Basada en la saga de Harry Potter, todos los derechos son de J.K. Rowling y la W.B.
"El regreso de un amor" es un fic de LINITOSA
Ru-em ahora que no pediste actualizacion, pues te la dejo jajajaja, asi que pues que la disfruten todas. y Riswe la copia pirata tiene toda la boca llena de razon.
Les super mega recomiendo entren a leer el tesoro de Gryffindor en especial este capitulo 29,
LA LLEGADA.
A la mañana siguiente tenían todo listo, se habían acostado muy tarde la noche anterior, Ron no podía creer la cantidad de cosas que tenía la joven.
El pelirrojo estaba muy emocionado por el regreso, solo quería llegar a su casa y estar con ella.
Antes de dormirse estuvo pensando en los cambios que haría en la casa, quería cambiar los muebles, las cortinas, la cama, el escritorio… quería todo nuevo para su nueva vida junto a ella.
Antes de cerrar los ojos miro a su chica y la vio reposar sobre su hombro, no podía creer lo bella que era, la amaba tanto…Y ahora estaba a punto de cumplir su sueño, el sueño de todo hombre enamorado, estar junto a la persona amada.
Estaba tan seguro del paso que daría que nada podía hacerlo cambiar de opinión.
Recordó la primera vez que la vio, era tan pequeña y tan engreída, pensó entre una silenciosa risa, a su mente llego sin permiso la imagen de la castaña petrificada cuando iban a segundo año, en esa oportunidad sofrío en silencio por la que en esa época era su amiga. Hermione Granger era la chica más inteligente que él había conocido.
Cuando estaban en tercero fue cuando algo cambio entre ellos, discutían mucho por culpa del bendito gato. Se acordó con nostalgia lo bella que estaba la noche del baile en cuarto año, todavía se reprochaba no haberla invitado al baile, como pude ser tan idiota, se cuestionó.
Habían crecido juntos y ahora ella sería su esposa, el joven auror sabía que no sería fácil pero el reto lo deleitaba, la castaña no era una mujer común, poseía un gran carácter, era bastante terca y brillante, seguía siendo la mujer más inteligente que había conocido.
No importaba cuan terca y testaruda fuera, ella era para él y él para ella, estaban hechos el uno para el otro. Finalmente cerró los ojos y se durmió.
La primera en abrir los ojos fue la chica, se levanto en silencio y preparo el desayuno,
Despertó a Ron con tierno beso en los labios, este se movió entre las sabanas pero no quería abandonar el sueño, le costó bastante levantarlo, eran las 5 de la mañana y para Ron eso era más que temprano.
-Bien,- se dijo la joven, -esta es la vida que me espera.
Un despeinado pelirrojo llego a la mesa del comedor, antes de tomar un sorbo de su café bostezo a sus anchas, inmediatamente de haber probado el café se despertó, estaba muy caliente y se sobresalto por el ardor en sus labios.
La chica no decía nada, solo repasaba una y otra vez la lista que había confeccionado para no olvidarse nada.
Cuando estuvieron listos se colocaron sus abrigos y se dispusieron a salir, la chica le dio una última mirada a ese lugar que la había cobijado en sus años de alejamiento.
Sin más apunto a las valijas y bultos y dijo:
- Locomotor.
Los bultos los siguieron flotando en el aire, la joven cerró la puerta y bajaron por las escaleras.
-A esta hora nadie nos vera, iremos caminando, no está lejos.
El clima ya estaba cambiando y el frío comenzaba demostrar su presencia, los chicos se abrazaron y caminaron hasta el edificio de los Aurores.
Fueron las cuadras más largas de su vida para el joven pelirrojo, estaba emocionado, esperaba que los padres de la castaña apoyaran esta dedición.
Llegaron al viejo edificio y entraron, el corazón les latía con fuerza, era el viaje más importante.
En la entrada Ron vio a una bruja de aspecto regordete que saludo a la castaña con énfasis.
-Querida, que puntual- La saludo la que fue su secretaria
-Floirand, te presento a Ron, Ronald Weasley.
El pelirrojo estiro su brazo para saludar a la mujer pero esta se abalanzo sobre el dándole un abrazo, el chico sintió que le partiría los huesos, realmente era una mujer fuerte.
