Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.

"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA


DE HOMBRE A HOMBRE.

La joven se quedo atónita frente a la puerta, se giro lentamente y pudo ver a Ron tapado con la manta sobre la alfombra.

El pelirrojo no atino a decir nada, solo se la quedo mirando, el tampoco se esperaba esta visita. Luego de unos cortos instantes se incorporo:

-Vístete y ábrele la puerta- Le dijo Ron
-¿Qué?
-Por favor solo hazlo.

La chica no comprendía la extraña solicitud de su futuro marido, pero la voz del chico había sonado firme y decidida, no se atrevió a contradecirlo.
La joven se acerco a la puerta y respondió:

-Un momento Jozef.

El joven pelirrojo tomo su varita y con un movimiento apago la música y desapareció las velas, la chica fue hasta su cuarto y se apunto con su varita y un segundo estaba vestida.

Ron por su parte también entro en el cuarto, el tomo tranquilamente su ropa y se vistió.

La chica regreso a la sala cerrando tras ella la puerta del dormitorio y fue hasta la entrada del apartamento.

Con muchos nervios abrió la puerta para recibir al joven Polaco.

-Oh, hola Jozef.

El rubio tenía un ojo negro pero igual sonrió a la chica mostrando todos sus dientes.

-Hola Hermione, disculpa por venir sin avisar pero me quede preocupado por ti, después de tan desagradable episodio, necesitaba saber cómo estabas y que había pasado.

La preocupación del muchacho era real, él la quería pero sabía que ya no tenía oportunidad con esa chica, fue hasta su casa con honesta intención de ofrecerle su ayuda como amigo.

-¿No me invitas a pasar? – pregunto Jozef

La puerta del cuarto se abrió y Ron apareció resplandeciente.

-Pasa.
-¡¿Cómo?! No Ron yo creo…- Decía la castaña cuando el pelirrojo la interrumpió
-Pasa- le dijo al Polaco

-cálmate Hermione, me comportare- Agrego el pelirrojo

El rubio entro haciendo caso omiso a las muecas que hacía la castaña, se paro al lado de la mesa y saludo.

-Veo que sigues aquí.
-Hermione, por que no vas a comprar algo para la cena, Jozef y yo debemos hablar.
-¡¿Que dices?! No, de ninguna manera.

El pelirrojo fue hasta a ella, tomo el abrigo de la chica que estaba sobre una silla y abrió la puerta y la invito a salir.

-Te digo que vayas y compres algo para comer y por favor confía en mí.

La chica tenía tal cara de desconcierto que parecía otra persona. Sin poder prenunciar palabra salió del departamento.

Su primera intención fue quedarse a oír detrás de la puerta y así lo hizo, apoyo su oído derecho sobre la madera pero de pronto esta se abrió.

-Te he dicho que vayas Herm,

La joven lo miro con cara de susto, pero el joven pelirrojo le guiño el ojo de manera cómplice. Ya era hora que confiara en ese hombre. Bajo las escaleras y salió del edificio.

-Siéntate Jozef, debemos hablar.
-¿Y de que quieres hablar?
-Siéntate.

El rubio no entendía la actitud del mago que tenía enfrente, no estaba siendo descortés pero había una gran autoridad en su tono. Corrió la silla que daba a la cocina y se sentó quedando de espaldas a esta. Ron se acomodo justo enfrente, luego continúo:

-Te debo una disculpa. Estuve muy mal contigo, no debería haberte golpeado, pero espero que comprendas, cuando te vi…aquí, con ella yo…No pude contenerme. Por favor acepta mis disculpas.

El joven Polaco, no podía caer en la cuenta de lo que escuchaba, pero no dejaba de reconocer que el chico era sincero.

-Yo, bueno…La verdad es que si, estuviste muy mal, pero por sobre todo lo siento por Hermione.
-Si, yo ya le di mi explicación a ella, sé que no estuvo bien, por eso te pido disculpas.
-Bueno, muy bien, lo acepto, ahora si me disculpas yo me retirare, no tengo nada que hacer aquí.

Inmediatamente de haber dicho esto intento pararse, pero….

-No te muevas, no termine.

La vos que salía de su boca seguía siendo de absoluta autoridad, al mismo tiempo era cortes, hubiera sido poco caballero de parte de Jozef marcharse y no escuchar lo que Ron tenia para decir.

