Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
LAS INQUIETUDES
Se quedaron recostados en el sillón, besándose y tomándose de la mano. El joven no dejaba de acariciarle el rostro y besarla en cada oportunidad.
Realmente no recordaba haber sido tan feliz, la chica por su lado estaba muy contenta, algo le preocupaba, pero no llegaba a ser tan grave como para apagar esa nueva felicidad que entraba en su vida.
Los ojos celestes de ese chico la animaban con cada mirada a seguir sus planes, ahora podía ver claramente en ellos el amor profundo que el pelirrojo le profesaba.
Las cálidas manos de Ron tomaron su rostro para darle un nuevo beso en los labios, cada vez que la besaba su corazón se agitaba y su estomago se retorcía, era tal la sensación que esa chica provocaba en él, que podría besarla todo el tiempo.
Los labios de él se entendían a la perfección con los de la chica,
-Tu boca es perfecta, le dijo.
A lo que ella respondió,
-Solo para ti.
Estuvieron en el sillón haciéndose caricias y demostrándose sus sentimientos hasta que la cena estuvo lista.
-Voy a ver la cena- Dijo la castaña
-No, espera, no te vayas.
-Ron, debo ver la cena.
-Ya lo sé, es solo que...
-¿Qué?
-Nada, te amo.
La chica le dio un suave beso en los labios.
-Y yo a ti. Vamos a Cenar.
La joven bruja se fue hasta la pequeña cocina empotrada en la pared y tomo la puerta del horno con un paño de cocina, saco la caliente fuente de su interior y comprobó que todo estaba listo:
-¡¡Mi amor, a comer!!
-Huy que bueno.
El chico se levanto feliz, no solo porque la cena estaba lista, también porque ella le había dicho mi amor, el disfrutaba ser llamado de esa manera.
El pelirrojo ayudo a colocar todo lo necesario en la mesa y se sentó en frente de su amada. Esta coloco la comida y sirvió papas asadas y pastel de carne.
-Woo, eres grandiosa.
-¿Te gusta?
-Bromeas, es genial woo.
La chica le sirvió una generosa porción.
–Bien-Dijo Ron cortando el pastel de carnes. –De que quieres hablar-
La castaña trago como pudo un pedazo de papa y dijo:
-Yo, sabes que te amo, pero…
-¿Qué?
-¿Que puedo hacer en Inglaterra?
-¿A que te refieres?
-Bueno, yo acá doy clases, soy Auror, ¿allá que haré?
-Bueno...No lo había pensado.
-Pues yo sí. Y me preocupa.
El chico seguía comiendo mientras pensaba.
-¿Que te gustaría hacer?
-Bueno, lo mismo.
-Bien, yo podría hablar con el ministro y ver qué puedo hacer.
-¿Crees que podrás hacer algo?
-Bueno, entre mi Padre, Harry y yo, seguro que podremos hacer algo. ¿Pero que es lo que te preocupa?
-Bueno supongo que los dos debemos trabajar, ya sabes, para que estemos bien.
-Bueno, yo no soy millonario, no gano del todo mal, con mi sueldo podemos vivir los dos.
-No es por eso. A mí me gusta lo que hago y no quiero estar sin hacer nada.
-Muy bien, dalo por hecho, veras que algo haremos. ¿Qué más te preocupa?
-Bueno, yo, no sé cómo decirlo…
-Vamos Herm, dilo.
-Quería preguntarte que piensas tú de dar clases.
-A mí me gusta que dictes clases.
-No, yo te pregunto si a ti te gustaría dar clases.
-¿A mí? Pues… no, ¿por qué?
-No sé, creo que es peligroso que los dos hagamos el mismo trabajo.
Al pelirrojo este comentario no le gusto, dejo los cubiertos a un costado y miro seriamente a su chica.
-No te entiendo, ¿qué quieres decir?
La joven se puso algo colorada, quería explicarle lo que pensaba, pero se dio cuenta que él no lo tomaría tan bien.
-Bueno, sabes. Creo que es peligroso ser Auror y bueno… si vamos a tener un hogar debemos pensar en la seguridad de nuestro hogar.
-No comprendo hay muchos matrimonios en donde los dos son Aurores.
-Si, pero si algo sucede, generalmente los dos corren la misma suerte, piensa Ron, si tenemos hijos y los dos trabajamos de lo mismo, si nos pasa algo, faltaremos los dos.
-No entiendo porque estas pensando en eso, todavía no tenemos hijos.
-Pero los tendremos, en ese caso yo creo que no debemos hacer el mismo trabajo.
-Muy bien, tú puedes dar clases y yo seré Auror,
Dijo esto y tomo nuevamente los cubiertos, corto un gran pedazo de carne y se lo llevo a la boca, lo masticaba como podía, la idea era mantener la boca ocupada para que esta charla no terminara en una discusión.
-Y por qué debo ser yo la que de clases y tú el que sea Auror.
Fue suficiente, Ron a parto los cubiertos y se levanto de la mesa.
-Déjame ver si comprendo, quieres hacerlo todo, dar clases, ser Auror ¿y yo qué? ¿No te parece que eres un poco egoísta? La verdad me decepcionas.
