijo". Gianna no había vuelto, según los doctores del hospital, ella estaba muy enferma, tenia un tipo de leucemia muy agresiva que prácticamente había reducido su vida a unos cuantos meses.

Decidí no contarle a Karl, eso iba a ser mejor, además el nunca la mencionaba mientras estábamos juntos.

Ese día debíamos ver a Eleazar para resolver lo de la demanda que había contra Emmett por golpear a ese tonto sujeto.

Suspire recordando la llamada de Kate.

***Flash back ... (no es Hot, no se emocionen ¬¬) '***

Estábamos en nuestra cama mirando televisión, yo estaba hablándole a Emmett del diseño de closet que tía Esme me envió para la habitación de Karl.

Entonces sonó el teléfono, no dije nada pensando que el no iba a contestar, pero respondió cuando vio el numero.

-Hola Kate -dijo y me deje caer sobre su hombro.

Guardo silencio un momento y luego sonrió, volvió a reír y me sentí muy molesta, como si estuviera hablando con su amante o algo así.

-Si, ella esta aquí -dijo acariciando mi cabello, me revolví huyendo de sus manos, estaba celosa.

El sonrió ante mi gesto y me siguió, apresándome entre sus brazos mientras seguía hablando.

-Deberías venir tú también -dijo y lo golpee en el brazo -Si, a ella también le dará gusto verte.

Siguió riéndose de algo que Kate estaba diciéndole y con cada sonrisa mi coraje era peor, iba a matar a esa lagartija rubia.

Renegué de nuevo de sus brazos y esta vez conseguí que me soltara.

Me levante de la cama y justo cuando iba a salir sus brazos volvieron a rodearme, haciendo que la habitación girara vertiginosamente a mi alrededor.

Cuando quede frente a el le di un golpe en el hombro y así seguí.

-Bájame! Déjame ya! -le grite aun golpeándolo.

-Que te pasa? -pregunto el con un tono de comicidad. -Estas convirtiéndote en una gatita salvaje -dijo agarrandome por las muñecas.

-No quiero que hables con ella -fue lo único que pude decirle antes de besarlo.

Lo empuje a la cama y me puse sobre el, fue una reacción extraña, normalmente era el quien comenzaba, no yo, definitivamente me estava volviendo loca.

***Fin del Fash back ... (Ven, se los dije, no era Hot ¬¬)**

Suspire al recordarlo.

Eso había pasado en mas ocasiones de las que me gustaría o que estuvieran bien, estaba muy celosa de todo el mundo.

Termine de vestirme y baje a la sala, el ya estaba ahí, se veía genial con ese traje, estaba tan guapo que casi me abalancé sobre el, tenia tantos deseos de estar con el, aun y cuando no había habido noche o tarde en que no hubiéramos hecho el amor.

Deje salir un suspiro cuando se volvió hacia mi y se mostró por completo.

-Bien, como me veo? -pregunto acomodándose el cuello de la camisa blanca -luzco como un hombre respetable?

Soltó una carcajada cuando negué, fui hasta el y tome su brazo.

Llegamos antes al juzgado, ahí ya había gente de los periódicos y de los noticieros, los chicos hicieron lo suyo y no notamos que estaban ahí.

Entramos y de inmediato las note, ahí estaban las chicas del aeropuerto, la mocosa que tenia el jersey con "I love Cullen" en su espala, la misma que lo había besado.

-Cielo -le pregunte tomando su mano fuerte -que hacen ellas aquí?

Le pregunté como si las mismas palabras fueran un insulto.

-Van a ser testigos -dijo el saludándolas con una sonrisa, ellas gritaron emocionadas -vieron todo lo que paso.

Golpee el piso con mi pie, esa era una buena razón, aun así no me convencía o tranquilizaba.

-Como las contactaste? -le pregunte esperando que hubieran sido ellas quienes lo buscaron.

-Ellas lo hicieron -respondió y me miro -escribieron mensajes de apoyo para mi en mi facebook -dijo como si fuera lo mas simple del mundo.

-Espera... -hice una pausa -desde cuando tienes una cuenta de facebook? Hay una computadora en casa?

El me abrazo y sonrió, comenzó a explicarme que si la teníamos, en realidad era Nahuel quien la usaba, el la había comprado para que el niño hiciera su tarea y ahora que Karl no estaba, pasaba mucho tiempo jugando en ella.

Entonces apareció... con ese largo cabello rubio y esa estúpida figura de adolescente...

Sentí que mi cabeza ardía por el coraje, como podía ella tener ese cuerpo cuando yo había subido de peso? Era una injusticia.