-Muy bien, te escucho.
-No se que había entre tú y Hermione, pero quiero que sepas que ella está conmigo.
-No hubo gran cosa, solo…
-Esta bien, no hace falta que lo expliques.
-Yo creo que sí, ella y yo salimos ó algo así, en realidad nos veíamos de vez en cuando, pero siempre supe que nunca sentiría por mi eso que siente por ti. Cuando entraste por esa puerta…Ella estaba realmente furiosa jajajaja, pero en sus ojos había un destello diferente, créeme que de todas las veces que me miro, nunca vi ese destello. En ese momento me di cuenta que tú eras la causa de que yo no pudiera llegar a su corazón.

El pelirrojo no aparataba la mirada del polaco, el rubio también había sido sincero con él.

-Quiero que sepas que la amo, y ella me ama a mí. Ella es la persona más importante el mundo para mí- Declaro Ron
-Lo sé, me doy cuenta cuando te miro, es claro que ambos se quieren…Se aman. Yo…Lo entiendo.
-Me alegra que lo entiendas, de verdad quiero hacerla feliz.
-Lo harás, se que lo harás, de lo contrario nos volveremos a ver.
-JAJAJA, no te preocupes, no sucederá
-Cuando regreso de Inglaterra se la veía muy mal, estaba deprimida, triste.
-Las cosas no fueron del todo fáciles allá, por eso viene a buscarla. Hoy le pedí que se casara conmigo.
-De verdad, y ¿qué te ha dicho?
-Bueno, me dijo que sí.

Al Polaco le hubiera gustado alegrase, pero esta noticia era la confirmación absoluta de que ya no tenía la mas mínima oportunidad con la castaña.

-Bueno, felicitaciones.
-Se que no te alegras, y lo lamento, encontraras a otra persona, te lo mereces.
-Gracias, lamento haberte dicho que eras un bruto animal.

-Oh, no te preocupes, creo que cuando se trata de ella, soy un bruto animal. ¿La quieres verdad?
-Bueno, supongo que sí, pero no creo que la quiera tanto como tú lo haces. Ya no te preocupes, se me pasara. Espero que sean muy felices juntos.
-Eres un buen hombre Jozef.

-No sé si soy un buen hombre, pero soy realista. No se puede luchar por lo que no se tiene jajajaja.

El polaco se levanto de su asiento y se fue hasta la puerta. Ron lo acompaño.

-Cuídala por favor, es una gran mujer. Ojala yo encontrara a alguien que me ame así, de alguna manera siento envidia por ti.
-La amo, de verdad, haré todo lo posible por que este bien.

En ese instante la joven castaña metió la llave en la puerta y entro, la imagen que vio la dejo estupefacta, no había peleas ni gritos, ni golpes, solo dos hombres hablando civilizadamente.

-Oh, yo…Bueno pensé que ya podía regresar- Hablo la castaña
-Por supuesto mi amor, entra. ¿Has comprado algo para la cena?
-Oh, si yo…Bueno he traído algunas cosas.
-Hermione, Ron me ha contado de los planes de boda. Te felicito. ¿Me permites abrazar a la novia Ron?
-Solo un corto abrazo jajajaja.

El polaco abrazo a la joven, acaricio su cabello y le dijo:

-Se feliz Hermione. Este hombre te ama, cuídalo.

Le dio un corto beso en la mejilla y le tendió la mano al pelirrojo, este también le extendió la suya y se dieron un apretón. El polaco le guiño un ojo y salió del departamento.

-¿Que ha sido esto?
-Una charla de hombre a hombre.
-¿Como dices?- preguntaba intrigada Hermione

El la tomo de la cintura y la beso,

-Te amo-Le susurro en el oído Ron y le platico:

-Yo le debía una disculpa, se que él te quiere. Pero debía dejarle claro que yo te amo y que eres mía y yo soy tuyo, solo fue una charla entre hombres. La verdad no es un mal tipo el tal Jozef.
No creas que no me costó hacer esto, tú sabes que soy…Bueno un poco celoso.

