Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


Como que los capitulos en este punto parecieran que estan divididos o cortados o de cierta forma son un tanto lentos en cuanto a sucesos de ahi que este subiendo de a dos juntos, espero que no les moleste, se que es mucho leer y a lo mejor un tanto tedioso. Se aceptan sugerencias.

Saludos

Foaby


UN PASEO

Luego de una noche agotadora en donde los amantes se dieron todo lo que tenían, llego la mañana, unos hilos de sol se colaban por la ventana, los pegados ojos celestes de Ron comenzaron a abrirse lentamente.

Como en aquella primera mañana con ella, pudo ver sobre su hombro como descansaba una espesa cabellera castaña, le beso la frente y acaricio su pálido rostro,

-Buenos días,

Le dijo en el oído…

La joven solo se movió entre las sabanas y se desperezo a sus anchas. La noche había sido un sueño para ellos, fue la noche del regreso de un amor.

El amor se había presentado frente a su puerta sin pedir permiso, sin preguntarle si podía entrar. Ella no pudo resistir la tentación de amarlo nuevamente.

El joven auror se preguntaba si todo el mal entendido estaba resuelto, lo esperaba…Pues ya no podría dejarla ni separarse de ella nuevamente, durante años la amo en silencio, ¿Cómo podía perderla ahora?

La muchacha abrió los ojos, con su vista recorrió el rostro del hombre que tenía junto a ella.

Los ojos de su viejo amigo la miraban con alegría y desesperación. Todavía no sabía que sucedería entre ellos, ¿A caso lo entendería? Deseaba que fuera así, y Saludo a Ron:

-Buenos días.
-¿Has dormido bien?
-Si y ¿tú?
-Siempre que duerma contigo dormiré bien.

La chica no pudo ocultar la alegría de tenerlo junto a ella y lo abrazo, él la tomo de la cintura y le respondió el abrazo con ternura.

-Oh Herm, no sabes cuánto te amo, por favor mi amor, regresa conmigo.
-Ron, yo…No quiero hablar de esto ahora, porque, bueno no se qué hacer, no estoy segura de querer regresar contigo.

Al terminar de decir esto se sentó en la cama y llevo las rodillas a su pecho, cruzo los brazos sobre las rodillas y se quedo mirando fijamente la blanca sabana.

-¿Por qué Herm? ¿Todavía no me crees? Por lo que más quieras Hermione, no me abandones, esta vez yo…No podría soportarlo.
-No, no es que no te crea. Es solo que tengo miedo. Tú quieres que deje todo y regrese, ¿qué será de mi allá? ¿Y cuando te canses de mí, que hare?

El pelirrojo la abrazo con fuerzas y la tomo del rostro.

-Hermione, yo nunca me cansare de ti, no importa cuánto discutamos, no importa lo que suceda, yo nunca me cansare de ti. Te amo, ¿es que no lo ves? Te amo…
-Yo también te amo, pero…
-Shuhhhh, no digas más, ¿Qué tienes que hacer hoy?
-Debo dar una clase a las 2 de la tarde.
-Que te parece si pasamos la mañana juntos, si me das la dirección y me explicas como llegar, podría…Si tú quieres, ir por ti. Luego…No se podemos dar un paseo…
-Esta bien, pero no pases por mi oficina, yo te diré donde esperarme.

Antes de que pudieran darse cuenta, ya estaban besándose nuevamente, él la tomo entre sus fuertes brazos y no dejo de decirle que la amaba, la hacía sentir la persona más importante del mundo, la besaba con una ternura infinita, lentamente la recostó sobre su pecho, continuaba con sus besos por las mejillas y la frente de la joven.

Ninguno ocultaba su amor, se repetían abiertamente uno al otro,

-Te amo, Te quiero-

Una hora más tarde los chicos, muy a su pesar, dejaban la cama.

El camino hasta la cocina se hizo terno, Ron no quería dejarla ir.

Tomaron café y comieron galletas, mientras desayunaban, el pelirrojo no dejaba de tomarle la mano, acariciaba sus cabellos y le decía que se veía hermosa.

Después del romántico desayuno, tomaron un cálido baño, se secaron mutuamente y se vistieron.

-Tengo tiempo todavía, ¿Quieres dar un paseo?
-¡Claro!

Los chicos salieron dispuestos a disfrutar lo que quedaba de la mañana. Era un lindo día, en las calles la gente camina despacio como si no llevaran ningún apuro.

El pelirrojo la tomo de la mano, era la primera vez que le tomaba la mano en público. Ron miraba embobado la bella ciudad, la chica por su parte, le hacía de guía turística, le contaba todo cuanto sabía de Berna:

-Acá puedes comprar unos pasteles deliciosos, en esa tienda de allá…La del techo de Madera, ahí venden los mejores chocolates, estaba pensando que podrías esperarme en ese lugar. ¿Qué te parece?
-No quieres que vaya por ti ¿verdad?
-No, y espero que lo comprendas, debo hablar con Jozef, lo entiendes ¿verdad?
-Si, dile que lo siento… Herm, no quiero que sea así, quiero poder ir contigo a donde yo quiera, no quiero esconderme. Quiero que todos sepan que te amo y que tú eres mi novia.