-Querido que gusto conocerte, felicitaciones, espero que sean muy felices.
-Gracias- Atino a contestar el pelirrojo
-Suban a la terraza, los espera Frederick.
Antes de subir por las angostas escaleras la chica le entrego a la bruja las llaves de su apartamento y le dio otro abrazo, fue un abrazo cariñoso y sincero,
-Que seas feliz- le susurro la regordeta bruja a la castaña,
La chica no pudo evitarlo y una lágrima tímida se derramo de su ojo.
-Gracias Floirand, gracias por todo.
-Ya, no es nada, cuando me necesites ya sabes dónde encontrarme, sabes cuánto te quiero, escríbeme por favor.
-Lo haré.
Luego la bruja abrazo nuevamente a Ron y le dijo suavemente en el oído para que la castaña no escuchara:
-Cuídala mucho
El pelirrojo asintió con la cabeza y abrazo con gratitud a esa mujer, no la conocía pero sabía lo mucho que había hecho por Hermione en estos tres años.
Dejaron a Floirand entre sollozos y subieron por las angostas escaleras, los bultos y las valijas los seguían, llegaron hasta el último piso y abrieron la puerta que daba a la terraza, ambos se sorprendieron, parados junto a un viejo calefón estaban Frederick y Jozef.
-Jozef, ¿qué haces aquí?- Lo saludo la castaña
-Frederick me ha dado el puesto de Auror, me ha dicho que me has recomendado, quería agradecerte y despedirme de Ron.
-Ron, el es Frederick el director. Frederick te presento a Ronald Weasley.
Ron extendió su brazo y el hombre lo saludo con un apretón de manos y se dirigió a la que había sido una de sus mejores aurores:
-Querida está listo, te he buscado algo lo suficientemente grande para que puedas poner los bolsos uno arriba del otro, así llegaran junto a su equipaje jajajaja.
-Gracias Señor- le dijo Ron
-Oh, por nada joven. Es un placer ayudar a nuestra querida Hermione, aunque debo confesar lo mucho que lamento perder a tan excelente profesional,
La chica no pudo evitar ruborizarse.
-Pero bueno, así son las cosas, ¡el amor es lo más importante! Adelante ya está listo.
La joven abrazo al hombre que no solo le había dado trabajo, también le había dado su confianza.
-Frederick, yo…solo tengo palabras de agradecimiento, gracias por todo, nunca voy a olvidar lo que has hecho por mí.
-Querida, eres una gran mujer, siempre tendrás tú y tu futuro marido, las puertas abiertas de nuestra institución.
La chica luego fue hasta Jozef, le dio un cálido abrazo y quiso decirle algo, pero el polaco no la dejo.
- Shusss, no digas nada, vete.
El pelirrojo saludo a Frederick y a Jozef, el primero les dijo:
-Bien, supongo que ya saben cómo viajar, coloquen los bolsos uno arriba del otro y luego toquen el trasladador al mismo tiempo, los llevara a la puerta del ministerio de magia en Londres, pensé que era el lugar más adecuado.
-Es perfecto, muchas gracias- Contesto Ron
Los chicos se colocaron frente al sucio calefón, se miraron a los ojos contaron hasta tres y apoyaron sus dedos en el. Sintieron como que algo los tiraba fuerte del ombligo, todo giraba a su alrededor, estuvieron así algunos minutos, de pronto cayeron en un húmedo y frío piso, alzaron los ojos, estaban justo frente al ministerio en el viejo callejón.
El joven auror se apresuro a levantarse para ayudar a la chica a ponerse de pie. Cuando la chica se incorporo lo abrazo con todas sus fuerzas y le declaro:
-Te amo
Él le tomo el rostro con una caricia y la beso.
-Yo también te amo.
La rodeo por la cintura y la levanto en el aire haciéndola girar,
-Te amo- le repetía.-Bien ya estamos en Londres, próxima parada ¡la casa de tus padres!
Levantaron los bolsos y se fueron hacia la esquina, acomodaron todo contra una pared y Ron levanto el brazo para detener al primer taxi que venía doblando.
El automóvil se detuvo, cargaron las cosas en el baúl y se acomodaron en la parte trasera del vehículo, la chica indico al conductor la dirección y se pusieron en marcha.