-No comprendo bien.
-Debía asegurarme que entendiera que tú estás conmigo, no quiero interferencias, necesito que todos sepan que te amo y que tú me amas, es la única forma de ser felices, quiero que sientas y veas que ya no soy un niño, se que a veces soy un poco, celoso y reacciono muy mal, pero te aseguro que yo defenderé nuestro amor siempre.

La chica lo abrazo con toda la ternura que podía, realmente se estaba comportando como todo un hombre, sabía que no tuvo intención de molestar o provocar a Jozef, simplemente estaba defendiendo su amor.
Ron ya no se sentía inseguro, no tenía miedo de perderla, el lugar que ocupaba en su corazón los celos y el miedo fue remplazado por un amor maduro, seguro y fuerte.

-Igual debo reconocer que no llego en buen momento jajajaja.
-Oh, bueno creo que podría sacrificarme y volver donde estábamos… jajajaja- Declaro coqueta la castaña
-Claro, pero primero vamos a comer, me muero de hambre.

La chica solo compro unos fideos y un poco de pan, la compra la realizo en un pequeño almacén frente a su edificio, quería regresar rápidamente a su casa.

-Oh, bueno, me gustan los fideos, pero….
-Si, es poco para ti ¿verdad?
-¿Quieres que vayamos a cenara afuera?- propuso él
-NO, siéntate en el sillón, yo me ocupare de la cena y te aseguro que te gustara.

El muchacho obedeció sin chistar, se acomodo en el sillón color camel y la joven saco de la alacena unas papas y condimentos, luego saco de una pequeña heladera un poco de carme y comenzó su tarea.

Ron no paraba de hablar de la boda:

-¿Crees que deberíamos enviar una lechuza a Ginny y a Harry?
La castaña respondió mientras seguía trabajando con sus manos la carne.

-Oh, no…Me gustaría llegar y darles la sorpresa, jajajaja.
-Si que buena idea, me muero por verles las caras a ese par.
-¿sabes? Estaba pensando que debo escribir a mis padres y avisarles que iré a visitarlos, yo…Debo darles esta noticia personalmente- decía esto mientras seguía cortando unas papas

El pelirrojo se sobresalto un poco, no había pensado en los padres de la chica, como lo tomarían se preguntó. ¿Y si no están de acuerdo?

-¿Crees que tus padres se opongan?
-¿Qué? Como piensas eso, ¿acaso tu madre se molestara?
-No, que va, se pondrá feliz.
-Pues mis padres también.
-Es que…Bueno yo no soy muggle, me preocupa que quieran una persona…
-Ron, tú conoces a mis padres, son muggles, pero son gente maravillosa. Lo único que quieren es que sea feliz. Mi madre estará muy contenta. Antes de ver a Harry y a Ginny, yo…quiero verlos a ellos primero.

A esta altura el pelirrojo Auror ya se encontraba recostado en el sillón, sus pies le quedaban colgando hacia fuera, su cuerpo era muy grande para el pequeño sillón color camel.

-Yo iré contigo.
-¿De verdad?
-Debo pedirle tu mano a tu padre.
-¿Pero qué dices? Ya no se estila.
-Claro que se estila, recuerdas que Harry fue a pedir la mano de Ginny a mi padre, es una costumbre y yo quiero hacerlo.

La chica sonrió para sus adentros mientras condimentaba las papas, las estaba preparando para ponerlas en el horno. Tomo la carne mezclada con hierbas y pan rallado y la acomodo junto a las papas, luego coloco todos los alimentos en el horno.

-Es muy tierno de tu parte y creo que a mi padre le gustara que lo hagas- la joven decía esto mientras se levaba las mano.

Ron sonrió tímidamente, lo estaba haciendo todo bien.

-Cuando quieres regresar, digo yo…No quiero apurarte, pero debemos preparar todo, no hemos hablado de la fecha y esas cosas.- preguntaba el joven auror

-Que te parece si preparamos el regreso mientras cenamos, hay varias cosas que quiero hablar contigo antes de viajar a Londres.

Ron se sorprendió, ¿de que quería hablar Hermione? ¿A caso le preocupaba algo? O tal vez no…

No tuvo tiempo de seguir pensando la chica se acomodo a su lado quedando muy juntos por lo pequeño del sillón, quiso decir algo, pero ella le tapo la boca de un apasionado beso, tendría que espera a la cena para saber que inquietaba a su chica.