-Em! -grito como siempre y prácticamente se arrojo sobre el.

Suspire frustrada cuando el la abrazó besándola en la mejilla, me volví para ver a un chico rubio caminando al lado de Carmen y Eleazar. Supuse que ese era Garrett, su novio, como permitía él ese comportamiento de ella hacia un hombre casado?

-Rosalie! -me volví solo para sentir el cálido abrazo de Carmen.

Le devolví el gesto de afecto y vi a Eleazar sonreír al verla, Garrett también sonrió.

-Estas radiante! -me dijo mirándome de arriba abajo -te sienta de maravilla.

No supe exactamente que me sentaba de maravilla, pensé que era el color rosa de mi vestido, ya que eso era lo único bueno de ese día. Gracias a ese vestido, no me veía tan pálida, ni siquiera me había maquillado.

Todo fue de maravilla, como lo esperábamos todos, ganamos la demanda y hasta nos ofrecieron una disculpa publica, Emmett pidió una orden de restricción, no quería que ese hombre volviera a acercársenos. Mientras salíamos me pregunte si el dinero de Carlisle o las amistades de Edward estaban inmiscuidos en esto.

Las mocosas no volvieron después que acompañe a Emmett a saludarlas, estaban aterrorizadas cuando las mire evaluando que tan peligrosas eran. Eran lindas, jóvenes, pero muy inseguras de si mismas, apenas puse mi vista en ellas, se convirtieron en gelatina inmediatamente.

Fuimos a casa todos juntos y comimos ahí, Kate no se despego de su novio y eso me dio gusto, estaba comprendiendo que Emmett era mío.

Emmett PoV

Rosalie iba a volverme loco, estaba teniendo una racha de celos, eso no le había pasado... nunca... ella nunca estaba celosa de nadie, tenia demasiada seguridad en si misma como para sentirse opacada por alguien, pero lo peor... es que sus celos estaban comenzando a gustarme.

-Esta por aquí tu guardiana? -pregunto Kate entrando a la cocina.

Estábamos charlando sobre la próxima visita de mis padres cuando se había terminado la limonada, así que yo había ido por más.

-Esta arriba -le dije sonriendo.

Cuando Rosalie quería algo era implacable y aterradora, hasta Kate se sentía intimidada.

-Menos mal -dijo entrando y sentándose en el desayunador.

-Siento lo de la llamada, te deje hablando sola.

-Descuida, colgué cuando escuche el primer gemido, no quería escuchar lo demás.

Ambos reímos mucho recordando una ocasión chistosa en la universidad, relacionada con Edward, Tanya y una novata de primer año.

-Y bien? -comenzó ella -eres feliz?

-Mucho -le respondí mirándola con alegría.

-Es bueno... -dijo bajando la mirada.

Seguí su mirada y vi una nueva joya en su mano.

Mano izquierda... 1... 2... 3... Cuarto dedo de la mano izquierda, era un anillo de compromiso.

-Matrimonio -dije mirando su anillo.

Ella levanto la mano y me lo mostró, sonrió con un poco de pesar, pero vi felicidad en sus ojos.

Según charlamos, Garrett ahora estaba trabajando en el despacho de Eleazar y vivían en Nueva York, solo Irina y Tanya habían regresado a Denali en Alaska.

-Cuando... -comencé pero no supe como preguntárselo, yo aun la consideraba mi incondicional colchón emocional.

-En 6 meses -dijo asintiendo convencida.

-Eso es... rápido.

Hablamos mucho sobre su boda, ella estaba feliz pero podía ver que algo le preocupaba, así que lo dijo.

-No sabía que ibas a pensar tú -dijo y la abrace.

-Nada, soy feliz si tu eres feliz, recuerdas? -le dije y le di un beso en la mejilla -siempre has sido mi mejor amiga.

Se fueron después de un rato, note a Rosalie extraña pero no me dijo nada, solo hasta que entre a la habitación y la vi ahí, en la cama, hecha un ovillo y llorando como una magdalena.

-Que pasa? -le pregunte acercándome -estas bien?

-No! -dijo en ese tono de niña consentida -te vi! Los vi en la cocina!

Entonces supe lo que pasaba, me había visto abrazar a Kate.

Suspire pesadamente mientras le aparataba el cabello empapado del rostro, últimamente estaba muy rara, tal ves todo era a causa de lo mismo, pero no estaba muy seguro, tendría que investigarlo.

Ella se negó a dejar la cama cuando intente abrazarla.

Me pase las manos por el rostro y la levante contra su voluntad, la tenia en mis brazos, podía ver perfectamente su rostro, así que mirándola a los ojos le dije algo que ella ya sabia.