Los jóvenes iban tomados de la mano pero ninguno decía nada,
El pelirrojo repetía un breve discurso que tenía en mente, quería pedir la mano de la chica a su padre, nunca se imagino que sería algo tan difícil, estaba muy nervioso, había pensado decirlo sin preámbulos, simplemente pedir su mano. -Y si me dice que no- Pensó, bueno era una posibilidad, ¿pero porque lo angustiaba? si sus padres no aceptaban esta unión, se casaría con ella igualmente, Hermione era mayor de edad y podía decidir por su cuenta su fututo.
Este pensamiento negativo lo hizo dudar, ya no estaba seguro si era buena idea…Pero debía intentarlo.
Para el mundo mágico era una costumbre pedir la mano de la prometida, pero la verdad es que Ron no estaba acostumbrado a tratar con muggles, no sabía cómo lo tomarían, su chica le había dicho que esto ya no se usaba…Comenzó a transpirar, un sudor frió se adueño de su frente, miro por la ventana del coche y se dijo-Pase lo que pase nos casaremos, si están de acuerdo, mejor-
Londres se veía magnifica, el día se presentaba con una tenue neblina, se notaba que había llovido y las nubes daban paso a un tímido sol.
El coche freno en un semáforo, la chica apoyo su cabeza en el hombro del pelirrojo, él la miro con ternura, estaban juntos en esto, nada podría salir mal.
De pronto Ron recordó que su padre siempre decía que los Granger eran personas maravillosas, a decir verdad esto lo tranquilizo pero…Hacía mucho que no veía a los padres de la chica,-más de tres años- se dijo, ¿cómo reaccionaría el Sr. Granger?
De pronto su hija se aparece de la nada con un mago y anuncia su casamiento, ellos no sabían nada de la historia que tenían en común, no sabían nada del amor que el pelirrojo sentía por la castaña, no sabían que su hija estaba enamorada de un mago.
Hermione se dio cuenta que algo tenía el pelirrojo y le pregunto:
-¿Que te sucede?
-¿Eh?
-No has dicho una sola palabra desde que subimos al taxi, ¿qué te pasa?
-Oh, bueno…Yo solo estaba pensando.
-¿Y qué pensabas?
-Bueno… Es que no dejo de pensar en tus padres, me preocupa que no estén de acuerdo.
-Ron, mira, mis padres por sobre todas las cosas me quieren y siempre han querido lo mejor para mí. En el caso que ellos…Bueno…Si no les gusta, lo mismo seguiremos a delante, yo te amo, ya no te preocupes.
-Eres maravillosa, yo solo… no quisiera que fuera así, no quisiera que tú te alejaras de tu familia por mí, no sería justo.
-Basta, estás hablando de algo que todavía no ha pasado, ¿porque te adelantas?
-No lo sé, es solo que…Nada, olvídalo tienes razón.
-Es aquí, deténgase en la casa blanca, esa del Jardín.
El coche se detuvo, bajaron las valijas y los bultos, pagaron al hombre y este se fue.
La chica abrió una reja blanca que daba a un frondoso jardín muy bien cuidado, el pasto estaba cortado prolijamente, desde la verja se podía seguir un caminito de piedras pequeñas que llevaban hasta la puerta de entrada de la casa de dos plantas, arrastraron los bultos y las valijas, llegaron a una magnifica puerta blanca con un gran picaporte dorado, todavía estaba encendido el farol de la entrada.
Ron miro para ambos lados, las cortinas estaban cerradas, -¿dormirán todavía? –Se pregunto.
La chica llamo a la puerta mientras el pelirrojo sentía que su corazón latía con fuerzas, por la cara de su chica se dio cuenta que esta también estaba nerviosa, la chica no dejaba de morderse el labio inferior.
La puerta se abrió y la madre de Hermione apareció tras ella, se llevo una gran sorpresa al ver su hija parada en la entrada. La castaña alcanzo a balbucear:
-Mamá.
La mujer, que a pesar de no ser tan joven, se veía magnifica, mostró una sonrisa gigante a su hija y ambas se fundieron en un abrazo cálido, la mujer beso la frente de su hija como si todavía fuera una niña, le acaricio el cabello y la abrazo nuevamente.
Ron seguía de pie junto a la puerta mirando la escena.
-Mamá, no he venido sola, seguramente recuerdas a Ron.