La chica lo miro con una dulce sonrisa…

-Porque… ¿Tú quieres ser mi novia verdad? Oh, espérame aquí, no te muevas.
-¿Dónde vas?

El joven auror salió corriendo, a la chica le causo mucha gracia su actitud, pero estaba realmente intrigada.

Luego de dos minutos comenzó a preocuparse, el chico no regresaba. La castaña se angustio, el pelirrojo no conocía la ciudad ni las calles.

En medio de un grupo de gente que caminaba charlando animadamente, apareció Ron, tenía una de sus manos en la espalda como escondiendo algo, se abrió paso y llego hasta ella, extendió su brazo y la castaña vio una hermosa flor en la mano de su chico.

El muchacho entregándole la flor le dijo.

-Herm, ¿Quieres ser mi novia?

La mucha sonrió y lo miro con ternura, tomo la flor y la llevo hasta la punta de su nariz para sentir ese perfume embriagador.

-¿Lo dices en serió?
-Nunca he hablado tan enserio, dime que si….

La chica le rodeo el cuello con sus brazos y lo beso.

-¿Es un sí?

Ella asintió con su cabeza y el la alzo en aire dando giros con ella. Estaba tan feliz, si ella no quería regresar no importaba, el estaba dispuesto a quedarse con ella en Berna.

-Debo ir al trabajo, ¿me esperas en la casa de los chocolates?
-Claro, pero primero voy a ir hasta la posada y me cambiare de ropa.
-Trae todas tus cosas de la posada.

Le dio un corto beso en los labios y se marcho.

¿Había entendido bien? Quería que se llevara todas sus cosas.

Ron camino por la ciudad, recorrió el bello lugar en compañía de sus pensamientos, cuando estuvo cansado de caminar, tomo un Taxi hasta la posada.

En las oficinas de los Aurores Hermione consulto a Floirand si Jozef estaba en su escritorio. La regordeta mujer le contó que el mago no había asistido a su trabajo, está enfermo dijo.

Más que enfermo debe tener el ojo negro, se dijo la castaña.

Al llegar a su clase todos los alumnos la estaban esperando, la chica entro apurada a la clase, quería terminar cuanto antes y regresar con Ron.

-Muy bien, todo el mundo abra el libro en la pagina 232.

El pelirrojo llegaba a la posada y Marcel lo recibía.

-Veo que estas bien, pensé que te habías perdido.
-Oh, no jajajaja. Pero gracias por preocuparte. Eh, Marcel, ya no me quedare.
-¿Ya te regresas a Londres?
-No, todavía no. Yo…Oh está bien te lo contare.

El pelirrojo se sentó en una mesa algo destartalada y le contó a Marcel todo sobre Hermione, desde la primera vez que la vio en el tren que los llevaba a Hogwarts hasta la fecha.

El hombre de grandes bigotes seguía su relato con atención, como si escuchara un cuento de hadas, cada tanto suspiraba y llevaba su mano a los labios.

-No puedo creerlo, y no le dijiste en cuarto año que te gustaba.
-Bueno, es que no estaba seguro de lo que sentía, fue muy extraño ¿sabes?
-¿Quieres un Té?
-Oh sí, claro.
-Bien lo preparare, tú continua, estoy intrigado.

El joven mago siguió contando todo con lujo de detalles, le conto sobre la batalla con Voldemort y la partida de Hermione a Suiza, luego el regreso de ella a Inglaterra y todo lo acontecido durante su estadía.

Al cabo de un rato dijo.

-Bien, eso es todo, ahora debo verla en la casa de los chocolates.
-Por Dios muchacho que historia, ¿y cómo sigue esto?
-Pues no lo sé, si no quiere regresar, estoy dispuesto a quedarme con ella en Suiza.
-Así se habla, estas enamorado. Muy bien muchacho.
-Yo... Estaba pensando en…Pero no se….
-¿En qué?
-Bueno, estaba pensando en pedirle que… Bueno... que se casara conmigo jajajaja.
-¡¡Muy bien!! Eso sí que sería bueno.
-Es que yo no sé, tal vez sea muy pronto, y ella no…
-Muchacho, escucha el consejo de un hombre mayor… Dile lo que quieres, dile que la amas para toda la vida…Se feliz, o terminaras solo de tabernero en algún lejano país jajajaja

El pelirrojo sintió pena por el tabernero, el también tenía algo para contar, pero esa es otra historia.

El muchacho subió a su cuarto y junto todas sus cosas en la vieja valija. Ya estaba decidido: encontraría la forma para pedirle a Hermione que se case con él. La quería para el resto de su vida…