-Te amo más que a mi propia vida -puntualicé cada palabra -Te amo Rosalie, soy tuyo en vida y muerte.

Entonces la sentí mas tranquila, le di pequeños besos en la frente al tiempo que ella sollozaba temblorosa.

-De verdad? -pregunto y me reí.

-Quieres que recite de nuevo los votos de nuestra boda? -le pregunté y sonrió.

"No" dijo muy suavemente.

-Va a casarse -le dije -Kate y Garrett van a casarse, yo solo estaba felicitándola.

Eso pareció dejarla tranquila, así que le pregunte si quería ir al cine.

Así siguieron las cosas, despedimos a Eleazar, Carmen, Kate y Garrett al día siguiente, ella estuvo entre mis brazos en todo momento, estaba mucho muy celosa, eso estaba pasando de los extraño o lo desconcertante.

Lo último en el proceso de adopción, fue la evaluación psicológica, yo no tenía problema, tenía mis traumas, pero ninguno era tan grave como para ameritar terapia.

Tiempo después, estábamos en la piscina, yo estaba sumergido en el agua y ella sentada en el borde, observándome nadar, me acerque a ella y bese sus rodillas, ella se rió cuando el nacimiento de mi barba rozó su piel.

-Rose -atraje su atención halando un poco sus pies.

Ella me respondió con una sonrisa y levanto sus lentes oscuros.

-Que te parecería volver con la doctora Call? -le pregunte esperando su negativa.

-Creo que seria bueno -dijo ella dejándome perplejo.

-De verdad? -le pregunté un poco atontado -de verdad regresarías?

-De todas formas tengo que hacerlo, la adopción lo amerita. La doctora Call me agrada, además ya la conozco... -se rió un poco -y ella me conoce a mi, supongo que eso hará mas fáciles las cosas -dijo antes de beber de su refresco.

Me quede un rato mas ahí entre sus piernas, acariciando su suave piel.

-Ven -le tendí mis brazos para que entrara al agua.

Nadamos un rato, en realidad yo nade, ella solo se abrazó a mi cuerpo y la verdad no me molesto en lo mas mínimo. Salimos cuando se oscureció y cenamos, luego de que nos quedáramos dormidos en la sala, desperté algo atontado.

Mire por la puerta corrediza que daba al jardín, estaba abierta y la brisa entraba llenando el amiente de una humedad muy agradable. Rosalie aun dormía sobre mi, con su traje de baño y una toalla sobre sus piernas, toque su cabello aun atado por ese listón, estaba rizado, extrañamente rizado.

Sentí como se movía y me quede muy quieto, adoraba verla despertar, sus ojos siempre parecían miel derramándose, sus mejillas estaban sonrosadas por el calor y su piel estaba mas suave.

Sonrió después de sentarse hincada en el sofá y examinar todo a su alrededor, entonces me miro, sonrió y fue hacia mi de nuevo.

Nos miramos uno en los ojos del otro por unos momentos, fui yo quien rompió es tregua cuando pase mi dedo pulgar por sus labios. Era tan suave, no me contuve y tras separar sus labios con mi dedo, la bese, tocando todo su interior con mi lengua, robándole el aliento.

Apenas la rodee con mi brazo, ella prácticamente salto a mi regazo, dejando ese par de primorosas piernas al alcance de mis manos. Se las acaricie unos momentos, sin sobrepasarme del limite, ella me abrazó y pego su boca a mi cuello, dándome pequeños besos.

-Te amo -le dije apretándola contra mi, pensando que lo que ella quería era cariño y ternura.

Volvió a besarme, pasando sus manos sobre mi pecho desnudo, provocándome, no pude soportarlo mas, apenas sus dedos rozaron mi ombligo, supe que ya no había marcha atrás.

Me separe de ella jadeando, estaba apunto de arrancarle el traje de baño cuando observe atónito como se deslizaba entre mis piernas, hincándose frente a mi.

-Rose... que...? -me reí ante la idea de que ella quería...

Sisee cuando sus manos pasaron por encima de mis piernas, subiendo, sus ojos relucían preciosos y yo solo podía mirarla y sentir sus manos.

No se como, pero en segundos estaba levantándome para bajarme los pantalones, la mire esperando que su inseguridad y su miedo se hicieran presentes, pero eso simplemente no paso.

Comenzó lento, poniendo apenas sus manos sobre mi, aun así yo estaba gimiendo por su imagen en mi cabeza, entonces me quede sin aliento cuando se inclinó sobre mi y beso la punta de mi miembro. Ella quería matarme, ni siquiera me había tocado lo suficiente y yo ya estaba al borde de un explosivo orgasmo.

Reprimí las ganas de enrollar mis dedos en su cabello y hacer que me tomara en su boca, eso la asustaría mucho y yo no quería eso, no cuando su desinhibición y feminidad sensual estaban en su máximo esplendor.

Siguió tocándome, rozándome con sus manos, yo solo podía ver sus ojos sobre mí, estudiando cada reacción cuidadosamente.

-Basta Rose... -le pedí en un jadeo.

Iba a terminar y no quería hacerlo en su rostro, no quería asustarla en lo más mínimo.

Pareció no escucharme, así que continuó tocándome, mi fin fue esa preciosa boquita de querubín, cuando volvió a besar la punta de mi erección, chupo un poco y...

-Rosalie... -jadee cuando sentí que me desmayaba -nena, nena -murmure entre gemidos, aferrándome al sofá.

Apenas reaccione, volví en mi y de inmediato fije mi vista en ella, estaba sonriendo, estaba feliz de lo que acababa de pasar. Me incliné sobre ella y le baje los tirantes del traje de baño, dejándolo enredado en su cadera. Odiaba su estúpido traje de baño negro, era completo y nada sexy, lo pensé un momento mientras miraba sus preciosos pechos, no, definitivamente cualquier cosa era sexy en ella.

Apenas mis rodillas tocaron el piso, me abalance sobre ella, cubriendo su boca con la mía, besándola como hasta hacia unos minutos, ansioso.

Ella se rió cuando la tendí sobre la alfombra, seguí besando sus pechos, anhelante, mientras mis manos la sujetaban de la cintura con fuerza para mantenerla quieta.

-Emmett... -amaba eso, amaba como decía mi nombre entre jadeos, su voz asaltada por la necesidad.

Comencé a bajar y ella soltó una carcajada cuando bese su torso que temblaba y se sacudía con su risa, entonces llegue a su vientre, hundí mi lengua en su ombligo y se retorció entre mis brazos.

Seguí bajando, deslizando su traje de baño por sus piernas, dejándola tal y como me gustaba mas, desnuda.

-Preciosa... -murmure pegando mi boca a su vientre -eres hermosa... preciosa... la criatura mas perfecta sobre la tierra.

Sus gemidos se intensificaban con mis palabras y mi boca descendiendo.

No lo pensé dos veces ni me detuve a admirar su espléndida belleza, solo comencé a besarla, lamerla, saboreando su exquisita esencia. Sus caderas se movían contra mi, buscando mi boca, podía escucharla gemir, y gemir mas fuerte, pidiéndome que la poseyera. Sus manos encontraron a la mía sobre uno de sus senos, intento halarme sobre ella.

-Espera cielo... -le dije jadeando -un momento mas...

Estaba decidido a tenerla ahí mucho tiempo.

Succione dándole el golpe final, sus uñas en mi espalda me dieron la razón. Solo entonces me acomode sobre ella y la penetre.

-Te amo -me dio un pequeño beso en los labios.

Entonces comencé a moverme, lento, disfrutando de su precioso rostro contraído por el placer.

-Por favor... -comenzó a murmurar ella, haciéndome sentir en las nubes.

Dio un gritito cuando di una embestida larga y profunda, sintiendo como se cerraba entorno a mi, contrayéndose placenteramente, disfrutando cada segundo.

Y entonces lo hice mas rápido, buscando satisfacerme a mi mismo, la bese en el mismo momento de mi culminación, haciéndole consiente de su poder sobre mi.

Rosalie PoV

Me quede dormida ahí con el, en la alfombra, cuando desperté, estaba en el sofá, desnuda, el me miraba desde la alfombra, jugando con mis dedos.

-Por fin abres los ojos -dijo en tono suave -estaba comenzando a preocuparme, pensé en llamar a un paramédico.

Me reí incorporándome, lo invite a sentarse y entonces me subí en el, sentándome a ahorcajadas sobre el. Me abrazó y beso en la cabeza, le pase mis brazos por los hombros y la espalda, bese su hombro feliz de que estuviera ahí.

-Rose... -dio un suspiro -que fue eso?

-No se... creo que me estoy volviendo loca -le dije dando un suspiro y acomodándome sobre su pecho -voy a terminar en el psiquiátrico.

Sonrió y me acaricio la mejilla, busque sus manos con mis labios y las bese.

-Crees que me dejen visitarte por las noches?

-Solo por las noches? -le pregunte haciéndolo reír.

Me gustaba eso, era libre y amada, pronto tendría a mi hijo conmigo y la felicidad iba a ser completa.